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272 1ª rutina yóguica
2º blanqueo en cocina
miércoles, 20 de agosto de 2025

Levantados de buena mañana nos hemos acomodado -es un decir, jeje- sobre la esterilla, quizás podemos decir que «nos hemos acolchado», con la idea de poner en práctica la rutina de posturas que Raquel ha preparado para que se adapte a mi bisoñez yóguica. Y sin excusas me he dejado llevar, a pesar de la pereza que me da ponerme a hacer retorcimientos tan de primera mañana.
Lo he gozado. Eh, y no tenemos que olvidar el sufrimiento originado en las agujetas inesperadas que florecen en zonas inexploradas; pero bueno... bien.
He pasado a limpio las anotaciones a mano alzada que ha escrito y descrito la chavala, para que no se pierden en su mundo prolijo y permanezcan en el mío pretendido como paradigma del orden cotidiano.



Al terminar con las oraciones yóguicas me ha dedicado a mis labores intelectuales y las hogareñas. He salido a comprar ciertos elementos que iba a necesitar en el momento en el que me pusiera manos a la obra con la ñapa de repintar de blanco la pared principal de la cocina; brochas y pinceles. He visitado la tienda de pinturas de la callejuela donde CamaNueva y he pillado una brocha pequeña al precio de 2,10€; brocha que más tarde quedó relegada al banquillo de las brochas -es lo que hay-. De camino por esa zona he visitado la tienda de chino premium que está a mitad de calle Santutxu y he comprado otros pinceles, como más de óleos y acuarelas; pinceles que se han arremolinado alrededor de la brocha 2,10€; me han costado 3,5€. En fin. Lo más positivo ha sido entrar al PrimaPrix y comprar perlas de aroma y un bolsón de croquetitas para Indi.
El tiempo se me echaba encima y prioricé la elaboración de la comida y dejar para la sobremesa las tareas pictóricas.
Ensalada Alberto: lechuga batavia, rúcula, cebolleta, pipas de girasol. Presa a la plancha. Una deliciosa comida, e insuperable, no existe el restaurante que te ponga en la mesa unas elaboraciones de tal magnitud, de tales sabores; orgiástica jamada. Un apalanque has...

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#rutina - #yoga - #pintura - #cocina

273 Yo, el cantamañanas
1 comentario martes, 19 de agosto de 2025

Mucho estiramiento matinal; piernas con Maite y yoga con Raquel.
Si te atienes al enunciado literario, la cosa tiene su aquel: Maite y Raquel, dos mujeres de relieve, aplicándose en restaurar mi salud corporal, y mental; y por su propia voluntad.
Un espectacular arranque mañanero, no puedo pedir más, pero aún así me quejo: así soy de cantamañanas.
En apariencia este martes ha sido un día de poca hostia, sí. Una salida a comprar al BM, pasando por donde mi china a echar un vistazo a los interruptores sin empotramiento; un vistazo fallido en el que ha caído en mi macutillo un rollo de cinta de carrocero -estoy con la movida de pintar el frente de la cocina...-. En el BM he comprado básicos clásicos: jamón de Basatxerri y queso de Santi, copos finos de avena, lechuga, cebolletas gordas, un calabacín y un pimiento rojo. De vuelta en casa me he entretenido con el Indi y sus mimos; y he preparado lentejas de vigilia, es decir, sin proteína animal, y en olla en abierto -de esto ya hablaré en otro contexto-.
Indi ha pasado un mal momento, amagando vómitos; mucho aseo personal igual a muchos pelos en el estómago. Le he proporcionado atenciones y una sobredosis de caricias y mimos; es un mimosón.
¿Las lentejas? Bien, con un puñado de arroz.
Durante la sobremesa en la butaca me he entretenido viendo un rato una película que trataba sobre la participación de la Ford en las 24 horas de Le Mans en el 1966; entretenida y tal, pero no mucho más. Después he comenzado a colocar cinta de carrocero en los lugares necesarios para comenzar a pintar en cualquier momento, mañana casi seguro, o no, quién sabe.
Manzanas con queso fresco, tofu y requesón para cenar de modo intangible y sutil. En la cama una serie española... Una periodista con labios protuberantes investiga crímenes de muchachas jóvenes; interviene el omnipresente Coronado, en fin.

