Lo primero e importante es llevar a Indi a casa de su tía Esther; se acerca a casa la Tata para ayudarme con el traslado.
Sobre la una y media pasada salimos hacia el Urdaibai; hemos reservado mesa a las tres en Natxitua, en el Ermintxo. Luce el sol en las marismas del Urdaibai, pero en los acantilados cantábricos a los que se asoma Nachitua/Natxitua es la niebla la que se enseñorea del paisaje y la que plantea un escenario misterioso y romántico; un decorado perfecto para festejar íntimamente que nos queremos... ¡¡¡¡a comer pues!!!. Comida de diez: fritos variados y besugo. Joder qué bien. Una botellita de blanco rioja Amaren y una pieza de tarta de postre. Rematamos con café solo y copita de Baileys. Repito: joder qué bien.
Caserío Goitisolo. Hemos quedado con el contacto en el propio caserío sobre las cinco de la tarde, pero nosotros siempre llegamos un rato antes, jeje. El caserío es de puta madre. Nos recibe un muchacho pelirrojo, con toda la pinta de fiestero y porretas (me fijo en que lleva un librillo de papel de liar en cajetilla del tabaco rubio... por algo será). Todo perfecto. El caserío es enorme y totalmente equipado. En la planta baja está la cocina, enorme, con su isla en el centro y con nevera de dos puertas, un gimnasio y un baño con sauna; y un recibidor muy amplio, con su mesa para ocho y la escalera desde la que se accede a los dos plantas superiores. En la primera planta hay tres habitaciones, una de ellas una suite con vestidor; todas con baño incluido. La planta superior es diáfana, con dos camas, con su tele grande, con sus ventanales desde los que se otea las marismas y la ría. Un ático o desván de lujo. Creo que la elección del alojamiento está en lo más alto de la lista de casas a las que los flamenquis han visitado en sus escapadas anuales; una elección que hice yo, como es de imaginar.
Turno R499 Me atiende una mujer de mediana edad. Le explico el asunto y me dice que el día anterior tuvo un caso como el mío; pero que tenía que tramitar el alta con la fecha actual, que no puede retrotraerse hacia varios meses atrás, o días, o minutos. En fin. Llueve bastante. Yo estoy bastante... desconsolado. Paso el resto del día en casa centrado en intranscendencias, excepto la salida para acudir a la quedada con Los Flamenquis en el Errondaberri. Bonito reencuentro. Sus risas, sus puestas al día, sus comidas y sus bebidas. Raquel yo cenamos huevos fritos con patatas y paletilla ibérica; qué ricos. El resto de bailarines se inclinaron por las hamburguesas y emparedados variados. Los de Irala se van con los Garrote a Nueva York este próximo sábado; regresarán el viernes al cabo de una semana de la partida. Están tope ansiosos, sobre todo Héctor, que está cagado con el tema del idioma; cómo le comprendo... Y poco más. De regreso a casa, Raquel se acuesta; Indalecio y yo nos quedamos viendo tele y echando unos petas...
Antolín cumple 60. Quedada en el Huevo Frito. Hemos estado todos. Jone y Antolín están de alquiler en Amorebieta mientras están de obras en su casa de Irala. Le he llevado a Antolín un hermoso cuadro beatleriano que ha encantado a todo el mundo. Ha sido un ratito muy ameno.
Los ingredientes que vas a necesitar son sumamente sencillos y puedo estar casi segura de que en este momento los tienes en casa. Así que fíjate bien de cuáles son y ve por ellos, pues esta receta es tan sencilla que podrás comprobar el truco de una vez.
Necesitas: Papas, la clara de un huevo, sal, pimienta, pimentón dulce (si deseas añadirlo) y apenas una cucharadita de aceite.
Lo primero que debes hacer cuando quieres preparar papas fritas es escoger unas que sean de tamaño parecido y que no tengan huequitos ni magulladuras. Escoge aquellas de piel entera y consistencia firme.
Retírales la piel y córtalas en bastones tal como si se tratara de unas patatas a la francesa tradicionales. Procura que queden del mismo tamaño, así la cocción se hará de forma pareja y quedarán perfectas y crujientes por igual.
La clara de huevo es el ingrediente mágico para lograr un resultado contundente. Sí, lo sé, quizás te suene un poco loco y pienses que la clara se convertirá en tortilla, pero ya verás que no es así.
Pon las patatas cortadas en bastones dentro de un bol. En una taza pon la clara de huevo y bátela hasta espumar un poco junto a la sal, la pimienta y el pimentón dulce. Una vez que la clara esté bien espumada, viértela sobre las papas y distribúyela muy bien, mojando cada bastón.
Cuando tengas las papas bien impregnadas en la mezcla de clara de huevo y especias, forra una bandeja con papel vegetal y pasa un trozo de papel absorbente humedecido con aceite sobre el mismo. Procede a colocar cada bastón.
Al poner los bastones de patata, deja espacio entre ellos para que se cocinen de forma pareja. Con el papel evitarás que se peguen del fondo de la bandeja, esto te garantizará la perfección en cada patata. Mete la bandeja en el horno precalentado a 180° C y hornea por tan solo 10 minutos.
Transcurridos los 10 minutos de cocción inicial, retira la bandeja del horno y despega con cuidado las papas del papel vegetal. leer más
Pela la calabaza. Reserva una parte para hacer los chips y corta el resto a trozos. Ponla en una cazuela con agua, sal y las semillas de comino, y cuece 10 minutos tapada. Tritura y reserva.
Corta a láminas muy finas los trozos de calabaza reservados con ayuda de una mandolina. Sécalas con papel de cocina y fríelas en abundante aceite que no esté muy caliente, ya que se quemarían. Retíralas y resérvalas sobre papel de cocina; sálalas.
