 Se presenta un domingo movidito, el famulio al completo, incluido Tachón, están invitados a comer en casa; las chuletas que compramos el viernes en La Oka.
Ya se sabe lo que implica que vengan tantas y tan ilustres personas a pasar un rato largo en casa: Limpieza general. Dicho y hecho. Aspiradora, fregona, suelos, cristales, muebles de la cocina, el baño; de todo. Un paliza interesante.
Nos hemos merecido una recompensa alimenticia. Raquel propone rabas en el Batzoki, y a mí me parece una gran idea. Así que salimos y echamos un rato en la terraza del Batzoki de Santutxu, comiendo rabas y bebiendo cerveza.
De nuevo en casa nos ponemos a preparar el inminente festín. He cocido una docena de espárragos blancos, y unos huevos para montar unos pinchos con langostino, aceituna negra y mahonesa MUSA. En la terraza he montado una mesa con el tablero y los caballetes que guardamos en el trastero y he desplegado siete de las sillas plegables que reposan apiladas en el arcón de nuestra cama.
A eso de las dos y algo comienza a llegar el personal. Primero llegan Jorge y Esther, que siempre traen movidas. Este domingo la novedad es que traen el hornillo y la plancha de hierro que compraron para terminar de hacer las chuletas en la misma mesa, como en un restaurante que se precie. Poco después llegan Txetxu y Rebeca; y pisándoles los talones llega mi tesorete Alberto.
Pues ya estamos todos. Antes de comenzar con la carne, nos sentamos todos alrededor de la mesa redonda y damos cuenta de los espárragos y los pinchos de huevo y langostino; con gran éxito de público y crítica. Y seguidito a la terraza.
El día es bochornoso, pero no luce el sol sino un leve resol que el toldo logra atemperar; aún así sacamos un ventilador para mitigar algo el sofoco. Y nada, chuletas a la plancha; tres chuletas y unos perolos de patatas fritas, y pimientos verdes fritos. Barbadillos, Reservas de Rioja. De postre Txetxu nos ha obsequiado con su a... leer más |