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81 El peligroso mito del colapso ecológico
viernes, 04 de agosto de 2023

Comprado en Amazon. Llega el domingo 6 de Agosto

El inminente colapso de la civilización tal y como la conocemos ha sido y sigue siendo una de las mayores y más pesimistas pulsiones intelectuales de casi cualquier sociedad humana. Desde las antiguas profecías apocalípticas que formaban la base de religiones y sectas hasta las modernas narrativas distópicas que forman el corazón de cientos de películas y libros producidos en el último siglo, la idea de un cataclismo que ponga fin a nuestro organizado mundo está profundamente arraigada en la mentalidad colectiva. Por lo tanto, no sorprende que esta pulsión milenarista tan humana tenga su reflejo a la hora de hacer frente a uno de los mayores retos que hemos conocido en la historia reciente: el cambio climático y la crisis de biodiversidad que amenazan con cambiar nuestro planeta a un ritmo nunca antes visto. Y es que, como muestran una bibliografía académica cada vez más amplia e incluso productos de cultura popular como series de televisión, hay ecologistas y defensores de la causa climática que creen que, prácticamente hagamos lo que hagamos, el mundo está ya abocado a un único final: el colapso energético y ecológico.

El conocido como colapsismo no es una corriente homogénea de pensamiento, ni siquiera una rama de la ecología: es simplemente una suma de diferentes filosofías, con cada vez más predicamento en sectores académicos y activistas, que predicen de una forma más o menos inminente el devastador colapso del sistema ecológico global, planteando escenarios apocalípticos en los que la supervivencia humana se ve amenazada por los efectos del cambio climático, la falta de energía y la degradación medioambiental. Este enfoque, aunque busca alertar sobre los desafíos ambientales a los que nos enfrentamos, ha sido objeto de controversia debido a su tono catastrofista, con un enfoque pesimista que apenas deja hueco a las soluciones constructivas. Y eso es precisamente lo que busca rebatir el ex...

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#meta - #colapso - #milenarismo - #ecologia - #cambioclimatico - #clima - #libro - #paraleer

82 Oscar Wilde - De profundis
viernes, 04 de agosto de 2023

Ciegamente avancé como un buey al matadero.
Había cometido un error psicológico colosal.
Siempre había pensado que el ceder ante ti en las cosas menudas no significaba nada: que cuando llegase un gran momento podría reafirmar mi fuerza de voluntad en su superioridad natural.
No fue así. En el gran momento mi fuerza de voluntad me falló por completo.
En la vida no hay verdaderamente cosa pequeña ni grande. Todas las cosas son del mismo valor y del mismo tamaño.
Mi costumbre -al principio fruto, más que nada, de la indiferencia- de ceder a ti en todo había venido a ser insensiblemente una parte real de mi naturaleza.
Sin yo saberlo, había estereotipado mi temperamento en un solo estado permanente y fatal. Por eso, en el sutil epílogo a la primera edición de sus ensayos, dice Patter que «El fracaso es formar hábitos».

#literatura - #filosofia - #paraleer

83 Día 40 - Lluvia, lluvia y más lluvia
jueves, 11 de mayo de 2023

Un día con cero posibilidades de disfrutar de la naturaleza y el aire libre. Hace frío y no cesa de caer una lluvia a ratos intensa. El plan es soportar estos próximos días como podamos... a resguardo de las inclemencias del tiempo tras los cristales del pisito de Santelices.
No hay ganas ni de cocinar. Yo aún estoy dolido emocionalmente como consecuencia de la borrachera del pasado martes; me cuesta recuperar mi estado de ánimo habitual, mi alegría y mi frescura; hoy he pasado un día que de ser lo corriente haría que la vida no merece mucho pelearla.

Nota camarilla.-
Ima y Pe estrenan coche: un Golf azul celeste de 16 años por 6000 euros. Están encantados, qué bien.

#202304santelices - #camarilla - #golf

84 ¿Qué es el rucking?
domingo, 29 de enero de 2023

Como puedes imaginar, el entrenamiento de los marines de EEUU, y otros cuerpos militares en todo el mundo, requiere una gran preparación física, y cada país tiene sus técnicas. Sin embargo, prácticamente todos tienen un ejercicio en común: caminatas con una mochila muy pesada, una práctica de la que hay registros que se remontan al 700 a.e.c.

En el caso de los marines, el peso de su mochila, raciones, armamento y el resto del equipo está entre los 20 y los 30 kilos. Por supuesto, se espera de estos soldados que sean capaces de marchar durante horas, a lo largo de muchos kilómetros, llevando este peso a la espalda sin rechistar, y que incluso sean capaces de correr, saltar y nadar con esa carga a cuestas. Por eso el rucking forma parte esencial de su entrenamiento, y de ahí viene su nombre, (por rucksack, mochila en inglés).

