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71 Día 48 - Mordor a las puertas de Soncilloviernes, 19 de mayo de 2023 Muchas morcillas y mucho queso de oveja, en Soncillo muchas nubes negras y muchos anuncios agoreros de lluvias y tardes oscuras. Pero todo va bien. El camino hasta Soncillo recorre laderas y bosques, curvas de tercera y leves rectas de cuarta y quinta. El muchacho carnicero nos ha preparado tres kilos de morcilla y un queso en cuartos, todo en el vacío del plástico y la ausencia de gases inertes. Y una docena de huevos y dos medios kilos de carne para guisar, que este mediodía se va a zampar unas patatas con carne de las que hacen suave almohada para los dulces sueños de sobremesa. Forjado a fuego, MasterChef y El Jefe Infiltrado, qué más se puede pedir. Se pueden pedir montañas de cáscaras de pepitas de girasol y se pueden pedir tortillas francesas y espárragos navarros en conserva de cristal. Se puede pedir un descanso reconfortante inspeccionando los vericuetos de una nueva serie, la publicitada en redes "Mrs. Davies"; ciencia ficción inspirada en monjas androides y en guiones retorcidos, misteriosas situaciones, y personajes al margen de los tiempos históricos; se deja ver; veremos. | #202304santelices - #soncillo - #morcilla - #serie - #mrsdavies
72 Día 16 - El segundo día del año que subo a Pañolunes, 17 de abril de 2023  Otro amanecer helador. El termómetro de la terraza marca 1º, la campa está cubierta de escarcha y el cielo está despejado, apenas un par de mini nubes de algodón adornan el paisaje. El plan es subir a Paño al terminar la clase de brazos con Maite; y es lo que se hace. Cuando comienzo la caminata hace un frío del carajo. He desempolvado la mochila de hacer tranquing, que ya tenía yo ganas. Y con el equipamiento habitual me he puesto en marcha. El caminar ha sido muy placentero. Al poco rato de iniciar la subida he optado por quitarme la música de los oídos y disfrutar de mi propia cháchara; es alucinante: me he pasado todo el montañeo parloteando sin cesar... cómo soy eh!!! La ruta de hoy ha sido la más clásica de las mías por Paño: subida por el sendero de la fuente, atravesar Paño hasta el cruce bajo Dulla, tomar sendero de la izquierda, el que mira hacia Villamartín, en llegando al somier deshacer el sendero hasta el cruce y bajar regresando también sobre mis propios pasos. Unos 11 kilómetros tan ricamente conversados: un clásico como ya he dicho. Una vez en casa me he cambiado rápidamente de ropa para ir con Raquel a Soncillo antes de que cerraran la carnicería. En Soncillo nos encontramos con Chuchi. El pobre se ha hostiado malamente, va con muletas, madre mía. En fin. En la carnicería compramos un par de hamburguesas para la comida de hoy y carne para guisar (con pintaza); y dos docenas de huevos. Y aprovechando que estamos en Soncillo voy a la ferretería a comprar 3 sacos de pellets. En el bar del hotel nos tomamos un vinito tinto muy rico. Y al llegar al pueblo paramos en donde Radú para echar otro pote y para comprar lechuga y alguna cosa más en la tienda de los uruguayos (que aún no los he mencionado, pero lo tengo pendiente). De regreso a casa me apresto a preparar la comida: hamburguesas con de todo; me quedan fabulosas, lujuriosas. Y el resto del día lo dedico a vaguear, mi especialidad. Raquel a media tarde sale a caminar solit... leer más | #202304santelices - #paño - #soncillo - #pellets - #serie - #bronca
73 Comida cumple Raquelsábado, 11 de febrero de 2023 Muchas cosas. Un día sin nubes, fresco, delicioso. Raquel me ha comprado unos pantalones cargo en Pull&Bear que me han encantado; qué bueno, llevaba tiempo detrás de unos así y la nena los ha clavado; la adoro. Toda la familia alrededor de la mesa. Mi peque ha venido; le quiero. Una terraza para festejar. Regalos: el famulio se ha autoregalado un finde en Toulouse, jejeje, qué tres. Yo le he comprado unos guantes gordos que han triunfado total; qué bien también. El plan es sencillo: Raquel encarga a Antonio una bandeja de percebes de los gordos, Jorge trae de Erandio seis tajadones de solomillo premium plus, la Tata se encarga del mojo rojo, del romesco, de los calçots y de las patatas asadas, y para terminar el papeo Raquel ha comprado una tarta enorme y unos dulces de chocolate. Y mucho vino blanco del rico, y equis botellas de cava y cervezas y de todo. Y cuando el sol se oculta tras los montes el famulio se desplaza a la cocina para continuar con la charla y las risas. El día ha estado perfecto. No hemos acabado como el rosario de la aurora, que ya es un éxito. La nota gris la ha puesto Terín, que estaba previsto que acudiera a la comida pero ha pasado el día en urgencias y en casa en plan... en ese plan; sin más, no me afecta en absoluto, lo reconozco.
