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51 No nos resignamosviernes, 31 de marzo de 2017 Europa y la familia de democracias que constituyen su esencia están en crisis. Esta vez es diferente. Peligra el modelo de convivencia, democracia abierta y seguridad compartida que ha creado uno de los espacios de paz y prosperidad más exitosos de la historia moderna. Europa tiene por delante muchos desafíos, pero tres son inminentes y podrían resultar demoledores. En primer lugar, contemplamos el avance de un realineamiento autoritario global, acompañado de un revisionismo de la historia, de sus hechos establecidos y normas básicas. La combinación de geopolítica amoral, líderes autoritarios y juegos de poder es tentadora para nostálgicos de imperios y épocas pasadas, y es sin duda atractiva para políticos sin escrúpulos. Pero también es la misma combinación que a nuestros abuelos y bisabuelos les trajo desgracias, sufrimiento y generaciones perdidas. Este realineamiento autoritario global tiene su corolario doméstico: una contrarrevolución reaccionaria y chauvinista, que ya ha llegado a Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países de la UE, amenazando incluso a socios fundadores como Francia. Las reivindicaciones de "verdadera democracia" o "el pueblo" esconden una visión de la política contraria a la democracia pluralista de equilibrio de poderes y acuerdos que subyace en el éxito de la Europa posterior a 1945. Los demagogos elaboran su discurso sobre las contradicciones y disfuncionalidades de nuestro sistema político, evidentes desde el colapso financiero y la pésima gestión de la crisis económica. Manipulan ansiedades legítimas sobre el mundo moderno y la globalización. Polarizan el debate político democrático, muchas veces falseando sus términos. Plantean problemas complejos como el terrorismo, la inmigración o el impacto del comercio en términos de enfrentamiento y "guerra" contra el otro. Crean némesis como el islam, la UE, la globalización, la prensa o los burócratas. Hablan... leer más | #europa - #democracia - #autoritarismo
52 Dinero gratis: ¿por qué el socialismo está muerto?Rutger Bregman publica el ensayo “Utopía para realistas”, un libro en el que descubre la fórmula del éxito para acabar con la desigualdad: dinero gratis para todos y una jornada laboral de 15 horas.
Tiene 28 años, es holandés, historiador, ha asistido a una nueva derrota socialdemócrata y tiene la fórmula para acabar con la desigualdad: renta básica universal de unos 14.000 euros, semana laboral de 15 horas y un mundo sin fronteras. Viste muy académico para el plan revolucionario que trae bajo el brazo: Utopía para realistas (Salamandra), un ensayo que pasa por ser el plan renove de las claves de Thomas Piketty.
Quiere ayudarnos a imaginar una sociedad en la que el trabajo remunerado no sea el principio y fin de nuestra existencia. Es real, sólo hace falta un poco de fantasía: “La incapacidad de imaginar un mundo en el que las cosas son diferentes sólo demuestra nuestra falta de imaginación, no la imposibilidad de cambio”.
El principal problema del socialismo es que es aburrido, más aburrido que ver crecer la hierba. No tiene nada que contar, ni siquiera un lenguaje con el que hacerlo
Pero la imaginación necesita de Política, con mayúscula, y le sobran políticos, con minúscula. En esta categoría aparecen esos petimetres que “no pueden permitirse expresar puntos de vista demasiado extremos”, porque sólo les preocupa continuar en el poder. Para mantener y reafirmar el statu quo, mantienen sus ideas dentro de los márgenes de lo aceptable.
El consenso de la vieja izquierda
¿Y quiénes son los guardianes de lo aceptable? La socialdemocracia. “Según la visión del mundo del socialismo perdedor, los neoliberales se han adueñado de la razón, el juicio y la estadística, y a la izquierda le queda sólo la emoción. Sus sentimientos son loables. Los socialistas perdedores tienen un exceso de compasión y consideran profundamente injustas las políticas imperantes. Al ver que el Estado de Bienestar se desmorona, corren a salvar lo que puedan. ... leer más | #paraleer - #socialismo
53 ¿ES EL AYUNO LA CLAVE?miércoles, 17 de agosto de 2016 Este médico ha desvelado el código de la obesidad (y sabe cómo debes adelgazar)
Como cuenta Jason Fung en su nuevo y revelador libro, 'The obesity code', seguir una dieta saludable no es suficiente para perder peso. Esto es lo que debes hacer Foto: El doctor Jason Fung. (Scarborough Hospital) El doctor Jason Fung. (Scarborough Hospital) MIGUEL AYUSO
TIEMPO DE LECTURA9 min 01.04.2016 – 05:00 H. El doctor canadiense Jason Fung lleva décadas trabajando como nefrólogo en el hospital público de Scarborough (Toronto). Allí, asegura, trata enfermedades renales que, en gran medida, son producto de la epidemia de obesidad del mundo desarrollado: “La gente engorda, sufre diabetes, sus riñones fallan y vienen a mi”. Como cuenta en su nuevo y revelador libro, 'The obesity code' (Greystone), tras 20 años preocupándose por estudiar la causa de estas enfermedades –generalmente, la obesidad– más que de los síntomas –el fallo del riñón–, está convencido de que nos falta una pieza clave para enseñar a la gente a adelgazar de forma efectiva y no engordar a la primera de cambio.
