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61 D08- Comida en el Limoneroviernes, 30 de mayo de 2025  Un día fetén, caluroso y tranquilo, uno de los que yo deseo hacer modelo del resto de mis días, o de mis abundantes días; yo me entiendo. A primera hora me he entregado con buen espíritu a la sesión de abdomen con Raquel y Maite. Hemos desmontado las sábanas para hacer la gimnasia en la cama y de paso darles un frescor acuático a las blancuras de la noche y la sobremesa. He hecho bastante cuello y pocos abdominales; es importante no abusar, que tengo una naturaleza tremendista y si me dejo llevar termino arrepintiéndome y pagando caro mis travesuras. Al terminar la gimnasia he limpiado la piscina a conciencia, y me he metido un número de largos que se corresponden con mi récord de este período orgiveño; 42 largos, sin trampa ni cartón. Es gozoso dejar que el sol se encargue de secar la piel y de administrar su dosis de energía fundamental. Con delicadeza he extendido las húmedas sábanas sobre las cuerdas que yo mismo coloqué hace ya unos años -las cosas que hago a trancas y barrancas-. Con todas las ocupaciones de la mañana bien encaminadas, he podido por fin reordenar el porche para colocar la mesa plegable y la silla de plástico Alhambra, sobre la mesa el portátil y el ratón, sobre la silla mi culo en bañador verde desgastado por el sol; toca poner al día la bitácora, hoy no tengo que adelantar trabajitos en la cocina para preparar la comida, hoy no, hoy comeremos en el Limonero, si todo va como tenemos previsto. La nena, cuando en la cabeza tiene el postit de salir a comer a mesa puesta, por lo que sea no ha dado la una y ya comunica que está libre de cargas laborales y que nos podemos ir cuando quiera -¿cuándo yo quiera? es irónica cuando quiere la chavala... jajaja-. Nada, al coche y al pueblo. En el Limonero nos atiende el jefe, el argentino, tan solicito con nosotros como siempre - y con el resto de clientes también-. Nos sentamos en la mesa de siempre, junto a la ventana; encargamos una botella de blanco Calvente y analizamos el menú del día. Con ... leer más | #2025orgiva - #restaurante - #limonero - #serie - #matabot
62 D07- Mercadillo y otro sol de justicia La cosa del despertar ha supuesto un esfuerzo considerable para dejar en el tiempo oscuro las sombras de la noche y los sueños complejos y retorcidos; supongo, quiero suponer, que las series que vemos antes de poner la mente orientada al subconsciente influyen de alguna manera en la trama de los mundos oníricos; digo yo eh. Pero me he levantado a eso de las siete y quince, con el cuerpo aún sin lubricar, y con la mente hecha corcho etéreo me he sentado a desayunar -Raquel llevaba ya un buen rato a sus cosas telefónicas y había sacado tiempo para tostar pan, montar una especie de guacamole y hacer café- en esos momentos en los que el caudal de pensamientos es más cercano a la sequía faraónica que al deshielo escandinavo. Una tostada con aguacate aplastado y mezclado con tomate y sal, y una taza de café con leche; material correcto como para hacer un pase de cuerpo entero por la senda de los desahogos; además, a las ocho tenemos que conectar con Maite... La Maite, ella, me ha organizado un surtido de ejercicios del tronco inferior que no rozara lo más mínimo la posibilidad de autolesión, acciones que he solido completar en el pasado reciente. Serían las ocho y cuarenta cuando me ha dicho que "ya", que lo dejara, que ya era suficiente, y me ha parecido oportuno. Así que he terminado de limpiar la piscina y cuando la desconexión telemática se ha hecho efectiva me he dado un chapuzón de equis largos; muy bien también. Sin pausa para repensar me he calzado las zapatillas azules del Decathlon, y he generado un estilo a base de bermudas vaqueras cortadas por el chache y una camiseta XS negra del Primark; hecho un primor, y con los auriculares negros ultra baratos de AliExpress, y el macuto naranja negro también de AliExpress, me he puesto en marcha con destino a la bandeja de lomo adobado del Consum, un recorrido exigente pero factible. Jueves en Órgiva -o sería lo correcto escribir «Orgiva», las mayúsculas no llevan tilde, me enseñaron a mí en la escuela- significa... leer más | #2025orgiva - #mercadillo - #bianacid - #consum
