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21 Buen domingo casero
domingo, 23 de noviembre de 2025

Tranquilidad y buenos alimentos. La nena tiene metida en la cabeza la ida de cocinar guiso de carne de toda la vida, con su zancarrón, etc; pero todo eso es sólo una ensoñación, un recuerdo de algo que nunca sucedió, una utopía culinaria. Me da igual; todo me da igual -o casi todo- si veo a mi novia feliz, cocinando feliz, bebiendo feliz mientras cocina y también después; esto es lo importante: la esquiva felicidad cotidiana.
A media mañana hemos salido tirando del carrito de la compra, que portaba en su interior el relleno nórdico recién lavado en casa, para llegarnos a la lavandería de la calle Santutxu, en el cruce donde me suele dejar Jon cuando regresamos del monte. Mientras yo iba a la lavandería, Raquel se ha acercado al estanco sito en el cruce Prim Iturribide a comprar sus paquetitos de Terea; quedamos en el bar de junto al Piérolas a echar un pincho de tortilla con café con leche -muy excelente todo ello-. Seguido recogemos el relleno ya seco y regresamos a casa; hacemos una parada en Telenécora para que la nena se compre una botella de blanco «Tierra de Lobo» y una ración de caracolillos -caracolillos que a mí me tiene dicho que no le lleve, que Antonio los pone flojos y fríos, aunque se ve que si los compra ella todo eso desaparece o mejora ostensiblemente-. Y a casa.
Así que Raquel se encarga de preparar la comida del mediodía, la importante. Guisa ella la carne de vacuno -carne comprada en el Mercadona, ful en sí misma- con cuatro patatas de tamaño hermoso; las patatas le quedan exquisitas, la carne no tanto: está dura como el cuero duro. Da igual, como he dicho antes; da igual si todo son sonrisas y buenas sentimientos. Al terminar de comer y de recoger la cocina nos aposentamos en nuestros respectivos lugares habituales, Raquel en el dormitorio y yo en la butaca de la sala. Raquel me sorprende en los postres: me comunica que aún le queda un poco de perejil, lo último, y a mí me saca una sonrisa de oreja a oreja -estoy hecho un porreta sin rem...

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22 Se acerca el frío y la lluvia, y hay nieve en los montes
jueves, 20 de noviembre de 2025

Filetes rusos y guisantes congelados. Los filetes sobre salsa de cebolla y zanahoria. El resultado ha sido aceptable, hemos comido y eso es lo que importa.
Poco más que decir. Un jueves insulso. No he salido de casa. El último peta lo he apagado cuando el anochecer se filtraba en mi espíritu sin compasión. Sé que necesito un tiempo de reposo pulmonar, la salud no se negocia. Así son las cosas, el pasado siempre vuelve -quizás todo sea lo mismo, o parte de un todo que se mueve en conjunto, al unísono, quizás-. El invierno tiene doble cara, estimula y adormece.

#perejil - #granizo

23 Alubias blancas para combatir el frío inminente
1 comentario miércoles, 19 de noviembre de 2025

El invierno ya está aquí, cerca y lejos. Está semana se prepara para el cierre de otro período perejilero, período Karimista. Mis actividades se reducen al máximo; un porro a media mañana, dos a media tarde y dos o tres cuando Raquel se entrega al mundo onírico arropada entre sábanas y fundas nórdicas. Así soy yo, movimiento uniformemente acelerado y breves intervalos de culpabilidad personal.
Por lo demás sólo salidas a supermercados y febril actividad culinaria; un tiempo de calma y concentración. He guisado un tarro de cristal en el que se apelotonaban alubias blancas de Pedro Luis que he volcado sobre un poche de cebolleta y mucha zanahoria fileteada en la mandolina; una comida saciante, saludable y sabrosa: me gustan las legumbres y los garbanzos los que más. Cenamos tortillas francesas con guarnición de queso fresco, y un tomate negro aliñado para el menda.
Miércoles en el que los Mendizaleak no caminan por los montes y valles. Otro miércoles será.