Tal como explica Fung en el libro, “al igual que las enfermedades del corazón tienen múltiples desencadenantes (dieta, estilo de vida, estrés, genética…), tu abultada barriga también puede ser causada por un número de diferentes factores: el estrés, la genética, los aperitivos constantes, los turnos de noche, la adicción a la comida, los refrescos, el consumo excesivo de alcohol o una microbiota desequilibrada, por ejemplo”. Sólo hay una forma efectiva de adelgazar a largo plazo: conseguir mantener a raya los niveles de insulina Si tratas de ingerir menos calorías, dejar de comer pan o abandonar el alcohol, conseguirás frenar alguna de las causas de la obesidad, pero se necesita un plan de acción conjunto para no entrar en el típico ciclo de hacer dieta y adelgazar para volver a engordar y volver a hacer dieta: el círculo vicioso del que mucha gent... leer más |
54 Polícrates, el tirano de la isla de Samosjueves, 10 de septiembre de 2015 POLÍCRATES DE SAMOS, 540-522 a.C. De tiranos, piratas y agoreros.
La tradición histórica del antiguo Mediterráneo nos permite, muchas veces, introducirnos en la vida de algunos curiosos personajes cuyos avatares, signados por una mezcla de hechos reales y trágicos vaticinios, nos revelan la complejidad de las relaciones político-culturales entre los pueblos de aquella región del mundo, las acciones humanas y sus consecuencias. No escapa a esta realidad la interesante vida de Polícrates, el tirano de la isla de Samos, cuyas vicisitudes invitamos a leer.
Ascenso al poder, y perfil de un tirano. La caída del rey Lidio Creso (547 a.C.), tras su derrota en manos del rey persa Ciro el Grande (y posterior muerte), tuvo cierto impacto en la situación política del mundo griego. Al menos así parece ocurrir en la parte oriental de este, sobre todo luego del sometimiento de los “Yauna” (Jonios), por parte del general persa Harpagus. Las ciudades griegas de aquella zona, vivían momentos de zozobra en lo político y social. La isla de Samos no estuvo ajena a este momento de agitación que vivía el Mediterráneo Oriental. En el 540 a.C. una revuelta liderada por los hermanos Polícrates, Pantagnosto y Silosonte (hijos de Eases) ejecuta un golpe de estado e instaura una especie de tiranía encabezada por los tres hermanos en partes iguales. Esta estructura de poder duro poco. Polícrates primero dio muerte a Pantagnosto, y desterró luego a Silosonte, asumiendo de esta manera la totalidad del poder, e instaurando una tiranía. Desconocemos los entramados de situaciones o eventos que condujeron las acciones de Polícrates. Tal vez, como señala Aristóteles, el tirano surge del pueblo “contra los notables” y sus abusos[1]. Y termina por trasgredir este mandato popular para ungirse en el poder absoluto y despótico. Como sea, algún tipo de apoyo popular debió tener Polícrates. Y sus enemigos, que los tuvo y muchos, muy probablemente surgieron de entre la antigua aristocraci... leer más | #historia - #grecia
55 5 salsasviernes, 17 de enero de 2014 1. Chutney de pimientos rojos
La palabra chutney hace referencia a un tipo de salsas agridulces típicas de las culturas asiáticas. No debemos cubrir el ingrediente principal con esta salsa, sino que acompañe en pequeña cantidad en el plato o servirlo en un bol aparte. Puede servirse tanto a carnes como a pescados.
- Ingredientes para 6 comensales: 1 pimiento rojo, media cebolla, medio tomate, 125 gramos de azúcar moreno, 125 mil de aceite, 50 gramos de pasas de corinto, sal, pimienta negra, cayena molida y nuez moscada.
- Poner a fuego lento en un recipiente el azúcar, el vinagre y los condimentos hasta que el azúcar se disuelva. Añadir la cebolla y pimiento, lavado y picado, y posteriormente el tomate y las uvas pasas. Cocer a fuego lento aproximadamente 40 minutos, removiendo regularmente. Pasar por pasapurés o triturar con batidora y cocer de nuevo hasta obtener una textura espesa como si de una mermelada se tratase.
