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1 Deseo y destino:
Lo woke, el ocaso de la cultura y la victoria de lo kitsch
1 comentario viernes, 16 de enero de 2026

David Rieff: «Hay que entender lo ‘woke’ dentro de la victoria absoluta del capitalismo»


El intelectual estadounidense acaba de publicar un libro esencial para entender la decadencia de Occidente


David Rieff es uno de los intelectuales más importantes del mundo. Hijo de Susan Sontag —a cuya agonía y muerte dedicó un libro inolvidable, Un mar de muerte: recuerdos de un hijo— y de Philip Rieff, destacado sociólogo y crítico cultural norteamericano, Rieff reúne armónicamente en su obra la mirada crítica, casi despiadada, de Sontag con la capacidad de comprender estructuras complejas heredada de su padre. Pensador a contracorriente, ha escrito a favor del olvido y contra la obligación de una memoria colectiva (como en Contra la memoria), y ha explicado el daño que hacen las ONG a las posibilidades de desarrollo en el Tercer Mundo (El sueño humanitario). Referente mundial en la lucha contra los crímenes de guerra —como demuestra su implicación en la defensa de Bosnia ante la invasión serbia, o de Ucrania frente a la invasión rusa—, Rieff es también un referente en la defensa de los exiliados. Cosmopolita, conoce a fondo la realidad francesa e iberoamericana, y por ello esta conversación ha sido posible realizarla en español. David Rieff acaba de publicar en Debate un libro esencial para entender el universo woke y la decadencia de Occidente, que ha titulado provocadoramente Deseo y destino.

P.- Dices en tu libro que el universo woke tiene cuatro antecedentes: uno, el comunismo en su faceta de búsqueda del Hombre Nuevo; otro, la abolición del pasado durante la Revolución Cultural china. Un tercer elemento es la idealización, un poco a la manera de Rousseau, del primitivo, del buen salvaje, del espíritu de la tribu idealizado. Y, por último —que quizá se desprende de Freud—, lo que tiene que ver con el triunfo del yo y lo subjetivo. ¿Cómo se combina algo colectivo, como sería el Hombre Nuevo o la Revolución Cultural en su vertiente c...

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#woke - #wokismo - #kitsch - #libro - #paraleer - #entrevista - #davidrieff - #pendiente

2 Curtis Yarvin
Entrevista
1 comentario miércoles, 20 de agosto de 2025

Curtis Yarvin: “Se necesita una dictadura corporativa para reemplazar a una democracia moribunda”


En el último año, el pensador provocador ha dejado de ser una figura marginal de la llamada “Ilustración oscura” para instalarse en el centro de la guerra ideológica estadounidense como oráculo del ‘MAGA universe’



A primera vista, Curtis Yarvin (1973) parece el mensajero intelectual de una facción de extrema derecha conformada por multimillonarios de la costa oeste de Estados Unidos. Su trayectoria profesional mezcla aspiraciones tecnológicas con inclinaciones culteranas, como bautizar a dos de sus empresas Urbit y Tlon, una señal directa a Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, el célebre cuento de Jorge Luis Borges.
En su reciente libro Gray Mirror. Fascicle 1: Disturbance, Yarvin revela una silueta diferente: un polímata(1) ambicioso pero disperso, el prototipo intelectual de una época intoxicada por el exceso de información y polarizada hasta el delirio: un tiempo de ciudadanos indignados y tan confundidos que pueden tragarse el primer disparate que les vendan.
Existe, sin embargo, un tercer Yarvin: un pensador provocador, de mente inquieta y aspecto juvenil, que aboga por ideas antisistema como abolir la democracia y el gobierno para reemplazarlas por una tiranía corporativa de corte tecnocrático.
En el último año, Yarvin ha dejado de ser una figura marginal de la llamada “Ilustración oscura” y cortensano de Peter Thiel —una de las personalidades más influyentes de Silicon Valley y Estados Unidos— para instalarse en el centro de la guerra ideológica estadounidense como oráculo del MAGA universe, aunque él insista en marcar distancia. The New York Times, The Washington Post y The New Yorker le han dedicado extensos perfiles. Sus ideas han rebotado en una docena de programas de televisión y podcasts con gran audiencia en la derecha radical, incluido el show de Tucker Carlson.
Algunos insisten en que es el f...

