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1 En Alemania y el antiguo Imperio austrohúngaro la Primera Guerra Mundial está olvidada jueves, 12 de diciembre de 2024  Alexander Watson: «En Alemania y el antiguo Imperio austrohúngaro la Primera Guerra Mundial está olvidada»
El Holocausto fue la culminación de una historia de violencia que arrancó en el siglo XX, y tuvo uno de sus episodios más salvajes entre 1914 y 1918. Todos los países europeos contribuyeron, en mayor o menor medida, a que tuviese lugar ese primer gran enfrentamiento bélico, pero la idea que ha transcendido es que la responsabilidad fue exclusiva de Alemania y Austria-Hungría. Alexander Watson ha escrito uno de los mejores libros de la Primera Guerra Mundial, El anillo de acero (Desperta Ferro), y lo ha hecho desde la perspectiva de los perdedores, las Potencias Centrales, que vivieron cuatro años enjaulados, sometidos a un duro bloqueo naval que provocó la muerte de cientos de miles de civiles. El plan alemán para ejecutar una guerra relámpago en sólo seis semanas fracasó, pero esa decepción no impidió que los ejércitos germanos y austrohúngaros resistieran un intenso asedio desde varios frentes. Las ansías de los políticos y militares de las dos naciones centroeuropeas por atacar a Serbia, primero, y la descabellada campaña de ataques submarinos a naves enemigas y neutrales, después, provocaron el desmoronamiento de un imperio y una amarga derrota que sirvió de simiente para el advenimiento del nazismo.
Hablamos en Zenda con Alexander Watson del «cheque en blanco» que el káiser Guillermo II le dio a los militares austrohúngaros para empezar la contienda, acerca del error alemán de atacar a los barcos estadounidenses y sobre el macabro legado de odio y antisemitismo que dejó la Primera Guerra Mundial.
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—El planteamiento de El anillo de acero es original. Pocas veces se hace un libro, una película o una serie desde el punto de vista de los perdedores. En el caso de la Primera Guerra Mundial, después de leer su libro, el lector descubre que sabía muy poco de las Potencias Centrales, del Imperio austrohúngaro y... leer más | #primeraguerramundial - #entrevista - #libro - #paraleer - #entrevista
2 La Catedral de Mejorada del Campodomingo, 04 de diciembre de 2022  La catedral de Justo Gallego, el ímpetu de la fe.
Creyente o no, es imposible mostrar indiferencia al visitar esta catedral e, indagando un poco, sabiendo que se construyó sin plano alguno ni proyecto. Dice un refrán que «la fe mueve montañas». Esta contundente frase podría aplicarse a Justo Gallego y a su proyecto durante gran parte parte de su vida, la construcción de la Catedral de Mejorada del Campo, levantada en casi toda su totalidad con materiales reciclados o deshechos de obras tan variados como ladrillos, que recogía de una fábrica cercana, bidones de gasolina, que usó a modo de moldes para levantar las columnas, ruedas de bicicleta, botes, alambres…, en definitiva, cualquier útil de construcción o de la vida cotidiana que le sirviera.
Una obra que provino de una promesa que el propio Justo hiciera al enfermar de tuberculosis, afirmando que levantaría una catedral en honor a la Virgen del Pilar si lograba recuperarse ¡Dicho y hecho! La enfermedad le apartó de su vida monástica pero no de su fe, que demostraría afrontando este proyecto durante más de 60 años, que a cualquiera nos parecería inabarcable.
Es probable que muchos creyentes quieran ver un designio divino al visitar la catedral, un edificio construido sobre un terreno de 4700 metros cuadrados heredado de su familia, que alberga dos claustros, un baptisterio y una cripta subterránea, con una altura máxima de 35 metros, una planta de 50 metros de ancho y 20 de largo, 12 torreones, 28 cúpulas y más de 2000 vidrieras, fabricadas meticulosamente por él mismo, pegando cristales molidos de colores, de auténtica filigrana. | #paravisitar - #madrid - #catedral
3 Refránlunes, 14 de octubre de 2019 No por mucho rebuznar... sale el burro del corral | #frase - #refran
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