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1 Edward Dodwell (1767-1832) lunes, 27 de enero de 2025  Proveniente de una familia irlandesa noble y rica, el arqueólogo y pintor Edward Dodwell (1767-1832) nació en Dublín y estudió literatura y arqueología en el Trinity College de Cambridge. Gracias al confort económico que le proporciona su gran riqueza, evita la necesidad de ejercer una profesión y se dedica por completo a la investigación sobre las civilizaciones mediterráneas.
En 1801 visitó las islas Jónicas (Corfú, Zante, etc.) y la región de Troya junto con Atkins y el conocido viajero W. Gell. En 1805-06 viajó a Rumelia con su compañero de viaje, el pintor Simone Pomardi. Posteriormente se instaló en Nápoles y Roma y se casó con una mujer treinta años menor que él. Fue miembro honorario de muchas fundaciones culturales europeas. Enfermó y murió durante una expedición a las montañas de Italia. Su gran colección de artefactos arqueológicos (monedas, 115 piezas de cobre, 143 ánforas) se guardó durante un tiempo en su casa de Roma y luego se vendió al Museo de Escultura de Munich. Dodwell, un prolífico escritor y artista visual, revela sus talentos versátiles como arqueólogo, incluido su sentido de la curiosidad, la perspectiva crítica y la sensibilidad artística, en sus obras que son únicas para su época. Por primera vez en su obra, tenemos la oportunidad de reconocer el descubrimiento real de un "espacio": Caminar reúne información basada en monumentos, historia, personajes contemporáneos y bibliografías como herramienta de descubrimiento y reconocimiento.
El viaje, descrito en esta publicación en dos volúmenes y rico en material arqueológico y topográfico, constituye un tesoro infinitamente rico de información sobre la vida pública y privada de los griegos en el período anterior a la revuelta (1821).
A finales de abril de 1801, Dodwell partió de Venecia, llevándose consigo como traductor a un griego inteligente y bien educado de la isla de Santorini, a quien había conocido en Italia. Cruzó el mar Adriático y llegó a Corfú, bajo ocupación r... leer más | #pintura - #arqueologia - #romanticismo - #acuarela
2 Adiós Cádiz, hola Salvatierra de Tormesviernes, 03 de noviembre de 2023  Viernes, en Cádiz amanece con mal tiempo. Sopla un viento casi huracanado -de ello hablan los noticieros desde hace días: la tormenta Ciarán- y a ratos llueve con intensidad. En mi fuero interno me muero de ganas de regresar a casa. Estoy cansado, el aductor no deja de darme guerra y ya no me quedan ganas ni interés en seguir deambulando por Cádiz, y tampoco muchas ganas de plimple etc. Afortunadamente creo que a Raquel le pasa otro tanto, así que en una decisión unánime decidimos desalojar el Ático del Marqués a primera hora, el tiempo necesario para recoger el piso, embalar los trastos y salir pitando. Son las 9 y poco de la mañana cuando nos ponemos en marcha; un rato antes he preparado unas tortillas francesas de 3 huevos para comer por el camino. La ruta elegida nos lleva por la autovía XXX hasta Sevilla, en donde cambiamos de autovía y nos pasamos a La Vía de la Plata. Al rato de circular por allá, Raquel improvisa un poco y sugiere desviarnos un poco para conocer el Monasterio de Guadalupe, y a mí me parece genial. El caso es que cuando estamos circulando por aquellas carreteras de dios, Raquel encuentra en uno de sus fisgoneos con el móvil que pasamos cerca de un curioso yacimiento romano, el fuerte de Hijovejo, muy cerca de Cancho Roano, en los entornos de Villanueva de la Serena, en la comarca de la Serena. Para allá que nos vamos. Antes de aterrizar por Hijovejo hacemos una parada en mitad de los campos extremeños para comer las tortillas en plato de plástico, azotados por el viento; interesante situación, en la puerta del vallado de la finca La Escobosa. Hijovejo. (pendiente entrada en exclusiva) Pasote de yacimiento, una maravilla. Descendemos del coche y llueve ligeramente, una nube espesa y oscura está aposentada sobre nuestras cabezas y amenaza con enturbiar la exploración; pero al poco remite y cesa, aunque no escampa del todo. El yacimiento es emocionante. Esas enormes piedras de granito que sustentan y dan forma al fuerte. Esa ... leer más | #2023lusitania - #yacimiento - #roma - #hijovejo - #gargaligas - #geoparque - #lasvilluercas - #guadalupe - #monasterio - #hotelrural - #salvatierra
3 La sorprendentemente pacífica guerra del siglo XXImartes, 22 de agosto de 2023 En la primera mitad del siglo pasado vimos dos grandes guerras que, por sus repercusiones a nivel global y por la participación en ellas de la mayoría de potencias relevantes, llamamos "guerras mundiales". En estos dos conflictos se destinaron todos los recursos, tanto económicos como demográficos, a combatir al enemigo. El canciller alemán Adolf Hitler se refería a este tipo de guerra como total en Krieg (guerra total).
