Tener huevos en casa, es clave para solucionar un montón de comidas. Y si hay un plato ligero, nutritivo y bajo en calorías ese es el revuelto. La receta que te proponemos es fácil y rápida de preparar, además, se cocina en el microondas por lo que ensuciarás menos y ahorrarás tiempo. Si lo prefieres, puedes sustituir los pimientos por calabacín.
Ingrediente
6 huevos
2 pimientos rojos
1 diente ajo
Perejil al gusto
2 cucharas soperas de aceite de oliva virgen extra
Sal al gusto
Elaboración
Lava los pimientos, quita las semillas y córtalos a tiras.
Pica el ajo y el perejil.
Coloca las verduras con el aceite y cocina en el microondas durante 12 minutos a 800W.
Bate los huevos y mezcla con los pimientos.
Cocina durante 2 minutos a 800W y bate la mezcla.
Termina de cocinar un par de minutos más a 400W y vuelve a batir.
2. Lava, pela y corta la patata en láminas finas; lava y corta el calabacín en rodajas; lava y corta los pimientos a tiras, pica los ajos bien finos y reserva.
3. Coloca las patatas en el recipiente que vayas a utilizar y espolvorea con sal. Añade el calabacín, la cebolla, los pimientos y los ajos. Salpimenta, añade el aceite, la guindilla, y el agua. tapa el recipiente y programa el microondas a màxima potencia durante 3 minutos.
4. Retira el recipiente del microondas, coloca el pollo encima de las hortalizas, rocía con un poco de aceite, vuelve a tapar y programa el microondas a 800 W durante 12 minutos.
5. Deja reposar un par de minutos, y si está hecho al punto que deseas sirve, sino, cocina un par de minutos más.
Los champiñones cocinados en el microondas son una receta sencilla y baja en calorías que puedes utilizar como guarnición de huevos, carnes o verduras. Para hacerlos más jugosos te proponemos un aliño con ajo, perejil y limón. El resultado es tan delicioso que vas a incorporar esta receta en tus menús de la semana.
Ingredientes
400 gramos de champiñones
3 dientes de ajo
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Perejil al gusto
El zumo de medio limón
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
Elaboración
Corta el pie de los champiñones, y limpia. Los puedes colocar en un colador, sumergir en agua y luego cepillar para quitarles los restos de tierra. Escurre y reserva.
Lamina los dientes de ajo y pica el perejil.
En un bol, mezcla el ajo, el perejil, el zumo de limón, un poco de sal, la pimienta y el aceite de oliva.
Corta los champiñones en laminas.
Coloca los champiñones en una fuente apta para microondas y rocíalos con un poco del aliño que has preparado.
Tapa con un plato puesto al revés y cocina en el microondas a máxima potencia 6 minutos. (Si te gustan más hechos añade dos minutos más).
Antes de servir, añade el resto del aliño y rectifica de sal y pimienta.
Limpie los calabacines y córtelos en trozos pequeños. Introdúzcalos en un recipiente apto para microondas, cúbralos con agua y cuézalos 5 minutos a la máxima potencia.
Mientras tanto mezcle los huevos con el requesón y el grana padano. Rectifique la sazón.
Mezcle los huevos con el requesón y el grana padano
Elimine el exceso de agua de los calabacines, agréguelos a la mezcla y tritúrelo todo con el túrmix.
Unte con aceite flaneras individuales, vierta la crema en ellas y reparta los piñones.
Hornee los pastelillos a 200 °C entre 15 y 20 minutos o hasta que al pinchar el centro de los mismos con un palillo este salga limpio. Cuando estén listos, retírelos del horno, desmóldelos y sírvalos de inmediato.
Derretir la mantequilla en una sartén con abundantes hojas de salvia.
Cuando esté fundida, salar los filetes, saltearlos y retirarlos cuando se hayan dorado por ambos lados.
Desglasar la sartén con el vino dulce y el zumo de limón raspándola con una cuchara de madera. Moverlo un poco para que se emulsionen los jugos del pollo, el limón, el vino y la mantequilla.
Servir el pollo en un plato o fuente y verter la salsa por encima. Terminar con pimienta recién molida.
Pela la calabaza. Reserva una parte para hacer los chips y corta el resto a trozos. Ponla en una cazuela con agua, sal y las semillas de comino, y cuece 10 minutos tapada. Tritura y reserva.
Corta a láminas muy finas los trozos de calabaza reservados con ayuda de una mandolina. Sécalas con papel de cocina y fríelas en abundante aceite que no esté muy caliente, ya que se quemarían. Retíralas y resérvalas sobre papel de cocina; sálalas.
Pela y corta los plátanos en daditos. Saltéalos en una sartén a fuego medio con una nuez de mantequilla, sal y pimienta, hasta que estén cocidos.
Corta el solomillo a trozos no muy gruesos, salpimiéntalos y dóralos en la sartén a fuego fuerte con un poco de aceite de oliva, procurando dejarlos al punto para que no pierdan nada de su sabor.
Sirve el solomillo acompañado del puré de calabaza, los dados de plátano y los chips de calabaza.