Pues eso. Palacio Larrea, planta 2ª. 37 personas, bueno, 37 humanos. A mi derecha, Virgilio y su Iphone mini nuevo. A mi izquierda, Patxi y sus cosas. Justo enfrente Pedro sinlácteos. Y a renglón seguido por la izquierda y de frente, el resto de la cuadrilla: Adalberto, Amaia, Joserra, Arantza, Raquel, Estela, y tal. El menú. - Tabla de cecina, queso, membrillo y nueces, para cada cuatro comensales, jeje. - Penca rellena de cosas. - Bacalao sobre verduras. - Carrillera al tinto. - Tarta de algo con helado de turrón. - Vino tinto y agua. Un chupito de regalo. - Y un vale para bien un combinado o bien dos cervezas o refrescos. Precio total 50€.
Y tras la comida, los corros y las risas, las bobadas a tutiplén, y, en mi caso, el aguantar con firmeza las ganas de subir de nivel; ya se sabe: beber fumar, fumar beber. Se logró. Y cuando el período en el palacete llegó a su término y las muchachas adornadas de uniforme en blanco y negro nos mostraron la puerta de salida, todos los corros repitieron el ritual baracaldés, encaminándose hacia la senda de los elefantes, donde la música y los bares expulsan lo más sonoro hacia sus aledaños, y donde los corros se reformulan junto a las fachadas y los portales; esos momentos en los que el peligro cobra forma humana y el aliento morgánico se encarama al hombro que encuentra desprevenido... esta vez no es mi caso... Serían las casi nueve de la noche cuando los más sensatos de la tarde enfilaron el camino del suburbano. Amaia se lleva a Joserra a regañadientes; yo hago lo propio con Raquel; pá casa. Al llegar a Santutxu Raquel propone cenar un sandwiche en el Errondaberri; buena ocurrencia, para solventar la desgana cocinera. Un rato y a casa. Y en casa... un gato enojado, disgustado, enfadado como una mona; una bronca bien maullida y una sesión intensiva de mimos y carantoñas; lo de siempre con el chaval. Serían las diez y poco cuando nos arrebujamos los tres bajo las sába...
Osuna es uno de los preciosos pueblos de la provincia de Sevilla que tiene muchos motivos para visitarse más de una vez. Su esplendorosa Colegiata de la ciudad, la biblioteca de los Duques de Osuna, palacios como Palacio del Marqués de la Gomera, el Palacio de Govantes y Herdara o el Palacio de los Cepeda constituyen un patrimonio monumental que lo convierte en parada inexcusable de la ruta por Andalucía.
Uno de los espacios menos conocidos de Osuna son las canteras de piedra que las poblaciones turdetanas (íberas) comenzaron a usar ya en el siglo V a.C. Las comparaciones siempre son odiosas, pero al menos sirven para en algunas ocasiones contextualizar, en incluso hacer rendidos homenajes con parangones. Al Coto de las Canteras de Osuna se le ha atribuido ser «la Petra de Andalucía». Salvando diferencias geográficas e históricas con la obra de los nabateos en Jordania, estamos ante un precioso paisaje natural modificado -al menos esta vez- con un resultado loable.
En medio de la campiña sevillana se alza una mole de piedra esculpida durante millones de años por el sol, lluvia y el viento, y por los humanos desde hace 2.500. Fueron las tribus de turdetanos los que comenzaron a usar su piedra en el siglo V a.C. Veinticinco siglos después, antes de cerrar el segundo milenio, el barrio de la la Rehoya de Osuna, también uso la cantera para acoger a sus habitantes.
Urso
La antigua Urso recibía su nombre de las poblaciones íberas, reflejando que osos ibéricos habitaban sus bosques. Además de la presencia íbera y fenicia, los romanos conquistaron la región, integrándola en la provincia Bética. Tras la guerra de Julio César con Pompeyo, se le concedió el estatus de colonia, con el nombre de «Colonia Genetiva Iulia». Continuando el uso de sus predecesores, los romanos también explotaron el Coto de las Canteras.
Desde su mirador natural a casi cuatrocientos metros de altura, la ubicación estratégica de Urso permitía controlar la cam...
La Real Basílica de San Francisco el Grande, oficialmente Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, es una iglesia católica en Madrid, en el barrio de Palacio, dentro del casco histórico de la capital de España. Preside la cara occidental de la plaza de San Francisco, configurada por la intersección de la calle Bailén y la Carrera de San Francisco. Forma parte del convento franciscano de Jesús y María, fundado a principios del siglo xiii, sobre una desaparecida ermita dedicada a santa María.