63 D06- Solomillo con verduras al horno y un sol de justiciamiércoles, 28 de mayo de 2025  Raquel aprovecha un rato de silencio en el subsistema de multiconferencias para darse el gusto de ir al pueblo caminando, con destino en la tienda de verduras, la que nos mola. Ha sido quedarme solito y respirar hondo: voy a encender el altavoz grande y poner musiquita guapa para que me acompañe mientras me hago mi ratito de largos a braza en la piscina. Ayer, en el último baño del día, antes de salir a golfear, me forcé a llegar a los 30 largos de piscina, con la intención de ir aumentando la cifra a medida que vayan transcurriendo los días; esta mañana he hecho 32 y, aunque me ha costado más o menos como ayer, lo he logrado sin sentir que me hallara al borde de una muerte súbita; sin más. A continuación he pasado a otra cosa más prosaica: me he afeitado una barba que había irrumpido desde el día de salida de Bilbao, desde el viernes, y que ya me mostraba en el espejo a un madurito acercándose a la tercera división. Justo reaparece Raquel cuando estoy poniendo orden en la cocina, ya vestido de alpujarreño, esperando para subir al coche y salir pitando a comprar movidas en el Consum; he reestrenado mi macutito de lona color verde militar, ése que lleva conmigo ni sé. Compras en el Consum: solomillo cerdo, jamón asado, butifarra catalana, verduras (tomatitos, patatitas, peras), 6 de agua con gas, barra de helado y barquillos, 4 yogures de cabra, 2 latas de anchoas, bolsa de 3 panecillos de centeno. Y sin más historias regreso al cortijo. Justo estamos ordenando la compra, metiendo mano al paquete de embutidos y probando el pan, cuando una voz proveniente de fuera nos hace dar un respingo: es José Antonio que viene a charlar. Le he entrado yo primero para comentarle lo de mover los tiempos de arranque del sistema de autolimpieza de la piscina, por aquello de que tiene un arranque a las 7:45 que justo coincide con el período de clase con Maite, y nos hace hablar a voces; me dice que lo ajuste yo, le digo que vale, pero que lo mismo la lío; veremos. Termina... leer más | #2025orgiva - #consum - #comedero - #lanjaron - #ventadelchaleco
64 D05- Atardecer en El Empalmemartes, 27 de mayo de 2025  Desde una mañanita tranquila en esta tierra alpujarreña hasta una media tarde cervecera hay un vaivén muchas veces repetido y ya tiempo ha que se convirtió en una de nuestras habilidades sociales más celebradas. A primera hora me incorporo a las rutinas gimnásticas online con Maite y Raquel; esta mañana tocaba brazos. Tengo las fibras musculares adormecidas y no reaccionan bien al ejercicio intenso por lo que me recomiendo a mí mismo, en voz clara para que se me escuche, no abusar de mi baraka y reiniciar las prácticas corporales manteniendo un perfil intermedio y un nivel de exigencia más bien laxo. Lo he hecho bien, sin pasarme de la raya. Al terminar me he hecho unos cuantos largos en la piscina y sin entretenerme en monerías me he vestido con ropa cómoda para ir al pueblo caminando; la primera caminata orgiveña en solitario de este verano. He ido a comprar pasta vegetal. Raquel me recomendó probar suerte en la tienda que hade esquina frente a donde hace unos años había una sucursal de Caja Granada, entidad que me da en la nariz que ya ni existe ni ná. He encontrado pasta de guisantes y pasta de lentejas y he comprado ambas; la tienda me ha molado y he pensado que sería buena idea que la nena le echara un vistazo. Y ya que estaba en la zona he aprovechado para comprar verduras y frutas en la tienda que nos gusta desde ya el año pasado. Vainas, tomates, pepinitos, pimientitos de colores. Hay menú pensado: pasta de elemento vegetal con guarnición de tomatitos asados, calabacinos asaditos y algunos mini pimientos; fácil, digestivo y saludable. Aún faltaban dos mandados: comprar pinzas y comprar pasta de dientes; dicho y hecho, y ya. Sin demora regreso a Los Cortijuelos. El cielo brilla y todos los indicios apuntan a que el mediodía será caluroso y quemador. Procede no exponer la piel al sol más de lo inevitable. No he tardado más de una hora en ir y volver al pueblo. Raquel está absorta en sus 5800 incidencias generadas por las huestes de Teresa y apenas a... leer más | #2025orgiva - #empalme - #fieston - #serie - #vigilante
