1 A ti, pacifista de sofá
viernes, 20 de octubre de 2023

Estos días abundan los samaritanos que habitualmente odian al compañero de oficina o al facha con el que se cruzan en el portal, pero entienden al terrorista de Hamás, salvo que le tuvieran alquilado en la puerta de al lado de su casa

Cuando un europeo, habitualmente español y de izquierda, tumbado en su sofá viscoelástico del primer mundo, sube a sus redes sociales una velita, o un je suis Palestina, o un «siempre contigo pueblo saharaui», cuando escribe en X, Twitter, o como se llame, una frase cursi copiada de los manuales de Paulo Coelho, cada vez que acicala su conciencia con un pacifismo de la señorita pepis, cada vez que vende amor barato cuando su ego no cabe en un armario de dos cuerpos, siento que Occidente no tiene remedio, que disfrutamos de una civilización que se va al garete, porque los que luchan contra ella son más sinceros y no juegan a tener un alma hippie mientras se ponen filtros en su perfil de Facebook o pitan con impaciencia en una calle de una gran ciudad al tunecino que se juega la vida en una bici de saldo llevándonos un pedido de globo a casa. Qué cómodo es pedir respeto a los derechos humanos cuando no vives en un país rodeado de enemigos que lo mejor que quieren hacer contigo es lanzarte al mar Muerto.
Ese activista de la paz de hoy es el mismo que hace casi 20 años, cuando el zarpazo terrorista de similar origen dejó en la cuneta a 192 inocentes en Atocha, echó la culpa a su Gobierno y lo llegó a justificar con que algo habríamos hecho apoyando a Bush. Ese activista que es capaz de quitarse el cráneo para secundar las soflamas huecas del progresismo no quiere saber lo que está entre manos: su seguridad y la de todos. Qué es eso cuando puedes arreglar el mundo desde tu celular de mil euros, cuando puedes llamar genocida a un político sin que tus enemigos te lancen un misil mientras tomas unas birras con los colegas, qué es eso de la protección de nuestros países cuando te levantas cada día donde no silban las balas y el ...

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#pacifismo - #woke

2 Ensayos a descubrir
miércoles, 09 de agosto de 2023

«La trampa de la diversidad», un nutritivo ensayo de Daniel Bernabé Marchena. Muy recomendable.

«Tiempos de confusión. De la clase adscriptiva a la identidad electiva», de Josep Burgaya.
El progresismo ha sucumbido a la "trampa de la diversidad". Desde los años sesenta, cuando el desarrollo económico permitió priorizar cuestiones que trascendían lo material (género, orientación sexual, nuevas formas de vida, pacifismo, espiritualidad...) se ha venido configurando una cultura "postmaterialista", territorio donde se libra una batalla en defensa de identidades "particulares". La sociedad se ha convertido así en un agregado de subjetividades que piden ser reconocidas en su singularidad mientras la izquierda, que se pretendía emancipadora, ha dejado de lado temas fundamentales, particularmente los que tienen su punto de arranque en políticas económicas que generan polaridad de rentas y mayor empobrecimiento. La confusión, en definitiva, se ha adueñado de la izquierda, que debería priorizar lo material y su estructuración social -las clases-, estableciendo objetivos liberadores de todo tipo de subyugaciones económicas, sociales y culturales. [Resumen del editor].

#meta - #paraleer

© Zalberto | enero - 2026