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#neoliberalismo - #eeuu - #trump - #paraleer - #lectura

3 APENDICE
El derecho a la pereza, Paul Lafargue
viernes, 04 de julio de 2025

APENDICE



Nuestros moralistas son gentes muy modestas; si bien inventaron el dogma del trabajo, dudan de su eficacia para tranquilizar el alma, regocijar el espíritu y mantener el buen funcionamiento de los riñones y otros órganos; quieren experimentar su uso sobre el pueblo, in anima vili, antes de volverlo contra los capitalistas, cuyos vicios tienen la misión de excusar y autorizar.

Pero, filósofos a cuatro centavos la docena, ¿por qué se exprimen así los sesos para elucubrar una moral cuya práctica no se atreven a aconsejar a sus amos? ¿Quieren que se burlen de vuestro dogma del trabajo, del que tanto se ufanan? ¿Quieren verlo escarnecido? Veamos la historia de los pueblos antiguos y los escritos de sus filósofos y de sus legisladores.

"Yo no sabría afirmar", dice el padre de la historia, Heródoto, "si los griegos han tomado de los egipcios el desprecio hacia el trabajo, porque encuentro el mismo desprecio establecido entre los tracios, los escitas, los persas, los lidios; en una palabra, porque en la mayoría de los pueblos bárbaros, los que aprenden las artes mecánicas, e incluso sus niños, son vistos como los últimos de los ciudadanos...Todos los griegos han sido educados en estos principios, particularmente los lacedemonios"[22].

"En Atenas, los ciudadanos eran verdaderos nobles que no debían ocuparse más que de la defensa y de la administración de la comunidad, como los guerreros salvajes de los cuales provenía su origen. Como debían entonces disponer de todo su tiempo para velar, debido a su fuerza intelectual y corporal, por los intereses de la república, cargaban a los esclavos con todo el trabajo. También entre los lacedemonios, las mismas mujeres no debían hilar ni tejer para no rebajar su nobleza"[23].

Los romanos conocían sólo dos oficios nobles y libres: la agricultura y las armas; todos los ciudadanos vivían por derecho a expensas del Tesoro, sin poder ser obligados a proveerse de su subsistencia por ninguna...

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#filosofia - #lafargue

4 El derecho a la pereza, Paul Lafargue
viernes, 04 de julio de 2025

PRÓLOGO


En el seno de la Comisión sobre Educación Primaria de 1849, el señor Thiers decía: "Quiero recuperar con toda su fuerza la influencia del clero, porque cuento con él para propagar esa buena filosofía que enseña al hombre que está aquí para sufrir, y oponerla a esa otra filosofía que dice al hombre lo contrario: 'Disfruta'". El señor Thiers formulaba así la moral de la clase burguesa, cuyo feroz egoísmo y estrecha inteligencia él encarnaba.

Mientras luchaba contra la nobleza, sostenida por el clero, la burguesía enarbolaba el libre examen y el ateísmo; pero, una vez triunfante, cambió de tono y de conducta; y hoy pretende apuntalar con la religión su supremacía económica y política. En los siglos XV y XVI, había retomado alegremente la tradición pagana y glorificaba la carne y sus pasiones, reprobadas por el cristianismo; en nuestros días, saciada de bienes y de placeres, reniega de las enseñanzas de sus pensadores -los Rabelais, los Diderot- y predica la abstinencia a los asalariados. La moral capitalista, lastimosa parodia de la moral cristiana, anatemiza la carne del trabajador; su ideal es reducir al productor al mínimo de las necesidades, suprimir sus placeres y sus pasiones y condenarlo al rol de máquina que produce trabajo sin tregua ni piedad.

Los socialistas revolucionarios deben recomenzar el combate que han librado en otro tiempo los filósofos y los panfletarios de la burguesía; deben embestir contra la moral y las teorías sociales del capitalismo; deben desterrar de las cabezas de la clase llamada a la acción, los prejuicios sembrados por la clase dominante; deben proclamar, ante los hipócritas de todas las morales, que la tierra dejará de ser el valle de lágrimas del trabajador; que, en la sociedad comunista del porvenir, que construiremos "pacíficamente si es posible, y si no violentamente", se dará rienda suelta a las pasiones de los hombres; y ya que "todas son buenas por naturaleza, nosotros sólo tenemos que...