Se ha hablado mucho de los beneficios de caminar para cualquier persona a cualquier edad. Caminar mejora la capacidad cardiovascular, la coordinación y la resistencia de las articulaciones, algo esencial en las personas mayores. Además, es un ejercicio aeróbico que quema grasa (siempre que se evite comer carbohidratos mientras se hace, claro), y aumenta la salud mental y el bienestar, reduciendo los niveles de estrés.

Sin embargo, caminar se queda corto para mantener y hacer crecer los músculos, un componente esencial si queremos vivir sanos más tiempo. En un estudio con personas mayores, comparando a quienes caminaban con quienes además de caminar hacían ejercicios de fuerza, se comprobó que las medidas de masa muscular, fuerza y agilidad eran mucho mejores en este último grupo. Por otro lado, aunque también tiene beneficios, correr es uno de los deportes más lesivos entre los aficionados, y acaba con las rodillas, caderas y espalda de muchas personas.

Las cosas cambian cuando caminamos y nos echamos peso a la espalda.

En realidad, comparados con otros primates, como los chimpancés, los seres humanos somos unos...

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#caminar - #mochila

85 Téseras y oppidums
miércoles, 04 de enero de 2023

La tésera de Monte Bernorio (Villarén de Valdivia, Palencia) es el último exponente de esta tipología encontrado en territorio de los antiguos cántabros. Independientemente de la importancia de su hallazgo (único por si solo), llama poderosamente la atención donde y como se halló esta maravilla arqueológica. No olvidemos que nos encontramos en el "oppidum" por excelencia dentro de la denominada Regio Cantabrorum y que da nombre a la propia pieza. Para quien no lo conozca, el Monte Bernorio es una increíble atalaya natural que domina las vías de comunicación naturales que atraviesan la cornisa cantábrica de Este a Oeste, además de situarse estratégicamente en las inmediaciones de las cabeceras de los ríos Pisuerga y Ebro. Esta circunstancia no pasó desapercibida para los antiguos moradores de estas tierras, quienes se sabe comenzaron a ocupar sus laderas hacia el Neolítico Final y el Calcolítico, desplazándose posteriormente (Edad del Bronce) hacia la cima y creando así los pilares de una sociedad que alcanzó su cenit en la Edad del Hierro, siendo finalmente arrasados en la primera fase de las Guerras Cántabras (siglo I a.C.).

La importancia del yacimiento del Monte Bernorio es conocida desde hace décadas, comenzando las primeras excavaciones en su núcleo a finales del siglo XIX, concretamente en el año 1890. Seria Claudio López Bru, II Marques de Comillas, quien tomase esta iniciativa de la mano de su capataz (y director de la excavación) Romualdo Moro, uno de los precursores de la investigación de los antiguos cántabros. Las intervenciones más o menos continuadas se verían frustradas con la llegada de la Guerra Civil Española (1936-1939), convirtiéndose Bernorio en un enclave vital estratégicamente hablando. Se fortificaría nuevamente, siendo un lugar ferozmente disputado en el denominado Frente Norte..la historia siglos después se repetiría. Tras el conflicto bélico se retomaría la actividad arqueológica de la mano de J. San Valero Aparisi, desarrollándose c...

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#meta - #historia - #roma - #celtiberia - #tesera - #oppidum - #cantabria - #montebernorio

86 Felshtinsky: «Solo la intervención directa de la OTAN detendrá a Putin en Ucrania»
sábado, 10 de diciembre de 2022

«La democracia no tuvo nunca la menor oportunidad en Rusia», dice Yuri Felshtinsky (Moscú, 1956). Los ocho años de Boris Yeltsin, entre 1991 y 1999, fueron un espejismo, porque tras las bambalinas conspiraban oscuros intereses que no creían ni en la economía de mercado ni en el estado de derecho.

Vale, pienso mientras escucho en la Fundación Rafael del Pino a este historiador rusoestadounidense. Los fácticos no descansan, ni en Rusia ni en ningún otro lado.

Pero Felshtinsky no se queda ahí.

De acuerdo con su tesis, Vladimir Putin es el último representante de una larga dinastía de espías que lleva moviendo los hilos del Kremlin desde 1982. Ese año la sorda batalla que desde 1917 venían librando el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Comité para la Seguridad del Estado (más conocido por sus siglas en ruso, KGB) se decantó en favor de este último. «El PCUS colapsó tan fácilmente en 1991 porque a la KGB no le interesaba mantenerlo al frente del país. Sus agentes necesitaban el control absoluto, sin cortapisas ideológicas».

