1 El actual ataque filosófico a la democracia
domingo, 04 de mayo de 2025

La filosofía está cobrando un papel relevante y bastante censurable en la promoción de ideas que sustentan un ejercicio autoritario del poder


En momentos en que las rivalidades geopolíticas se acrecientan y los populismos ganan apoyos en diversos países, incluyendo los de larga tradición democrática, la filosofía (que solo por exageración cabe identificar con el espíritu crítico) está cobrando un papel relevante y bastante censurable en la promoción de ideas que sustentan un ejercicio autoritario del poder o que alimentan sentimientos nacionalistas e incluso neoimperialistas.

En Cómo renovar la filosofía, Hilary Putnam, uno de los filósofos más importantes del último cuarto del siglo pasado y comienzos de este, escribía: “La falta de responsabilidad filosófica de una década puede convertirse en la tragedia política real de unas décadas más tarde”. Esta es una frase que he tenido muy presente desde que la leí hace años, porque creo que ilumina un aspecto importante de nuestra época. De hecho, cuando alguien me habla de la inutilidad de la filosofía suelo contestar que en ocasiones desearía que fuera tan inútil como se dice, pero que por desgracia la mala filosofía ha sido muy útil a algunas personas para dañar de múltiples maneras a muchas otras, a veces de formas atroces. Aunque, en mi ingenuidad, también creo que la buena filosofía ha sido útil para alcanzar algunos beneficios importantes, como la conquista de los ideales democráticos y de los derechos humanos. No es que las personas que detentan el poder necesiten de la filosofía para ejercerlo a su antojo, pero sí que les resulta conveniente encontrar en la filosofía justificaciones para legitimar sus acciones ante la opinión pública, e incluso para movilizar en su favor a los que se muestran más tibios en apoyo de esas acciones. Buscan una cosmovisión, como se decía antes, para enmarcar y blanquear su política nefasta. E incluso puede que llegaran a ejercer esa política llevados de esa mala fi...

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#filosofia - #rusia - #putin - #dugin - #nacionalismo

2 Mario Augusto Bunge
martes, 25 de mayo de 2021

Mario Augusto Bunge (Florida Oeste, 21 de septiembre de 1919-Montreal, 24 de febrero de 2020)[2]​[3]​fue un epistemólogo, filósofo, físico, y crítico argentino nacionalizado canadiense, fue de los científicos hispanohablantes más citados de la historia.[4]​ Durante su larga trayectoria, Bunge se declaró como realista, cientificista, sistemista, materialista, defensor del realismo científico y promotor de la filosofía exacta.[5]

Fue conocido por expresar públicamente su postura contraria como filósofo de la ciencia a las pseudociencias,[8]​[9]​ entre las que incluyó al psicoanálisis, la praxeología, la homeopatía, la microeconomía neoclásica (u ortodoxa) entre otras, además de sus críticas contra corrientes filosóficas como el existencialismo[10]​[11]​[12]​ (especialmente la obra de Heidegger),[13]​[14]​[15]​[16]​[17]​ la fenomenología,[17]​ el posmodernismo,[18]​[17]​ la hermenéutica[19]​ y el feminismo filosófico.[20]​[21]​

Tras el golpe de Estado de 1966, que derrocó al gobierno radical democrático de Arturo Umberto Illia. Mario fue detenido por la policía, después de eso, se radíco a Montreal, Canadá, donde vivió hasta su muerte.

En términos económicos y políticos, Bunge proponía una defensa del "socialismo como cooperativismo",[22]​ diferenciándose y haciendo fuertes críticas del socialismo de tipo soviético[22]​ y al populismo.[23]​ Ejerció docencia en filosofía en Argentina, Uruguay, México, EE. UU., Alemania, Dinamarca, Suiza y Australia. Ocupó también la Cátedra Frothingham de Lógica y Metafísica en la Universidad McGill, de Montreal, Canadá.

#filosofia

© Zalberto | enero - 2026