Pela y corta los plátanos en daditos. Saltéalos en una sartén a fuego medio con una nuez de mantequilla, sal y pimienta, hasta que estén cocidos.
Corta el solomillo a trozos no muy gruesos, salpimiéntalos y dóralos en la sartén a fuego fuerte con un poco de aceite de oliva, procurando dejarlos al punto para que no pierdan nada de su sabor.
Sirve el solomillo acompañado del puré de calabaza, los dados de plátano y los chips de calabaza.
Hornea la calabaza durante 1 hora a 180 ºC. Retírala del horno, déjala enfriar y pélala. Córtala en dados de tamaño mediano.
Limpia las judías verdes, retira las puntas y pasa el pelador de patatas por cada lado para eliminar los hilos. Trocéalas y ponlas a hervir durante 5 minutos. Pásalas un momento por agua con hielo para detener la cocción y mantener su bonito color. Luego, añade un poco de aceite de oliva. Resérvalas.
Trocea los tomates y añádelos a un bol junto con los trozos de calabaza y las judías verdes.
Para la vinagreta de mostaza: mezcla tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, una cucharada de vinagre de Jerez y una de mostaza con tomillo, sal, pimienta y un poco de ralladura de limón. Bate enérgicamente para que emulsione. Aliña con la vinagreta de mostaza los vegetales.
En el momento de servir, añade las semillas de calabaza.
Para completar esta receta puedes añadir un poco de aguacate, que combina muy bien tanto con el tomate como con los langostinos, y una cebolla tierna cortada bien fina. De esta manera, resultará más variada. Nosotros te ofrecemos la versión más sencilla, presentada como un carpaccio, pero puedes variarla a tu gusto.
Ingredientes
2 tomates maduros
12 colas de langostinos
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva virgen extra
Perejil fresco
Elaboración
Pon una cazuela con agua y sal al fuego y cuando empiece a hervir el agua añade las colas de langostinos previamente peladas.
Justo cuando arranque de nuevo el hervor, retíralas y resérvalas en la nevera para que se enfríen.
Ralla los tomates y sazónalos con sal.
Pon el tomate rallado en un plato y, por encima, las colas de langostinos cortadas en dos mitades a lo largo.
Sazona todo con pimienta negra recién molida, aceite de oliva y unas hojas de perejil fresco finamente picado.
Empezamos con esta sencilla y rápida receta de dear crissy. Primero separa, lava y seca las hojas de una lechuga iceberg. A continuación corta una pechuga de pollo en dados, sazónala con sal, pimienta y ajo en polvo, y saltéala en una sartén a fuego medio hasta que esté hecha.
Por último, retira la carne de dos aguacates y machácalos en un bol hasta que esté cremoso. Cubre cada hoja de lechuga con una capa de aguacate, añade un par de cucharadas de pollo troceado y una cucharadita de tu salsa favorita (salsa de tomate natural, curry, pesto, chile…)
2. Tomate relleno de huevo
En give recipe nos proponen esta cena fácil de preparar y que no te llevará más de 30 minutos.
Solo tienes que cortar la parte superior de los tomates y retirar la pulpa y las semillas con una cuchara, colocarlos sobre una bandeja de horno, romper un huevo en cada tomate y rociárlos con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal y pimienta.
Hornéalos unos 20-25 minutos con el horno previamente precalentado a 200º, y sírvelos con un poco de cebollino picado por encima y acompañados de pan tostado.
3. Pechugas de pollo rellenas
Para hacer esta receta de little bits of real food & real talk, primero mezcla en un bol 2 quesitos, 250gr. de espinacas cocidas al vapor o salteadas, un bote pequeño de corazones de alcachofas cocidos, una pizca de ajo en polvo, sal y pimienta.
Después estira dos pechugas de pollo cortadas en filetes finos y sazónalos con sal y pimienta. Coloca una cucharada de la mezcla sobre cada filete de pechuga de pollo, enróllalos y sujétalos con palillos para que no se deshagan los rollos.
Colóca los rollitos de pollo sobre una bandeja de horno, y ásalos con el horno previamente precalentado a 200º durante 20-25 minutos, hasta que estén doraditos.
Empezamos con esta receta de yummy healthy easy apta para vegetarianos e intolerantes a la lactosa. En primer lugar preparamos la salsa alioli, para ello coloca en un bol una rebanada de pan de molde sin corteza, dos cucharadas de leche de soja y tres dientes de ajo, tritúralo con una batidora, añade dos yemas de huevo y vuelve a batir.
A continuación incorpora lentamente 150cl. de aceite de oliva removiendo constantemente hasta que se espese, y para finalizar agrega una cucharada de zumo de limón, sal y pimienta, mézclalo nuevamente y refrigera la salsa.
Mientras tanto, coloca un poco de harina en una plato hondo, una clara de huevo batido mezclado con una cucharada de leche de soja en otro y un poco de pan rallado con sal y pimienta en un tercer plato.
Corta tres aguacates en seis gajos cada mitad y pásalos primero por la harina, después por el huevo con leche y para finalizar por el pan rallado. Coloca los pedazos de aguacate empanados sobre una bandeja, hornéalos durante unos 10 minutos hasta que estén dorados y sírvelos con la salsa alioli.
2. Aguacate relleno de bacon y huevo
Para preparar este receta de lil luna, primero corta el aguacate por la mitad, quita el hueso y con una cuchara retira un poco de carne del aguacate para hacer el agujero más grande.
Coloca los aguacates sobre una bandeja de cupcakes para que no se muevan durante la cocción, rompe un huevo sobre cada aguacate y añade una loncha de bacon cortada en cuadraditos, un poco de queso rallado y una pizca de sal. Mételo en el horno durante 10-15 minutos y sírvelo caliente.