62
611 Las cuevas más impresionantes de Álava
viernes, 01 de noviembre de 2024

Cueva de la Leze: un cañón subterráneo
Uno de los sistemas subterráneos más impresionantes es la Cueva de la Leze, situada en la sierra de Altzania, entre Álava, Gipuzkoa y Navarra. Es una gruta que atraviesa de lado a lado una montaña, formando un túnel natural de más de 80 metros de altura.

Es un destino perfecto para los amantes del barranquismo y la espeleología, ya que en su interior fluye un río que se convierte en el escenario ideal para practicar deportes de aventura.

Lo que hace única a La Leze es que no es solo una cueva, sino un verdadero cañón subterráneo. Para explorarla, los visitantes deben descender en rappel desde lo alto de la montaña, siguiendo el curso del río entre estrechos pasajes y saltos de agua.

Cueva de los Goros: un refugio para la biodiversidad
En las proximidades de la Sierra de Badaia, en los Montes Vascos, se encuentra la Cueva de los Goros. En su interior habitan diversas especies de murciélagos, algunas de ellas en peligro de extinción, por lo que la cueva esté protegida como refugio para estos animales.

Los expertos en espeleología y biología visitan regularmente la cueva para estudiar a estos mamíferos nocturnos, que juegan un papel esencial en el ecosistema.

La Cueva de los Goros también ofrece una gran belleza natural. En su interior, las estalactitas y estalagmitas, junto con los juegos de luces naturales que se producen por las aberturas en la roca, añaden un toque mágico a la visita.

Cueva de San Adrián: un túnel cargado de historia
La Cueva de San Adrián, también conocida como el Túnel de San Adrián, es otro gran atractivo subterráneo. Situada en plena sierra de Aizkorri, muy cerca de la provincia de Álava, esta cueva ha sido un importante paso natural desde tiempos remotos.

Antiguamente, el túnel conectaba el norte y el sur de la Península Ibérica, siendo utilizado por pastores, comerciantes y peregrinos. De hecho, es parte del Camino de Santiago

El paso por...

leer más

#alava - #cueva - #paravisitar

612 DefCom 3 tartésico
viernes, 01 de noviembre de 2024

¿Cuándo es un buen momento para morir? No se sabe, pero seguro seguro que hoy no. La DANA nos tiene preocupados, bueno, a Raquel la tiene asustada, y no para de proponer hacer noche por el camino ya que Huelva está en zona de alerta roja; pero yo me me tengo firme y me empeño en hacer el recorrido previsto, de Salamanca a Huelva.
Poco antes de las diez cargamos el coche en el Parking Campillo y emprendemos viaje bordeando la raya con Portugal, por la Vía de la Plata.
Béjar, Hervás, Cáceres, Almendralejo, Badajoz, Sevilla, Huelva.
En los tramos de sierra Gredos unos chaparrones nos ponen los huevos de corbata; pero todo transcurre sin incidentes.
Hacemos una parada en El Caldero. Raquel, previsora por si está en sus últimas horas, se zampa unos huevos fritos con patatas; yo pincho tortilla.
Siguiente receso a unos kilómetros antes de Sevilla: Raquel bocata lomo; yo ensaladilla. La parada es en Grupo LEO 24H.
Sin incidentes de ningún tipo llegamos a Huelva.
El ático está en el nº 33 de Avenida de Italia, en el piso 8º. Durante unos minutos flipamos pensando que el ascensor está averiado, ya que al pulsar el botón no se producía ningún evento. Tras esos instantes de desconcierto a Raquel le da por intentar abrir la puerta y... ¡¡¡se abre!!!, tan sólo pasaba que el ascensor cuando está en la planta baja permanece con la luz interior apagada. Joder con el ascensor inquietante.
En el siguiente paso también saltó la sorpresa; el susto, mejor dicho. Le pedimos al Maps que nos lleve al parking y nos lleva, pero he aquí que el mando a distancia con abría la puerta corredera, ni la llave abría la puerta de acceso peatonal. Descontrol total. En esto estamos cuando hace acto de presencia un vehículo que sí tiene un mando que abre, y entra, y nosotros detrás. El vehículo accede al parking tras pasar la barrera y allá me detengo para pasar la tarjeta que nos había dado la Cindy, pero no nos abre y para colmo nos quedamos atrapados entre la puerta corredera y...

