La Eucaristía es el objetivo final del Nuevo Orden Mundial (NOM), del que Pedro Sánchez o el Rey de España son meros instrumentos menores.
San José, el hombre que sabía leer los signos de los tiempos.
Y su fiesta en 2020 nos llega el día en el que, en Medjugorje, la Virgen anuncia que reduce al mínimo sus apariciones… después de 40 años. Eulogio López 19/03/20 09:07
Es otra de las virtudes olvidadas de la masculinidad que conviene recordar ahora, 19 de marzo, cuando festejamos la figura más viril de todos los tiempos, el prototipo de la masculinidad: San José, el esposo de María. Varón virgen y, por eso, el más viril, el más capaz de respetar la virginidad de su esposa por un fin mayor. Supongo que cortó muchos troncos de árbol para ser leal a su prometida continencia.
El capítulo segundo de San Mateo es el que mejor describe a este descendiente del Rey David, un tipo con capacidad, como afirmara San Josemaría, de moverse dentro del plan divino, lo que, en laico, podemos traducir así: saber distinguir los signos de los tiempos. Es una virtud masculina, como la fortaleza, porque el varón sabe distinguir por donde van los tiros de todo lo que le circunda, mientras la mujer actúa de otra forma: adapta sus conclusiones y sus sentimientos, buenos o malos, a las consecuencias que esos signos de los tiempos impregnan en su círculo más próximo.
No se puede confesar ni comulgar: el Estado de Alarma es un ataque directo contra el Cristianismo, que es una religión sacramental.
A esto hay que unir otra virtud de San José, asimismo muy masculina: la fortaleza. Traducida al siglo XXI: no quejarse.
Porque claro, resulta que a San José se le ha dicho que iba a ser el padre adoptivo del Hombre-Dios y ahora se le ordena huir a Egipto porque Herodes busca al niño para matarlo (Mateo 2). ¡Pues vaya Dios todopoderoso que tiene que huir de un tirano de segunda división, como el amigo Herodes!
Pues no, San José se mueve en e... leer más |