«¿Para qué?», le pregunto.

«Para dominar el continente», responde sin inmutarse, y añade más adelante: «Si echa un vistazo al mapa, no hay ni un vecino al que la URSS no arrebatara una rebanada de territorio». Es, por lo visto, superior a sus fuerzas, y Felshtinsky entiende que a los occidentales nos «suene un poco estúpido, primitivo, irracional, loco», pero en lo más hondo del alma eslava alienta la eterna sospecha de que «todos quieren destruirlos».

Huir a toda costa
Felshtinsky descubrió pronto cuál era la verdadera naturaleza de Putin. Corría 1999 y Boris Berezovski lo había contratado para que escribiera su biografía. El oligarca se hallaba en la cúspide de su carrera. Era propietario de la petrolera Sibneft y accionista mayoritario de la principal televisión del país, la ORT, que había puesto al servicio de Yeltsin. «Se le consideraba la eminencia gris del régimen», dice Felshtinsky. «Nada o...

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#politica - #rusia - #guerra - #ucrania - #putin

87 Colón
miércoles, 09 de noviembre de 2022

¿POR QUÉ LOS CARABELES DE COLÓN LLEVARON LA CRUZ TEMPLARIA?

En los últimos años se ha cuestionado la naturaleza del descubrimiento de América en 1492. Esta hipótesis, publicada en el diario La Nación, afirma que Colón conocía la ruta para llegar a ese nuevo mundo porque ya había estado allí en 1485.
La hipótesis se basa en un mapa conservado en el Museo Topkapi de Estambul, la Capitulación de Santa Fé y una inscripción en la tumba del Papa Inocencio III, en la Basílica de San Pedro, en Roma. El mapa es del almirante de la flota turca Piri Reis, quien en 1513 dibujó una cartografía del mundo que incluía América y la Antártida.
Pero lo que interesa no es el diseño, sino las notas marginales, en las que Piris Reis afirma que para realizar su mapa consultó uno realizado por el propio Colón en 1485 y un libro perteneciente a Colón, que data de la época de Alejandro Magno ( 360 aC). Estos documentos se obtuvieron de un prisionero que había sido marinero de Colón en esa expedición. El preso habría dicho a Piris Reis lo siguiente: ..."Los habitantes de esta isla, viendo que ningún daño les sucedía de nuestro barco, por lo tanto, pescaron y nos los trajeron con sus canoas.
No poco se regocijaron los españoles y les regalaron baratijas, pues Colón había leído en su libro que aquella gente era muy aficionada a las baratijas". Por otra parte, la lápida de Inocencio III tiene una inscripción que dice que, bajo su pontificado, "los gloria del descubrimiento del nuevo mundo". Colón habría tomado contacto con un continente desconocido a través de uno o varios viajes promovidos por Inocencio III, y financiados por su pariente Lorenzo de' Medici, llamado El Magnífico. Inocencio III murió en julio 1492 y Colón zarpó del puerto de Palos el 3 de agosto (curiosamente, el mismo día que se cumplía el plazo para la expulsión de los judíos de España).
Cuando Colón llegó a América, el pontificado lo asumió un Borgia, el Papa Alejandro VI; se dice que, con s...

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#historia - #colon - #templarios

88 Elogio de la ociosidad, por Bertrand Russell
jueves, 13 de octubre de 2022

I

Como la mayoría de mi generación, me crié con el dicho “Satanás encuentra algún mal que las manos ociosas puedan hacer”. Como fui un niño sumamente virtuoso, creí todo lo que me dijeron y adquirí una conciencia que me ha mantenido trabajando duro hasta el momento presente. Pero aunque mi conciencia ha controlado mis acciones, mis opiniones han sufrido una revolución. Creo que se trabaja demasiado en el mundo, que la creencia de que el trabajo es virtuoso causa un daño inmenso y que lo que se debe predicar en los países industriales modernos es muy diferente de lo que siempre se ha predicado. Todo el mundo conoce la historia del viajero en Nápoles que vio a doce mendigos tumbados al sol (era antes de los días de Mussolini) y ofreció una lira al más perezoso de ellos. Once de ellos se levantaron de un salto para reclamarla, así que se la dio al duodécimo. Este viajero estaba en lo cierto. Pero en los países que no disfrutan del sol mediterráneo la ociosidad es más difícil, y se necesitará una gran propaganda pública para inaugurarla. Espero que después de leer las siguientes páginas, los dirigentes de la YMCA inicien una campaña para inducir a los jóvenes de bien a no hacer nada. Si es así, no habré vivido en vano.

