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11 Alto a los discursos interiores!!!lunes, 14 de julio de 2025  No más voces insensatas. Confieso que me agrada hablar conmigo mismo más que con nadie en este mundo; puede ser que en otro tiempo sí hubiera con quien explayarme, pero no ahora; Raquel no es de hablar, lo lleva todo por dentro; Raquel es seguidora de la filosofía que se puede resumir en un axioma: «Lo que no se habla, no existe». Yo procedo de un modo radicalmente opuesto, doy rienda suelta a mi voz interior y no le pongo límites, aun cuando muchas veces la intensidad y la profundidad copan y abruman el pensamiento; soporto eso, pero quiero superarlo, es decir, dominarlo. De momento mi opción habitual se limita a acallar la voz dando un bufido y sacudiendo la cabeza simbólica; pero no funciona. Para cerrar el tema, decir que no estoy preocupado ya que es un escollo sencillamente personal, en el que el envite se desarrolla en la inmensidad de la mente y en el océano de los sueños, y en todos los casos soy vencedor y perdedor al unísono. Así que... estoy en ello. Y punto a este asunto.
Hemos hecho brazos con Maite. Poco a poco voy subiendo la intensidad de los ejercicios, aumentando la carga y las repeticiones; pero cuidando mucho mis puntos débiles... codo, hombre, abdomen. Sé que me sienta bien y que lo necesito, por lo que me entrego sin excusas falsas. Después del ratito físico y de una ducha me he largado a la calle. Hoy el cielo está cubierto y las nubes amenazan con sirimiri clásico. He bajado por Iturribide hasta la orilla de la ría. He cruzado el puente del Ayuntamiento y me he entretenido un rato en la planta -1 del Decathlon, sin compras. Regreso cruzando el puente del Arenal y subiendo al barrio en metro. Salgo en el BM, compro pechuga de pollo y queso Comnté y a casa. Una mañana de relax, leyendo a Philip Dick y ocupándome de la cocina y del gato. He cocinado las vainas de JuanLuis, con puerros, zanahorias y patata, y Raquel ha planchado las pechugas; además he añadido al centro un tomate pelado y acompañado de trocitos de queso fre... leer más | #llovizna - #decathlon - #philipKdick
12 Turma - Turmogosjueves, 10 de julio de 2025  Los turmogos (en latín: Turmogi), turmódigos (en latín: Turmodigi), tormogus (en latín: Tormogus), curgonios (en latín: Curgoni) o murbogos (en griego: Μούρβογοι) fueron un pueblo prerromano habitante de la península ibérica.
Referencias históricas
Pueblos prerromanos de la península ibérica.
Idiomas en la península ibérica en el 300 a. C. [2].
Familias lingüísticas de la península ibérica antes de la romanización C1: Galaicos / C2b: Brácaros / C3: Cántabros / C4: Astures / C5: Vacceos / C6: Turmogos / C7: Autrigones-Caristios / C8: Várdulos / C9: Berones / C10: Pelendones / C11: Belos / C12: Lusones / C13: Titos / C14: Olcades / C15: Arévacos / C16: Carpetanos / C17: Vetones / C18-C19: Célticos / C20: Conios / L1: Lusitanos / I1: Ceretanos / I2: Ilergetes / I3: Lacetanos / I4: Indigetes / I5: Layetanos / I6: Ilercavones / I7: Sedetanos / I8: Edetanos / I9: Contestanos / I10: Oretanos / I11: Bastetanos / I12: Turdetanos / G21: Galos / G1: Griegos / P1: Fenicios/Cartagineses / B1: Bereberes. Los turmogos fueron un pueblo con escasas referencias en las fuentes clásicas, posiblemente por su poca significación en el proceso de conquista romana. Las fuentes existentes serían agrupables en:
Noticias de carácter geográfico: Geographiká de Estrabón, Naturalis Historiæ de Plinio el Viejo, Geographia de Ptolomeo, Itinerario de Antonio y Anónimo de Rávena. Citas secundarias en el contexto de las guerras cántabras: Epitome de T. Livio Bellorum omnium annorum DCC Libri dúo de Floro Historias de Orosio. También existe una referencia epigráfica indirecta, recogida en el Corpus Inscriptionum Latinorum.[1]
El resto de los datos pertenece a evidencias arqueológicas (necrópolis de Miraveche y Monte Bernorio[2]), epigráficas (CIL), onomásticas o numismáticas (ceca de Seskisamo).