#Esther - #raquel - #malestar

24 Remate perejileo
miércoles, 05 de noviembre de 2025

{en cuatro petas damos por finalizada esta temporada perejilera}

Quizás debiera o debiese haber participado en la salida al monte, pero no me apetecía lo más mínimo; tenía mis propios planes perejileros, tan a gusto.
El día lo resumo fácil: compras, cocina, orden y petas. De plato principal he pochado cebolla abundante y sobre ella he cocido cinco trozos de merluza congelada del Mercadona; y el resultado ha sido muy aceptable. También mucho fútbol de Champions y poco más. Las reseñas carecen de importancia cunado los detalles no alteran la visión de conjunto. El Athletic pierde 2-0 con el Newcastle en la pérfida Albión. El Barça empata a 3 con el Brujas en Bélgica.

#perejil

25 Martes de tranquis
martes, 14 de octubre de 2025

Me encantan los días laborables, y no me preguntes porqué. Un martes sin nada importante de lo que ocuparme, sin contratiempos, sin tareas inexcusables, sin obligaciones, es un martes como dios manda, de los buenos.
Me basta con usar parte del tiempo en las tareas cotidianas -que reconozco que me gustan- y el resto del tiempo en mis movidas de webmaster e intelectual sabiondillo. En el tema de lo cotidiano es prioritario el mundo de la cocina: las compras, la comida y la cena. Pero antes de nada toca dedicar una hora a partir de las ocho a mover el esqueleto con pesas y gomas, siguiendo las instrucciones de Maite -que hay que decir que apenas modifica nada, pero buen-; sesión de piernas esta mañana.
Después del culto al cuerpo en la parte física, continuo con el culto en la parte estética: ducha, afeitado y maqueado para salir a la calle tal que pimpollo otoñal. Sí, he salido mochila azul al hombro a recorrer el circuito de muchos otros días. Ascensores de Solokoetxe, Casco Viejo, Puente del Arenal y primera etapa en Primark. Caen dos camisetas de las de 3,5€, con estampados pectorales y sedosas y hermosas. Segunda etapa en la sexta planta del Corte Inglés; caen dos bolsas de medio kilo de café de Etiopía y una, también de medio kilo, de intenso café ugandés, de Uganda. 48€ invertidos en café. Donde las mascotas le compro a Indi un pack de tarrinas de las que le molan. Tercera etapa: regreso a casa con los frutos de mi expedición.

Culinaria.


Comida. Coliflor pequeña de primero y pechuga de pollo a la plancha con guarnición de coles de Bruselas salteadas de segundo; de postre cuajada, creo.
Cena. Tortilla de calabacín, cebolla y chalota, con guarnición de cherris salteados; de postre yogur, creo.

Bricomanía.


A destacar en este día el trabajito de bricolaje que me curré como quien no quiere la cosa: la instalación de una luz de manejo "manual" en el interior del módulo de la caldera, para poner luz en la oscuridad del escurridor....

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#primark - #corteingles - #cafeetiopia - #cafeuganda - #luzcaldera - #conteraVervi - #escaleraVervi

26 Penitencia post monte
jueves, 02 de octubre de 2025

Las cosas están así: ayer fui al monte con los Mendizaleak, tras un largo período de ausencia por variados motivos, y la experiencia fue espléndida en el plano humano social, pero nefasta en el físico muscular. Ya en el recorrido desde el portal hasta la boca del metro las sensaciones en el pie izquierdo no eran buenas, en absoluto; más bien eran malas, me dolía a cada paso que daba y el plan de hacer diez kilómetros por el mundo montañero no era el más halagüeño, desde luego que no pero no me vi con energía suficiente como para afrontar a mi Raquel si me encontraba de regreso a casa apenas unos minutos después de haber salido; da la impresión de que está deseando perderme de vista durante unas horas -lo cual no sólo no me extraña, sino que la comprendo a la perfección, y no porque sea mutuo sino porque sé que soy muy intenso y agotador-. La secuela en modo "dolor" se hizo patente desde el despertar y marcó el rumbo del resto del día.
Y en este punto creo que es más honrado por mi parte reconocer abiertamente que no recuerdo nada en concreto del jueves y que tampoco me importa mucho; no todo va a ser un diario de actividades, o qué.

