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31 ¿Usted preferiría ser oculista en Londres o carnicero en Damasco?martes, 17 de diciembre de 2024  Los últimos acontecimientos en Siria, aparte de convulsionar el mundo y pillar de sorpresa a unos cuantos servicios secretos (más a unos que a otros) ponen en evidencia hasta qué punto nos gusta dar por hechas muchas cosas que luego la realidad desmiente. Y sobre las cuales la propaganda miente.
La caída de Bashar al-Assad ha destapado bruscamente un nivel de represión y de horror que cuesta de creer que hasta ahora se desconociera. Israel bombardea los túneles de Hamás y los wokes salen a la calle en tromba a gritar «del río al mar». ¿Por qué no se manifestaron nunca contra lo que pasaba en la prisión siria de Sednaya? ¿Sólo porque el régimen de Damasco era amigo de Moscú y enemigo de Tel Aviv?
Por otro lado, contrasta tanta manga ancha con Bashar al-Assad todos estos años y tanta severidad ahora. Ciertamente el régimen inició una escalada de represión feroz coincidiendo con el estallido generalizado de las llamadas primaveras árabes. A las que sería más preciso llamar «inviernos nucleares». Allá donde las dichosas primaveras brotaron, una de dos: o se llevaron por delante malos gobiernos para poner otros peores, más teocráticos y más fanáticos, o, para frenar eso, valía todo.
No tengo la impresión de que en Europa comprendamos cabalmente, no ya la realidad, sino el día a día en Oriente Medio. «¿Aquí o matas o te matan?», se atrevió a preguntarle un famoso periodista catalán al presidente sirio. Temblando por si se lo tomaba a mal. Que no sólo no se lo tomó a mal, sino que le dio toda la razón, muy convencido.
Si repasamos la trayectoria personal y familiar de Bashar al-Assad, nos encontramos a un personaje muy parecido a Michael Corleone, el personaje de El Padrino interpretado por Al Pacino. Bashar era el hijo menor de Hafez al-Assad y el menos interesado en seguir sus pasos. Había estudiado Medicina. Era oftalmólogo en Londres, donde conoció a su mujer. Estaban ambos destinados a tener una vida muy distinta, lejos de Siria y de la guer... leer más | #siria - #dictadura - #rusia - #Bashar_al-Assad
32 En Alemania y el antiguo Imperio austrohúngaro la Primera Guerra Mundial está olvidadajueves, 12 de diciembre de 2024  Alexander Watson: «En Alemania y el antiguo Imperio austrohúngaro la Primera Guerra Mundial está olvidada»
El Holocausto fue la culminación de una historia de violencia que arrancó en el siglo XX, y tuvo uno de sus episodios más salvajes entre 1914 y 1918. Todos los países europeos contribuyeron, en mayor o menor medida, a que tuviese lugar ese primer gran enfrentamiento bélico, pero la idea que ha transcendido es que la responsabilidad fue exclusiva de Alemania y Austria-Hungría. Alexander Watson ha escrito uno de los mejores libros de la Primera Guerra Mundial, El anillo de acero (Desperta Ferro), y lo ha hecho desde la perspectiva de los perdedores, las Potencias Centrales, que vivieron cuatro años enjaulados, sometidos a un duro bloqueo naval que provocó la muerte de cientos de miles de civiles. El plan alemán para ejecutar una guerra relámpago en sólo seis semanas fracasó, pero esa decepción no impidió que los ejércitos germanos y austrohúngaros resistieran un intenso asedio desde varios frentes. Las ansías de los políticos y militares de las dos naciones centroeuropeas por atacar a Serbia, primero, y la descabellada campaña de ataques submarinos a naves enemigas y neutrales, después, provocaron el desmoronamiento de un imperio y una amarga derrota que sirvió de simiente para el advenimiento del nazismo.
Hablamos en Zenda con Alexander Watson del «cheque en blanco» que el káiser Guillermo II le dio a los militares austrohúngaros para empezar la contienda, acerca del error alemán de atacar a los barcos estadounidenses y sobre el macabro legado de odio y antisemitismo que dejó la Primera Guerra Mundial.