65 D08-Jueves Santo al Soljueves, 17 de abril de 2025  Hay plan de salida por Bilbao; nada en concreto, sólo caminar y tomar aire. Mi postoperatorio evoluciona bien, lentamente pero bien. Hemos bajado al Casco por los ascensores de Solokoetxe, previa parada en el bar Maite para dar gusto al cuerpo con pincho de tortilla picante (alegrías riojanas incorporadas); he omitido la bebida, resisto como buenamente puedo. En el Arenal visitamos las movidas que los prebostes municipales instalan para dar cobertura económica a los habituales abertzales; hay chozna enorme con algo que tiene que ver con las cosas gastronómicas, pero es una cáscara vacía, como casi siempre ocurre; también hay una fila de casetillas e donde los artesanos intentan colocar sus piezas a los viandantes de las mañanas. Ante una de las casetillas nos encontramos con una compañera de Comercial y su hombre; blablablá y sin más. Cuando la caminata se presentaba amena y prolongada a Raquel no se le ha ocurrido otra brillante idea que hacer la llamadita de rigor diario a su tía Terín, para ver cómo de mal se encontraba esa mañana. ¿Resultado?, pues mal, fatal, a punto de muerte súbita. Así que ahí se detiene el plan. Media vuelta y camino de regreso al barrio. A la altura de la Plaza Nueva Raquel se da cuenta del absurdo que es suspender todo para salvar a quien no puede ni desea ser salvado, y propone un pote en el bar del jamón en la Plaza Nueva; un vino y media de jamón. Aún así hay que subir a ver a la tía; y subimos. Terín está como siempre, bien por fuera, mal por dentro. Su mente es un erial de pensamientos coherentes, vive en otra realidad y no tiene intención alguna de salir, mirarse desde fuera y reingresar en sí misma para poner un poco de orden; ninguna intención. Es muy cansina. El día anterior tuvo enganchada con Nerea: lo de siempre, que me muero, que voy a Urgencias, etcétera. Nerea y JuanLuis están al borde de mandarla a tomar por culo, pero no les queda otra que apechugar. No entro en detalles porque me da mucha pereza. Ah, por cierto, ... leer más | #posthernia - #marta - #mikel - #foto - #cascoviejo - #plazanueva - #terin
66 D06-Tachón y la sopa de pescadomartes, 15 de abril de 2025  Lentamente el malestar, el dolor incluso, consecuencia de la operación del pasado miércoles va menguando y anuncia el día que sólo sea un recuerdo desagradable, una molestia inevitable. Hoy, tras despertar e iniciar los movimientos para incorporarme al mundo, he podido comprobar con bastante satisfacción que me dolía menos la zona inguinal y que, fundamental, la recuperación va por buen camino. Sin embargo también me he recordado la importancia de cuidar mi cuerpo con cariño y no comprometerme en actividades que pudieran suponer un exceso y un subsiguiente arrepentimiento, un "ay, qué tonto soy", por resumirlo visualmente. Hemos madrugado como casi todos los días; Raquel para su clase con Maite, piernas en este caso; y yo a mis actividades intelectuales e informativas. El día se desarrolla con nubes esponjosas y espacios de azul intenso. Así que cuezo huevos y los pelo y los pico en un bol, mezclándolos con medio aguacate por cabeza y persona humana. Poco después me ducho, me visto y me largo a la calle a hacer las compras pertinentes: hoy toca pescadería en el BM, para suministrarnos de lo necesario para hacer una buena sopa de pescado, que el peque viene a comer. Una merluza de tamaño medio pequeño; la cabeza y las espinas para hacer caldo y los lomos sin piel para usar parte en la sopa y parte en rebozados futuros. Una rodaja de bacalao fresco para otro tanto. Dos cajas de gambas de las de 9,95€ del BM. Con la compra colgando del hombro subo a casa, la deposito en la encimera y sin pausa bajo de nuevo, esta vez al LIDL, a comprar ciruelas, cebollas, patatas y cebolletas. De nuevo en casa me pongo ropa de faena y comienzo con las preparaciones de la sopa. Lo primero ha sido hacer un caldo sencillo, a base de la cabeza y las espinas de la merluza, unas cebollas, un puerro y perejil; y tres litros de agua tibia; tras el hervor quince minutos y colar; en la cazuela pequeña negra cocino las cabezas de dos docenas de gambas y las pieles, mientras aparto las... leer más | #posthernia - #tachon - #sopadepescado - #cazuela - #metaltex - #amazon
