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1 El elefante desaparece - Notasdomingo, 11 de enero de 2026  Estamos ante un volumen de relatos, en concreto 17 relatos. El primero es similar al inicio de la novela El pájaro que da cuerda al mundo, ésa que tanta gratificación me regaló no hace nada. Mi reacción inmediata ha sido buscar la novela para calibrar los parecidos y las diferencias, de haberlas; pero lo he pensado un poco y me he dicho que un toque de misterio en este domingo tan provinciano no me viene mal y, de momento, no pienso llevar a cabo el análisis comparativo. El tiempo dará su sentencia cuando le parezca, o no, quién sabe.
El pájaro que da cuerda y las mujeres del martes 17 Por qué demonios me toca ir a buscar al gato, me pregunto. Es más. En el caso de que lo encuentre, qué se supone que debo hacer entonces? Arrastrarlo a casa y leerle la cartilla? Suplicarle? Escucha, gato, estamos muy preocupados, así que vuelve a casa de una vez, por favor.
17 No sacaba malas notas y en el último año los compañeros me eligieron el segundo de entre los que más posibilidades teníamos de triunfar en la vida.
Nuevo ataque a la panadería 43 Esa es mi forma de entender la vida. Respecto a las cosas que ya han ocurrido, no hay nada que podamos hacer. En cuanto a las que aún no han tenido lugar, todo está por ver.
44 La cebolla es siempre una buena base, pero no comida en sí misma.
El comunicado del canguro
62 Nobleza de la imperfección. El comunicado del canguro.
Sobre el encuentro con una chica cien por cien perfecta en una soleada mañana del mes de abril
Sueño
3 98 (Acerca de Anna Karenina) No sabemos nada de la protagonista femenina hasta el capítulo dieciocho. Me preguntó si también eso sorprendió a los lectores contemporáneos de Tolstói. [...] Tal vez la gente de entonces disponía de mucho tiempo libre. Al menos la clase social que acostumbraba a leer novelas.
5 113 No era la clase de personas que s...leer más | #notas - #elefantedesaparece - #murakami - #pajarodacuerda - #leido
2 APENDICE El derecho a la pereza, Paul Lafargueviernes, 04 de julio de 2025 APENDICE
Nuestros moralistas son gentes muy modestas; si bien inventaron el dogma del trabajo, dudan de su eficacia para tranquilizar el alma, regocijar el espíritu y mantener el buen funcionamiento de los riñones y otros órganos; quieren experimentar su uso sobre el pueblo, in anima vili, antes de volverlo contra los capitalistas, cuyos vicios tienen la misión de excusar y autorizar.
Pero, filósofos a cuatro centavos la docena, ¿por qué se exprimen así los sesos para elucubrar una moral cuya práctica no se atreven a aconsejar a sus amos? ¿Quieren que se burlen de vuestro dogma del trabajo, del que tanto se ufanan? ¿Quieren verlo escarnecido? Veamos la historia de los pueblos antiguos y los escritos de sus filósofos y de sus legisladores.
"Yo no sabría afirmar", dice el padre de la historia, Heródoto, "si los griegos han tomado de los egipcios el desprecio hacia el trabajo, porque encuentro el mismo desprecio establecido entre los tracios, los escitas, los persas, los lidios; en una palabra, porque en la mayoría de los pueblos bárbaros, los que aprenden las artes mecánicas, e incluso sus niños, son vistos como los últimos de los ciudadanos...Todos los griegos han sido educados en estos principios, particularmente los lacedemonios"[22].
"En Atenas, los ciudadanos eran verdaderos nobles que no debían ocuparse más que de la defensa y de la administración de la comunidad, como los guerreros salvajes de los cuales provenía su origen. Como debían entonces disponer de todo su tiempo para velar, debido a su fuerza intelectual y corporal, por los intereses de la república, cargaban a los esclavos con todo el trabajo. También entre los lacedemonios, las mismas mujeres no debían hilar ni tejer para no rebajar su nobleza"[23].