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—El planteamiento de El anillo de acero es original. Pocas veces se hace un libro, una película o una serie desde el punto de vista de los perdedores. En el caso de la Primera Guerra Mundial, después de leer su libro, el lector descubre que sabía muy poco de las Potencias Centrales, del Imperio austrohúngaro y... leer más | #primeraguerramundial - #entrevista - #libro - #paraleer - #entrevista
33 65miércoles, 11 de diciembre de 2024 Las sensaciones son contrapuestas, incluso confusas. Me hago mayor, lo cual parece, a primera vista, que sea un mal menor o mayor, dependiendo de cómo sea el enfoque. Pero es un alivio seguir madurando, no cabe duda. Este año cumplo los 65, una cifra que no es baladí ya que en la organización social que me ha tocado en gracia superar este hito implica pasar a engordar las filas de los humanos que pueden dejar la vida laboral y ocupar un puesto en la masa de los que viven de la caridad estatal; esto de la "caridad" es una manera de poner sobre el tapete un tema que genera debate, aunque en mi caso se trate de un debate entre yo y yo, pero debate al fin y al cabo. Y no pienso entrar ahora en profundidad en este asunto, el de envejecer, porque sé que estoy excesivamente condicionado por las ideas fuerzas que la vida ha incrustado en mi pensamiento; sólo decir que no es nada fácil, nada llevadero, ni es nada que uno pueda dejar florecer con la fe ciega en que el tiempo todo lo solucione; en este caso el tiempo sólo soluciona... todo.
Indalecio y Raquel me han despertado con besos y canciones... y regalos... un pijama de manga larga que me sienta como un guante; me ha gustado. Su cariño me hace sentir importante. En el planigrama de hoy está registrada una reserva para comer en un restaurante de los guays de Bilbao, el Kimtxu, en la calle Henao, en el número 17; la reserva es para las tres y cuarto y Raquel tiene a Claudia en Archanda de curso coaching, y la pobre tiene que andar a la carrera para estar en todos los sitios que la reclaman. Yo he bajado al centro dando un paseo de los de siempre: ascensores de Solokoetxe, etcétera. Antes de la hora me echo un zurito y un piti en un bar de los de frente al Kimtxu, pero a las tres decido esperar a la nena sentado en la mesa que nos tengan reservada; dicho y hecho. ¿La comida? Un menú degustación de platos "diferentes", a 55€ por cabeza. El papeo lo acompañamos con un caldo gaditano que está a medio c...leer más | #cumpleaños - #pijama - #restaurante - #kimtxu - #claudia
34 Cueva de los Murciélagos: Los restos de arcos y flechas más antiguos de Europasábado, 07 de diciembre de 2024  | Los restos de arcos y flechas más antiguos de Europa, hallados en la Cueva de los Murciélagos de Granada.
Las cuerdas, de hace unos 7.200 años, son de tendones de animales trenzados como se sigue haciendo hoy.
De la Cueva de los Murciélagos (Albuñol, en la costa de Granada) se ha escrito mucho. Durante unos años del siglo XIX fue la principal fuente de nitrógeno natural del país como fertilizante (por el guano de los quirópteros que colgaban de sus techos). Dentro creyeron ver galena, mineral rico en plomo, en unas vetas rojizas de la roca y los mineros entraron con todo. Pero aquello, sobre todo, era un cementerio, una necrópolis que después se supo muy antigua. Lo sacaron casi todo, los 70 cuerpos que allí había, los ajuares y las ofrendas que los acompañaban, acabando la mayoría ladera abajo, pavimentando el camino a la oquedad o como recuerdo en casa de los vecinos. En 1867, el abogado y arqueólogo almeriense Manuel Góngora y Martínez, catedrático de la Universidad de Granada, fue al pueblo, recuperando todo lo que pudo comprándoselo a los lugareños o de la misma cueva. La mayoría de aquel material acabó en el Museo Arqueológico Nacional, pero no todo. Ahora, siglo y medio después, un equipo de arqueólogos ha encontrado en las escombreras de la fallida mina los restos de arquería más antiguos de Europa. Según publican en Scientific Reports, hallaron flechas todavía con sus plumas, puntas hechas de madera de olivo o cuerdas de tendón trenzado como los arqueros actuales siguen trenzando.