67 D02-¿Qué me pasa, doctor?viernes, 11 de abril de 2025 He pasado mala noche. Sobre las dos me he levantado a mear y ya no he conseguido conciliar un sueño en condiciones; además, la zona operada me dolía al menor movimiento o esfuerzo. A eso de las seis y algo he optado por levantarme. He preparado café y un par de tostadas con jamón york; y me he sentado al ordenador a ocupar mi mente en cualquier cosa que no sea el dolor inguinal. En fin. Al terminar Raquel la clase de abdominales con Maite me he vuelto a la cama, bien arropado por mi nena y he descansado. Al rato de estar acostado ha venido Indi a hacerme compañía y a ofrecerme su barriguita para que me relajara; es mi cielete caído del cielo. Raquel ha bajado al LIDL a comprar provisiones: un poco de todo, fiel a su estilo. Entre otras cosas ha comprado lo necesario para hacer la comida de hoy: pasta de lentejas con tomate y verduras. También ha traído caprichos para Indi y caprichos para mí (ciruelas pasas para mejorar el tránsito intestinal). A media mañana me he despedido de la cama y he pasado por la ducha para despejarme. Después he puesto manos a la obra con la comida: salsa de tomate de las mías y seguido pasta de lentejas con espárragos verdes, tomatitos cherries y setas. Una comida como debe ser. Al poco de terminar la comida he podido, por fin, cagar en condiciones, tema que me tenía preocupado. En fin. Y después de comer... Raquel a la calle (yoga, tiendas, Mercadona, etc); yo a la butaca (he visto la peli «¿Qué me pasa, doctor?», muy divertida). Raquel hace la cena: tortilla de calabacín y unas yemas de espárrago. Y así, recuperando lentamente la armonía corporal; lentamente. | #posthernia
68 Los 55 de Raqueljueves, 13 de febrero de 2025 .jpg) La celebración se conmemora en el Kate Zaharra, una vez más. Durante la mañana he salido a caminar hasta el Guggenheim, donde, a pesar de no haber exposición nueva y no entretenerme nada en sus salas, al salir he comprado unos abalorios a Raquel; un collar de colores y unos pendientes a juego (59€ y 29€ respectivamente). El regreso lo he hecho en el tranvía, ya que se ha puesto a llover con ciertas ganas. Me he bajado en la Ribera para pasar a recoger las carrilleras que dejé encargadas el jueves; dos paquetones de más de un kilo. Cargado de alimentos y collares he subido a Santutxu por los ascensores de Solokoetxe; en el Maite me he echado un zurito con cigarrito; a casa. Sobre la una y pico Raquel ha dado por terminada su jornada de teletrabajo y ambos dos hemos salido a esperar al taxi 727, un eléctrico Hyundai. Kate Zaharra. Está lloviznando con ganas. En primer término bajamos a la bodega a comer jamón con un Dinastía Vivanco Reserva. Y en unos minutos ya subimos a instalarnos en una mesa junto al toldo protector, bajo un aparato de calor acondicionado, o como se diga. El menú es sencillo: Raquel comienza con unas alcachofas y sigue con merluza en salsa verde con dos almejas; yo cardo relleno de bogavante y lubina a la bilbaína; de postre un hojaldre relleno de crema. La cuenta ha subido a poco más de 160€. Muy de puta madre todo. Junto a nuestra mesa comía una pareja de guiris del este que pedían salsa para echar al solomillo, los muy inútiles, jajaja. Bajamos al barrio en un Tesla y a descansar en casa. Un día perfecto, con la mujer perfecta. Quizás he dejado de contar detalles y momentos, sutilezas cotidianas y sutiles angustias nocturnas. Mi diálogo interior no está en su mejor momento, eso es cierto, pero también es cierto que nunca ha sido un jajajá ni tan siquiera un jijijí, quizás un jojojó o un jujujú. Las noches y los duermevelas se siguen esmerando en dar con la tecla de la tranquilidad y tengo la impresión de que siempre va a s... leer más | #raquel - #cumpleaños - #guggenheim - #abalorios - #restaurante - #katezaharra - #serie - #launchhammermuerteenLusacia
