He cocinado hoy garbanzos con zancarrón. He puesto directamente todo en la olla:
caldo de pollo sobrante de mi sopa de muslos de pollo con huevo cocido: un bote grande de rosca MERCADONA
agua hasta completar media olla
un puerro
dos zanahorias cortadas en trozos grandes
lo verde de un par de cebolletas
un cacho de zancarrón bastante hermoso, casi un kilo
medio kilo de garbanzos puestos en remojo desde la noche anterior
sal dos cazitos morados
Tiempo 40 minutos desde que sube la segunda raya.
Anotación tras posterior cocinado.- He tenido los garbanzos a remojo durante aprox. 6 horas En la olla todo junto, la carne marcada, durante 40 o 42 minutos y ha quedado todo tierno, la carne y los garbanzos.
600 g de alcachofas limpias (pueden ser congeladas)
300 g de espinacas (pueden ser congeladas)
1 cebolla grande
La parte blanca de un puerro
4 cucharadas de aceite de oliva (60 ml)
1 l de caldo de verdura, de pollo o agua
200 ml de leche evaporada o nata líquida para cocinar
150 g de parmesano rallado o en escamas
Sal
Pimienta
Versión para 2 personas
200 g de alcachofas limpias (pueden ser congeladas)
100 g de espinacas (pueden ser congeladas)
1 cebolla mediana
La parte blanca de un puerro
2 cucharadas de aceite de oliva (60 ml)
333 ml de caldo de verdura, de pollo o agua
70 ml de leche evaporada o nata líquida para cocinar
50 g de parmesano rallado o en escamas
Sal
Pimienta
Preparación
Si usamos alcachofas congeladas, dejarlas descongelar de un día a otro en la nevera.
Pelar y picar la cebolla. Quitar las capas superiores del puerro -las que estén más secas- y picarlo (ninguna de las dos cosas tienen que quedar demasiado finas). Pochar ambas cosas con el aceite y un poco de sal en una olla con suficiente capacidad para contener toda la crema.
Cuando empiecen a transparentar, añadir las alcachofas troceadas, subir un poco el fuego a medio y darles vueltas durante unos 10 minutos, hasta que se doren un poco.
Añadir el caldo y llevar a ebullición. Pasados 12 minutos, añadir las espinacas y la leche evaporada o nata y cocinar cinco minutos más.
Triturar la crema y pasarla por un colador chino o de malla media para eliminar las fibras de la alcachofa. Rectificar de sal y pimienta y servir con el parmesano integrado en la crema o por encima (y un poco más de pimienta).
Para hacer esta crema de boletus con huevo poché, lo primero que haremos es preparar un caldo que nos servirá de base para la crema. Ponemos una cebolla, un puerro, un apio, un nabo –todos limpitos y troceados-, junto con las tres carcasas de pollo en un litro de agua a hervir durante 30 minutos. Pasado este tiempo, colamos.
Por otro lado, limpiamos un puerro de sus hojas exteriores, las raíces y la parte más verde de las hojas hasta quedarnos con el corazón más blanquito. Lo picamos finamente.
Acercamos una olla al fuego con aceite de oliva virgen extra y sofreímos el puerro a fuego lento durante 8 minutos.
Pelamos la patata, la cortamos a cuadros y la sofreímos con el puerro 8 minutos más.
Mientras, cepillamos los boletus y los limpiamos con un trapo húmedo para quitar las hierbas y tierra. Es importante hacerlo con un cepillo o con un paño húmedo pero sin lavarlos jamás con agua, o se echarían a perder.
Una vez limpios, los picamos y los sofreímos junto a las patatas y puerro durante 8 minutos.
Añadimos el caldo y dejamos hervir durante 10 minutos. Salpimentamos y pasamos por la batidora. Aquí puedes elegir entre pasar toda la crema para obtener una textura fina, o bien dejar trozos de los boletus sin pasar, para que se vean al comer.
PARA EL HUEVO POCHÉ
Ponemos un cazo pequeño con agua y un chorro de vinagre a hervir a fuego medio.
Vertemos un huevo en una taza pequeña.
En el momento en que el agua rompa a hervir, removemos el agua hacia una dirección creando un remolino.
Añadimos el huevo desde la taza en el centro del remolino.
3 puerros grandes 200 gr de jamón de york cortado en 4 lonchas gruesas 1 manzana roja Un bol de mayonesa casera hecha con limón (ver receta aquí) 1 cucharadita de mostaza (opcional) Cebolleta o cebollino para decorar (opcional)
ELABORACIÓN
ensaladilla de puerros
Cortamos el jamón de york en tiras pequeñas. Limpiamos los puerros eliminado bien la tierra y las partes verdes y los cortamos en aros finos. Los desmenuzamos con las manos para que los aros se separen y les damos un hervor en agua con sal durante un minuto. También los podemos ablandar un par de minutos en el microondas en un tupper tapado o en una vaporera de microondas. Tienen que quedar al dente. Si los hervimos hay que escurrirlos muy bien hasta que pierdan toda el agua. Mezclamos los puerros bien escurridos con el jamón de york y la manzana picada (con piel) y añadimos la mayonesa con la mostaza. Servimos bien frío.