“Una de las cuerdas la encontramos entre las rocas, donde arrojaron la mayoría de los cuerpos”, cuenta la investigadora del departamento de prehistoria de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Ingrid Bertin. La otra era una de las que se conservaban en el Museo Arqueológico. A primera vista, parecen hechas con alguna fibra vegetal, “de esparto, como otros muchos objetos encontrados”, añade la arqueóloga francesa. Pero tras un análisis más detallado... leer más | #prehistoria - #paleolitico - #neolitico - #andalucia - #granada - #albuñol - #yacimiento - #cueva - #paravisitar
35 El discurso oficial sobre las guerras carlistas es una patraña patéticadomingo, 01 de diciembre de 2024  El escritor defiende en su nuevo libro que Zumalacárregui proclamó la independencia del reino de Navarra y las tres provincias vascongadas en la primavera de 1834.
No fuimos. No somos. No seremos. Así, silenciando episodios históricos claves en el devenir de un pueblo es como los vencedores imponen su memoria y borran la de sus oponentes. Es la batalla por el relato, como se dice ahora. “Nosotros hemos sido un país conquistado desde el siglo XVI” y, como acostumbran a hacer, “los conquistadores han ocultado acontecimientos” para sofocar reivindicaciones futuras. Así lo afirma el escritor tafallés Jose Mari Esparza Zabalegi, que en Zumalacárregui y la República de los Pirineos (Txalaparta) defiende uno de esos “hechos” escondidos en aquella época, pero también en esta por una “casta de catedráticos que nos engañan” y difunden "patrañas patéticas". Y es que, en la primavera de 1834, Tomás de Zumalacárregui proclamó en Estella una república federal independiente con las cuatro provincias de Euskal Herria de este lado de la cordillera. Apenas duró tres meses, pero existió, según Esparza, que se ha apoyado en documentación histórica y en artículos de prensa de numerosos medios europeos que dieron cuenta, entonces, de lo que sucedía aquí durante la primera guerra carlista.
En este nuevo libro, el ensayista recoge numerosos testimonios de viajeros, escritores, periodistas, historiadores y militares que “desde diferentes países e ideologías hablaron y escribieron sobre estos sucesos" y afirmaron que fueron la defensa de los fueros y el afán de independencia “el motivo principal de las sublevaciones”, señala Ane Eslava Serrano, editora de Txalaparta. “11 historiadores reconocidos han introducido correcciones y aportaciones en este libro”, añade, y apunta que Xavier Irujo, director del Centro de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada, es el responsable del epílogo de un volumen que incluye ilustraciones y algunos documentos inéditos.
También es memori... leer más | #españa - #navarra - #euskadi - #carlismo - #guerra - #Zumalacárregui - #guerrascarlistas
36 El regreso de Douglas Coupland a la ficción: crónica de una sociedad en ruinasmiércoles, 23 de octubre de 2024  Ha regresado. El tío Douglas ha dejado que la vomitona de sus reflexiones vuelva a quedar atrapada en palabras para compartir con el mundo. Trece años nos ha tenido mirando al techo. Organizando las jornadas entre McEmpleos (así bautizó Coupland a lo que hoy llamamos minijobs) y los esquizoides retazos de las grandes encarnaciones del vacío en la cultura occidental. Pero ha vuelto. Y lo ha hecho a su manera. Con esa atinada capacidad para darle a cada momento su lugar en contenido y forma. Porque si Douglas Coupland (Rheinmünster, 1961) se pasó su primer éxito literario desmigajando los sinsentidos de la sociedad posmoderna, sacándole brillo a los huecos morales y a la emocionalidad anímica de la forma de vida tras la Guerra Fría, ahora despliega nuestra inquietud impaciente, multicultural y desordenada en 60 relatos. 60 bocados que casi coinciden con su edad, de no más de cuatro páginas cada uno y que ha titulado: Atracón (2024, Alianza). Me quitaría el sombrero si lo llevara. Que desde Generación X (1991), Coupland ha sabido encarnar la desilusión en sus personajes, arrojando luz sobre la desesperanza de las promesas generacionales incumplidas, es un hecho. Tampoco le ha temblado la mano a la hora de hablar de pejigueras tecnológicas, como en su novela Microsiervos (1995). O de la diarrea creativa de la cultura de masas: ahí están los cuentos de La vida después de Dios (1994). Y, por supuesto, sí ha tenido que tildar de «pequeños cretinos» a la juventud de un periodo dominado por la hiperactividad, el mileurismo e internet, como en Generación A (2009), pues también se ha despachado a gusto. Pero es que, 13 años después de su última ficción, vuelve a sobrecargar los microchips con lo que parece revelarse como una autocrítica muy funcional. Una suerte de ironía radicada en su capacidad para reprochar la impaciencia, la superficialidad y la bulimia de nuestro tiempo, dando a luz a una obra que baila perfectamente al son de esas características. Salvo que, claro,... leer más | #coupland - #paraleer
37 El arqueólogo de la violenciadomingo, 20 de octubre de 2024 Entrevista con Alfredo González-Ruibal El arqueólogo de la violencia: "Nos acercamos a una guerra descentralizada y sin límites" El arqueólogo madrileño acaba de recoger el Premio Nacional de Ensayo por un libro que recorre la historia universal de la violencia a través de los restos arqueológicos encontrados.