La basílica fue construida en estilo neoclásico en la segunda mitad del siglo xviii, a partir de un diseño de Francisco Cabezas, desarrollado por Antonio Pló y finalizado por Francesco Sabatini. El edificio destaca por su cúpula, considerada como la tercera de planta circular de mayor diámetro de la cristiandad; por su suntuosa decoración interior, realizada en estilo ecléctico a finales del siglo xix; y por su pinacoteca, representativa de la pintura española de los siglos xvii a xix, con cuadros de Zurbarán y Goya.
Su titularidad corresponde a la Obra Pía de los Santos Lugares de Jerusalén, organismo autónomo dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. El 19 de octubre de 1980 fue declarada Monumento Nacional, según Real Decreto, recibiendo por tanto la condición de Bien de Interés Cultural.
Excursión mañanera a Burgos capital. Vamos por el páramo de Masa, que es mi ruta favorita para viajar en coche a Burgos. El día luce espléndido, soleado y fresco. Al Indalecio le hemos dejado a cargo de la casa, con sus croquetas y sus cosas. La primera parada es el Decathlon que se encuentra en las afueras, en la carretera de Madrid, en una zona comercial. Esa parada era la prevista, pero al llegar a la zona comercial nos encontramos que hay allá un Corte Inglés en toda regla, por lo que decidimos investigarlo en primer lugar. A lo tonto en el Corte Inglés compramos unas cuantas cosas que llevábamos en mente. Cosas como una plancha nueva para quemar comida, o una camiseta, o una sartén de 20 cm., o unas botellas de cava y de vino. En fin, a gusto. Además aprovechamos para desayunar un pincho rico. Y después... al Decathlon, como estaba previsto y planeado. Compras variadas. Raquel, además de calcetines y cosas por el estilo, se ha pillado una chamarra de tejido polar muy apropiada para los fríos de la zona, en tonos grises y con detalles en rojos y similar. Yo he aprovechado para comprar detalles útiles para la vida montañera: una bolsa de 1 litro para agua en mochila, unos calcetines, unos slips, una cajita para llevar los imprescindibles en la mochila, un par de camisetas y fijo que algo más que ahora no recuerdo. Ya de regreso al pueblo hacemos una parada bricolajera en el BricoMark. Raquel quiere mirar pinturas para darle un aspecto nuevo a las mesillas y el cabecero del cuarto pequeño del pueblo. No encuentra lo que busca y yo aprovecho para comprar un enchufe doble para el secreter y un minijuego de brocas. Y a la carretera de regreso a Valdeporres. Pero, pero primero una cervecita en un hotel en Sotopalacios, y después, después otra paradita en la cervecera de MedinaBella a comer un pollo con su jarra de cerveza de litro y medio. ¿Qué más? Pues que al llegar al pueblo, y tras dejar en casa todas las compras y demás, nos apalancam...
Cuando Monseñor Escrivá de Balaguer divisó por primera vez en Roma la cúpula de San Pedro desde la Vía Aurelia, quedó conmovido y rezó un credo. Era el 23 de junio de 1946. El fundador del Opus Dei había alquilado con su comitiva unas habitaciones de un apartamento en la plaza de Cittá Leonina 9, que tenía una terraza desde la que se veía la Basílica de San Pedro y el palacio Pontificio y desde donde pasaría 30 años gestionando la Obra y su encaje en Roma.
"Esa noche se quedó el Padre —como recordaría Álvaro Portillo— a pesar del viaje accidentado y de estar enfermo, rezando toda la noche, un episodio que puede dar una idea de la intensidad con la que el Fundador amaba a la Iglesia y al Papa". Escrivá de Balaguer rezaba el credo con una fórmula castellana aprendida de su madre y cuando llegaba a las palabras "creo en la Santa Iglesia Católica, añadía el adjetivo romana y, a continuación, un paréntesis: 'A pesar de los pesares...'".
Cuatro Papas después de aquella noche y de que Escrivá de Balaguer falleciera y fuera canonizado tras una beatificación exprés en 1992, el papa Francisco ha reformado —parcialmente— uno de los sueños del fundador de la obra, el que cumplió Juan Pablo II en 1982 con 'Ut Sit', que les otorgó —ya fallecido Escrivá de Balaguer— la prelatura personal al Opus Dei, la única de toda la Iglesia.
Jesús Juan, director de comunicación del Opus Dei en Madrid explica a El Confidencial que el 'Motu Proprio' que se ha conocido esta semana con los cambios jerárquicos de la obra estaba ya incluido en la reorganización de febrero de la curia, la 'Predicate Evangelium', "que están contentos de servir al Papa y tienen la confianza del Santo Padre para rehacer sus propios estatutos y que mucha gente dentro de la organización está contenta con la decisión, que es sobre todo de tipo organizativo, jerárquico y que no afecta en sí a la prelatura personal".
