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21 Avanzando por Enero
2 comentarios martes, 21 de enero de 2025

Esta mañana, minutos antes de las ocho he conectado con Maite; toca brazos. No estoy muy conforme en esta época que me toca vivir con excederme en la práctica deportiva; a nada que exprima un poco el cuerpo se rebela mi hernia y comienza a transmitir picazón y quemazón, y se hincha un leve globo gaseoso con el que me empeño en porfiar y que siempre me supera en el combate. Hemos seguido al pie de la letra la rutina de los últimos meses -años, diría yo-. Gomas; boxeo y elevación; gomas de nuevo; de nuevo boxeo y elevación. Bíceps y tríceps. Y ahí lo he dejado: la cosa inguinal se estaba manifestando casi a gritos; en mi fuero interno, en ese mismo momento, he tomado la decisión, la determinación de dejar las clases con Maite hasta al menos el día 25 de Febrero, el de la consulta con el cirujano... ese tema. Las muchachas parece que van despertando su aletargada empatía -de la que tanto suelen presumir, pero de la que no hacen uso con sus más íntimos (yo, obviamente, en el caso de Raquel)-.
Con esa sensación de incomodidad incómoda no me he demorado y he dado comienzo a los rituales del hogar: preparar el almuerzo a base de huevos cocidos, el airear la cama y el dormitorio, el aseo personal y el salir a comprar los elementos de la comida del mediodía. Ayer vimos a Arguiñano preparar unas albóndigas en salsa y Raquel se quedó prendada de la salsa en cuestión; mi menú se basaba en unas carrilleras de ibérico que bajé la noche anterior del congelador, o sea que carrilleras al gusto de la salsa arguiñanesa. Para cocinar la salsa y las carrilleras era buena idea, indispensable idea, hacer un buen caldo de verduras; así que... a comprar.
En un principio, y de modo automático, mi yo me llevaba al BM y a la frutería, pero en un fogonazo de cordura e improvisación me digo que «en el LIDL tengo de todo lo necesario y además me puedo distraer un rato en la zona de bazar» y, sobre todo, fisgar a la gente variopinta que frecuenta el lugar.
La cuesta del LIDL, por cierto, c...

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22 Viajando al Este por Navidad
martes, 24 de diciembre de 2024

Tras una larga y agitada noche, malos sueños y pensamientos agridulces, tras un mundo irreal de pasiones mundanas y recuerdos irreales, tras casi rozar ese momento en el que paso de la indiferencia al rencor y al odio, tras poco más de tres horas de agitadas peripecias, mis ojos se han convertido en platos de cerámica futurista para ver en la tenue luz que alumbra las masas cubistas de Miribilla cómo florece la planta informe de una vigilia nunca bienvenida. Que, vamos, a eso de las tres y media me he rendido y me he levantado a continuar con el padecer en el salón, café en ristre y congoja en el corazón.
Raquel no tiene la culpa de nada; soy yo y los mis fantasmas de otros días, algunos lejanos y algunos no tanto. El peso de las responsabilidades, la necesidad de control total, la pericia adquirida a fuerza de prueba y error, todo ello bien revuelto y jugando en mi contra me han llevado al punto en el que pienso que ya ha llegado el momento de comportarme como un hombre sensato, uno entregado a sus congéneres; quizás ese día aún está muy lejano.
En fin.
Así es cómo hemos empezado el día señalado como "viaje al Este".
Primera etapa: dejar a Indalecio en las buenas manos rubias de Esther. Se ha resistido a entrar en su caja de teletransporte, pero ha entrado. Una vez en Prim... los pesares se han disuelto tal que azucarillo en café caliente.
Segunda etapa: pincho y caldo donde Karim. Sin novedad.
Tercera: recoger a Tachón en Sani. Tampoco novedad.

El viaje.
Tachón conduce; conduce a su manera; Raquel medio calla, apenas protesta.
Tachón hace paradas cada pocos kilómetros; el destino parece alejarse; jeje.
Hemos hecho reserva en una restaurante en un pueblo cercano a Lérida, en Soses. El restaurante se llama «El Trull». Nos apuntamos al menú del día y, bueno, pues no está mal, aunque el servicio ha sido muy lento, en fin. Raquel y yo hemos empezado con una coliflor con besamel gratinada, muy decente; Alberto ha optado por la ensalada, ...