Los romanos conocían sólo dos oficios nobles y libres: la agricultura y las armas; todos los ciudadanos vivían por derecho a expensas del Tesoro, sin poder ser obligados a proveerse de su subsistencia por ninguna...leer más | #filosofia - #lafargue
3 El derecho a la pereza, Paul Lafargueviernes, 04 de julio de 2025 PRÓLOGO En el seno de la Comisión sobre Educación Primaria de 1849, el señor Thiers decía: "Quiero recuperar con toda su fuerza la influencia del clero, porque cuento con él para propagar esa buena filosofía que enseña al hombre que está aquí para sufrir, y oponerla a esa otra filosofía que dice al hombre lo contrario: 'Disfruta'". El señor Thiers formulaba así la moral de la clase burguesa, cuyo feroz egoísmo y estrecha inteligencia él encarnaba.
Mientras luchaba contra la nobleza, sostenida por el clero, la burguesía enarbolaba el libre examen y el ateísmo; pero, una vez triunfante, cambió de tono y de conducta; y hoy pretende apuntalar con la religión su supremacía económica y política. En los siglos XV y XVI, había retomado alegremente la tradición pagana y glorificaba la carne y sus pasiones, reprobadas por el cristianismo; en nuestros días, saciada de bienes y de placeres, reniega de las enseñanzas de sus pensadores -los Rabelais, los Diderot- y predica la abstinencia a los asalariados. La moral capitalista, lastimosa parodia de la moral cristiana, anatemiza la carne del trabajador; su ideal es reducir al productor al mínimo de las necesidades, suprimir sus placeres y sus pasiones y condenarlo al rol de máquina que produce trabajo sin tregua ni piedad.
Los socialistas revolucionarios deben recomenzar el combate que han librado en otro tiempo los filósofos y los panfletarios de la burguesía; deben embestir contra la moral y las teorías sociales del capitalismo; deben desterrar de las cabezas de la clase llamada a la acción, los prejuicios sembrados por la clase dominante; deben proclamar, ante los hipócritas de todas las morales, que la tierra dejará de ser el valle de lágrimas del trabajador; que, en la sociedad comunista del porvenir, que construiremos "pacíficamente si es posible, y si no violentamente", se dará rienda suelta a las pasiones de los hombres; y ya que "todas son buenas por naturaleza, nosotros sólo tenemos que...leer más | #filosofia - #ociosidad - #pereza
4 Colón era genovés y católicodomingo, 15 de junio de 2025  Hace tan solo un año se halló en Portugal un documento de gran importancia sobre la historia del descubrimiento de América y la figura de Cristóbal Colón: la carta que el rey portugués Juan II envió a los Reyes Católicos informándoles de la llegada del navegante a su corte, porque antes de proponer el fantástico plan de la navegación por el Atlántico como ruta para llegar a Catay y Cipango, el genovés lo había hecho en el reino vecino. Pero eso pertenece a la historia del Colón académico, es decir, el verdadero y no a la del Colón de la calle, según explica a El Confidencial el historiador Esteban Mira Caballos, experto en la cuestión de la Conquista y el descubrimiento de América y autor también de El descubrimiento de Europa. Indígenas y mestizos en el Viejo Mundo, o las biografías sobre Hernán Cortés y Francisco Pizarro. Esteban acaba de publicar una nueva historia sobre el marino en la que recupera, según sus propias palabras “al Colón histórico”, en una gran obra de síntesis de las investigaciones académicas de rigor científico, frente a la pseudo historia del “Colón de la calle”, basado en “la ideología y las motivaciones sensacionalistas”, que lleva décadas distorsionando el verdadero relato de un personaje “absolutamente crucial y complejo como fue el almirante”.
