Esta noche estamos de fiestas en Pedrosa y ha caído un buen chaparrón. Hemos amanecido con el ambiente postlluvia típico y con algunos charcos aquí y allá. El ambiente es fresco y se agradece un huevo. Mi pierna aún duele, pero está mejor, creo. Pequeños bricolajes pendientes resueltos este jueves: - pintar pared tras secreter - colocar cachirulo en la lámpara del salón - colocar lámpara en el hall - pintar cacho pared entre puertas de la terraza
Nota festiva.- Orquesta Olympus a tope de caña, jajajaja. La nena y el nene en modo pedete dejándose ver por las primeras filas entre un público mayormente adolescente. Cómo somos!!! Me lo pasé de puta madre, la verdad.
Comenzamos la semana valdeporrina subiendo a La Cruz a sembrar las rocas con las cenizas de Jesús, derramando su esencia poética sobre las luces y sombras de la Feli, su añorada compañera de fatigas. El día es estupendo para caminar. Al pasar por delante del Serio se une a nuestra expedición la cariñosa Zara, que nos acompañará durante toda la caminata. Raquel cada vez sube con más garbo, y esto se agradece. El plan es subir hasta Dulla. Una vez sobre Paño decidimos cambiar el plan: nos atrae más la idea de bajar por el camino de Pedrosa. Y a ello nos ponemos. Una vez de vuelta al valle nos tomamos un refrigerio en la terraza del Serio, botellín y patatas fritas. Y pá casa. Comida? Un arroz estupendo made in Raquel, con sus cosas, su pollo, sus verduras y su caldo rico de caparazón de pollo. Comer, peta y siesta; una virguería de plan. A lo largo del día continuamos enfrascados en los trabajitos de la casa. Yo he retocado la perlita de los desconchados y he rematado los detalles imperfectos del mueblecito de bajo la ventana; ha quedado de cine.
Nota Calle la Vega.- El Boris y sus secuaces han instalado sus pertrechos junto al edificio: todo indica que en breve comenzarán las obras de restauración de la fachada, tan largamente esperadas.
Lunes de reencuentro con Jesús. Las chicas han reservado cita a las doce en la residencia de Jesús. Se decide que las lleve Jorge; yo paso. Antes de que Raquel salga a la cita con su padre, yo me acerco al Carrefour de Garamendi a comprar los mínimos para comer ese día. Compro dos coliflores pequeñas y una bandeja de pechuga de pollo fileteada. Luego deshacemos maletas y organizo coladas; dos. A las once menos algo Raquel baja a la calle, le esperan en la parada del bus. No es difícil imaginar la inquietud y la ansiedad que invaden a mi nena; pero no hay opción, tiene que cumplir ese protocolo vital, tiene que liberarse de cargas y culpas, y hoy es el día. Mientras ellas acuden al encuentro, el menda lerenda se lía un peta rico, con su costo esponjoso y saludable. Sé que a Raquel le fastidia cuando entro en la dinámica del fumeteo canabidoso, pero es lo que hay, yo soy así desde que alcanzo a recordar... Y nada. La visita al progenitor de las chicas fue mejor de lo esperado. El poeta ha perdido la rima casi totalmente y muestra bandera blanca, pide tregua, o eso parece. Raquel me dice que se lo ha encontrado muy viejito, débil, con paso inseguro y mirada levemente extraviada. Los años se le vienen encima un poco de golpe. Durante este último año ha gastado muchas reservas de energía, ha puesto tanta carne en el asador que literalmente se ha quedado en los huesos, sin chicha ni limoná. Era de esperar y finalmente ha pasado: el Joshua se desvanece y deja su sitio a la triste realidad: un hombre de nombre anónimo, al que habrá de llamar por su nuevo momento con un alias que aún no se ha manifestado... En fin. De vuelta a casa Raquel, comemos las coliflores y la pechuga, tan ricamente. Y siesta y peta. A media tarde Raquel se maquea y acude al funeral del padre de Carmelo. El acto se celebra en la Iglesia de San Pedro en Deusto a las siete. Yo he optado por quedarme en casa echando otro peta; una opción mucho más atractiva. Raquel acude al evento. Me...
Rebeca es un no parar de generar eventos familiares; en esta ocasión ha organizado comida para celebrar el primer aniversario de su boda con Txetxu. Y como es habitual en ella, ha preparado todo de manera que asistimos sin saber a qué ni adónde ni cómo jajajaj ni ná. En fin. Quedamos todos en el Arenal. Hay mucho follón, están los bilbainos celebrando algo que tiene que ver con ir montados en bici... Cogemos el tren en San Nicolás en dirección Donosti, cómodamente instalados y haciendo risas. El destino ferroviario es la estación de Durango; muy moderna ella. Echamos unas cañas junto a la iglesia medieval en el centro y tras un breve callejeo Rebeca nos sorprende de nuevo: una furgoneta taxi nos espera diligentemente. Así que... Destino Atxondo, al ¡¡¡Asador AKEBASO!!! Qué pasada!!! Es el sitio en el que comimos con Carmelo Inzunza los encargados del CSD. Qué tiempos aquellos. La comida? Fetén.