Nombre El pueblo de los Turmogos recibe varios nombres en las fuent... leer más | #prerromano - #celtiberia
13 El gran derrumbe sanchistadomingo, 15 de junio de 2025 Hace 30 años, un largo proceso de putrefacción acababa con Felipe González. El felipismo caía después de un agónico final que se había prolongado más allá de lo permisible. Hasta el propio primer presidente socialista lo reconocía hace unos días: «En aquellos meses hasta yo estaba harto de mí mismo». Filesa, los Gal, Mariano Rubio, el BOE, Roldán… Un torrencial diluvio de escándalos caía sobre el PSOE. Treinta años después, como si fuera un fatal destino inexorable, el sucesor del sucesor de Felipe, hoy enemigos irreconciliables, ha dejado al partido clínicamente muerto.
La infamia de los últimos años del felipismo ha quedado dulcificada piadosamente por el tiempo y por la ferocidad de este otro régimen que está muriendo, pretendidamente socialista, aunque de factura personal y autocrática, dirigido por un presidente que dividió al PSOE, está obcecado en dividir a España y enfrenta a Europa con sus tradicionales aliados. Un pertinaz proceso de corrupción institucional, política y económica, que dura ya siete años, carcome España en este junio de sacudidas; esta vez, un efluvio de indecencia política, económica y moral anega los sótanos de Ferraz y Moncloa –la corruptela como el agua tiene el hocico muy fino y se cuela por todos los resquicios– y sigue ascendiendo hacia las alturas, hacia esos despachos cargados de falsa superioridad moral que cancelaron a media España.
Un presidente que nombra, pero luego no vigila y no cesa a su equipo más cercano –dos secretarios de Organización y puede que haya más aforados– hasta que la UCO los pilla traficando con mordidas, mujeres y mascarillas solo lidera un montón de escombros. Comisiones de millones de euros a cambio de adjudicar obra pública a empresas amigas, extorsiones, amenazas, prostitutas, este es el vademécum del sanchismo que deja un paisaje calcinado, recogido en 490 páginas. Un devastador informe rubricado por la élite de la Guardia Civil y en manos de un brillante instructor del Tribunal Supremo. No... leer más | #psoe - #sanchez
14 David Lynch: ¿genio o importor?martes, 03 de junio de 2025  Cuando murió David Lynch, en enero de este año, pudimos leer juicios muy dispares sobre su obra. A veces es mejor dejar pasar algo de tiempo antes de pronunciarse. La necrológica es un género vertiginoso.
Manuel Vilas, en El País, se confesó «enamorado» del cine de Lynch. Mencionó El hombre elefante, Corazón salvaje, Mulholland Drive y Una historia verdadera, y declaró, sin dar muchas explicaciones, su pasión por el cine «de un explorador iconoclasta y perverso y sarcástico de la condición humana». Superlativo, Vilas concluyó afirmando que Lynch era «el mejor».
En cambio, en el mismo periódico, Boyero tituló: David Lynch: no entiendo lo que pretendía contar, pero sospecho que él tampoco. «La ha palmado el artista David Lynch», escribió, y aseguró detestar «casi toda su obra». El crítico denunció su mundo «sin pies ni cabeza», compuesto por «imágenes rebuscadas y argumentos imposibles, más gratuitos que inquietantes». De la quema solo se salvaron El hombre elefante y Una historia verdadera, también mencionadas por Vilas, las películas menos lynchianas de Lynch.
Hay dos actitudes posibles ante lo que excede nuestra comprensión. Algunos, en una sala de conferencias o en un debate, leyendo un libro o viendo una película, quedarán fascinados ante algo oscuro y difícil, vislumbrando el genio y sus propios límites, que no tienen reparo en admitir. Otros se enfadarán ante la oscuridad, dirán que el autor está inventando enigmas artificiales, denunciarán un fraude artístico o intelectual, y huirán despavoridos. Es un poco lo que hacen Vilas y Boyero ante la obra de Lynch.