| #raquel - #comida - #famulio - #terraza - #percebes - #solomillo - #calçots
74 bitácora juevelinajueves, 19 de enero de 2023  Se demora el amanecer, encubierto y soslayado, las nubes, la lluvia, el frío y el viento; la noche que muestra gran pereza, la oscuridad que se derrite lentamente. Ahí es cuándo y dónde y cómo se manifiesta Maite a través de las ondas hertzianas, con voz de profundos despertares; «buenos días, toca abdomen», claro que toca abdomen, cómo no, y preparados estamos, sofá reconvertido en tatami esponja. Indalecio todo lo observa con un interés indescifrable, para mí al menos. Él se aposta sobre el mueble TV rojo y otea el panorama; más tarde, al cansarse de lo visto, se desplaza y recorre el mullido del sofá, para verlo todo más en detalle: con él no van las actividades deportivas, no lo necesita, creo. Por fortuna, la sesión de abdominales dura la mitad que las de brazos y piernas; reconforta, se ve el final más a mano. Hoy hemos cumplido con solvencia; incluso hay que anotar que Raquel ha estrenado la rueda de abdominales; se la veía con ganas, no muchas, pero ganas al fin y al cabo. Nada más acerca del tema fitness. Y lo que digo, la meteorología está en modo "invierno ruso" y dado que mañana viernes está previsto circular a Santelices con los alegres divorciados para pasar allá el finde, me ha parecido oportuno intentar agenciarme unas cadenas textiles para nieve, para el Lodgy. Obviamente la primera miradita le ha caído en gracia el Google, cómo no. Enseguida mi atención la ha captado la publicidad del FeuVert. Sí, fundamentalmente porque sé que hay uno en Deusto, muy a mano de la boca del metro de Iruña. Me he logeado en su web y he intentado comprar cadenas, con la condición de poder disponer de ellas antes de salir en carretera, cosa pelín complicada. Y he dicho "intentado" porque no lo he logrado; pero esto no me ha desanimado, no, siempre me queda el recurso de darme un voltio hasta Deusto y probar fortuna in situ. Dicho y hecho. A Deusto. Me visto para soportar las inclemencias del tiempo e incluso me cuelgo a la espalda uno de mis paraguas gigan... leer más | #cadenas - #feuvert - #arnes - #appradiogarden
75 Felshtinsky: «Solo la intervención directa de la OTAN detendrá a Putin en Ucrania»sábado, 10 de diciembre de 2022 /cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com/prisa/EGNFOHOFXRFF3GKXKFN55HL3FQ.jpg) «La democracia no tuvo nunca la menor oportunidad en Rusia», dice Yuri Felshtinsky (Moscú, 1956). Los ocho años de Boris Yeltsin, entre 1991 y 1999, fueron un espejismo, porque tras las bambalinas conspiraban oscuros intereses que no creían ni en la economía de mercado ni en el estado de derecho.