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#2024puigdalber - #tachon - #restaurante - #el_trull - #soses

23 65
miércoles, 11 de diciembre de 2024

Las sensaciones son contrapuestas, incluso confusas. Me hago mayor, lo cual parece, a primera vista, que sea un mal menor o mayor, dependiendo de cómo sea el enfoque. Pero es un alivio seguir madurando, no cabe duda.
Este año cumplo los 65, una cifra que no es baladí ya que en la organización social que me ha tocado en gracia superar este hito implica pasar a engordar las filas de los humanos que pueden dejar la vida laboral y ocupar un puesto en la masa de los que viven de la caridad estatal; esto de la "caridad" es una manera de poner sobre el tapete un tema que genera debate, aunque en mi caso se trate de un debate entre yo y yo, pero debate al fin y al cabo. Y no pienso entrar ahora en profundidad en este asunto, el de envejecer, porque sé que estoy excesivamente condicionado por las ideas fuerzas que la vida ha incrustado en mi pensamiento; sólo decir que no es nada fácil, nada llevadero, ni es nada que uno pueda dejar florecer con la fe ciega en que el tiempo todo lo solucione; en este caso el tiempo sólo soluciona... todo.



Indalecio y Raquel me han despertado con besos y canciones... y regalos... un pijama de manga larga que me sienta como un guante; me ha gustado. Su cariño me hace sentir importante.
En el planigrama de hoy está registrada una reserva para comer en un restaurante de los guays de Bilbao, el Kimtxu, en la calle Henao, en el número 17; la reserva es para las tres y cuarto y Raquel tiene a Claudia en Archanda de curso coaching, y la pobre tiene que andar a la carrera para estar en todos los sitios que la reclaman.
Yo he bajado al centro dando un paseo de los de siempre: ascensores de Solokoetxe, etcétera. Antes de la hora me echo un zurito y un piti en un bar de los de frente al Kimtxu, pero a las tres decido esperar a la nena sentado en la mesa que nos tengan reservada; dicho y hecho.
¿La comida? Un menú degustación de platos "diferentes", a 55€ por cabeza. El papeo lo acompañamos con un caldo gaditano que está a medio c...

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#cumpleaños - #pijama - #restaurante - #kimtxu - #claudia

24 Hasta luego Perejil
lunes, 09 de diciembre de 2024

El invierno ya está a pleno rendimiento. Bilbao tiembla de frío y en Santelices la nieve cubre las calles, las casas y los campos. Hoy no pienso complicarme nada la vida, sencillamente recorreré los caminos de mi día a día y cubriré las necesidades básicas: compras, cocinar, ordenar, limpiar, descansar y fumar petas (los últimos petas del perejil que le suministró Virgilio a Raquel hace unos pocos días, cuando quedaron unos cuantos en la central, etcétera.
Para empezar, entrenamiento de brazos con Maite. Raquel está quejosa de su zona derecha de la espalda alta; una mala postura probablemente. Yo me porto bien, sin aspavientos y sin dar por saco, jeje.
Después de Maite me toca la salida habitual a comprar. Me agarro a mi carrito y salgo a las calles. En el Eroski de Zabalbide compro dos cajas de arena para Indi. En el BM me avituallo de básicos tipo leche, yogures, helados, etc. En la frutería remato las compras: patatas, cebollas, champiñones, calabacín y algo más que no recuerdo ahora.
Ya en casa me dispongo a las tareas culinarias no sin antes animar mi mente con un porrito ligero, para elevarme un poco sobre las miserias del día a día. Y a cocinar se ha dicho.
Después de comer yo me apalanco como casi siempre, con Indi tumbado encima, jeje. Raquel se prepara lentamente y sale al mundo con destino a su clase de baile gym; yo me fumo un par de petas mientras espero a que la nena regrese muerta de hambre y la espero con la cena preparada; así soy yo.
Un día raro, invernal, levemente depresivo. Yo ahí sigo, con mis incertidumbres inguinales (¿qué será? ¿qué tendré?); no me hago idea de cómo va a evolucionar esta historia, y prefiero no pensarlo mucho (finalmente no me quedará otra que acudir a una cita con mi médico...).
Raquel se acuesta al terminar la cena y yo me quedo hasta más allá de la medianoche dando cuenta del perejil que me queda (un par de petas y... ¡¡¡se acabó!!!). Mañana comenzará una etapa diferente, más saludable y aburrida.

