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1 Vas a sufrir sí o sí: está programado en la evolución jueves, 29 de mayo de 2025  El científico Emiliano Bruner analiza en su nuevo libro, La maldición del mono, la angustia existencial que nos acecha. Y concluye que ese padecimiento probablemente sea un rasgo evolutivo Emiliano Bruner tiene una profesión que parece un trabalenguas: es paleoneurobiólogo. “¿Y eso qué es, en qué consiste?”, le preguntamos. “La paleoneurología es la disciplina que estudia la anatomía del cerebro en las especies extintas, y su rama más famosa es la que estudia a los homínidos extintos. En los homínidos extintos, evidentemente, no tenemos el cerebro, pero la cavidad endocraneal ha sido moldeada por el cerebro y proporciona mucha información”, nos aclara.
Bruner es doctor en Biología Animal por la Universitá La Sapienza de Roma y en la actualidad es investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) de Madrid e investigador afiliado en el Centro de Investigación en Enfermedades Neurológicas. Durante años fue responsable de investigación en Paleoneurobiología de Homínidos en el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana en Burgos.
Con todo ese bagaje, Bruner publica ahora un libro, La maldición del hombre mono (Crítica), en el que analiza las raíces del sufrimiento humano, de ese estrés y ansiedad existencial que nos acecha a todos. Y lanza su propia teoría al respecto: su origen podría ser evolutivo.
PREGUNTA. El Homo sapiens es la única especie que llora y se suicida. ¿Estamos condenados al sufrimiento?
RESPUESTA. Es muy probable. Implícito en nuestra misma naturaleza está la ansiedad ontológica, lo que yo le llamo inflamación psicológica. Nosotros, Homo sapiens, nos hemos especializado en el razonamiento conceptual, basado en imágenes y palabras abstractas. Somos muy buenos en proyectar, en imaginar, y eso nos abre una ventana al pasado y una ventana al futuro, a los recuerdos por un lado y a las predicciones por el otro. Y el problema es que somos tan buenos en hacer estas proyeccio...leer más | #entrevista - #antropologia - #paleoneurologia - #evolucion - #sapiens
2 El área del cerebro que más ha cambiado nos hace susceptibles al alzhéimermartes, 31 de enero de 2017  | Durante mucho tiempo el estudio de la evolución de cerebro se ha limitado al estudio del molde endocraneal, es decir el molde negativo del cerebro que se obtiene por los restos fósiles del cráneo. “Creo que hay que ir más allá”, señala Emiliano Bruner, responsable del Grupo de Paleoneurología del Centro Nacional de de Investigación sobre Evolución Humana (CENIE).
Y lo explicaba en una conferencia impartida hace unas semanas en el Instituto Cajal-CSIC. Por eso, en su grupo han “digitalizado las técnicas de cajal”, que permiten cortar, colorear y visualizar mediante programas informáticos. Con ello consiguen pasar de lo que muestra la anatomía a coordenadas para identificar patrones de variación. Algo visible y tangible, porque, asegura “Los primates pensamos con las manos y los ojos, si no tenemos algo que ver y tocar, el cerebro no arranca, por eso hacemos moldes”.
Gracias a esta nueva herramienta se ha podido averiguar que en los últimos dos millones de años, el cambio más patente en nuestra especie, Homo sapiens, ha sido la ampliación de las áreas parietales del cerebro, que ocupan la región posterior y superior de la bóveda craneal.
Hace ya diez años que Emiliano Bruner, entonces en la Universidad La Sapienza de Roma, publicaba los primeros análisis geométricos de la forma cerebral en el género Homo, evidenciando que la característica principal de nuestro cerebro es la ampliación de esas áreas parietales. Después se descubrió que esta geometría cerebral se alcanza pronto después del parto, en un estadio de desarrollo que está ausente tanto en chimpancés y en los Neandertales. | #entrevista
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