Vale, pienso mientras escucho en la Fundación Rafael del Pino a este historiador rusoestadounidense. Los fácticos no descansan, ni en Rusia ni en ningún otro lado.
Pero Felshtinsky no se queda ahí.
De acuerdo con su tesis, Vladimir Putin es el último representante de una larga dinastía de espías que lleva moviendo los hilos del Kremlin desde 1982. Ese año la sorda batalla que desde 1917 venían librando el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Comité para la Seguridad del Estado (más conocido por sus siglas en ruso, KGB) se decantó en favor de este último. «El PCUS colapsó tan fácilmente en 1991 porque a la KGB no le interesaba mantenerlo al frente del país. Sus agentes necesitaban el control absoluto, sin cortapisas ideológicas».
«¿Para qué?», le pregunto.
«Para dominar el continente», responde sin inmutarse, y añade más adelante: «Si echa un vistazo al mapa, no hay ni un vecino al que la URSS no arrebatara una rebanada de territorio». Es, por lo visto, superior a sus fuerzas, y Felshtinsky entiende que a los occidentales nos «suene un poco estúpido, primitivo, irracional, loco», pero en lo más hondo del alma eslava alienta la eterna sospecha de que «todos quieren destruirlos».
Huir a toda costa Felshtinsky descubrió pronto cuál era la verdadera naturaleza de Putin. Corría 1999 y Boris Berezovski lo había contratado para que escribiera su biografía. El oligarca se hallaba en la cúspide de su carrera. Era propietario de la petrolera Sibneft y accionista mayoritario de la principal televisión del país, la ORT, que había puesto al servicio de Yeltsin. «Se le consideraba la eminencia gris del régimen», dice Felshtinsky. «Nada o... leer más | #politica - #rusia - #guerra - #ucrania - #putin
76 Un día muy ruidoso...jueves, 15 de septiembre de 2022  Las obras de la fachada continuan. Hoy ha amanecido el cielo cubierto de nubes, como amenazando lluvia. Pero como no acababa de romper la membrana del cielo me he animado a salir a caminar por Paño. A primera hora los currelas de la fachada la han emprendido con la zona de nuestra terraza, por lo que la ruidera ha sido notable. Raquel, además, está agobiada con la posibilidad de que a Indalecio le pase algo por andar rondando alrededor de la plataforma elevadora; un agobio comprensible pero exagerado (más se agobiaría si supiera que justo cuando me disponía a comenzar la caminata, le veo a Indi que aparece por debajo de la puerta del chalet de Las Virtudes y que cruza la carretera tan pichi, como si tal cosa; vamos que si se entera Raquel de que anda por la carretera, no le vuelve a dejar salir de casa ni de coña; en fin, me lo callo, de momento). Caminata. Para evitar a Zara me aproximo al inicio del sendero en la panadería por la carretera principal. Subo a la Vía Verde y me dirijo hacia la izquierda, hasta tomar la senda de Pedrosa-Paño. Esta opción la he hecho varias veces en bajada, pero nunca en subida; así que es una experiencia nueva. La subida es más prolongada que la de la fuente, pero me ha molado. Una vez en llano me he tenido que calzar el chubasquero mega fino para protegerme de los insectos que revoloteaban por decenas alrededor de mi piel morena. Con el chubasquero paso calor, pero me los bichejos molestan menos. Una vez arriba, al llegar al camino ancho de Paño, he optado por dirigirme hacia la izquierda para buscar la subida que transcurre junto al vallado y que enlaza con el sendero de Bajo Dulla, mi favorito. Me ha molado, aunque durante un rato me he aventurado campo a través: emociones fuertes pisando argomas y esquivando moñigas. Tras recorrer el sendero Bajo Dulla he iniciado la bajada habitual, pero al llegar al camino ancho me ha tentado la posibilidad de buscar el risco en el que han colgado hace pocos meses ... leer más | #202209santelices - #medinapiel
