4
31 Vísperas de mucho
viernes, 16 de agosto de 2024

Rebeca cumple 41 años hoy, es ya una mujer de mediana edad, aunque duela. Mañana está prevista la jamada festiva para celebrar, está previsto montar el sarao en nuestra casa, para mayor comodidad de los participantes. De todo ello ya informaré en su entrada correspondiente; ahora sencillamente hablaré de las horas de un viernes entre festejos y devaneos.
A primera hora nos entregamos al crujir de los músculos abdominales, al sufrimiento con sentido, eso parece. Es media hora y menos mal, jajaja.
Me ducho, organizo mi macuto hidrocompacto, pienso el plan, lo esbozo, y salgo con los auriculares instalados en mi cerebro para hacer un intento intenso de adormecimiento pensante. El día acompaña: se puede afirmar que moverse en bermudas y manga corta es el mínimo aceptable para poder asegurar que no se está pasando frío. Pero muy bien. Ascensores de Solokoetxe, puente del Arenal, Gran Vía hasta Moyua, media vuelta y 3ª planta del Primark: nada despierta mi interés, así que me las piro a la calle y emprendo regreso a casa por un itinerario semejante: puente del Ayuntamiento, ascensores de Solokoetxe; en este punto me detengo en la frutería, son necesarios algunos elementos, que adquiero, sonrío y me las piro también de ahí. Esto da comienzo al tronco diario de las actividades de supervivencia; adelante pues.
Subo las verduras a casa, doy unos besos a Indi, un poco de pechuga de pavo también, y a la calle de nuevo, esta vez con carrito...
Pase rápido por el BM a comprar muslitos de pollo, 4 botellas de sidra, un paquete de 8 cervezas Estrella Galicia, leche, queso fresco y "eso" que no recuerdo. Sin pausa dejo todo en casa para que al menos los muslitos estén disponibles para su inminente marinado, y regreso con carrito a las calles...
Pase por el LIDL: latas de bonito y sardinillas, dos paquetes de cerveza Málaga de 12 latas cada uno, spray antigrasas KH7, bolsas de basura, champiñones de los gordos y "eso" que tampoco recuerdo. De regreso a casa me detengo d...

leer más

#primark - #muslitos

32 La camarilla pone la barbacoa
viernes, 02 de agosto de 2024

Bueno, este viernes hay un eje central: la comida en Arrankudiaga con la camarilla. Pero hasta que llegue el momento de coger el metro para ir hasta la estación de Abando y allí coger un tren que nos lleve a Arranku, tengo toda la mañana para mí y mis cosas (mis mierdas iba a decir, no sé porqué).

Así que una vez terminada la sesión de piernas con la Maite y de recoger los básicos del hogar, me pongo ropa cómoda y salgo a darme una vuelta; pero hay un inconveniente: está chispeando bastante y hace fresco. Decido hacer unas compras primero para dar tiempo al día a que se aclare de lo que tiene pensado en el tema meteorológico. Me paso por el BM a comprar cuatro cosas y al salir entro al Errondaberri a echar un pincho de tortilla y a comprar otro para llevar a la nena (andamos ambos con hambre mañanera).

Total que, ahora sí, dejo todo en orden en casa y me largo, paraguas en ristre.
Escaleras de Solokoetxe. Llovizna bastante. Entro a fisgar al Tyger. Salgo, llovizna que casi llueve. Me llego al Arenal, pienso en cruzar el puente y pasear por el centro; pero llovizna demasiado, y con ráfagas traicioneras; jajaja. Bah, me voy a casa a descansar.
En casa; me pongo ropa de cama y me echo a descansar y a recargar energías, mientras tiro de móvil y de Olimpiadas en la tele. En ese plan. Al rato me levanto y desembalo el paquete de Amazon que hemos recibido a media mañana: la aspiradora Xiaomi que compramos hace unos días; mola un montón; la dejo instalada en el soporte de la anterior que tuvimos, la que se fue a la basura porque era una auténtica eme.¡¡¡ Tenemos aspiradora nueva Xiaomi!!!