leer más

#2024tartessos - #2024salamanca - #2024DANA - #huelva - #palpaking

613 Visita nocturna etcétera
jueves, 31 de octubre de 2024

Raquel está por fin de vacaciones, así que podemos hacer planes juntos.
Salimos a caminar por la ciudad.
Nos acercamos a la zona del Botánico y la zona Arqueológica del Cerro San Vicente. El paseo es muy agradable y las vistas desde las alturas compensan el escaso interés cultural al encontrar casi todos los accesos cerrados; muy soriano todo ello.
Desde el CSV cruzamos el Tormes por el puente romano. Raquel se mea mucho y buscamos algo con urgencia. Justo cruzamos el río y entramos a un hotel que hay por allí. Raquel se desahoga y para celebrar nos echamos un tercio allí mismo.
Recorremos la vereda del río y cruzamos de nuevo al lado antiguo por el puente de hierro. Tenemos reserva en el restaurante Corte y Cata a eso de las dos.
El restaurante nos deja un poco fríos, pero comemos que es la cuestión.
Descansamos durante la tarde para hacer acopio de energías para disfrutar de la visita nocturna a la catedral, que Raquel ha reservado a las 8:30.
¿La visita? Muy entretenida; hicimos unas risas a cuenta de un muchacha sueca o suiza que andaba por allá, con su madre, haciéndose la diva interesante, jajaja, ya digo: unas risas.
Y ahí damos por terminado el salmantino día cenando ligero en el apartamento.

#2024tartessos - #2024salamanca - #2024DANA - #claustrolasdueñas - #restaurante - #corteycata - #catedral - #visitanocturna

614 Cenando en El Pecado
miércoles, 30 de octubre de 2024

Cenando en El Pecado


  • Snacks: Crema del día, patatas meneás, limón serrano
  • Pastrami de lomo ibérico hecho en casa, mayonesa de anchoas, encurtidos, coliflor, mojo serrano
  • Pollo campero en escabeche de sidra, manzana, yogurt, lechuga
  • Corvina salvaje, beurre blanc de mejillones, espinaca, salicornia
  • Solomillo ibérico, guiso de rabitos y setas, farinato, judía verde
  • Torrija caremelizada y su helado

Menú degustación 25€ por persona.
Bebercio: Pixel | Sierras de Málaga | Pedro Ximénez, moscatel de Alejandría. 22€

#2024tartessos - #2024salamanca - #2024DANA - #restaurante - #elpecado

615 Reposo en el hogar
domingo, 27 de octubre de 2024

He dedicado parte de la mañana en llevar a cabo una nueva «Operación Trastero». Me he dado un buen tute.
En esta ocasión le ha tocado el turno al mueble de la ropa: lo he vaciado, he apartado los trastos que eran para la basura, he sacado toda la ropa para que Raquel hiciera selección (cosa que ha hecho y que ha dejado a la mitad, qué guay), y he reorganizado las cosas para meter dentro del mueble las sillas de playa, la megatumbona, y algún trasto más.
En las estanterías he hecho sitio en varias baldas para colocar los zapatos de Raquel.
En cuanto a las cosas que he bajado a la basura... Los 2 cuadros de carteles de cine, la columna metálica de la VibroPower, una tele LG viejilla (que estaba bajo el mueble, en lo más hondo), y una bolsa de 50L repleta de ropa de Raquel.
Resumiendo. El trastero ha mejorado y aún le queda por rematar; probablemente sea el cuento de nunca acabar.
Tras una ducha reconfortante he preparado la comida: unas exquisitas patatas con merluza y guisantes.
El resto del día viendo tele y distrayendo la tele telemáticamente.