Aperitivo de pastel de pescado en una cucharita
Jamón 5J
Crema con hongos y más, buenísima
Salmón marinado con huevas y cosas ricas
Bacalao divino de la muerte
Chuleta, cuatro cortes limpios y con sus guarniciones ricas
Postre rico con helado de no me acuerdo qué con cosas
3 botellas de Cava y 1 de tinto
Y ya
Regresamos a Durango en taxi, un UBER conducido por un salao que nos ameniza con anécdotas de la Pedroche y tal. Por cierto, el AKEBASO está muy cerca del ETXEBARRI y de Mendi Goikoa. A tener en cuenta. Tren de vuelta y a las ocho y media aprox estamos de regreso en casa, cansados y satisfechos.
Madrugamos mucho, demasiado. 6 AM: aporreo en la puerta "El desayuno está listo" "A levantarse todo el mundo" De nuevo comenzamos el día peor de lo que terminamos el anterior. De bronca total con el viejo. Así que con esas sensaciones en el paladar nos vestimos con los atuendos montañeriles y nos vamos a caminar por Paño, por sendero bajo Dulla y regreso por sendero de Pedrosa. Antes de volver a casa a preparar la comida nos echamos unas cañas en donde Radú, tan rícamente. Después de comer arroz con verduras y pollo, nos echamos la siesta. El poeta andaba dando el peñazo al vecindario y a nosotros también. Raquel se levanta de la siesta antes que yo y sale a darse un voltio y de paso a buscar a su padre, y tal. Yo me quedo en la cama descansando hasta que escucho unas voces en la sala. Me levanto y me encuentro a Jesús acompañado por unos vecinos, que le traían cogido del brazo: se acaba de dar un piñazo al montar en la bici, al doblar esquina mismamente. Lleva un golpe en la frente y otro más grave en su autoestima, el orgullo herido. Y, claro, los dos ahí, en la sala, frente a frente, entablando un diálogo imposible. Vamos que le doy un repaso, pese a sus intentos de tirar balones fuera, pese a excusas, pese a lo que pese. Al rato regresa Raquel. Como ya nos ha cortado el rollo optamos por no salir y cenar y descansar. El poeta no, el poeta se las pira a dar una vuelta; son las ocho más o menos. Se hace de noche y el poeta no aparece. Quitamos la tele y nos preparamos para dormir; difícil, pero lo intentamos. El poeta aparece a las doce y media, en un estado aceptable, eufórico y satisfecho de sí mismo; Raquel le manda a dormir y le dice que a la mañana siguiente nos volvemos a Bilbao, que esto se ha acabado; él lo acepta de mala gana, intenta colarnos el gol diciendo que él se queda diez o doce días mas, que se las arregla muy bien solo, etc; Raquel le dice que a la cama y a callar, que mañana nos vamos. Un día intenso, tremendo, de los de ...
Y por fin llegó el día: la fiesta de despedida de los nuevos 11 prejubilados del CSD.
Estos son los afortunados:
Patxi
Luigi
Marco
Ernesto
Carlojas
Tino
Txetxu
Jon Ander
Yuju
Arroyo
Samperio
Antes de entrar en detalles sabrosos, unos datos técnicos del acontecimiento. Finalmente nos congregamos 51 personas es el Palacio Larrea, en Baraka. El menú costó 40€ por cabeza. Y constaba de: Jamón serrano. Paté con tostas. Rollito vegetal (rico). Bacalao el pilpil (rico). Solomillo de cerdo. Tarta de hojaldre con helado. Cafelito y copita. Y de digestivo un destornillador.
El comedor era cómodo, amplio, y para el bailoteo y la música cumplía perfectamente. Lo cierto es que estuvimos a gusto. Yo me senté entra Luis y Pedro, con toda la cuadrilla de chicas enfrente, Raquel, Arantza y Arantza y su Javi; a la izquierda de Luis Amaia y Txerra, a la derecha de Pedro se sentaron Carrasco, Oca Y Josean, y frente e éstos Angel y Carmelo; presidía esa esquina Virgilio, en su apogeo, jajaja.
La entrega de regalos la hicieron las chavalas, que se repartieron a los homenajeados. Cada bolsa de regalo constaba de un reloj analógico Viceroy y un cuadro con montaje made in Txerra de los 11 jubiletas.
