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21 Vaya Vaya . Bueno Bueno . No me lo puedo creermiércoles, 05 de abril de 2017 ¿ Qué has visto tras las lentes y los colores ámbar de mis sueños ? ¿ Qué he visto ? he visto pantalones de pirata y he visto que 2 veteranas lesbianas bailaban desnudas alrededor de un fuego frío crepitando ascuas de hielo que posaban ante el fotógrafo mutilador con sonrisa amarga que después desaparecían entre una nube de vaho ardiente Vaya Vaya Bueno Bueno No me lo puedo creer sí, he visto una bufanda de cuadros en la orilla del mar y he visto a un anciano miope que cojeaba al bailar y que musitaba algunas extrañas oraciones en griego y he visto a una muchedumbre que venía directa a por mí que arqueban las cejas al verme... justo antes de desaparecer tragados por la estela del Pobre Burgués Vaya Vaya Bueno Bueno No me lo puedo creer pues sí, he visto una mochila azul en la arena y he visto a un tipo medio borracho que tenía el ombligo cubierto de minúsculos crustáceos royéndole las entrañas un tipo sonriente tumbado al SOL y me he preguntado «¿Bueno Bueno?» entonces creo que me ha leído el pensamiento ya que me ha mirado por encima del tumulto del océano ha apartado la brisa y el dolor de cuello y me ha escupido «¿Qué de Qué?» Finalmente nos hemos hecho HERMANOS Vaya Vaya Bueno Bueno No me lo puedo creer es lo que hay es la tarde que termina en todas las playas del Hemisferio Muerto es la necesidad de ponerle letra a la música de mis suspiros adolescentes es la pataleta de un niñato malcriado el ruído impertinente de mi estómago el movimiento espasmódico del futuro que ha venido a manifestarse una vez más en esta cabeza loca que no puede entender lo que está pasando... porque, colega, ALGO sí le está pasando Vaya Vaya Bueno Bueno No me lo puedo creer | #flissbis - #poema - #poesia
22 Polícrates, el tirano de la isla de Samosjueves, 10 de septiembre de 2015 POLÍCRATES DE SAMOS, 540-522 a.C. De tiranos, piratas y agoreros.
La tradición histórica del antiguo Mediterráneo nos permite, muchas veces, introducirnos en la vida de algunos curiosos personajes cuyos avatares, signados por una mezcla de hechos reales y trágicos vaticinios, nos revelan la complejidad de las relaciones político-culturales entre los pueblos de aquella región del mundo, las acciones humanas y sus consecuencias. No escapa a esta realidad la interesante vida de Polícrates, el tirano de la isla de Samos, cuyas vicisitudes invitamos a leer.
Ascenso al poder, y perfil de un tirano. La caída del rey Lidio Creso (547 a.C.), tras su derrota en manos del rey persa Ciro el Grande (y posterior muerte), tuvo cierto impacto en la situación política del mundo griego. Al menos así parece ocurrir en la parte oriental de este, sobre todo luego del sometimiento de los “Yauna” (Jonios), por parte del general persa Harpagus. Las ciudades griegas de aquella zona, vivían momentos de zozobra en lo político y social. La isla de Samos no estuvo ajena a este momento de agitación que vivía el Mediterráneo Oriental. En el 540 a.C. una revuelta liderada por los hermanos Polícrates, Pantagnosto y Silosonte (hijos de Eases) ejecuta un golpe de estado e instaura una especie de tiranía encabezada por los tres hermanos en partes iguales. Esta estructura de poder duro poco. Polícrates primero dio muerte a Pantagnosto, y desterró luego a Silosonte, asumiendo de esta manera la totalidad del poder, e instaurando una tiranía. Desconocemos los entramados de situaciones o eventos que condujeron las acciones de Polícrates. Tal vez, como señala Aristóteles, el tirano surge del pueblo “contra los notables” y sus abusos[1]. Y termina por trasgredir este mandato popular para ungirse en el poder absoluto y despótico. Como sea, algún tipo de apoyo popular debió tener Polícrates. Y sus enemigos, que los tuvo y muchos, muy probablemente surgieron de entre la antigua aristocraci... leer más | #historia - #grecia
23 Imperios del mar: La batalla final por el Mediterráneo, 1521-1580 Roger Crowleydomingo, 02 de agosto de 2015  En 1521, Solimán el Magnífico conquistó la isla de Rodas, el bastión cristiano donde residían los últimos cruzados, los caballeros hospitalarios. Pero la caída de Rodas puso en marcha una cadena de acontecimientos que llevó a una guerra total en el Mediterráneo entre la Europa cristiana, liderada por España, y el mundo musulmán.
Crowley describe con maestría los duros enfrentamientos entre los dos bandos, las tretas y argucias de papas, reyes y sultanes para inclinar la balanza de su lado, así como los majestuosos palacios en los que se tomaban las decisiones. En las batallas, narradas con pulso de novelista, el lector podrá oler la pólvora y sentir el barro de las trincheras o el crujir de las cuadernas de una galera al quebrarse.
El sitio de Malta o la batalla de Lepanto cobran vida en estas páginas como nunca antes lo habían hecho. Emperadores como Carlos V, Felipe II o Solimán el Magnífico, piratas de leyenda como Barbarroja y generales como los Doria, Don Juan de Austria o Álvaro de Bazán protagonizan esta épica guerra en la que Europa frenó el avance islámico y fijó unas fronteras religiosas que, con escasos cambios, se han mantenido hasta la actualidad. | #historia - #españa - #lepanto - #turco - #paraleer
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