69 «Asuntos pendientes»domingo, 09 de febrero de 2025  Raquel, al poco de despertar, ha sacado su libreta de «Asuntos pendientes» para evitar, como sea, que un domingo quedara huérfano de tareas no deseadas. Merced a esa iniciativa hemos esperado a que la luz del día iluminara nuestra vida para ponernos en modo activo e ir tachando puntos en la lista raqueliana. Punto primero. Desmontar los visillos nuevos para darles un lavado al objeto de eliminar los pliegues del empaquetado. La idea de Raquel es colocarlos en su sitio según salieran de la lavadora, húmedos quiero decir, para que su propio peso hiciera de planchamiento natural; la idea parece buena, pero el resultado han sido unos visillos con las marcas del empaquetamiento y un buen número de arrugas más; a su favor un aroma a suavizante que sí que mola. Punto segundo. Colocar en la ventana de tras mi PC los vinilos a rayas que ya se colocaron en la otra ventana; en días anteriores he estado manifestando mi oposición a obstaculizar la visibilidad de la ventana, pero mis quejas han caído en saco roto. A pesar de mis reticencias tengo que reconocer que el resultado es aceptable y que, mirando la ventana desde el interior, el vinilo da un toque de elegancia que no está mal. Punto tercero. Como lo anterior parecía poca cosa, Raquel propone lavar las sábanas y yo me apunto a llevarlas a la lavandería de la calle Santutxu a secarlas -me gusta ese rato para mí, sin incordios ni ná-. Y ésa es la jugada. La lavandería está muy concurrida. Tengo suerte de que queda libre una máquina, la 3; selecciono la opción de 24 minutos y me siento a esperar mientras veo en el móvil un video en YouTube -tema fenicios-. Cuando falta 1 minuto para terminar me llama Raquel para informarme que está preparada para salir y que quiere bajar al Arenal a comprar unas ramas jóvenes de eucalipto tierno para colocar en la sala -la ha dado el punto de vegetalizar la decoración de la casa, y cualquiera le dice nada-. Punto y aparte. Las actividades recogidas en la lista de "pendi... leer más | #zuazo - #mexico - #eucalipto - #serie - #loscrimenesdeÅre
70 IKEA forever Ya desde el amanecer sabemos, o sentimos, que va a ser un día especial; que porqué, pues porque vamos a vivirlo sumidos en el universo IKEA, pero a tope, con elementos de mucho volumen, precio e influencia en el entorno íntimo. De todo un poco. A eso de las diez y pico dan señales de vida los individuos que contrata IKEA para hacer los envíos a domicilio; españoles del Virreinato del Perú, obviamente. Nos traen el sofá nuevo y se han de llevar el viejo (ohhh, qué penita por Maite, que no hizo un esfuerzo por quedárselo -quizás se confió en exceso, esperando que yo me enterneciera e hiciera el supremo esfuerzo de llevárselo a Castro, cosa que no llegó a ocurrir-). Me han llamado por teléfono para comprobar si estábamos en casa y al cabo de un cuarto de hora se han presentado en casa con dos enormes cajas de cartón; durante ese cuarto de hora he aprovechado para desmontar el viejo sofá, prefiero hacerlo yo, que sé tratar los elementos con precaución, que dejarlo en manos de los currelas, que son descuidados y torpes -normalmente-. Pues eso, que se llevan el sofá viejo y me dejan el nuevo. Desembalamos las pocas piezas que componen el puzzle del sofá y, mientras Raquel se vuelve a sus tareas de empleada de Telefónica, yo me las apaño para montar el mueble. Me queda perfecto -no sin dejar huella en mi anatomía: pinchazo doloroso de grapa inesperada en meñique derecho, ay ay ay-. Y ya que el plan es ir a IKEA pasando de parar a hacer comida de mediodía, preparo una tortilla de patatas bien hermosa para llevar el expediente bien cubierto. Y en ese plan, repito. En IKEA. Tirando de carrito recorremos los pasillos y hacemos de las cosas que llevábamos en la cabeza. Elementos en color negro para colocar visillos: barra extensible, topes decorativos y escuadras regulables. Dos mesitas redondas metálicas, una negra y otra verde pálido -la negra, una vez en casa, nos defraudó y ahora espera en el pasillo para regresar por donde vino-. Dos platos blancos grandes. Una se... leer más | #decoracion - #interiorismo - #IKEA - #sofa - #salon - #mesitas - #planta - #rebeca - #cortinas - #visillos - #cojines
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