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#filosofia - #ociosidad - #pereza

5 Julian Barbour
domingo, 29 de junio de 2025

Julian Barbour (n. en 1937) es un físico británico interesado en la investigación de la gravedad cuántica y en la historia de la ciencia. Barbour es considerado una autoridad en la cosmología del tiempo.

Se doctoró en la Universidad de Colonia con una tesis sobre las bases de la teoría general de la relatividad de Einstein, pero no ha desempeñado ningún puesto académico. Actualmente vive de su trabajo a tiempo parcial como traductor. Reside cerca de Banbury, Inglaterra.​


Teoría del tiempo


Su libro The End of Time [El final del tiempo] propone una física sin tiempo, desde un polémico punto de vista en el cual el tiempo, tal como lo percibimos, no existe más que como ilusión, añadiendo que algunos problemas en las teorías de la física surgen de suponer su existencia como real. Barbour argumenta que no tenemos ninguna evidencia del pasado más allá de nuestra memoria de él, y de igual modo, que no hay evidencia de un futuro que no sea nuestra creencia en el mismo. «El cambio se limita a crear una ilusión de tiempo, con cada momento individual existiendo por derecho propio, completo y entero.» Él llama a estos momentos los "Ahoras". Todo es una ilusión: no hay movimiento ni cambio alguno. El físico afirma a continuación que la ilusión del tiempo es lo que interpretamos a través de lo que él llama "cápsulas de tiempo", que representan «cualquier patrón fijo que genere o codifique la apariencia de movimiento, cambio o historia».

La teoría de Barbour trasciende el escepticismo de la del universo de bloque, ya que niega no solo el paso del tiempo, sino también la existencia de una dimensión objetiva del mismo. La naturaleza ordena los "Ahoras", por la semejanza inherente entre unos y otros.

Dicha ordenación es lo que convencionalmente llamamos orden temporal, pero no proviene de "Ahoras" ocurriendo en momentos específicos, ya que no se producen, ni proviene de una existencia invariable a lo largo del eje de tiempo (en un ...

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#fisica - #tiempo

6 Mi nombre es Ozymandias, Rey de reyes
lunes, 16 de junio de 2025


Conocí a un viajero de una tierra antigua
que dijo: «dos enormes piernas pétreas, sin su tronco
se yerguen en el desierto. A su lado, en la arena,
semihundido, yace un rostro hecho pedazos, cuyo ceño
y mueca en la boca, y desdén de frío dominio,
cuentan que su escultor comprendió bien esas pasiones
las cuales aún sobreviven, grabadas en estos inertes objetos,
a las manos que las tallaron y al corazón que las alimentó.
Y en el pedestal se leen estas palabras:
"Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes:
¡Contemplad mis obras, poderosos, y perded la esperanza!"
No queda nada a su lado. Alrededor de la decadencia
de estas colosales ruinas, infinitas y desnudas
se extienden, a lo lejos, las solitarias y llanas arenas»


{Shelley}

Ozymandias era un alias de Ramsés el Grande, faraón de la decimonovena dinastía del antiguo Egipto. El apodo viene de una transliteración griega de Ramsés hecha durante su reinado (User-maat-ra Setep-en-ra). El soneto parafrasea la inscripción en la base de una estatua, dado por Diodoro Sículo en su Bibliotheca historica, como «Rey de reyes soy yo, Ozymandias. Si alguien quiere saber cuán grande soy y dónde yazgo, que supere alguna de mis obras».

El tema central de "Ozymandias" es la inevitable decadencia de todos los líderes y de los imperios que estos construyen sin importar cuán poderosos fueron en su tiempo.

A menudo se dice que el poema de Shelley fue inspirado por la llegada de una estatua colosal de Ramsés II a Londres en 1821, adquirida por el Museo Británico de las manos del aventurero italiano Giovanni Belzoni, en 1816.​ Rodenbeck y Chaney,​ sin embargo, señalan que el poema se escribió y se publicó antes de que la estatua llegara a Gran Bretaña, y por lo tanto que Shelley no podría haberla visto. Su reputación en Europa Occidental precedió a su llegada real a Inglaterra (por ejemplo, Napoleón ya había intentado adquirirla para Francia, sin conse...