2. Salsa tártara
Esta salsa se utiliza habitualmente con pescados ahumados o marinados y es ideal para acompañar salmón en cualquiera de sus elaboraciones, pero puede servir también para cualquier pescado a la plancha, rebozado u al horno.
- Ingredientes para 6 comensales: media cebolla, medio pimiento verde, 1 huevo cocido, 30 gramos de pepinillos en vinagre, 250 ml. de mahonesa, perejil.
- Picar finamente la cebolleta, el pimiento verde, el pepinillo, el perejil y el huevo cocido. Mezclar todos los ingredientes suavemente con la mahonesa. Servir una cucharada hermosa junto a cada ración o poner un bol en el centro de la mesa. Cinco salsas originales para sacar a tus platos del aburrimiento
3. Salsa Romesco
Esta es una sabrosa salsa de gran arraigo en la cultura catalana, presente en uno de sus platos más populares, los calçots. Podemos utilizarla para acompañar verduras asadas o fritas pero también con carnes y pescados.
- Ingredientes para 6 comensale... leer más | #salsa
56 La ceguera voluntaria: Christian Jelenlunes, 05 de febrero de 2018  Los grandes hechos de la historia, y también los pequeños o aparentemente insignificantes, suelen tener una trama secreta, a la que pocos tienen acceso. De ahí que en el teatro de la política las cosas a menudo no son como parecen ser.
Hace poco John Bolton fue entrevistado por la cadena CNN. Bolton fue asesor de Seguridad de la Casa Blanca con Trump, pero antes este halcón republicano, decididamente intervencionista en política exterior, trabajó en las administraciones de Reagan, Bush padre e hijo, y llegó a ser representante permanente de su país ante Naciones Unidas.
Fue uno de los arquitectos de la guerra de Irak (2003) que derrocó a Sadam Husein, con la excusa de que allí había armas de destrucción masiva, algo que jamás se comprobó, pese a toda la maquinaria publicitaria que se montó para convencer a la opinión pública internacional.
En la entrevista, cuando el periodista dijo que «no se necesita ser brillante para intentar un golpe de estado», Bolton manifestó su desacuerdo (quizá la frase hirió su orgullo): «Como alguien que ha ayudado a planear golpes de Estado, no aquí sino en otros países, puedo decir que requiere de mucho trabajo», pero rehusó hacer precisiones. De todas maneras es conocida la larga historia del país del norte en la promoción de golpes de estado, como es habitual en toda nación que tenga ambiciones expansionistas.
En la primera mitad del Siglo veinte hubo dos grandes estrategas de la propaganda política que hicieron escuela (prueba de ello son los émulos actuales), y cuya eficiencia marcó el rumbo de la historia: Willi Münzenberg y Joseph Goebbels, ambos nacidos en Alemania, pero que trabajaron para causas diferentes, cuyos regímenes tenían en común la vocación totalitaria y el engañar a las masas, incluyendo a buena parte de la intelectualidad. Estas ideologías que lograron destruir millones de vidas humanas, convirtieron ese siglo en un infierno, y hoy reaparecen en muchos lugares del planeta remozadas, con e... leer más |
57 Imperios del mar: La batalla final por el Mediterráneo, 1521-1580 Roger Crowleydomingo, 02 de agosto de 2015  En 1521, Solimán el Magnífico conquistó la isla de Rodas, el bastión cristiano donde residían los últimos cruzados, los caballeros hospitalarios. Pero la caída de Rodas puso en marcha una cadena de acontecimientos que llevó a una guerra total en el Mediterráneo entre la Europa cristiana, liderada por España, y el mundo musulmán.
Crowley describe con maestría los duros enfrentamientos entre los dos bandos, las tretas y argucias de papas, reyes y sultanes para inclinar la balanza de su lado, así como los majestuosos palacios en los que se tomaban las decisiones. En las batallas, narradas con pulso de novelista, el lector podrá oler la pólvora y sentir el barro de las trincheras o el crujir de las cuadernas de una galera al quebrarse.
El sitio de Malta o la batalla de Lepanto cobran vida en estas páginas como nunca antes lo habían hecho. Emperadores como Carlos V, Felipe II o Solimán el Magnífico, piratas de leyenda como Barbarroja y generales como los Doria, Don Juan de Austria o Álvaro de Bazán protagonizan esta épica guerra en la que Europa frenó el avance islámico y fijó unas fronteras religiosas que, con escasos cambios, se han mantenido hasta la actualidad. | #historia - #españa - #lepanto - #turco - #paraleer
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