616 Retorno al cuerpo
sábado, 26 de octubre de 2024

En ello estamos, de nuevo.
Hemos aprovechado el corcho mental para meterle mano a nuestros problemas en las conexiones del wifi de casa.
Raquel pidió ayuda a Fernando que nos contestó con un mail completísimo, repleto de información, en el que se ponía claramente de manifiesto que nuestras conexiones estaban sufriendo los efectos de algún problema de tipo desconocido. Así que optamos por tomar cartas en el asunto y entrar al router a probar suerte.
Tras revisar las configuraciones del router, entrando a saco en el 192.168.1.1 (CTHdy4NC), hemos observado que había un elemento de origen desconocido que no era ningún chisme de los nuestros y que era el tercer elemento de más consumo de datos de la red. Nos hemos venido arriba y hemos bloqueado esa MAC en la zona de Seguridad de la Configuración. De momento parece que los problemas han desaparecido.
De paso he desmontado el extensor de red que habíamos colocado detrás de la tele del dormitorio, ya que desde que cambiamos el router vimos que no era necesario y que quizás lo único que hacía era incordiar y consumir recursos innecesariamente.
Con la satisfacción en el cuerpo nos hemos auto regalado salir a comer por ahí; Raquel ha elegido restaurante italiano, y tras consultas familiares nos hemos dirigido a primera hora hasta la zona de la Iglesia de San Vicente, a una pizzería auténtica junto al bar «A Vôtre Santé». La pizzería se llama «Demaio». Y se come de cine; Raquel una pizza napolitana a base de tomate y mozzarella, yo unos espaguetis carbonara exquisitos. Para repetir.

#router - #wifi - #fernando - #bilbao - #restaurante - #italiano - #demaio

617 Almodóvar: variaciones sobre la muerte
jueves, 24 de octubre de 2024

Es cierto que Almodóvar ya no pisa la calle, pero ¿quién la pisa? La calle, no el yo, es la odiosa. Lo que hay que hacer es lo que hace Almodóvar: quedarse en el búnker (una mansión en su caso, un cuartucho en el mío) forrado de colchones culturales hasta que todo esto pase. Es decir, la vida.

Cuando se está fuera de su curso, quedan solo dos diálogos posibles: con la cultura y con el tiempo; o sea, respecto a esto último, con la existencia despojada. Hay una estilización existencial, una simplificación. Queda lo que se ha hecho a lo largo de los siglos para pasar la vida y queda el fin de la vida.

El fin físico, porque hay un fin anterior. Me ha sorprendido que en La habitación de al lado, la nueva película de Pedro Almodóvar (que es de la que estoy escribiendo), se diga una frase que leí en El sexo y el espanto, de Pascal Quignard (no sé si se le ha ocurrido a su vez a Almodóvar, si viene en la novela de la que ha hecho el guion, Cuál es tu tormento, de Sigrid Nunez, o si Almodóvar está citando implícitamente a Quignard): «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino el sexo».

Hasta que se dice esa frase, yo estaba esperando algún encuentro sexual en la película. A modo de despedida corporal de los placeres. Pero no, el ámbito ya es tanático. Las preciosas casas de la película, el precioso hospital, todos con vistas, son ya sarcófagos (coloridos). De sexo solo se habla fuera, en el igualmente precioso jardín: pero es un sexo pasado, como de paraíso pasado. (Se me ocurre otra frase, a propósito de lo que dije al principio: «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino la calle».)

Fuera (además del excurso de la guerra y el del incendio) se habla también de apocalipsis climático, como de muerte global futura. Es la muy comentada secuencia de la turra de Turturro, en la terraza del restaurante campestre, con río. Pero si es una prédica del director, como se ha criticado, este se la toma con ironía, porque Julianne Moore le reprende. Tal v...