Y se remató la estancia en el Larrea con la musiquita preparada hábilmente por Raquel en una lista del Spotify. Ese rato lo disfrutaron los de siempre, muy bien. Yo me dediqué al charloteo con unos y otros y con salidas esporádicas a la terraza a fumar y charlar con lo más golferas de la banda, jeje, léase Virgi, Morgan, etc. Al salir del Larrea fuimos al The New Vos, ése al que vamos siempre que hay que bajar escaleras, que pone ...
Frío, mucho frío, pero insuficiente para enfriar los caldeados ánimos familiares. Quedo con Raquel al regresar del monte. Me comenta que la Ima y Pedro están pedos, a base de chupitos, etc. El análisis se ajusta a la realidad: allí están, a las puertas de la iglesia del Carmelo, con una borrachera interesante... en fin. Conozco a Rober, la pareja currela de Pedro: un botarate de tomo y lomo. Tampoco debería sorprenderme. Total que Raquel, Esther y yo nos damos el bote y antes de subir a casa echamos un zurito en el Piérolas para ponernos al día con las andanzas de Jesús, el poeta errante; maldito también. En realidad no hay novedades, él sigue a lo suyo con las amenazas de denuncias, con la colocación de notas alusivas en los portales y con la correspondencia habitual, ora a máquina, ora a mano. Estupendo todo.
Tras la clase de Maite, bajo al BM a los recados (además de pasarme por el Jarritas a por un pincho y un vaso de caldo para la nena). Preparo cuatro cosas y salgo a caminar, con la idea de hacer mi clásico recorrido por la orilla derecha de la ría desde casa de Raquel hasta casa de Tachón. En esta ocasión opto por acortar tramo acercándome a Deusto en el metro, como muchas veces. El día es frío pero soleado. Al de pocos metros me despojo de los polares y me quedo en camiseta de manga larga, y ya hasta el regreso a casa. En Sani subo a echar una meadilla y a recoger la correspondencia. Por cierto, tengo carta de Osakidetza en la que me anima a hacer prueba de heces para detección temprana de cáncer de colon; incluye test de pruebas. Lo haré. Hago parada en BM de Ibarrekolanda a comprar té (2) para Raquel, una morcilla y borraja!. Regreso tan pichi por la ría hasta que cojo el metro en el Arenal; pelín cansado y pelín prudente por si las moscas lesionan mis piernas o algo. De regreso a casa Raquel prepara lentejas (con morcilla). Y después de comer cojo aire y llamo a Raquel Marcos Tobía, la que vendió el piso de Zabalbide 50 a los padres de Raquel, la de la polémica por el trastero. La conservación intento llevarla por el camino de la adulación y la empatía, porque tengo la impresión de que con esa mujer es lo único útil si el objetivo es que colabore con nosotros para empurar al viejo. Me dice que el trastero lo vendió hace 5 o 6 años a un farmacéutico que trabaja en Santutxu, pero ni recordaba el nombre ni datos que nos ayudaran a identificarle. En cualquier caso menos da una piedra. Habrá que recorrer las farmacias de la zona. Ima, tras ponerle al corriente de todo esto, se ofrece a hacer las tareas de información farmacéutica; es su especialidad: el comadreo. Y mientras tanto, a nosotros, dado que hemos hecho propósito de no tabaco y poco alcohol, nos parece gran idea salir a caminar: Iturribide, Arenal, Campo Volantín, escaleras del...
Ima y Pedro Ima y Jesús Ima y el 112 «Y quiero la silla ya» Probable denuncia en el horizonte Sucesivos aporreos en el 4ºB Amenazas e insultos
Y continúa la función ellos son Ima Pedro Raquel y Alberto haciendo suya la atmósfera cargada de humo y enojo
Y cuando la función termina los actores salen de escena en silencio aturdidos mareados a punto de vómito a punto de caramelo
Y de nuevo grandes momentos para el recuerdo tremendos recuerdos olvidados instantes que son eternos el tiempo que no fluye acontecimientos inesperados
Hay que ver qué fácil es liarse. Se presentaba el viernes en modo tranquilo, el famulio está en Haro, de bodega y jamada. Y sí, pudo ser tranquilo, pero no fue. Tras hacer las compras en el LIDL el plan pasaba por preparar lentejas con morcilla y estar en casa viendo tele y navegando por la Red. Pero hete aquí que Raquel anima a Ima a subir, para echar una cerveza. Madre mía!!! Luego subió Pedro, luego invitaron a Santi. Y venga y dale. Las lentejas abandonadas a su suerte. La fiesta subiendo de nivel. A media tarde se invita a Jesús al jolgorio, el que faltaba jajaja. Un fiestón total. A eso de las nueve echamos a todo el mundo y nos relajamos por fin en nuestras maravillosas butacas. Raquel se acuesta enseguida, yo me espatarro en mi butaca. Humito mágico y a dormir. De madrugada... mmm