Nuestra apreciación de una obra de arte es siempre fruto de nuestra experiencia y nuestro carácter, de lo que somos y cómo estamos cuando entramos en contacto con ella. Yo con Lynch he tenido una relación ambivalente. No lo he admirado sin reservas, como me pasó con Ozu, Bresson o Ghatak, por ejemplo. Tampoco lo he denostado. Unas veces me ha deslumbrado, otras me ha irritado, per... leer más | #cine - #director
15 entrevista con michael woodmartes, 20 de mayo de 2025 El historiador que explica qué podemos esperar del ultranacionalismo chino
Sus documentales sobre la Historia de China han servido para explicar en Occidente el pasado de la civilización que dominó el mundo durante siglos. Una herramienta muy útil para abordar el futuro Michael Wood es seguramente el historiador que más ha contribuido a divulgar la historia de China en Occidente. No tanto a través de sus ensayos como de sus más de cien documentales, muchos de ellos disponibles en plataformas como Netflix. Deslumbrado por el Lejano Oriente desde que era casi un niño, ha inventado un género narrativo que enlaza el presente con el pasado y convierte la historia en un espectáculo lleno de vida y muy entretenido. La traducción al español de su Historia de China (Ático de los libros, 2023) sale a la venta esta semana. El autor nos recibe en un hotel situado cerca de Plaza de España, a pocos pasos de algunos de los mejores restaurantes chinos de Madrid.
P. Se suele decir que China no es un país, ni siquiera una nación, sino una civilización. ¿Estás de acuerdo?
R. Desde luego es más que una nación. De alguna manera, esa idea está ya en Confucio. Me refiero a la idea de que la cultura china no muere con la desaparición de un país o de un Imperio. Es un concepto que recuperan luego los filósofos clásicos, que sueñan con unir toda la civilización china bajo un mismo gobernante. Hablan de acabar con las guerras y caer bajo la protección de un líder fuerte y virtuoso. Al final la idea se convirtió en realidad, aunque lo lograse alguien proveniente de fuera, Gengis Kan. A partir de ese momento ya se instaura la idea de China como un estado unitario en el que se imponen las ideas confucianas y la tiranía burocrática. Esa es la base de la organización política china, que perviven hoy: virtud confuciana y tiranía burocrática. Ambas fuerzas se reequilibran a lo largo de la historia, pero siempre están presentes.
P. Hoy en día, sigue sien...leer más | #politica - #china - #entrevista
16 Entrevista Kenneth Pomeranzmartes, 20 de mayo de 2025 El historiador que cambió la manera de mirar a Occidente trae pronósticos sobre el futuro
Hace un cuarto de siglo, Pomeranz sostuvo por primera vez que Europa había logrado una ventaja apabullante sobre China solo gracias a una serie de casualidades. Ahora dice que esa ventaja se ha desvanecido En La gran divergencia, Kenneth Pomeranz se hizo una única pregunta: ¿por qué la Revolución Industrial ocurrió en Inglaterra y no en China? O lo que es lo mismo: ¿por qué Occidente no permaneció anclado en el pasado como Asia? Su conclusión, que generó un enorme debate al ser publicada hace un cuarto de siglo, es que no hay ninguna gran diferencia cultural que explique la ventaja de la que ha disfrutado Occidente hasta hoy. Pomeranz, profesor de Historia de Asia Oriental en la Universidad de Chicago, nos atiende por videoconferencia con motivo de la traducción al español de su legendario ensayo.
P. El punto de partida de su libro es que China y Europa eran dos áreas de desarrollo muy similares hasta el siglo XVIII. ¿Similares en qué sentido?
R. Eran similares en su grado de prosperidad. Comparada con nuestros estándares actuales, ninguna de las dos regiones era particularmente próspera. Pero eran comparables en cuanto a estilo de vida, extensión de los mercados, y otras variables económicas básicas como la esperanza de vida. Aunque con variaciones enormes entre unas zonas y otras, claro.
P. Se refiere a que las condiciones de una aldea perdida en el interior de China podían parecerse más a las de una aldea polaca que a las del norte de Italia, ¿no?