#pintura - #cocina - #yoga - #patri - #foto

274 Entrevista a Alex Karp
martes, 19 de agosto de 2025

{
Por Maureen Dowd
Reportando desde las Montañas Blancas en New Hampshire
17 de agosto de 2024
}
Alex Karp nunca aprendió a conducir.
«Era demasiado pobre», dijo. «Y luego fui demasiado rico».

De hecho, el Sr. Karp, cofundador y director ejecutivo de Palantir Technologies, la misteriosa y poderosa firma de análisis de datos, no se atreve a conducir. Ni a montar en bicicleta. Ni a esquiar cuesta abajo.

"Soy un soñador", dijo. "Empiezo a soñar y luego me caigo. Empecé a practicar tai chi para evitarlo. Me ha ayudado muchísimo a concentrarme en una sola cosa a la vez. Si me hubieras conocido hace 15 años, dos tercios de la conversación, solo estaría soñando".

¿Con qué soñaría?
“Literalmente, podría ser un paseo que di hace cinco años”, dijo. “Podría ser alguna conversación que tuve en el posgrado. Podría ser algo que me molestó un familiar. Algo que dijo un colega, como: '¿Por qué dijeron esto? ¿Qué significa realmente?'”

El Sr. Karp es un multimillonario delgado y en excelente forma, con unos rizos entrecanos y rebeldes. Es introvertido y encantador (algo a lo que yo aspiro). Tiene TDAH y no puede ocultarlo si no le interesa lo que dicen. Después de un arranque de habla exagerada, pierde energía y tiene que reponer fuerzas en la bicicleta estática o leyendo. Aunque se considera diferente, parece que le gusta ser diferente. Disfruta provocando en el escenario y en las entrevistas.

"Soy judío, disléxico y racialmente ambiguo, así que puedo decir cualquier cosa", dijo sonriendo.

A diferencia de muchos ejecutivos de Silicon Valley, el Sr. Karp respaldó al presidente Biden, otorgándole un gran cheque, a pesar del escepticismo sobre su gestión de la frontera y su excesiva dependencia de las élites de Hollywood como Jeffrey Katzenberg. Ahora apoya a la vicepresidenta Kamala Harris, pero aún tiene fuertes quejas sobre su partido.

Cuando dona, dijo, lo hace en múltiplos de 18 porque «es místico: 18 ...

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#entrevista - #alexkarp - #palantir

275 El pendulazo está aquí
martes, 19 de agosto de 2025

Durante los últimos quince años hemos vivido un fenómeno cultural asombroso. La gente más insufrible, envidiosa, pedante, mediocre y frustrada del planeta se dedicó a construir con impunidad una inmensa pirámide con sus excrementos doctrinales. Eran cacas multicolor, como los emoticonos de WhatsApp, excretadas en forma de consignas y reglas para la sociedad. Hedían.

La intención de esta tropa de comisarios obsesionados con el poder era subirse a lo alto del montón pestilente y dar órdenes desde la cúspide. A base de deposiciones ideológicas, sustituyeron la libertad por la sumisión, la igualdad por la represalia y la fraternidad por la camaradería endogámica. Decían ser la nueva izquierda. Tal vez la vieja izquierda quedó sepultada por la pirámide marrón.

Dónde queda la verdadera izquierda, dónde queda el verdadero feminismo, dónde queda el verdadero antifascismo, etc. Esto era algo que al principio me importaba y después me daba igual. Lo mismo le pasó a mucha gente.

Los excretadores lograron lo único para lo que tenían poder: asustar. Cuando la pirámide empezó a elevarse hubo mucha gente que se quedó anonadada. Aparentaban fuerza con su integrismo. Cuadrillas digitales se hacían pasar por masas, gente vengativa daba rienda suelta a sus linchamientos y escraches, obispos terribles moralizaban la apestosa religión sin trascendencia.

Tanto asustaron con sus acusaciones agresivas, que durante unos años se generó un silencio temeroso. Oías a los pedantes largar sus peroratas soberbias amparados en un estalinismo de chichinabo. Decretaban una manera de ser mujer, negro o gay, joven y viejo, persona a la moda o escoria, y utilizaban a sus grupos fetiche para adornar las pancartas con las que protegían su creciente pirámide excrementicia.