leer más

#meta - #cine - #almodovar

618 Unos comen filetes rusos y otros sushi y curri
jueves, 24 de octubre de 2024

Un día con varias caras; quizás mejor decir que ha sido un día que se ha movido en escenarios un poco dispares.
A primera hora hemos tenido sesión de piernas con Maite; a tope con el cuerpo. Seguido me calzo zapatillas deportivas, bermudas recortadas y me lanzo a la calle a caminar por la orilla de siempre hasta llegar a Sani, en donde hago el regreso en metro. Me he bajado en el BM para comprar cosas que comer; cosas como carne picada y muslos de pollo, cosas como aceite y cerveza, cosas como tortillas de maíz y queso fresco. Y a casa a ocuparme de las cosas de casa.
Para comer he preparado una coliflor y unos filetes rusos; todo muy rico.
Y tras un breve apalanque televisivo y telemático, Raquel y yo nos hemos puesto en modo detectivesco a investigar las posibles causas de los problemas que tenemos últimamente en el wifi de casa. Su colega Fernando le ha hecho una análisis muy exhaustivo y se observan muchos problemas extraños; quizás lo más notorio es que uno de los dispositivos que está conectado, y que consume mucho tráfico, no aparece identificado y no sabemos qué es, pues el resto de los dispositivos están perfectamente localizados e identificados. Barajamos la posibilidad de estar siendo chuleados por algún vecino, más que nada porque no se nos ocurre ninguna otra opción.
La medida que vamos a tomar en las próximas horas es la lógica: inhabilitar esa conexión y ver qué pasa.
Toda esta historia comenzó a dar guerra cuando compramos la tele de nuestro dormitorio y hacía desconexiones de la wifi dada dos por tres.
En fin, seguiremos informando.

Nota viajeros.-
Patxi en el Taj Mahal
La Tocino y la Marian siguen en Japón
Jon comiendo con su hijo Aiur en Piqueras

#caminata - #wifi - #fernando - #tajmahal

619 El mar ancestral
miércoles, 23 de octubre de 2024

El mar ancestral se complementa con la otra gran pasión de Pérez-Reverte. «Yo estudié griego y latín en el colegio, crecí traduciendo a Jenofonte, Homero, Cicerón, César… La Odisea y la Eneida fueron mis libros de cabecera desde niño, mezclados con Julio Verne, los tebeos… Y luego, cuando salí al mundo, esas lecturas me ayudaron a comprender. En mi primera guerra de verdad, en el Chipre de 1974, iba por la calle y veía cómo los turcos atacaban porque, decían, los griegos se estaban tirando a sus mujeres: ahí estaban Troya, Andrómaca… Si no hubiera tenido esas lecturas previas, a lo mejor me habría arrastrado la vida y habría terminado borracho en un burdel o metiéndome cocaína».

#meta - #reverte - #paraleer

620 El regreso de Douglas Coupland a la ficción: crónica de una sociedad en ruinas
miércoles, 23 de octubre de 2024

Ha regresado. El tío Douglas ha dejado que la vomitona de sus reflexiones vuelva a quedar atrapada en palabras para compartir con el mundo. Trece años nos ha tenido mirando al techo. Organizando las jornadas entre McEmpleos (así bautizó Coupland a lo que hoy llamamos minijobs) y los esquizoides retazos de las grandes encarnaciones del vacío en la cultura occidental. Pero ha vuelto. Y lo ha hecho a su manera. Con esa atinada capacidad para darle a cada momento su lugar en contenido y forma. Porque si Douglas Coupland (Rheinmünster, 1961) se pasó su primer éxito literario desmigajando los sinsentidos de la sociedad posmoderna, sacándole brillo a los huecos morales y a la emocionalidad anímica de la forma de vida tras la Guerra Fría, ahora despliega nuestra inquietud impaciente, multicultural y desordenada en 60 relatos. 60 bocados que casi coinciden con su edad, de no más de cuatro páginas cada uno y que ha titulado: Atracón (2024, Alianza).
Me quitaría el sombrero si lo llevara. Que desde Generación X (1991), Coupland ha sabido encarnar la desilusión en sus personajes, arrojando luz sobre la desesperanza de las promesas generacionales incumplidas, es un hecho. Tampoco le ha temblado la mano a la hora de hablar de pejigueras tecnológicas, como en su novela Microsiervos (1995). O de la diarrea creativa de la cultura de masas: ahí están los cuentos de La vida después de Dios (1994). Y, por supuesto, sí ha tenido que tildar de «pequeños cretinos» a la juventud de un periodo dominado por la hiperactividad, el mileurismo e internet, como en Generación A (2009), pues también se ha despachado a gusto.
Pero es que, 13 años después de su última ficción, vuelve a sobrecargar los microchips con lo que parece revelarse como una autocrítica muy funcional. Una suerte de ironía radicada en su capacidad para reprochar la impaciencia, la superficialidad y la bulimia de nuestro tiempo, dando a luz a una obra que baila perfectamente al son de esas características. Salvo que, claro,...

leer más

#coupland - #paraleer

© Zalberto | enero - 2026