Y por fin llegó el día: la fiesta de despedida de los nuevos 11 prejubilados del CSD.
Estos son los afortunados:
Patxi
Luigi
Marco
Ernesto
Carlojas
Tino
Txetxu
Jon Ander
Yuju
Arroyo
Samperio
Antes de entrar en detalles sabrosos, unos datos técnicos del acontecimiento. Finalmente nos congregamos 51 personas es el Palacio Larrea, en Baraka. El menú costó 40€ por cabeza. Y constaba de: Jamón serrano. Paté con tostas. Rollito vegetal (rico). Bacalao el pilpil (rico). Solomillo de cerdo. Tarta de hojaldre con helado. Cafelito y copita. Y de digestivo un destornillador.
El comedor era cómodo, amplio, y para el bailoteo y la música cumplía perfectamente. Lo cierto es que estuvimos a gusto. Yo me senté entra Luis y Pedro, con toda la cuadrilla de chicas enfrente, Raquel, Arantza y Arantza y su Javi; a la izquierda de Luis Amaia y Txerra, a la derecha de Pedro se sentaron Carrasco, Oca Y Josean, y frente e éstos Angel y Carmelo; presidía esa esquina Virgilio, en su apogeo, jajaja.
La entrega de regalos la hicieron las chavalas, que se repartieron a los homenajeados. Cada bolsa de regalo constaba de un reloj analógico Viceroy y un cuadro con montaje made in Txerra de los 11 jubiletas.
Y se remató la estancia en el Larrea con la musiquita preparada hábilmente por Raquel en una lista del Spotify. Ese rato lo disfrutaron los de siempre, muy bien. Yo me dediqué al charloteo con unos y otros y con salidas esporádicas a la terraza a fumar y charlar con lo más golferas de la banda, jeje, léase Virgi, Morgan, etc. Al salir del Larrea fuimos al The New Vos, ése al que vamos siempre que hay que bajar escaleras, que pone ...
Suele formar parte de una buena resaca el ansia por comer a base de hidratos y en ese plan, comida confort que solemos decir. Hoy Raquel tenía capricho de comida exótica, le apetecía arroz y del estilo. Así que finalmente nos decidimos por la comida hindú. En concreto optamos por repetir en el indio de Uribitarte: El India Town. Hemos comido en plan casi vegetariano. Dos entrantes suaves, unas empanadillas rellenas de carne picada y unas verduritas rebozadas. Dos entrantes sencillos y muy ricos, acompañados con tres salsas, una de yogur con menta, una picante y una de mango, Dos platos de arroz, uno de verduras, muy rico, y otro muy semejante pero con pollo, rico, aunque el pollo estaba bastante reseco. Y dos batidos de mango muy suculentos, jeje. Y Agua, con gas y sin gas. De allí al metro de Berastegui y a casa a sestear como unos buenos chicos.
Nota Jesús.- Raquel sigue entregada a la causa del «renovado» Jesús. Ahora ha retomado el papel que tanto ha interpretado en toda su vida, el papel de hija protectora de sus débiles e indefensos padres, jajaja. Hoy ha tocado buscar un móvil que tenga un poderoso timbre y unos botones de memoria que sólo necesiten de un toque para lanzar las llamadas; está definiendo a un inútil total, lo que es sin duda el señorito viudo, el follarín de las señoras, el amante que nunca yerra el tiro... Hemos estado en la tienda de El abuelo actual, la de Mª Díaz de Haro. Pero los modelos que tenían allí sólo cumplían uno de los requisitos jesuíticos, el requisito gran volumen de timbre; lamentablemente no cumplían el otro requisito, el de requerir su uso por parte de una persona que sea una inútil total. Mala suerte.
Notita al margen.- De camino a la tienda nos hemos detenido a saludar y charlar con Angel Palacios y su mujer...