Arrankudiaga. Ima sale a nuestro encuentro. En el jardín Pedro tiene el fuego encendido y la mesa preparada con todo, incluso con picoteos ricos. Chorizo y mejillones escabeche. En la parrilla Pedro se pelea con una morcilla y una chistorra; muy ricas ambas. Y por fin el plato fuerte: los ibéricos que ha traído Raquel, lagarto y costillas. Nos ponemos las botas y ...

leer más

#sirimiri - #errondaberri - #camarilla - #arrankudiaga - #fieston - #xiaomi - #aspiradora

33 «El éxito es el reflejo de la soledad»
lunes, 11 de marzo de 2024

Hay pocos escritores compasivos con sus personajes, que preserven su dignidad y que traten de comprenderlos desde una cierta mirada amorosa. Pablo d’Ors (Madrid, 1963), inspirado prosista de lo cotidiano y profeta de la literatura de la luz, pertenece a esa estirpe, la de Cervantes, Dickens o Tolstói. ‘Los contemplativos’ (Galaxia Gutenberg, 2023) es su segundo libro de cuentos, un género que ya practicó hace más de veinte años, con ‘El estreno’. Hoy convoca a tantos entusiastas que requiere un teatro, el de la Zarzuela, para presentar sus libros. En su último libro, el filósofo y sacerdote pretende ser un humilde repertorio de espiritualidad. Ni más, ni menos.

¿Cuál es la actitud que nos permite ser contemplativos?

Hablaría de una triple disposición. La primera, tener claro que contemplar es no actuar, por tanto, ese afán intervencionista de participar inmediatamente de la realidad habría que retenerlo, no ser reactivo. La segunda, el contemplativo actúa por dentro, se mueve en el paradigma de la interioridad. Y, la tercera, la mirada amorosa: la contemplación es mirarnos amorosamente. En la medida en que lo hacemos, vamos sanando y se va conjurando el amor en lo exterior. Este libro, mi obra literaria y mi vida entera se resumen en eso. Si nos centramos más en ofrecer la mejor versión de nosotros mismos, los cambios exteriores tendrán fundamento, si no, no.

Habla de la facultad de «ser pasivo», de dejarse afectar. Sin embargo, qué mala prensa tiene esa expresión.

Hemos hecho un mito del pensamiento y de la acción y somos víctimas del espejismo prometeico de creer que somos nosotros los que vamos a cambiar el mundo y, de hecho, estamos más que nunca en esa pretensión. Si dejásemos que las cosas siguieran su curso, descubriríamos que muchas veces su deriva es mucho mejor q...

leer más

#soledad - #exito - #entrevista

34 Vísperas de Arranku
viernes, 16 de febrero de 2024

Amanece un día húmedo y frío; pero me siento fuerte y osado. No han dado las nueve cuando salgo a caminar, con ruta y sin destino. Al asomar el morro por el portal observo que las gentes se cobijan bajo sus paraguas y encojen el cuello en el interior de bufandas y bragas; pero me siento poderoso y me inunda un afán aventurero. Saco de la mochila verde el paraguas negro Tyger plegable: «quién dijo miedo?».
El agua gotea con intensidad por las laderas de Zabalbide y el paraguas apenas puede con ello; yo pienso y encuentro la confirmación en la experiencia: con seguridad la mochila se está mojando; pero no cedo en mi impulso.
Recorro Artecalle hasta llegar a la Iglesia de la Encarnación. Giro hacia la derecha, quiero ver cómo va la cosa en las escaleras y los ascensores: un nutrido grupo de hombres con chalecos reflectantes se ufana retirando vallados, cintas de colores y basurillas variadas. Se percibe una inauguración inminente; son las cosas electorales, las maniobras gruesas de la política de barrio.
Me da lo mismo. Avanzando por las cercanías de la plaza de Unamuno siento cómo se diluyen mis intenciones; por mi cabeza se infiltra la posibilidad de subir en un vagón del metro para regresar cobijado al barrio; pero resisto con obstinación... aunque no demasiado. He visto una posibilidad intermedia, la de hacer un retorno honorable caminando por las cuestas de Iturribide, buscando la paz en las inevitables gotas de sudor y en las rampas del colegio de los Maristas. Y no es en vano, ya que cuando enfilo el paso de cebra del estanco mis sentimientos me han otorgado un perdón al que la persistente lluvia da brillo y lucidez.
Así soy yo.
Fin de exploración literario/poética.
[...]
Segundo momento de orden y limpieza en el trastero.
He vaciado las baldas más del fondo; incluso he sacado de su lugar las dos enciclopedias que dormían allá plácidamente.
He ubicado al fondo de la zona de las maletas todo lo relacionado con el flamenqueo: zapatos, ro...

leer más

#trastero - #lavanderia - #restaurante - #santutxu - #BMsarriko - #arrankudiaga - #camarilla - #zalberto

35 29 lunes: todo va bien
lunes, 29 de enero de 2024

A primera hora paseo mañanero por la ría hasta Sani, a llevar al peque el soporte de portátil y el cuaderno chulo de rollo hindú. Misión concluida.
Aprovecho el paseo para entrar al Mercadona de Deusto a coger pienso seco para Indi y Rosa Mosqueta para Raquel. Cargado de espaldas, regreso a Santutxu en metro.
Para comer preparo unas hamburguesas exquisitas, con de todo, en panes Goiko puro vicio y maldad, jajaja.
La cena es a base de puré de calabacín con flores cocidas de coliflor; y medio tomate de los de Laguardia con queso fresco Santi y aguacate de las fruteras.
Un día sencillo y placentero.