Antes de presentar mis propios argumentos en favor de la pereza, debo deshacerme de uno que no puedo aceptar. Siempre que una persona que ya tiene lo suficiente para vivir se propone dedicarse a algún trabajo cotidiano, como la enseñanza escolar o la mecanografía, se le dice que esa conducta quita el pan de la boca de los demás y, por lo tanto, es perversa. Si este argumento fuera válido, sólo sería necesario que todos fuéramos ociosos para que todos tuviéramos la boca llena de pan. Lo que olvidan quienes dicen esas cosas es que un hombre suele gastar lo que gana, y al gastarlo da empleo. Mientras un hombre gasta sus ingresos, pone tanto pan en la boca de los demás al gastarlo como el que les quita a los demás al ganarlo. El verdadero villano...

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#filosofia - #filosofo - #bertrandrussell - #pereza - #ociosidad - #aburrimiento

89 El nogal
miércoles, 05 de octubre de 2022

El nogal, un árbol que no hace amigos.
Ayer me encontré en mi ruta de bici con este bonito nogal, y su imagen me pareció muy representativa de lo que este árbol en realidad es, un ser solitario. Y esa soledad tiene una explicación científica.
Para empezar, no, este árbol no es autóctono de la península ibérica, es un forastero de la zona Este del Mediterraneo (por el Cáucaso y Turquía tiene su origen) y según parece fueron los romanos quienes trajeron las primeras nueces y comenzaron su cultivo, ya os dije hace poco que también introdujeron, melocotoneros, ciruelos, manzanos, kakis…por cierto, algún día he de hablaros de los árboles que si teníamos aquí desde siempre haciendo que nuestra dieta fuera algo singular… Y ojo, que los árabes no trajeron los olivos ni las palmeras, llevan en España más tiempo que los huesos de Atapuerca. Eso sí, los árabes le cogieron gustillo a su cultivo y… pero al lio.
El nogal efectivamente no hace amigos, es un ser que no gusta de compañía, y para asegurarse de que no se le empadronan demasiados árboles en sus dominios lo que hace es inyectar juglonas a través de sus raíces para inhibir el crecimiento de otras especies, es así de simpático, pero es que es la mejor forma que ha encontrado de sobrevivir.
Por eso, no es bueno plantar nogales en tu huerto de frutales, tarde o temprano verás los efectos de las juglonas, cuanto más adulto el nogal... peor, más juglonas en la tierra.
A parte, si os fijáis, sus hojas apenas tienen plagas, no hay bicho que las moleste, eso se debe a la cantidad de ácido elágico que contienen y que las blinda ante virus, bacterias o insectos, es un árbol fortificado en todos los sentidos. Se defiende y ataca al mismo tiempo.
Su fruto, rico en Omega 3, tiene una imagen que recuerda mucho al cerebro humano, de hecho, siempre se ha creído que comer nueces mejora la actividad neuronal de las personas, vamos, que las vuelve más inteligentes, y de hecho la Ciencia ha confirmado que ese Omega 3 que ...

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#naturaleza - #botanica

90 El ingenioso pufo del Bitcoin
martes, 30 de agosto de 2022

Falso dinero virtual, sí, decíamos ahí arriba. Y es que, al menos en su pretendida condición de dinero, el bitcoin resulta ser tan virtual como falso, tan falso como las monedas de chocolate. ¿Cómo entender, pues, fenómenos colectivos tan definitivamente disparatados como el de la extendida creencia , y entre personas cultas además, a propósito de la imaginaria condición de dinero que iría asociada al bitcoin? Puestos a señalar un culpable de esos bulos vírales, yo señalaría a la propia ortodoxia económica que se transmite en las universidades. Al cabo, es en los manuales de Economía donde se propala el razonamiento teleológico de que el fundamento del dinero reside en la confianza. Un euro, según esos libros académicos, es dinero y vale un euro solo porque yo creo que todo el mundo cree que un euro vale un euro. Pero resulta que no, que un euro no vale un euro porque yo crea que vale un euro. Un euro, a diferencia de un bulbo de tulipán, una monedita de chocolate o uno de esos bitcoins que se inventó el tal Nakamoto, es dinero, al margen de lo que yo crea o deje de creer al respecto, porque cierta institución jurídica y con poder coercitivo sobre mí, una llamada Estado, me ordena cada año que pague los impuestos solo con euros, no con bulbos de tulipán, con chocolatinas o bitcoins. Por eso y solo por eso, el euro es dinero, a diferencia del bitcoin, que no resulta ser nada más que humo. Es tan simple como que la naturaleza ontológica del dinero no se asienta en la confianza, sino en el monopolio legítimo de la fuerza que ejerce el Leviatán.

#bitcoin - #economia

© Zalberto | marzo - 2026