77 When The Leaves Come Falling Down Van Morrisonjueves, 18 de agosto de 2022 Cuando las hojas se caen
Te vi parado con el viento y la lluvia en tu cara Y estabas pensando en la sabiduría de las hojas y su gracia Cuando las hojas vienen cayendo En septiembre, cuando las hojas, vienen cayendo
Y por la noche la luna brilla en un cielo claro y sin nubes Y cuando caigan las sombras de la tarde estaré a tu lado Cuando las hojas vienen cayendo En septiembre, cuando las hojas, vienen cayendo
Sígueme abajo, sígueme abajo, sígueme abajo Al lugar junto al jardín y la pared Sígueme abajo, sígueme abajo Al espacio antes del crepúsculo y el amanecer
Oh, la última vez que vi París en las calles, bajo la lluvia Y mientras camino a lo largo de los bulevares contigo, una vez más Y las hojas caen En septiembre, cuando las hojas vienen cayendo
Sígueme abajo, sígueme abajo, sígueme abajo Al lugar entre el jardín y la pared Sígueme abajo, sígueme abajo Al espacio entre el crepúsculo y el amanecer
Y mientras miro el color de las hojas, en tu mano Mientras escuchamos a Chet Baker en la playa, en la arena Cuando las hojas caen ¡Ay de septiembre, cuando las hojas vienen cayendo! Oh, cuando las hojas caen abajo Sí, en septiembre, cuando las hojas caen
Cuando las hojas vienen cayendo En septiembre, cuando las hojas vienen cayendo
Cuando las hojas caen en septiembre, bajo la lluvia Cuando las hojas vienen cayendo Cuando las hojas se derrumban en septiembre, bajo la lluvia Cuando las hojas vienen cayendo
| #musica - #letra - #vanmorrison
78 Dominicales placeresdomingo, 14 de agosto de 2022  Después de unas jornadas convulsas, estresantes, cargadas de emociones innecesarias, hoy hemos gozado de un día pleno de paz, armonía y, en resumen, felicidad y amor. Aunque parezca excesivo, ésta es la realidad, y no es mi estilo camuflar los hechos, o envolverlos en palabras y excusas. Nos ponemos en marcha a eso de las nueve y media. Previamente hemos hecho una colada y un orden y limpieza. Raquel ha enchufado en sus nuevas ubicaciones a nuestra Virginia iRobot; pobrecita, lo que le queda jajaja. Y tras transformarnos en montañeros avezados nos hemos puesto en marcha. El plan es caminar por la Vía Verde hasta Quintanabaldo y regresar al pueblo por el sendero que bordea el Nela y sube hasta el camino de Puentedey. El plan es casi perfecto, casi hasta que hacemos un previo en el bar de Radú para echar un pincho de tortilla; y comprar unos mini bocatas para llevar en la mochila. Y nos ponemos en marcha. El caminar es placentero. La temperatura es la mejor: 18º. El cielo está salpicado de nubes de algodón, que filtran los rayos del sol de agosto. La Vía Verde está como uno desearía que estuviera: lisa, limpia, esponjosa. Tras unos cuatro kilómetros llegamos a Quintanabaldo. Cruzamos el puente sobre el Nela y giramos a la izquierda, para enlazar con el sendero que corre junto al río antes de ascender por la ladera buscando el camino ancho que lleva de Santelices a Puentedey. Junto al puente charlamos un ratín con una pareja madurita que encontramos cuidando amorosamente de su huerta; nos cuentan sus avatares con las crecidas, la sequía y el cambio climático. El sendero que buscamos se nos resiste un poco, o un mucho, ya que durante unos doscientos metros o así nos vemos obligados a abrirnos paso entre los arbustos espinosos y las ramas de los quercus. Por suerte, al cabo de un rato damos con un buen sendero que nos lleva sin problemas hasta el camino ancho. Este sendero nos ha puesto la miel en los labios y ya hemos hecho planes p... leer más | #202207santelices - #202208santelices - #quintanabaldo