#mercadona - #portatil - #soporte

36 Y-DNA Haplogroup G-M201
miércoles, 18 de octubre de 2023

del grupo de fcbk
Prehistoria de Vasconia- EHren historiaurrea-Basque Country´s Prehistory

Más me lo pienso, mas me pienso que los Sumerios eran sencillamente, "gobeklitepeñamente" relacionados con los mismos granjeros anatólicos G2a del Neolítico que poblaron Europa, desde la región de Gobekli Tepe y procediendo originariamente del Cáucaso ; es decir, últimamente con la civilización megalítica de Europa occidental y los pueblos iberovascónicos.
Eso explicaría lo difícil de relacionar el idioma sumerio con su vecino, probablemente de un típico pueblo "J"/"Iran_N", elamita. Mientras en cambio aparecen similitudes asombradoras con el vasco...
Y concordaría con la mitología bíblica, de que después del "Diluvio" (Dryas reciente ?), los pueblos bajados del "Ararat" (Cáucaso) se dispersaron, unos hacia Europa ("Jafet"), otros hacia Mesopotamia ("Sem") y otros en fin hacia el noreste de África ("Cham"), donde sabemos que agricultores G2a llegaron, tan como pastores J o T (aunque no se deba olvidar el sustrato local E-V12 y, de acuerdo con Ehret, no pienso para nada que la antigua Kemet "deba" los orígenes de su civilización - Naqada etc - a estas poblaciones).
Explicaría también, que antiguos sitios del Oriente Próximo, pareciendo salidos de la nada alrededor de 3000 aC, como el Rujm el Hiri, Tell el Rawda o la ciudad de Mari, tengan un sorprendente esquema circular concéntrico característico del Neolítico megalítico europeo, como si fueran allí una creación ajena, y como dibujando una "ruta" desde la costa hacia Sumer... Como si los pueblos, emparentados, no dejaron de tener vínculos, comerciales y otros.

#neolitico

37 Leticia y sus afanes
martes, 26 de septiembre de 2023

El estado general de mi cuerpo en este día que comienza no es el más deseable ni el más armónico. Dos son los entornos físicos en los cuales me desenvuelvo con padecimientos; uno, el de los granos que colonizaron mis piernas y otras zonas de mi cuerpo en menor medida tras las andanzas montañeras del pasado miércoles por los aledaños del Marinda; dos, el desgarro y la quemazón que brotan como surtidores de fuego allá donde mi muslo derecho se funde con el bajo tronco, en esa zona que llamamos «ingle» y que se dio a conocer y vio la luz cuando me disponía a ejecutar con gran maestría un fondo de codos prietos apoyando mis anclajes plásticos en el acolchado de la chaislong, confiado y seguro de mí mismo. Tanto malestar, tanto picor, tanta quemazón, me llevaron a solicitar una cita con mi doctora, con Leticia Isla; en el formulario marqué las 10:00 del martes 26 de Septiembre, hoy. Y éste es el plan para ejecutar hoy: presentarme a las diez en el ambulatorio de la División Azul a ofrecer mi cuerpo para un reconocimiento exhaustivo a la sabiduría experimentada de Leticia y su sonrisa ligeramente burlona.
A primera hora Raquel se ha conectado con Maite para hacer la clase de abdominales, ésa en la mi participación hubiera sido segura de no ser por mi desgarro inguinal. Pero Raquel no se libra y se da caña a sí misma al ritmo de la voz que viaja desde Castro Urdiales hasta nuestro amado Palomar. Yo miro y mientras tanto preparo unos huevos cocidos para desayunar sólidos.
Son casi las nueve; me visto y me voy. El metro está atestado de gente que se desplaza a sus quehaceres o a lo que sea que se desplace. Me duele la ingle cuando me siento, pero me siento, son muchas paradas y se me va a hacer largo hacer el trayecto en pie.
En Sani. Las nueve treinta. Subo a casa a devolverle a Tachón la camisa que trajo de Japón; es evidente que no la voy a usar, así que... se la dejo sobre una de sus dos camas. Por las cosas corporales insospechadas siento en este preciso momento...

leer más

#leticia - #ibuprofeno - #antiestaminico - #ebastina - #serie - #losfalsificadores

38 Mordiscos sanadores
jueves, 21 de septiembre de 2023

Esa forma de ser va mucho conmigo: decir lo que pienso en modo descarnado, aceptando la posibilidad de ser yo quien reciba los mordiscos; al fin y al cabo, mordiscos sanadores.