Colón el converso que cambió el mundo (Crítica), pretende derribar mitos arraigados como el del desconocimiento sobre su origen, que achaca sin lugar a dudas en Génova, en el seno de una familia de humildes laneros, basado en documentación sólida recopilada a lo largo de los años por diferentes investigadores o la supuesta ingratitud de los Reyes Católicos hacia su hazaña. Describe a un Cristóbal Colón a caballo entre las ideas de la Edad Media y el Renacimiento, judío converso y profundo cristiano y devoto, que enmarcó su empresa más que en el oro en la búsqueda de gloria y en la evangelización, aunque incurriese en numerosas contradicciones. Un marino superdotado, con escasísimos conocimien... leer más | #españa - #imperio - #reyescatolicos - #descubrimiento - #america - #colon
5 Pável Najímovviernes, 31 de enero de 2025  Pável Stepánovich Najímov (en ruso: Павел Степанович Нахимов; 5 de julio de 1802 - 12 de julio de 1855) fue un almirante ruso, uno de los más famosos de la historia de la Armada de Rusia, célebre por haber sido comandante de las fuerzas navales y terrestres en el Sitio de Sebastopol, durante la Guerra de Crimea.
Biografía Nació el 5 de julio de 1802 en el pueblo de Gorodok, dentro del uyezd de Vyazma, de la Gobernación de Smolensk (Imperio ruso). En 1815, cuando Najímov tenía 13 años, entró a la Morskóy Dvoryánskiy Korpus (Escuela Naval para la Nobleza), ubicada en San Petersburgo. Su primer viaje por el mar lo hizo en el año 1817, a bordo del barco Feniks, recorriendo las costas de Suecia y Dinamarca. Poco después, Najímov fue promovido al cargo de oficial no comisionado. En febrero de 1818, Najímov paso varias pruebas y exámenes para iniciarse como Guardiamarina e inmediatamente fue asignado a la tripulación Flotski Ekipazh, de la Flota Naval Rusa del Báltico.
Al principio de su carrera naval, la experiencia de Najímov se limitó haciendo viajes por el Mar Báltico, e inclusive un viaje más extenso del puerto del Mar Blanco de Arjánguelsk a la base naval de Kronstadt, cerca de San Petersburgo. En marzo de 1822, Najímov fue asignado a la fragata Kreiser ("Cruiser"); y la embarcación participó en una expedición alrededor del mundo, dirigida por el oficial naval y explorador ruso Mijaíl Lázarev, quien ya tenía cierta experiencia realizado este tipo de viajes.
Durante aquel viaje, el cual duro alrededor de tres años, Najímov fue ascendido al grado de teniente. Al concluir el viaje, Najímov recibió su primer condecoración, la Orden de San Vladimiro (grado IV). Después, regresó a Smolensk y fue asignado al buque de guerra de 74 cañones "Azov", el cual realizó su viaje inaugural desde Arjánguelsk a Kronstadt, en el otoño... leer más | #rusia - #XIX - #biografia - #almirante
6 Francisco de La Rochefoucauldviernes, 16 de agosto de 2024  «La hipocresía es un homenaje que el vicio rinde a la virtud»
Francisco VI, duque de La Rochefoucauld (París, 15 de septiembre de 1613 - ibídem, 17 de marzo de 1680) fue un escritor, aristócrata, político, militar, poeta y filósofo francés conocido por sus Máximas. Nacido en París en 1613, en un momento en que la corte real vacilaba entre ayudar a la nobleza o amenazarla, fue considerado un ejemplo del noble consumado del siglo XVII. Hasta 1650 ostentó el título de Príncipe de Marcillac. Su bisabuelo Francisco, III conde de La Rochefoucauld, murió en la masacre del día de San Bartolomé por ser hugonote.
Forma parte del movimiento literario del clasicismo. Aunque sólo publicó oficialmente sus Memorias y sus Máximas, su producción literaria es densa. Sus máximas se centran en el carácter despiadado de la conducta humana, con una actitud cínica hacia el virtuosismo y confesiones de afecto, amistad, amor y lealtad.