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#poema - #poesia - #egipto - #ramses - #shelley

7 entrevista con michael wood
martes, 20 de mayo de 2025

El historiador que explica qué podemos esperar del ultranacionalismo chino


Sus documentales sobre la Historia de China han servido para explicar en Occidente el pasado de la civilización que dominó el mundo durante siglos. Una herramienta muy útil para abordar el futuro


Michael Wood es seguramente el historiador que más ha contribuido a divulgar la historia de China en Occidente. No tanto a través de sus ensayos como de sus más de cien documentales, muchos de ellos disponibles en plataformas como Netflix. Deslumbrado por el Lejano Oriente desde que era casi un niño, ha inventado un género narrativo que enlaza el presente con el pasado y convierte la historia en un espectáculo lleno de vida y muy entretenido. La traducción al español de su Historia de China (Ático de los libros, 2023) sale a la venta esta semana. El autor nos recibe en un hotel situado cerca de Plaza de España, a pocos pasos de algunos de los mejores restaurantes chinos de Madrid.

P. Se suele decir que China no es un país, ni siquiera una nación, sino una civilización. ¿Estás de acuerdo?

R. Desde luego es más que una nación. De alguna manera, esa idea está ya en Confucio. Me refiero a la idea de que la cultura china no muere con la desaparición de un país o de un Imperio. Es un concepto que recuperan luego los filósofos clásicos, que sueñan con unir toda la civilización china bajo un mismo gobernante. Hablan de acabar con las guerras y caer bajo la protección de un líder fuerte y virtuoso. Al final la idea se convirtió en realidad, aunque lo lograse alguien proveniente de fuera, Gengis Kan. A partir de ese momento ya se instaura la idea de China como un estado unitario en el que se imponen las ideas confucianas y la tiranía burocrática. Esa es la base de la organización política china, que perviven hoy: virtud confuciana y tiranía burocrática. Ambas fuerzas se reequilibran a lo largo de la historia, pero siempre están presentes.

P. Hoy en día, sigue sien...

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#politica - #china - #entrevista

8 Entrevista Kenneth Pomeranz
martes, 20 de mayo de 2025

El historiador que cambió la manera de mirar a Occidente trae pronósticos sobre el futuro


Hace un cuarto de siglo, Pomeranz sostuvo por primera vez que Europa había logrado una ventaja apabullante sobre China solo gracias a una serie de casualidades. Ahora dice que esa ventaja se ha desvanecido


En La gran divergencia, Kenneth Pomeranz se hizo una única pregunta: ¿por qué la Revolución Industrial ocurrió en Inglaterra y no en China? O lo que es lo mismo: ¿por qué Occidente no permaneció anclado en el pasado como Asia? Su conclusión, que generó un enorme debate al ser publicada hace un cuarto de siglo, es que no hay ninguna gran diferencia cultural que explique la ventaja de la que ha disfrutado Occidente hasta hoy. Pomeranz, profesor de Historia de Asia Oriental en la Universidad de Chicago, nos atiende por videoconferencia con motivo de la traducción al español de su legendario ensayo.

P. El punto de partida de su libro es que China y Europa eran dos áreas de desarrollo muy similares hasta el siglo XVIII. ¿Similares en qué sentido?

R. Eran similares en su grado de prosperidad. Comparada con nuestros estándares actuales, ninguna de las dos regiones era particularmente próspera. Pero eran comparables en cuanto a estilo de vida, extensión de los mercados, y otras variables económicas básicas como la esperanza de vida. Aunque con variaciones enormes entre unas zonas y otras, claro.

P. Se refiere a que las condiciones de una aldea perdida en el interior de China podían parecerse más a las de una aldea polaca que a las del norte de Italia, ¿no?

R. Correcto. Mi argumento es que, si comparas áreas desarrolladas con otras áreas desarrolladas, digamos, Suzhou con Ámsterdam, o áreas más pobres, como Gansu con Polonia, encontrarás estándares de vida bastante comparables. Y si haces un promedio a lo largo de grandes áreas de Europa y de China, también encontrarás una comparabilidad aproximada. Los chinos, hasta donde p...