#meta - #misfrases

39 Siempre es un nuevo comienzo
lunes, 28 de agosto de 2023

Este fin de semana pasado que vivimos en Salamanca da paso a un nuevo tiempo, un empezar en Bilbao un capítulo aún por escribir. Escasean las metas, los objetivos; y pienso que esto supone un avance hacia la luz tenue de la paz interior, o algo. Lo de la «paz interior» es uno de esos conceptos que está instalado en la parte más onírica de la mente desde algún tiempo muy lejano, y que, sin duda, carece de la más mínima legitimidad intelectual. No sería mala cosa hacer una limpieza en el pensamiento -y en la memoria- y poner bajo el foco de la realidad todo tipo de premisas y de axiomas que están ahí nadie sabe porqué, al menos yo no.
El tiempo ha dado un giro radical. Después de unas semanas de calor insoportable, el regreso del frescor y de la lluvia me pilla desprevenido, aunque también agradecido. Que llueva es una bendición; de eso no hay duda tampoco, también.
Este lunes ha jarreado a ratos. A primera hora he colgado una lavadora, bien protegida con el plástico azul del Marta. Chaparrones a intervalos.
Unas compras rápidas en el BM y la frutería y a casa a pasar las horas ante el PC, conectado a la gran red virtual, leyendo, escribiendo, y, sobre todo, poniendo al día esta bitácora... Estaba pendiente de cumplimentar todo lo vivido y todo lo sentido durante los cuatro días que pasamos en Salamanca (un trabajito arduo: seleccionar fotos, subirlas, colocarlas, escribir texto, recuperar menús, sitios, etc).
La comida ha consistido en lentejas con chorizo y morcilla; el sobrante de lentejas lo he hecho puré y se ha convertido en la cena; es decir, hoy lentejas a tutiplén.
Y poco más. Terín ha pasado el día en Urgencias; creemos que la noche también -falta información al respecto-. Tachón sigue en Japón. Jorge está desde hace unos días en el pueblo. Esther nos informa que quiere pasar unas semanas en el pueblo en Setiembre con ¿?; por mí encantado, me apetece estar en casa de tranquis, insistiendo en la lectura y la escritura.

#terin - #tachon - #japon

40 Sosiego en Santutxu
lunes, 07 de agosto de 2023

Creo que no es necesario estar permanentemente organizando opciones estrafalarias para el día a día, más si todas ellas no nacen sino de la necesidad absurda de permanecer bien integrados en el caudal de actividades de ocio y tiempo libre que la humanidad que nos rodea practica con gran afán, soslayando el desmesurado nivel de estrés que se padece y el riesgo real de verse envuelto en dificultades que son fruto de tales acciones sociales. ¿Se impone el vivir de acuerdo a estereotipos telemáticos? Se impone, pero me rebelo. Yo abogo por vivir dentro de un molde que me satisfaga, que me mantenga tranquilo, que me haga sentir dueño de mí mismo; no sé si me explico, pero lo intento.

Esta mañana la clase con Maite ha sido particularmente intensa. La muchacha se ha hecho cargo de nuestras demandas de innovación y de romper con los hábitos gimnásticos. Hoy ha planteado la clase de brazos introduciendo novedades y sobre todo alterando el orden habitual de los ejercicios; además ha aumentado el nivel de dificultad: bien. Nada que objetar, es mejor así.
Una vez concluida la clase y tras desayunar un par de huevos cocidos con aguacate, me he largado con viento fresco, con el objetivo de hacer unas compras en un Mercadona, en el de Bolueta por ejemplo.
Recorro la calle Carmelo y la calle Cocherito de Bilbao para llegarme al Mercadona. Mis compras son pocas, básicamente cosas para el Sr.Gato: bolsa de 1,5 kg de pienso, unos sobre Gourmet, unos picoteos variados; además cojo cosas para nosotros, pero no muchas, que mi idea es llevar todo en mi mochila verde, que tampoco es que sea muy grande.
Mochila al hombro decido regresar en metro; hace ya bastante calor y la mochila, aunque pequeña, pesa. A casa.
El resto del día es de tono casero; preparar comida, colgar colada, recoger artilugios, y dedicarme el mayor tiempo posible a mí mismo y mis mierdas. ¿La comida? Borraja y pechugas de pollo a la plancha. ¿La cena? Tortilla francesa con acompañamiento de cher...

leer más

#mercadona

© Zalberto | enero - 2026