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La Rochefoucauld pasó sus años de retiro escribiendo sus Memorias que fueron publicadas, clandestina y parcialmente, en 1662 en Bruselas por los Elzevires. Su publicación causó un tremendo revuelo y muchos de sus amigos se sintieron profundamente ofendidos por cuanto afectaban a su reputación, aunque él se apresuró a negar que éstas fueran auténticas. Tres años más tarde publicó sus Reflexiones o sentencias y máximas morales, clásico de la aforística universal, que le situarían, de golpe, entre los más grandes escritores de la época. Poco después empezó su amistad con Madame La Fayette, que duró hasta el fin de sus días.
Mantuvo un círculo de amigos fervientes tanto en los salones como en la corte, fue reconocido como un moralista y escritor de gran valía, claro y conciso, perfecto conocedor de la aristocracia francesa del siglo XVII. Murió de gota; su hijo, el Príncipe de Marcillac, al que cedió, poco antes de su muerte, todos sus títulos y honores, gozó de una posición superior en la Corte. | #meta - #literatura - #francia - #nobleza - #personaje
7 El Grand Tourdomingo, 04 de agosto de 2024  Turismo a lo grande, eso era lo que hacían los jóvenes nobles ingleses que, en el siglo XVIII, viajaban a Italia en el Grand Tour.
Los romanos inventaron el turismo, pero faltaban muchos siglos para que naciese esa palabra que hoy existe en todos los idiomas del mundo: “turista”. La referencia escrita más antigua que se conoce aparece en El viaje a Italia, que como su título sugiere es una guía de viajes publicada en París en 1670, dos años después de la muerte de su autor, Richard Lassels.
Lassels no era francés, sino inglés, aunque no vivía en Inglaterra, sino en Italia. En realidad era un exilado político, un sacerdote católico que había tenido que abandonar su país por las persecuciones religiosas, pero que hizo de la desgracia un medio de vida, ya que formaría parte del amplio sindicato de profesionales de todo tipo que explotaban a los turistas ingleses que empezaban a llegar a Italia.
El adelantado de todos ellos, el modelo para los aristocráticos turistas ingleses del XVIII, fue Lord Arundel. Thomas Howard, conde de Arundel, era todo un personaje de la Historia de Inglaterra. Pertenecía a una familia, los Howard, conocida como “la segunda Casa de Inglaterra”, lo que significaba que era la más noble del reino después de la Casa Real inglesa. Por si no tuvieran bastante gloria con sus hazañas militares y su protagonismo político, los Arundel tenían incluso un mártir por la fe, San Felipe Howard, padre de nuestro primer turista, que murió preso en la Torre de Londres en la persecución anticatólica de la reina Isabel I.
Lord Arundel también fue a dar con sus huesos en la cárcel, pero para no terminar como su padre mártir simuló convertirse al protestantismo. Se convirtió en lo que se llama un “criptocatólico”, es decir, un católico secreto y clandestino, figura muy generalizada en la nobleza inglesa. Debido a su altísimo rango nobiliario, Lord Arundel desempeñó diversas misiones diplomáticas como embajador por varios países de... leer más | #literatura - #turismo
8 Quinto Servilio Cepión, el procónsul que robó el «Aurum Tolosanum»viernes, 09 de febrero de 2024  | Mapa de la Galia a mediados del siglo I a.C. En el sur se aprecia la distancia entre Tolosa (Toulouse) y Massilia (Marsella), zona en la quese propdujo el robo del Aurum Tolosanum
Quinto Servilio Cepión, el procónsul que robó el «Aurum Tolosanum», el fabuloso tesoro que los galos se llevaron de Delfos En el artículo que dedicamos a la batalla de Vercelas (101 a.C.) explicamos cómo Cayo Mario se ganó el apodo de Tercer fundador de Roma al impedir la invasión de facto que suponía la emigración de una coalición de pueblos germanos hacia la península itálica. Aquel episodio dejó una serie de historias subsidiarias, dos de las cuales fueron protagonizadas por el mismo personaje: Quinto Servilio Cepión, que en la primera -la más jugosa, sin duda- incautó a los bárbaros un fabuloso botín del que luego fingiría su robo para quedárselo, tal como se le acusó, y en otra resultó desastrosamente derrotado por el enemigo en la batalla de Arausio.