Un día lleno de emociones y efluvios diversos. Tras las habituales actividades matinales, Maite, compras, etc, Raquel se prepara a conciencia, tanto mental como vestimental, para acompañar a la camarilla a los juzgados, a responder a la citación generada a partir de la denuncia del ilustre poeta. Todo un repertorio de nervios, cautelas y cabreos. Y hete aquí que los acontecimientos se desarrollan de un modo bastante inesperado, y no por previsible sino por... inesperado. El caso es que la persona que les atendió se mostró accesible y permitió que Raquel participara en la movida. El caso es que esa persona, una funcionaria, conocía perfectamente a Jesús, es más, le tiene muy fichado, jajaja. Pues parece ser que se hizo un nombre en las dependencias judiciales, un mito diría yo. Jajaja. Vamos que la lio parda; en su línea. Dio voces, maldijo a diestro y siniestro, compareció varios días seguidos pidiendo a gritos justicia, y finalmente fue instado ,y acompañado, por el personal de seguridad a abandonar el palacio de justicia. Un numerito grandioso; y lo calladito que se lo tenía el muy pirata (menudo cabrón). Lo cierto es que la tan temida citación se transformó en una feliz liberación de temores e incertidumbres. Todo el asunto de las denuncias queda cerrado. La funcionaria comentó que si aparecía por allá de nuevo, le intentaría explicar la situación, le explicaría que la denuncia se ha archivado, y que como siguiera dando la tabarra con el tema denuncial se vería obligada a pedirle que abandonara otra vez el juzgado. El resto de la mañana, el mediodía y la tarde, los dedicaron las muchachas a una de las actividades en las que ellas son auténticos jedis, unas maestras cumlaude, unas medallas de oro. Estoy hablando del noble arte del plimplar. Efectivamente, plimplaron por parejas, Raquel e Ima, Raquel y Esther, Raquel en todos los saraos. Jajaja. A media tarde estaba yo tan pichi en casita, viendo El Libro de Boba Feat, cuando recibo llamada de R...
Ya está decidido, el domingo nos volvemos a Bilbao. La experiencia otoñal en el pueblo no ha estado mal, pero tenemos que reconocer que para estar apalancados viendo tele etc no hay nada como la propia casa, y la nuestra es concretamente una casa muy cómoda. En cualquier caso nos damos un sábado de descanso mental y físico y montamos el plan mañanero alrededor de la idea de ir a Medina de Pomar, en donde está anunciado un fin de semana medieval, con su puestos de venta medievales y tal. Dicho y hecho, a Medina. Feria medieval: recorrido por los puestos tan a gusto, comprando pimentón y azafrán, comiendo unos pinchos y haciendo tiempo para ir a comer a la Taxuela. La Taxuela, una y media, mesa junto al jardín, todo muy acogedor, todo en condición óptima para hacer disfrutable el ágape. Bueno, menú... Tinajitas Boletus con yemas de huevo mmm Bacalao y mollejas Helado de turrón Una gozada. El resto del día? haciendo el zángano contemplando series y movidas televisivas. Así son las cosas del ocio en las merindades...
Nota familiar.- Rebeca y Txetxu en Ribadesella, disfrutando del regalo de Raquel por su cumpleaños. Hotel Palacio Villa Rosario y jamada de lujo en Arbidel.
Al visitar el Palacio de Versalles en París, se observa que el suntuoso palacio no tiene baños.
En la Edad Media, no había cepillos de dientes, perfumes, desodorantes, y mucho menos papel higiénico. Los excrementos humanos eran lanzados por las ventanas del palacio. En un día de fiesta, la cocina del palacio pudo preparar un banquete para 1500 personas, sin la más mínima higiene. En las películas actuales vemos a las personas de esa época sacudirse o abanicarse...
La explicación no está en el calor, sino en el mal olor que emitían debajo de las faldas (que fueron hechas a propósito para contener el olor de las partes íntimas, ya que no había higiene). Tampoco era costumbre ducharse debido al frío y la casi inexistencia de agua corriente. Solo los nobles tenían lacayos para abanicarlos, para disipar el mal olor que exhalaban el cuerpo y la boca, además de ahuyentar a los insectos.
Los que han estado en Versalles han admirado los enormes y hermosos jardines que, en ese momento, no solo se contemplaban, sino que se usaban como retrete en las famosas baladas promovidas por la monarquía, porque no había baños.
En la Edad Media, la mayoría de las bodas se realizaban en junio (para ellas, el comienzo del verano). La razón es simple: el primer baño del año se tomaba en mayo; así que en junio, el olor de la gente todavía era tolerable. Sin embargo, como algunos olores ya comenzaban a molestar, las novias llevaban ramos de flores cerca de sus cuerpos para cubrir el hedor. De ahí la explicación del origen del ramo de novia. Los baños se tomaban en una sola bañera enorme llena de agua caliente. El jefe de la familia tenía el privilegio del primer baño en agua limpia. Luego, sin cambiar el agua, llegaban los demás en la casa, en orden de edad, mujeres, también por edad y, finalmente, niños. Los bebés eran los últimos en bañarse. Cuando llegaba su turno, el agua en ...