#lamisil - #petas

27 Montañeo en Castro
miércoles, 01 de octubre de 2025

He quedado con Jon en el 5 estrellas a eso de las ocho y media; las chicas y las perras nos esperan en la parada de autobús en Barakaldo a las nueve. Pincho tortilla y cafecito y nos vamos a Baraka. Las chicas están esperando, se cargan los trastos y partimos con destino Allendelagua, cerquita de Castro.
La ruta arranca en pendiente por un terreno con maleza y calizas. Al poco de comenzar nos increpa un paisano que tenía un chamizo petado de perros y ladridos; el tema es que tiene sueltas ovejas y cabras y le preocupa la gente que va con perros, pero no es nuestro caso, las perrillas son inofensivas totalmente. El recorrido es en pendiente y cansino; el remate hasta la cima es en modo "usar las manos". Llegamos a lo alto sin incidencias; selfis y para abajo. Mi pie izquierdo, tobillo incluido, me duele todo el rato, no lo suficiente como para impedirme andar, pero sí bastante como para estar todo el rato pensando en "porqué habré venido en estas condiciones". Son las dos y media cuando aparcamos en Saltacaballos, junto al restaurante Ibarbia, donde ya hemos comido otras dos veces; nos está esperando MiJavi que no ha podido montañear porque anda con sus temas de médicos, sus manos que se duermen y sus pies con dedos retorcidos. Nos echamos una caña con limón y a comer. Me pido cocido montañés de primero y hígado encebollado de segundo; de postre queso con membrillo. 15€ por cabeza. La peña pidió pescados churruscados al horno con preve, que tenían pintaza. Sin pausa Jon me deja en Santutxu y yo me arrastro cojeando hasta casa. Un día intenso y divertido.
Raquel no está en casa: día de actividades con Nerea y Esther. Han comido en un restaurante griego en Henao 30 y a media tarde han asistido a una función teatral en la que Anabel Alonso se monta un monólogo truño, muy como de otras épocas más machistas; en fin, lo woke es lo que tiene. Mientras tanto yo he zanganeado hasta que Raquel ha reaparecido en casa; un par de petas y mucha tele.

#monte - #castro - #restaurante - #ibarbia - #saltacaballos - #petas

28 Los Mendizaleak vuelven al monte
miércoles, 24 de septiembre de 2025

Raquel amanece en un hotel en Madrid. Me dice que ha madrugado mucho, que ha hecho yoga y que ha desayunado en cuanto han abierto el comedor; es la mejor, le adoro. Yo también he madrugado un montón, a eso de las seis, para no sentir presión ante la inminencia de la salida montañera. He quedado en Basauri a las 9 con los Mendizaleak. Patxi no da señales de vida -me tiene intrigado, lo reconozco; creo que no se siente lo suficientemente querido; él es más de montañear con gente como Oscar, en ese plan; por mí... perfecto-; tampoco puede venir MiJavi porque está recién operado de la muñeca izquierda, por eso del tunel carpiano -tiene pendiente la otra muñeca y también algo del pie, de los dedos etcétera-. Pero el resto no ha fallado, y tampoco las dos perras, la Lasai y la Greta, que son tan monas...
Yolanda tiene coche nuevo, un Jeep super chulo, blanco, de gasolina y eléctrico, pero sin enchufe. Yo voy con Yoli y el resto con Jon. El plan es ir a Valderejo. Jon a buscado una ruta que sube al Raso desde Valdegovía y ha reservado para comer en Valpuesta, en Los Canónigos, uno de sus top favoritos para celebrar y comer como señoritos, jeje.
En fin. La caminata ha sido gozosa, la compañía más, el tiempo perfecto, fresco pero seco, como para ir cómodos en manga corta. Todo bien. La ruta la hemos acortado un poco para no forzar las máquinas ya desde la primera salida de la temporada y aún así nos hemos cansado lo justo y necesario. Ya digo: todo perfecto. Una vez de regreso a los coches, aparcados en Valdegovía, y antes de partir hacia Valpuesta, nos echamos un zurito en "el" bar del pueblo, en la terracita, muy bien muy bien.
Comida. Comida para el recuerdo. MiJavi nos está esperando en Valpuesta y se une al grupo para el momento gastronómico. Grandes momentos. Conversaciones divertidas, gente inteligente. Disfruto muchísimo. El me...