Aunque se trata de una única persona, existen muchos Alfredo González-Ruibal (Madrid, 1976). Es el tuitero que nos acerca a los restos que va encontrando a través de @GuerraenlaUni, la voz de La historia es ayer y el escritor que acaba de ser galardonado con el Premio Nacional de Ensayo por Tierra Arrasada. En boca del jurado, se trata de "una apasionante y novedosa forma de presentar los conflictos armados desde la experiencia y el punto de vista de la arqueología de campo".
PREGUNTA. Tu libro es una historia de la violencia desde la arqueología. Se suele pensar que las sociedades primitivas son más violentas. ¿Cómo era el Paleolítico?
RESPUESTA. De violencia entre cazadores-recolectores tenemos muy poca evidencia. En primer lugar, porque tenemos menos evidencia que de otros periodos, pero también por la propia lógica de las sociedades paleolíticas. Por un lado, la densidad de población era mucho más baja, así que había menos competición por recursos que en las sociedades sedentarias. Y probablemente a partir del Paleolítico superior tenían instituciones que funcionaban relativamente bien. Hay que pensar, por ejemplo, en todos estos lugares con arte rupestre que probablemente son sitios rituales, sitios de agregación donde se juntaban diferentes grupos. Uno de los mecanismos a los que servían era para resolver conflictos sin necesidad de matarse. Es muy significativo que no tengamos un arte de la violencia en el Paleolítico.
P. La propiedad de la tierra también tiene algo que ver, porque en el Neolítico la tierra empieza a ser ya mucho más importante, ¿no? R. Sí, en el Neolítico ya podemos hablar de propie... leer más | #meta - #entrevista
38 El Mundo de Ayer, Stefan Zweig - Notasmiércoles, 16 de octubre de 2024  he visto nacer y expandirse ante mis propios ojos las grandes ideologías de masas: el fascismo en Italia, el nacionalsocialismo en Alemania, el bolchevismo en Rusia y, sobre todo, la peor de todas las pestes: el nacionalismo, que envenena la flor de nuestra cultura europea.
En definitiva, permanecía inalterable la postura fundamental de disfrutar de la riqueza poseyéndola y no haciendo ostentación de ella
En opinión generalmente aceptada, la verdadera y típica finalidad de la vida de un judío consiste en hacerse rico. Nada más falso. Para él, llegar a ser rico significa sólo un escalón, un medio para lograr el auténtico objetivo, pero nunca es un fin en sí mismo. El deseo propiamente dicho del judío, su ideal inmanente, es ascender al mundo del espíritu, a un estrato cultural superior.