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#historia - #china - #entrevista

9 La Fiesta del Trabajo
jueves, 01 de mayo de 2025

Salgo a caminar de buena mañana: hoy se anuncia un clima agradable, de los de "manga corta". Una sudadera ha quedado a resguardo en el buzón de casa; pocas ganas de subir de nuevo. Por Zabalbide desciendo al nivel del mar, de la ría más bien. La idea está sin definir y al llegar abajo me inclino por la opción de coger el tranvía hasta la zona de los museos; quizás sea el día adecuado para hacer un pase por el de Bellas Artes, que expone obra de Max Ernst, un tipo del que no dispongo de referencias mentales, no por defecto de memoria sino por ausencia de información.
En el tranvía, ya dentro, me acomodo en la primera fila de asientos, junto a un grupito de turistas nacionales; aún no he decidido en qué parada apearme.
Parada del Guggenheim. Desciendo y remonto la pendiente para acceder a la plaza Euskadi, donde me espera el museo del parque.
La exposición de Max Ernst me decepciona totalmente; hago fotos, no muchas, fotos que más tarde mando al limbo de la nada fotográfica. Pero me consuelo con la zona de obras clásicas; el nivel es otro y el interés muy superior. Las fotos sí se merecen un lugar en el recuerdo telemático y ahí están, a disposición de mí mismo, je.
Al salir de nuevo a la calle pongo rumbo a la Alameda de Recalde, con destino al SuperCor, para ver si hay algo que pueda llevar de capricho al chaval. Hay una cola bastante larga y eso me desanima, «mejor pruebo en el BM de Garamendi», pienso y ejecuto.
Recorro la Gran Vía, que está engalanada con pancartas de la Fiesta del Trabajo, ay jajaja, qué ironía, ya se sabe "1 de Mayo", nuestra ministra del gremio es todo un arquetipo del esforzado y explotado trabajador de nuestro tiempo; ya digo: qué ironía.
La ciudad está alborotándose por momentos; a la festividad reivindicativa hay que añadir el flujo de gente que acudirá a las nueve de la noche a San Mamés; juega el Athletic contra el Manchester United, en la ida de la semifinal de la copa de la EUFA; mucha bufanda y camiseta rojiblancas...

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#tranvia - #museo - #bellasartes - #pelicula - #citaaciegas - #leyendo - #ellargoadios

10 ¿Quiénes eran los Belónidas y por qué los llaman así?
sábado, 19 de abril de 2025

El nombre de la estirpe fue creado por los historiadores catalanes del siglo XX a partir de un miembro destacado de aquella familia.

Rollo de Poblet.

París, 11 de septiembre de 878. Hace 1146 años. El rey Luis, llamado "el Quec" o "el Tartamut", séptimo monarca de la dinastía carolingia y segundo rey de la Francia surgida de la división del Imperio de Carlomagno (843), nombraba al magnate Guifré nuevo conde del distrito carolingio de Barcelona. En ese momento, Guifré, que ya era conde de los distritos carolingios de Urgell y de Cerdanya, relevaba a Bernat de Gòtia, que había sido destituido por su participación en una revuelta local contra el poder central. Guifré sería el primero que enviaría el cargo condal —en ese momento, de naturaleza funcionarial— a sus descendientes . Y, por tanto, sería el creador de la dinastía nacional catalana de los Belónidas , que gobernaría el país durante seis siglos, hasta 1410.


Guifré nunca se apellidó Belònida

Guifré, que conocemos con el apodo o apelativo de "El Pilós", nunca se apellidó Belònida . De hecho, a finales del siglo IX, los apellidos no existían. Entre las minoritarias clases privilegiadas del continente europeo, se utilizaba el patrónimo, que no tenía la misma naturaleza que el apellido actual , porque no siempre identificaba a todos los miembros de una misma familia, ni siempre se transmitía hereditariamente . Además, en ningún documento de la época —ni en ningún otro de los siglos posteriores de reinado de los descendientes de Guifré— aparece el identificativo “Belónida”. Entonces, ¿de dónde sale este identificativo? ¿Y por qué a los descendientes de Guifré ya la dinastía nacional catalana les llamamos “Belónidas”?


Representación de Guifré el Pilós / Fuente: Rollo de Poblet.


El padre y el abuelo de Pilós

Según la investigación historiográfica catalana, Guifré era hijo de un magnate llamado Sunifred, nacido en 805 en Girona (al sur de la Marca caro...

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© Zalberto | febrero - 2026