No creían verdaderamente en nada de lo que decían: esto lo supimos más tarde, cuando fueron despeñándose. El daño que han hecho en los últimos quince años a los colectivos que supuestamente defendier...

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#woke - #autoritarismo - #trump

277 Tren a Zalla
domingo, 17 de agosto de 2025

La vida como una de vaqueros de serie B; en ese plan, pero en una atmósfera irrespirable, en la que la culpa distorsiona las imágenes y colorea de toda la gama de grises el paisaje y emborrona el libre pensamiento. Algo así eran los sentimientos y las emociones, que tengo entendido que son cosa parecida; similar.
He necesitado dejar pasar varios días para remontar en las laderas de la memoria y enfrentarme a mí mismo desprovisto de todo el miedo posible; son las 19:09 del martes 19, y la herida cicatriza lentamente. Los pensamientos han recorrido el camino desde la idea de la muerte hasta la idea de la muerte pero cuando toque. Hay algo en mí que se rebela y que revindica mi manera de pensar y de actuar, o solo de actuar, que viene a ser lo mismo. Sí, me revindico y defiendo mi legado, mi pasado, mi presente y mi futuro. Defiendo mi tiempo, el único que existe.
He necesitado echar la vista atrás, hasta el principio de Alberto, para entender porqué estoy aquí conociendo los momentos, las personas y los retos superados. Es el cúmulo de batallas ganadas y perdidas -y las terminadas en tablas- lo que da sentido a todo; esquivar los golpes y enfrentar las dificultades; todo para comprender la lógica de la construcción de la armadura y la evolución en el manejo de las habilidades sociales. La niñez, la adolescencia, la tierna juventud, la arrebatadora juventud, la inmadura juventud, la madurez incipiente, la calvicie, el falso amor, la familia, la madurez a secas, el bouffé delirant, la infidelidad, el frenesí, la separación, el desconsuelo, la forjada madurez, la edad ociosa, el amor sereno, al aroma del descanso; todo ello aderezado con personas y personajes, malos y no tan malos, y muy escasos buenos, y casi ninguno bueno bueno. Así va la vida y así hay que entenderla, no es sensato juzgarla: siempre hice lo que sentí mejor, mejor para mí y mejor para los míos, mientras fueron míos, incluso después.
¿Cómo me siento ahora? Me siento mejor, no bien, solo mejo...

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#tren - #abando - #laconcordia - #laherrera - #bolumburu - #zalla

279 Tokio Blues, Haruki Murakami - Notas
viernes, 15 de agosto de 2025

{ Terminada la lectura el jueves 28 de agosto del 2025, tras terminar de comer, recoger los cacharros, poner el lavavajillas y sentarme en el sofá a devorar las ultimas dos docenas de páginas, hasta que Naoko se quita la vida y Watanabe emprende la vida adulta con Midori, mientras Reiko desaparece en las neblinas del tiempo. Un libro maravillosamente tierno. }
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[...] intentaba no mostrarme serio, pues intuía que la seriedad no me acercaba a la verdad.
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siempre dábamos el mismo paseo. Ella iba delante, y yo la seguía unos pasos detrás.
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Así pasé de los dieciocho a los diecinueve años.[...] No tenía ni idea de qué estaba haciendo ni de qué vendría a continuación.
49
El día que vi cómo Nagasawa, ebrio, molestaba a una chica, decidí que bajo ningún concepto confiaría en aquel individuo.
79
- Supongo que no tienes ideales...
- Claro que no. La vida no los necesita. Lo que hace falta son pautas de conducta, no ideales.
90
- Cuál crees que es la mayor ventaja de ser rico?
- No lo sé.
- Poder decir que no tienes dinero.
105
- No voy a morir contigo sólo porque me has invitado a comer. Si se tratara de una cena, todavía.
200
- Lo que nos hace personas normales es saber que no somos normales -reflexionó Reiko.
264
No me había dado cuenta de que hablo mucho solo. Puede que, mientras me doy cuerda, no pare de murmurar todo el rato.
317
- No te compadezcas de ti mismo. Eso solo lo hacen los mediocres. Quizás sea lo de menos la calidad de cada cual, mientras se sea

#notas - #murakami - #tokioblues - #leido

© Zalberto | enero - 2026