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#perejil

25 Patatas con merluza
martes, 26 de noviembre de 2024

Me paro un instante y pienso, «¿qué hice ayer?». Tengo una cierta dificultad para la memoria reciente, quizás por no poder revivir hechos significativos en un día puramente laborable y cotidiano.
Supongo que salí a las compras, para comer por ejemplo; no sin antes hacer clase de piernas con Maite. La clase... bien. Un poco de pereza y prudencia; la prudencia tiene que ver con la urgencia; la urgencia de dejar en el pasado reciente las lesiones inoportunas que tanto me retuercen las posibilidades habituales. Incluso me he atrevido con la erección espinar/l.
Y sin más, finalizar la clase y salir al mundo.
Un paseito tranquilo hasta el BM a pillar pescado para comer hoy; merluza. He comprado una merluza enterita; espinas y cabeza para hacer caldo; lomos para cocinar entre las patatas; y las colitas a congelar para albardar en otra ocasión.
De regreso a casa me ocupo de hacer el zángano; y lo hago con esmero y dedicación.
La comida la preparo en modo jubileta. Preparo un caldito de pescado con cuatro verduras. Preparo refrito de cebolla y añado patatas. Cuando el guiso está perfecto, coloco la merluza con delicadeza y lo dejo todo cocinando durante unos pocos minutos, para que el pescado no se pase, que no es la idea.
Después de comer me apalanco; Raquel se pone guapa lentamente y a eso de las cinco sale a su clase de yoga; yo me fumo un join; y al rato otro.
Cuando regresa a casa Raquel le espero con una tortilla francesa con tiritas de jamón y unos trozos de queso de burgos; todo muy saludable. La nena se acuesta y yo me quedo viendo al Barça en su partido de Champions, contra el Brest francés, al que vence por 3 a 0. Por cierto que el City de Guardiola ha empatado en casa a 3 con el Feyenoord; un desastre el Guardiola, y me alegro, por engreído.
Y otro join antes de sumirme en los efluvios del sueño.

#petas - #merluza

26 Retorno al paraíso
lunes, 11 de noviembre de 2024

Tras demasiados días fuera de mi paraíso, hoy retomo las deliciosas rutinas del hogar. He madrugado para tomar un café de la cafetera roja sentado ante mi PC; la delicia de esos largos y pausados minutos hojeando mi bitácora, los días tal que hoy, las noticias del AS y El Confidencial, todo eso en calma nocturna hasta la luz del amanecer, un auténtico placer. Y cuando ya la hora superaba la de apertura de las tiendas he movido mis ganas hacia las compras y los garbeos con auriculares y música de jazz de Paul McCartney.
Indalecio necesita con urgencia renovar sus sobres y sus cosas, así que la primera parada es en la tienda de mascotas de la calle Carmelo; unos sobres Sheba, una latita de buey y un par de paquetitos de golosinas; más tarde, en el BM, un bolsón de pienso verde. En el BM he llenado el carrito con básicos y la comida del día; pechuga de pollo, carne picada (la comida del día: filetes rusos), coliflor (la comida del día), leche, yogures, embutidos saludables (es un decir) y queso de burgos.
Antes de subir a casa me paso por la frutería a pillar básicos vegetales; por cierto que Eguskiñe está en Ámsterdam desde el sábado, Jose dice que fumando canutos, jajaja. Cebollas, patatas, zanahorias, pepinos, tomate, limones, plátanos, aguacates y melón. A casa que ya apetece darle un poco más al ratón y al teclado.
La comida. Coliflor y filetes rusos (casi medio kilo de carne).
La sobremesa. En la butaca, con gato en el regazo, me invade un sopor gustoso y maravilloso... hasta las cinco, que me incorporo y me desperezo para ponerme dedos a la obra. Raquel marcha a sus cosas de clases; hoy le toca baile jazz, pero su profa les ha mensajeado que no hay clase por problemas técnicos en el local; a Raquel casi que le viene bien, pues así cambia planes y se pasa la tarde de tiendas, que es su actividad favorita, jeje; la quiero.
La cena. Para compartir: pepino, tomate, ambos aliñados con aceite y sal. En cada plato: una tortilla francesa de dos huevos, uno...

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#serie - #silo

27 El arqueólogo de la violencia
domingo, 20 de octubre de 2024

Entrevista con Alfredo González-Ruibal
El arqueólogo de la violencia: "Nos acercamos a una guerra descentralizada y sin límites"
El arqueólogo madrileño acaba de recoger el Premio Nacional de Ensayo por un libro que recorre la historia universal de la violencia a través de los restos arqueológicos encontrados.