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#mendizaleak - #valdegovia - #valpuesta - #restaurante - #loscanonigos - #elraso - #raquel - #madrid - #curso - #serie - #elrefugioatomico

29 Raquel vuela a Madrid
martes, 23 de septiembre de 2025

Pero despega finalmente desde Santander, adonde la llevan en autobús. Parece ser que por las inclemencias del tiempo -niebla supongo- no ha sido posible despegar desde Loiu y les han llevado a Santander. Ha sido un clásico del mundillo aeroportuario: en teoría es el medio de transporte más rápido, pero sólo en teoría, hoy Raquel ha salido de casa a eso de las siete de la mañana y han aterrizado en Madrid casi a las tres del mediodía, es decir que han tardado unas ocho horas; y no hay que minusvalorar la diversión intensa de las dos horas que han estado sentados en sus asientos del avión esperando el momento del despegue. Una mierda la experiencia del vuelo comercial.
Pero ya están en Madrid y parece que lo están disfrutando. Han comido en el restaurante del Círculo de Bellas Artes. Y la tarde la han dedicado a dar voltios por Madrid, siendo al cicerone Pau -mondieu-.
Indi y yo hemos tenido un día sumamente tranquilo. Ha hecho compras en el LIDL, donde hice la devolución de una sudadera azulona que compré el lunes y que me quedaba currita. Para comer me asé una pechuga de pavo y la acompañé con ensalada de tomate, pepino y cebolleta; para cenar cociné vainas con patata y zanahoria. A lo largo del día he ido preparando el material montañero para salir con mis Mendizaleak a Valpuesta, como primera excursión de la temporada 25-26. Hasta la hora de preparar la cena he visto de Blade Runner 2049, y me ha gustado, sin grandes alharacas pero bien, muy visual y muy intensa; la vez anterior que la vi, la primera y única vez, creo que no me dejó satisfecho porque no la entendí -es probable que la viera en compañía y con muchas distracciones-.
Y bueno, este día ha destacado por su placidez y relax. Mañana toca ir al monte.

#raquel - #madrid - #santander - #pelicula - #bladerunner2049

30 El filósofo Harmut Rosa y la teoría de la aceleración
martes, 23 de septiembre de 2025

Viernes, 11:00 de la mañana, Instituto Goethe. Es una agradable mañana de septiembre en una de las zonas más señoriales de Madrid, pero Hartmut Rosa se siente como el ejemplo vivo de la teoría de la aceleración que le lanzó a la fama hace 20 años. Mientras se sienta con El Confidencial, recuerda que apenas lleva un día en Madrid, pero ya ha dado dos charlas, ha tenido una cena, se dispone a dar su primera entrevista y por la tarde estará pinchando heavy metal. A las siete de la mañana del día siguiente saldrá camino a Barcelona. Entre medias, habrá conocido a decenas de personas cuyos nombres no recordará.

El del catedrático de Sociología en la Universidad de Jena y director del Centro Max Weber se ha convertido en uno de los nombres más citados en las facultades de filosofía durante los últimos años, como recordó su compinche de pinchada, Ernesto Castro. Quizá desde la publicación de Tardomodernidad en crisis o Remedio a la aceleración, publicados por NED Ediciones, o antes, con Alienación y aceleración (Katz) o Lo indisponible (Herder). Es el último gran representante de la teoría crítica contemporánea, el heredero de Max Weber y Theodor Adorno.

La teoría de la aceleración podría sintetizarse como esa paradoja tan contemporánea por la que cuanto más tiempo podemos ahorrar gracias a la tecnología, más estresados, acelerados y quemados nos sentimos. La metáfora por excelencia es la de un hámster en su rueda. Cuanto más rápido corre, más difícil le resulta bajar porque terminaría aplastado por la rueda. Y Rosa, ¿nunca ha deseado parar y bajarse de todo? “Podría, claro, si hubiese dicho que no a esta entrevista no me hubiese muerto y podría haber seguido con mi trabajo académico”, sonríe. “Pero no sería lo correcto en este contexto”.

A menudo, prosigue, le han reprochado incurrir en lo que critica. Pero la aceleración no es una elección personal sino una característica del tardocapitalismo, y él no es un defensor de lo slow. “Hay una conciencia ...

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#filosofia - #aleman - #adorno - #maxweber

© Zalberto | marzo - 2026