79 Refresca en Santelicesmartes, 26 de julio de 2022  Una semana ésta que se presenta con una inesperada y bien recibida bajada de las temperaturas. Despertar. Café y baño. Ropa montañera y a subir a Paño. Raquel se apunta y se vuelve una vez coronada la cima sobre el valle. Yo continúo. El día es desapacible para cualquier mortal loco por la luz del sol, pero apacible para los mortales que adoran el frescor y las nubes húmedas y densas. No puedo entretenerme más de la cuenta porque tengo que bajar a tiempo de hacer la clase con Maite, que hemos concertado a las diez y media. Sin problemas. Cumplo y a la hora prevista estoy presto para retorcerme en la sesión de piernas. Sin problemas. Otro día apacible. Bricolaje suave, a modo de preparación y calentamiento para los próximos días y para los próximos sudores. Un paseo hasta la carnicería a comprar unos filetes para comer; otro pase por el Serio a comprar patatas, vainas y lechuga; y un cocineo tranquilo en casa a cargo del figura: vainas con patatas y filete a la plancha; dabuten. Ah. Hemos visitado el hotel rural de Araceli. Muy chulo. Nos ha enseñado el sitio especial en el que ha colocado la lámpara de la Tata que le regalamos: queda guay, qué cosas eh. Una siesta y un transcurrir del resto de la tarde sin agobios ni estridencias, sumidos ambos en la paz de la casa y de las pequeñas cosas hogareñas. Además, mañana toca empezar con el rodillo y eso ya es otro cantar; así que... tranquilidad. | #202207santelices - #araceli
80 Joshua con petas en el corazónlunes, 04 de julio de 2022 Lunes de reencuentro con Jesús. Las chicas han reservado cita a las doce en la residencia de Jesús. Se decide que las lleve Jorge; yo paso. Antes de que Raquel salga a la cita con su padre, yo me acerco al Carrefour de Garamendi a comprar los mínimos para comer ese día. Compro dos coliflores pequeñas y una bandeja de pechuga de pollo fileteada. Luego deshacemos maletas y organizo coladas; dos. A las once menos algo Raquel baja a la calle, le esperan en la parada del bus. No es difícil imaginar la inquietud y la ansiedad que invaden a mi nena; pero no hay opción, tiene que cumplir ese protocolo vital, tiene que liberarse de cargas y culpas, y hoy es el día. Mientras ellas acuden al encuentro, el menda lerenda se lía un peta rico, con su costo esponjoso y saludable. Sé que a Raquel le fastidia cuando entro en la dinámica del fumeteo canabidoso, pero es lo que hay, yo soy así desde que alcanzo a recordar... Y nada. La visita al progenitor de las chicas fue mejor de lo esperado. El poeta ha perdido la rima casi totalmente y muestra bandera blanca, pide tregua, o eso parece. Raquel me dice que se lo ha encontrado muy viejito, débil, con paso inseguro y mirada levemente extraviada. Los años se le vienen encima un poco de golpe. Durante este último año ha gastado muchas reservas de energía, ha puesto tanta carne en el asador que literalmente se ha quedado en los huesos, sin chicha ni limoná. Era de esperar y finalmente ha pasado: el Joshua se desvanece y deja su sitio a la triste realidad: un hombre de nombre anónimo, al que habrá de llamar por su nuevo momento con un alias que aún no se ha manifestado... En fin. De vuelta a casa Raquel, comemos las coliflores y la pechuga, tan ricamente. Y siesta y peta. A media tarde Raquel se maquea y acude al funeral del padre de Carmelo. El acto se celebra en la Iglesia de San Pedro en Deusto a las siete. Yo he optado por quedarme en casa echando otro peta; una opción mucho más atractiva. Raquel acude al evento. Me... leer más | #residencia - #joshua - #petas
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