Aunque se trata de una única persona, existen muchos Alfredo González-Ruibal (Madrid, 1976). Es el tuitero que nos acerca a los restos que va encontrando a través de @GuerraenlaUni, la voz de La historia es ayer y el escritor que acaba de ser galardonado con el Premio Nacional de Ensayo por Tierra Arrasada. En boca del jurado, se trata de "una apasionante y novedosa forma de presentar los conflictos armados desde la experiencia y el punto de vista de la arqueología de campo".

PREGUNTA.
Tu libro es una historia de la violencia desde la arqueología. Se suele pensar que las sociedades primitivas son más violentas. ¿Cómo era el Paleolítico?

RESPUESTA.
De violencia entre cazadores-recolectores tenemos muy poca evidencia. En primer lugar, porque tenemos menos evidencia que de otros periodos, pero también por la propia lógica de las sociedades paleolíticas. Por un lado, la densidad de población era mucho más baja, así que había menos competición por recursos que en las sociedades sedentarias. Y probablemente a partir del Paleolítico superior tenían instituciones que funcionaban relativamente bien. Hay que pensar, por ejemplo, en todos estos lugares con arte rupestre que probablemente son sitios rituales, sitios de agregación donde se juntaban diferentes grupos. Uno de los mecanismos a los que servían era para resolver conflictos sin necesidad de matarse. Es muy significativo que no tengamos un arte de la violencia en el Paleolítico.

P.
La propiedad de la tierra también tiene algo que ver, porque en el Neolítico la tierra empieza a ser ya mucho más importante, ¿no?
R.
Sí, en el Neolítico ya podemos hablar de propie...

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#meta - #entrevista

28 El «procès» de la Tercera Cataluña. (Notas para españoles)
jueves, 19 de septiembre de 2024

1. La nación española se encuentra actualmente ante un riesgo existencial grave e inminente, que puede acarrear su ocaso y la destrucción de su Estado. Llevaba razón el historiador José Varela Ortega, cuando decía, allá por el año 2000, en su prólogo a un libro de Vicente Cacho Viu ( Los intelectuales y la política) que “es harto improbable que España deje de ser un país democrático, pero no es imposible que deje de ser un país”.

2. Este riesgo se ha manifestado en los sucesivos intentos de negar la nación española y desestabilizar su Estado, como paso previo para lograr la independencia o un estatus especial para el País Vasco o Cataluña. Estos intentos han sido: 1. La subversión terrorista de ETA. 2. El plan Ibarretxe. 3. El golpe de Estado -sí, golpe de Estado- que ha supuesto el procés catalán. Los tres intentos han fracasado. Con ETA acabaron los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y los jueces; el plan Ibarretxe lo paró el Congreso; y el procés fue neutralizado por la aplicación del artículo 155 de la Constitución y por la judicatura, que defendió al Estado como poder subsidiario y reactivo que es. De estos tres fracasos los nacionalistas han deducido con acierto una conclusión clara: ni Cataluña ni el País Vasco tienen fuerza para alcanzar la independencia unilateralmente, pero a Cataluña le sobra dimensión para desestabilizar a toda España.

3. Esta conciencia clara de poder desestabilizar a España y a su Estado, es la que subyace debajo del nuevo procés recién iniciado, que ha calado con especial fuerza en Cataluña, lo que es lógico dado que es la única comunidad con auténtica capacidad desestabilizadora del Estado. Y ha calado también con fuerza en el Partido Socialista por la vía del Partido Socialista de Cataluña, lo que solo se explica por: a) su difusa malquerencia (pese a notorias y abundantes excepciones) al Estado español y a sus símbolos, por considerarlos unos instrumentos al servicio de una oligarquía que lleva siglos usándolo...

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#nacionalismo - #proces - #cataluña

29 Jorgelina Soulet - 05:21:58
miércoles, 11 de septiembre de 2024

"Te vas a quedar sola
con tus plantas
tus gatos
y tus libros
me dijo
el último día que lo vi.

Pero desde hace 2 meses
los días transcurren mansos
y un gato duerme al sol
mientras yo
con las manos en la tierra
pienso el poema
que voy a escribir
para contarle
que en esta casa
estamos muy bien
muy felices
los gatos
las plantas
los libros
y yo."

#mini - #poetisa - #argentina - #poesia - #poema

© Zalberto | enero - 2026