R. Correcto. Mi argumento es que, si comparas áreas desarrolladas con otras áreas desarrolladas, digamos, Suzhou con Ámsterdam, o áreas más pobres, como Gansu con Polonia, encontrarás estándares de vida bastante comparables. Y si haces un promedio a lo largo de grandes áreas de Europa y de China, también encontrarás una comparabilidad aproximada. Los chinos, hasta donde p...leer más | #historia - #china - #entrevista
17 Velesmartes, 20 de mayo de 2025  En 2016 la localidad de Veles, en Macedonia del Norte, se convirtió en un auténtico epicentro de noticias falsas que incidieron en la campaña electoral en Estados Unidos. Allí viajó el fotógrafo de Magnum Jonas Bendiksen, cuyo nuevo y provocador trabajo alerta sobre el auge de la desinformación. Hasta finales de 2016 muy pocos habían oído hablar de Veles, una pequeña ciudad de Macedonia, al este de Europa. Fue ese año, el del duelo electoral entre Hillary Clinton y Donald Trump, cuando se descubrió que el lugar era una inagotable fábrica de noticias falsas. Miles y miles de fake news generadas desde ordenadores domésticos que, pese a estar muy lejos de tierras americanas, tuvieron un impacto en la desconcertante victoria de Trump.
Desconcertado estuvo también Jonas Bendiksen, miembro de la agencia Magnum desde 2004, durante los primeros meses de aquella presidencia. “Estaba preocupado, abrumado. Como mucha gente, me preguntaba qué había sucedido y qué era todo aquello de los 'hechos alternativos' y de las fake news”, recuerda el fotógrafo, en una entrevista telefónica con el Magazine Lifestyle.
El reportero empezó a documentarse sobre lo sucedido y, durante este proceso, se topó con un artículo sobre Veles, que contaba la historia de esta ciudad, reconocida como un hub de noticias falsas. “Instantáneamente, el tema me interesó: me fascinaba como un grupo de amateurs podían llegar a piratear el sistema de información en la política norteamericana sin tan siquiera proponérselo”.
La historia, añade, le resultó increíble: “Porque sus implicados son gente apolítica, no les importa demasiado quién sea elegido en América, pero se ganan la vida incidiendo sobre ella porque no tienen otro remedio: viven en un lugar sumido en una crisis tremenda y el producir bulos ha sido una solución creativa para salir adelante”. Porque a base de clics, retuits y publicidad, cuenta Bendiksen, pueden ganarse muy bien la vida.
Así que el fotóg...leer más | #fotografia - #fakenews - #bulos - #macedonia - #libro
18 Acerca del sentido de la vida en los albores de un fin de épocamiércoles, 23 de abril de 2025 Para Josep María Fericgla, antropólogo catalán, todos los fines de era son violentos, desordenados, sin espiritualidad, ni disciplina ni límites claros en nada Josep María Fericgla, antropólogo catalán de una trayectoria tan dilatada como atípica y original en sus experiencias, habla sobre la vida y la muerte. Señala que un joven que no luche para expandirse, para aprender a vivir, para gozar de la vida, es tan absurdo como un anciano que no se prepare para la muerte, como sucede en occidente, donde se recurre a un festival de fármacos, de bótox y otros recursos y herramientas para disimular el paso del tiempo cuando el único sentido de la vida de un viejo es prepararse para tener una buena muerte. Fericgla está convencido que la única pandemia de la época es la depresión, que va a ir por más porque no es algo que se resuelva con fármacos, por más que algunas veces sean útiles. La depresión no se revierte con fármacos porque su origen es otro. Para él, la depresión tiene un padre y una madre. El padre es la presión social. La madre es la soledad.
Cuando una persona está sola, no tiene un grupo de referencia, una familia, amigos o un lugar común donde departir, convivir y compartir, como pasaba antes con las tribus y las familias extensas y además de eso siente la presión social de parecer, de tener, de comprar en general el resultado es la depresión. Interesante manera de contraponer los mandatos colonizadores del capitalismo en los sujetos y la necesidad de contraponer la convicción de que existen límites o expectativas no posibles. Por más que un enjambre de libros de autoayuda, iguales por dentro y por fuera, o grupos dirigidos por individuos inescrupulosos que no trepidan en depositar el peso de la responsabilidad de “ser feliz” en la dramática existencia de sus crédulos seguidores insistan con estas perversas corrientes new age, el verdadero sentido de la vida y de la muerte discurren por caminos absolutamente diferentes, que no dependen de l...leer más | #filosofia - #antropologia
19 Notas al vuelo de un domingo de Abril 2025sábado, 12 de abril de 2025 Mano de hierro en guante de terciopelo
Hoy estamos pendientes de Trump y asombrados por sus tácticas, pero el problema, como se vio en la negociación de alto el fuego en Ucrania y su inmediata revocación, es que Putin es mucho más hábil que él en este juego, porque es el que ha vertebrado la política rusa desde los tiempos de los zares, pasando por la mayoría de gobernantes comunistas, y hasta hoy. En ese sentido, Putin está mucho más “loco”, y su Estado tiene mucho más asumido el método de la locura, que Trump y Estados Unidos.