Algo del judío trata de huir de lo moralmente dudoso, de lo adverso, mezquino y poco intelectual, inherente a todo comercio, a toda actividad puramente mercantil, y aspira a ascender a la esfera más pura, no materialista, del espíritu, como si quisiera, en términos wagnerianos, redimirse a sí mismo, y a toda la raza, de la maldición del dinero. | #notas - #zweig - #ebook - #paraleer - #leyendo
39 3º y 2º milenio en altiplano de Jumilla Gorgociles del Escabezadosábado, 21 de septiembre de 2024 Gorgociles del Escabezado II es un pequeño enclave cerrado por un gran muro perimetral de tendencia circular-ovalada, habitado durante un breve periodo de tiempo una vez iniciado el II milenio BC. Su estudio permite profundizar en su desarrollo arquitectónico y formas constructivas, realizadas con mampostería y amasado de barro, así como en la organización social y características del poblamiento del altiplano murciano en la Edad del Bronce. Su singular planta combina muros de tendencia recta y curva, situándonos entre rasgos arquitectónicos característicos del Calcolítico y de la Edad del Bronce. Se han podido reconocer distintas estructuras para el equipamiento interno de las estancias, incluyendo un posible troje, con una completa documentación de su materialidad en relación con sus espacios. Ello supone una aportación fundamental al conocimiento de las comunidades humanas que habitaron dicho territorio, así como a la investigación de los grupos arqueológicos del sudeste de la península ibérica en estas cronologías.
Gorgociles del Escabezado II es un ejemplo privilegiado de asentamiento de corta duración de inicios del II milenio BC cuyos elementos constructivos y espacios de uso se encuentran concentrados y excavados en su totalidad. Sus rasgos constructivos pueden explicarse mejor considerando la tradición anterior que arranca al menos desde la primera mitad del III milenio BC, tanto como los elementos novedosos que comienzan a observarse con mayor frecuencia en los núcleos de hábitat de inicios del II milenio BC.
En la trayectoria investigadora de la Prehistoria del sudeste peninsular, el empleo destacado de la piedra en los asentamientos, en sus alzados y muros de cierre, rasgo que sin duda caracteriza al asentamiento que nos ocupa, arranca entre finales del IV y principios del III milenio BC con casos emblemáticos como Los Millares (Santa Fe de Mondújar, Almería) (Monks 1997; Molina y Cámara 2005). Esta novedad respecto a los materiales de const... leer más | #yacimiento - #argarico - #murcia - #paravisitar
40 Chulillaviernes, 20 de septiembre de 2024 /14.Chulilla.jpg.transform/rp-rendition-md/image.jpg) Los cinco vertiginosos kilómetros que separan Chulilla de la presa de Loriguilla, los recorrían a diario, durante la década de 1950, los operarios que debían construir el pantano. Lo que entonces era un cansino camino al trabajo, hoy se hace llamar la Ruta de las Pasarelas de Chulilla y es uno de los senderos más frescos y pintorescos de la Comunidad Valenciana. Transita entre cortados calizos de hasta 80 metros de altura valiéndose de dos puentes colgantes que nos ofrecen una perspectiva genial de este paraje. La Serranía del Turia es una comarca sorprendente que dista enormemente de esa imagen tan exportada de Valencia. Se trata de una de las más extensas de la Comunidad y a la vez de una de las menos densamente pobladas, albergando una de sus masas boscosas más importantes, además de algunas de sus cumbres más elevadas. Una de sus joyas es el pueblo de Chulilla, que conjuga con maestría patrimonio natural y monumental, asentado en una ubicación bien singular y ponderada en la que no es fácil ubicarse: bajo la protección de dos muelas y asomada a las hoces del Turia, como cerrando el círculo de un meandro.
El paraíso de Los Calderones
El destino por excelencia de Chulilla y que todo lo ensombrece es la llamada Ruta de los Pantaneros o la Ruta de los Puentes Colgantes, aunque quizá sería más adecuado referirnos a ella como la Ruta de los Calderones, que es así como se llama el paraje por el que discurre este popular sendero. Hablamos de las hoces que forma el Turia entre la presa de Loriguilla y Chulilla, un tramo donde la mano del hombre apenas ha podido intervenir, que se conserva relativamente virgen salvo por algún azud y un par de pasarelas suspendidas, y en el que está permitido el baño. La ruta, interpretada y señalizada, transita primero por la cornisa del acantilado, entre bosque de matorral mediterráneo, ofreciendo panorámicas impagables, para luego zambullirse en el barranco y entrar en un universo completamente nuevo, donde... leer más | #meta - #senderismo - #valencia - #paravisitar
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