CONSEJOS Y COMENTARIOS
Una variante de esta ensalada consiste en sustituir el jamón por panceta ahumada salteada un momento en una sartén en su propia grasa. Seguimos la receta igual, añadimos la panceta ya templada o fría y mezclamos bien todo.
Poner a hervir el caldo con la cebolleta, la zanahoria y el puerro picados, dos dientes de ajo, la pimienta, el laurel, la mitad del oloroso y la sal.
Cuando hierva fuerte, incorporar las pechugas, tapar y retirar del fuego. Dejar una hora tapado.
Mientras, poner un chorro generoso de aceite de oliva en una sartén a fuego medio y añadir dos dientes de ajo cortados en láminas.
Cuando estén ligeramente dorados, incorporar los pimientos, salar y bajar el fuego al mínimo. Dejar que se confiten unos 30 minutos.
Añadir la otra mitad del oloroso y subir un poco el fuego. Cuando se reduzca y deje de oler a alcohol, estarán listos.
Retirar la pechuga del caldo. Con él se puede hacer una sopa colándolo y añadiéndole un poco de pollo extra desmenuzado.
Filetear la pechuga, servirla sobre los pimientos y rematar con el jugo que ha quedado en la sartén. Se puede comer caliente o a temperatura ambiente. También se puede desmenuzar la pechuga con los pimientos añadiendo un poquito de caldo y aceite de oliva, y tomarlo en bocadillo.
Lunes de patata y no es la campera. Échale valor y añade un extra de sabor mediterráneo. Una base de patata con gajos pelados de naranja, tiras de bacalao y un toque de aceituna negra. Y para los más valientes se le puede añadir algo de anchoa y de puerro rehogado. Esta ensalada es una versión simplificada de la de Manu Urbano, el chef del restaurante La Malaje (Madrid), ganadora del I Concurso de Ensaladas realizadas con AOVE de Castilla-La Mancha celebrado en la World Olive Oil Exhibition.
Martes libanés. Si aún no te has atrevido con el cuscús, el verano es un buen momento para hacerlo. Esta base de sémola de trigo puede ser el mejor comienzo para dar rienda suelta a tu imaginación y los ingredientes que tienes por la nevera. Es el ingrediente principal del tabulé, la ensalada libanesa de referencia (con permiso del pepino y el yogur). Toma nota de la receta: hidrata el cuscús con caldo de verduras, para darle más sabor, y añade en trozos muy pequeños tomate y cebolla. Pica muy finito mucho perejil y hierbabuena, y aliña con aceite, sal, y zumo de limón.
Miércoles de atún y judías verdes. Nos inspiramos en, ni más ni menos, que una creación de Joan Roca. Es sencilla, plato único y sanísima, más no se puede pedir. Tacos de atún macerados en soja (15 minutos) con un toque de plancha y judías verdes (ya enfriadas), todo aliñado con AOVE, sal, aceite de sésamo y unas chispitas de semillas de sésamo. Para un extra de color añadir el detalle final: shiso morado.
Jueves para golosos. Protagonizada por frutas de temporada, con base de mezclum, unas lascas de foie, un toque dulce de frutos secos caramelizados o alguna fruta confitada bañados una reducción de Pedro Ximénez, puede ser la ensalada 'bestseller' del verano. En L´Olleta (Altea) la hacen con fresas, virutas de parmesano y caramelizan unos frutos secos, y en El Jardí d´Alguire (Lleida) con higos 'asustados' en la parrilla y caramelizan trocitos de manzan...
4 trozos de bacalao de 150 g cada uno, sin espinas
3 cebollas rojas
2 dientes de ajo
7 pimientos choriceros
300 ml de caldo de pescado o agua
40 ml de aceite de oliva virgen extra
20 g de manteca de cerdo ibérico
Sal
Perejil
1 galleta María
20 g de pan seco
Opcional: cayena, algún puerro, una zanahoria, perejil o cebollino, un chorrito de vino blanco o coñac…
Preparación Poner los pimientos choriceros en una olla con un poco de agua a fuego suave hasta que se ablanden. Retirar las pepitas y el rabo y, con la ayuda de una cuchara, separar la carne de la piel. Picar la primera y desechar la segunda. Poner a calentar en una olla el aceite con la manteca y confitar en la mezcla los dientes de ajo pelados y laminados (si se quiere añadir un toque de cayena este es el momento). Cuando los ajos empiecen a tomar color, y a fuego muy suave, incorporar el bacalao con la piel hacia abajo primero y confitar durante dos minutos. Dar la vuelta al bacalao y cocinar dos minutos más. Reservar el pescado. En esa misma grasa añadir la cebolla roja cortada en juliana y cocinarla a fuego muy muy suave con un poco de sal hasta que prácticamente caramelice. (Si se desea usar zanahoria y/o puerro es el momento, para que se caramelicen junto a la cebolla). Añadir entonces la carne del pimiento choricero y cocinar durante 5 minutos más. Mientras tanto, trocear la galleta y el pan e incorporarlos al guiso. Dar unas cuantas vueltas con el fuego un poco más alto, (si se quiere añadir el vino blanco o coñac este es el momento, dejando que evapore bien el alcohol durante 20 minutos). Incorporar entonces el caldo y dejar que hierva todo junto durante 1 hora a...