A los aficionados a la historia de Roma les resultará familiar el nombre de Quinto Servilio Cepión porque tres hombres de tres generaciones sucesivas alcanzaron fama con él. El primero fue el cónsul que combatió a Viriato en Hispania durante las llamadas Guerras Lusitanas, contratando a unos asesinos para que lo mataran y negándose luego a pagarles lo prometido con una de esas frases que pasaron a la posteridad pese a ser apócrifa: «Roma no paga a traidores»; por cierto, el Senado consideró impropia esa forma de solventar la rebelión lusitana y le negó a Cepión el triunfo militar en la metrópoli.
Otro que se llamó igual fue su nieto, aunque en su caso no tanto por actos propios como por haber tenido con su esposa Livia una hija que, siguiendo la costumbre, llevaba el nombre de su gens, Servilia, quien fue la amante de Julio César. Cabe añadir como curiosidad que su madre, tras divorciarse de Cepión, se casaría con Marco Porcio Catón y juntos tendrían otro hijo célebre, Catón de Útica, enconado opositor a César...leer más | #historia - #roma - #galos
9 Mayor de Migueloadomingo, 28 de enero de 2024  | Antiguo palacio de Viana de 1619, declarado patrimonio de interés histórico y cultural por el Gobierno del País Vasco. Rehabilitado en 1988 por Jaime Gutiérrez y Mery González, pioneros en el enoturismo Español, ofrece un espacio cargado de historia y lleno de rincones donde evocar sabores de otros tiempos y disfrutar del entorno, de los productos de la tierra y de la nobleza de la gente. | #meta - #vino - #bodega - #restaurante - #mayordemigueloa - #laguardia - #larioja
10 Angela Pellicciarimartes, 12 de diciembre de 2023 Angela Pellicciari, historiadora: «La historia de España es única porque es católica».
Angela Pelliciari es doctora en Historia Eclesiástica especialista en la época del Renacimiento y las relaciones entre el Papado y la masonería, temas a los que ha dedicado varios libros y sobre los que imparte numerosos cursos y conferencias.
Dos de sus obras con más repercusión son La verdad sobre Lutero y Una historia única, de Zaragoza a Guadalupe. En la primera bucea en el personaje para analizar sus motivaciones. En la segunda, se acerca a la historia de nuestro país desde la perspectiva del catolicismo.
Pellicciari es una historiógrafa incómoda, ya no tanto por su fe ardiente, sino por aproximarse a los hechos más recientes bajo un prisma diferente al oficialismo.
Hoy en día no es fácil encontrar análisis históricos en los que se ofrecen perspectivas filosóficas o teológicas. La historia vista con otros ojos ayuda a situar ciertos hechos en contextos muy diferentes.
Hemos querido hablar con ella sobre nuestra patria, España, y algunos de los problemas de fondo de la época en la que nos encontramos.
–¿Por qué se ha interesado por la historia de España?
–España siempre ha sido romana en esencia y esa ha sido su fuerza. La historia de España es única porque es católica y porque su fe es la fe del pueblo español que ha sido acompañada de la intervención constante de Dios en la forma y la presencia de María y del Espíritu Santo, obviamente.
¿En qué se fundamenta la unidad de España? En la fe de Isabel de Castilla y su reforma del país. Reforma la nobleza, da fuerza a la clase media ilustrada y luego estuvo rodeada de una gente increíble. Forma una clase de personas maravillosas que se entregaron a la evangelización de un continente. El hecho de que un solo país convierta a un continente entero creo que lo dice todo.
Naturalmente por esta razón, también se la puede entender como el brazo secular de la Iglesia. D... leer más | #meta - #historia - #españa - #entrevista - #historiadora
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