Tras la segunda guerra mundial, en cambio, las dos superpotencias restantes lucharon entre sí en una llamada guerra fría, protagonizada por guerras indirectas en África, Indochina o donde surgiera la ocasión. La principal causa de este fenómeno fue claramente la creación de la bomba atómica y, por ello, es lógico pensar que esta continúa siendo la razón por la cual no ha sucedido aún una nueva guerra mundial.
Sin embargo, cuando uno mira hacia atrás en la historia se da cuenta de que este fenómeno ya ha sucedido anteriormente en múltiples ocasiones: cuando las naciones tienen una pirámide poblacional sana y hay prosperidad sucede la guerra total; pero cuando hay colapso demográfico, pestes y decadencia sucede la guerra fría o de baja intensidad.
El mayor ejemplo de esto se ve en los siglos XVI y XVII. En el siglo XVI el Imperio Español de los Austrias se embarcaba en grandes batallas navales contra los turcos otomanos por el control del Mediterráneo, como hizo en Lepanto (1571), invadía territorio francés con más de 40.000 hombres, como hizo en la Batalla de San Quintín (1557), e incluso enviaba a la Armada Invencible con la intención desembarcar un ejército en la propia Inglaterra (1588).
En el siguiente siglo sucedió la guerra de los 30 años. Este conflicto, por el contrario, no consistió en grandes batallas con miles de hombres o de extensas flotas realizando campañas en el extranjero. Consistió más bien en pequeños ejércitos de mercenarios que llevaban a cabo minúsculos avances separados entre sí por meses e incluso añ... leer más | #meta - #guerra - #demografia
4 Lepantojueves, 07 de enero de 2021 #lepanto - #españa - #imperio - #batalla - #otomano - #juandeaustria
5 Imperios del mar: La batalla final por el Mediterráneo, 1521-1580 Roger Crowleydomingo, 02 de agosto de 2015  En 1521, Solimán el Magnífico conquistó la isla de Rodas, el bastión cristiano donde residían los últimos cruzados, los caballeros hospitalarios. Pero la caída de Rodas puso en marcha una cadena de acontecimientos que llevó a una guerra total en el Mediterráneo entre la Europa cristiana, liderada por España, y el mundo musulmán.
Crowley describe con maestría los duros enfrentamientos entre los dos bandos, las tretas y argucias de papas, reyes y sultanes para inclinar la balanza de su lado, así como los majestuosos palacios en los que se tomaban las decisiones. En las batallas, narradas con pulso de novelista, el lector podrá oler la pólvora y sentir el barro de las trincheras o el crujir de las cuadernas de una galera al quebrarse.
El sitio de Malta o la batalla de Lepanto cobran vida en estas páginas como nunca antes lo habían hecho. Emperadores como Carlos V, Felipe II o Solimán el Magnífico, piratas de leyenda como Barbarroja y generales como los Doria, Don Juan de Austria o Álvaro de Bazán protagonizan esta épica guerra en la que Europa frenó el avance islámico y fijó unas fronteras religiosas que, con escasos cambios, se han mantenido hasta la actualidad. | #historia - #españa - #lepanto - #turco - #paraleer
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