"Estados Unidos, después de la Segunda Guerra Mundial, fue el gran estabilizador. Ahora somos un desestabilizador global", ha avisado Larry Fink, CEO de Blackrock.
"El problema que tiene Trump es que China estaba lista para esta jugada. Lleva años preparándose. Es como si tú envidas al mus y te ven la mano. Eso es lo que ha hecho Xi con los aranceles. Si tú me pones un 34%, pues yo te pongo otro, y los inversores han salido disparados. Aquí hay que entender que hay que prepararse para cuatro años de Trump y ocho de Vance, quien no lo vea así no se entera. Si no pasa, mejor. Pero los chinos, desde luego sí lo han visto y, para empezar, no le han dado TikTok, que es lo que él quiere para su propaganda".
En Cernobbio se habla de la columna en la que Thomas Friedmann sugiere en The New York Times que el líder MAGA está lanzando una "revolución cultural" como la de Mao en China. El objetivo no es implantar un régimen comunista, sino exterminar a la resistencia: «Mao lanzó a todos los cuadros jóvenes del partido a atacar a toda persona pensante: políticos, profesores, estudiantes o médicos; quería embrutecer a toda la población para poder gobernar sin límites».
Ningún mandato popular puede transformar el barro en oro: ni en la Grecia de Varoufakis, ni en la América de Trump. Se sigue de aquí una lección que olvidaremos enseguida: el principio de realidad fija límites a una acción política que d...leer más | #anotaciones
20 Paz en el hogarjueves, 20 de marzo de 2025  Por la razón que sea, en estos tiempos postreros hay un afán oscuro y secreto en mí que me lleva a desear la tranquilidad del hogar por encima de todas las cosas; algo que forma parte de mis afanes desde que tengo recuerdos, aunque éstos sean desalentadoramente esquivos, cuando no falsos. Este jueves encaja en el puzle de mi existencia. Con la excusa -intraexcusa sin duda- de que a lo largo del día recibiríamos paquete de Amazon con la olla a presión nueva y la sartén de acero inoxidable, me he "obligado" a mí mismo a hacer una sola salida para compras elementales -el supermercado seleccionado ha sido el LIDL, el que está a apenas 70 metros del portal de casa; a la vuelta de la esquina- para cubrir las necesidades diarias: una docena de cuajadas, un puñado de latas de bonito, patatas y cebolletas, naranjas y plátanos. Poco antes de las diez y media me he recolocado el pantalón de mielero y la sudadera negra, las wambas del Decathlon y los cascos JBL, y me he volcado en las actividades del hogar: reprogramación intensa en mi web y cocineos variados. Para comer: pasta de lentejas al pesto con guarnición de coles de Bruselas al wok. Para el asp: retocar a fondo las opciones de los listados -uids y uid_buscador- para simplificar y para ajustar el uso a la experiencia de los últimos tiempos; un placer para mi pensamiento deductivo y creativo. Éstas son las cosas que me motivan, aunque he de reconocer que no saturan mi deseo -es probable que sea mejor así-, pero por otro lado sí cubren un amplio espacio de mi mundo ansioso. «Mi mundo ansioso»: tres palabras que suenan bien y que abren la puerta a una manera de comprensión atinada y directa al meollo. Después de la comida tocaba lo de casi todos los días y que venga alguien y me lo mejore: Raquel a la cama a ver tele, móvil y sestear, y Alberto a su butaca a ver tele, móvil y sestear. A media tarde llega el pedido de Amazon: la olla a presión y la sartén. La sartén me ha molado -pendiente probarla-, p... leer más | #olla - #presion - #devolucion - #sarten - #burlete - #jorge - #costarica
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