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51 Intermedio en juevesjueves, 15 de febrero de 2024 Me he despertado como casi cansado, sin lograr el nivel normal de sensaciones, quizás tocado del ala por el intenso día montañero de ayer. Para colmo, a las ocho y media, tenemos clase de abdominales con Maite. Pero bueno, lo cierto es que esa clase siempre sirve para despertar el cuerpo y las ganas de arrancar el día. Pero hoy ya tenía previsto dedicarme a mí mismo un par de horas para poner al día mi bitácora y para disfrutar de mis cosas informáticas; propósito cumplido. Dan las once y me entran ganas de salir al mundo; además tengo cosas pendientes de hacer, cosas como comprar presa ibérica para hacer a la parrilla en Arranku, cosas como reponer Dormidina, cosas como tomar el aire y dar una vuelta feliz. Y dicho y hecho. La compra de presa ibérica se complica un poco al no tener material en la sucursal de Santutxu, pero eso también tiene de bueno que me lleva a bajar al Casco Viejo, a la tienda de Tendería, a probar suerte; y la suerte me sonríe; compro dos presas y un sobre de lomo del rico. Inciso. He intentado bajar al Casco por las escaleras de Solokoetxe, las que están en obras; estaban cerradas al tráfico peatonal, supongo que porque las obras están llegando a su final y es inminente la inauguración y puesta en servicio de los nuevos ascensores. Así que... hala, a bajar a la Ribera por las escaleras que salen a la calle Ronda, las que tienen rampas en ascenso. Tendería, dos presas y un sobre de lomo por 47€. Metro en Unamuno y al barrio. Compro comida para Indi en el Eroski de Zabalbide y cervezas ORO en el BM, y algunas cosas más. A casa después. Raquel está a tope con sus nuevas adquisiciones laborales: el personal de Aravaca, con Fernando al frente, le están dando muchos quebraderos de cabeza. Mi afán por verla relajada y feliz me lleva a proponerle vino y picoteos, que ella acepta con alegría, claro. |
52 Sol, Casco Viejo, caracolillos y langostinosdomingo, 11 de febrero de 2024 .jpg) Me he sentido bien, con ganas. El cielo promete cielos azules, las nubes prometen nubes blancas, nubes de algodón de ésas que huelen a aromas muy lejos del espectro humano. La chavala quiere disfrutar de las humedades de las aguas cálidas y de los vapores turcos, y yo lo comparto aunque me resulte lejano e inasequible, como un tipo de deseo que no deseo, el tipo más sencillo para el hombre más sencillo. Por muchas cosas más he sentido la llamada de las regiones ribereñas y de las calles atestadas de franceses y holandeses, de matrimonios alemanes de buenos burgueses, de ingleses de carrilleras sonrosadas, y podría así seguir sin pausa ni deseo de pausa; pero no. Me he calzado mi ropa de muchacho urbano, ése que nunca crece ni madura, ése ajeno al paso del tiempo, al que los sueños siempre le llevan a los mismos lugares y a las mismas risas y lágrimas. He bajado por las escaleras de Solokoetxe, como a mí me gusta. He cruzado la ría por el Puente de la Merced. He buscado la fachada de un restaurante llamado «Nura» en la calle 2 de Mayo, en la margen izquierda, muy Bilbao la Vieja todo aquello; pero bien; creo que es el restaurante elegido por Raquel para celebrar el martes su 54 cumpleaños... Ouh mamma... Cuando he deambulado por entre las barracas del Carnaval, las que han plantado en El Arenal, un soniquete ha interrumpido la musiquita que acaricia y envuelve, la de Sam Celentano, qué gran descubrimiento. Es Raquel que viene a mi encuentro. Yo la espero al pie de las escaleras y al poco ella desciende como una diosa. Juntos visitamos el Basaras: qué grandes. Dos copas de un blanco francés del Rosellón, Les Vignes Bela-Haut 2021; qué rico. La nena quiere una anchoa preparada sobre pan tostado y cubierta por tirita de pimiento rojo como sangre fresca; yo una Felipada, mmm qué bueno. Y repetimos vinos y comemos dos croquetas y nos vamos de allá satisfechos y bien dispuestos. Como quedan ganas en abundancia giramos en la ribera hacia el remonte del río... leer más | #basaras - #paquis - #caracolillos - #langostinos
53 d de domingodomingo, 14 de enero de 2024  El día es de tipo predominantemente invernal, con su fresquito, su lluvia y sus calles húmedas y atestadas de bilbainos. Raquel y yo hemos decidido que hay que salir a dar una vuelta para no quedarnos apolillados en casa: escaleras de Solokoetxe, Casco Viejo y a casa subiendo por Iturribide. En este socorrido recorrido las paradas técnicas son inevitablemente en bares y similares, o sea, en bares. En la Plaza Nueva en el de las tortillas: Raquel tortilla y yo taco de bonito, ambos un blanco Enate. En el Berton: Raquel nada de pincho y yo uno de bacalao tipo Piérolas, y ambos un rioja típico. En el Melilla y Fez: un par de pinchos morunos con un vinacho potroso. Y antes de subir al Palomar compramos una botella de Ribera en donde Telenécora, para acompañar la comida. Para comer Raquel prepara unos garbanzos con verduras que no no están como para echar cohetes, sí son comestibles y de hecho los comimos, pero preferiría haberlos cocinado yo más a mi estilo, jajaja; en fin. Para la sesión de tarde colocamos las dos butacas y nos aprestamos a comenzar la temporada 1 de Twin Peaks ¡¡¡!!!. Por cierto, en la cama estamos viendo una serie muy divertida de unos golfos que se dedican a las apuestas y todo el lío; en HBO+, y se llama Bookie (Apostando). | #cascoviejo - #plazanueva - #iturribide - #serie - #twinpeaks - #bookie - #apostando
54 Activación mañanerajueves, 11 de enero de 2024 .jpg) Muchas cosas que contar. Comienzo. Desde el pasado lunes todo va mejor para mí, para mi mente y para mi cuerpo, o al menos para mi cuerpo. Hoy no ha sido una excepción; he dormido como un lirón sin tener que recurrir a pastillas o inventos. ¿El motivo de tanta bondad? Sencillo: desde el lunes he dejado de fumar, de beber alcohol y de comer mucho y poco saludable; y me siento otro. Incluso el habitual cosquilleo en mis manos dormidas, incluso eso ha desaparecido ¿?. Raquel se ha apuntado a la fiesta, pero ella lo sufre más, ya que la decisión ha sido mía, y cuando yo tomo decisiones de este calibre suelo ser inflexible, sin esquinas ni puntos muertos. Así que hoy, como los días pasados, me he despertado muy activado y con ganas de todo. He madrugado mucho para disponer de un buen rato de tranquilidad informática y para cumplir con el ritual completo del café y baño, ya sabes. A las 8:30 clase de abdominales con Maite. Sin novedad. Intento ir cogiendo una buena forma, pero con sumo cuidado para no hacerme daño a mí mismo... en fin. Seguido, una ducha, un afeitado, unas vestimentas de abrigo y de antilluvia, y a la calle a caminar sin rumbo definido y pasar el rato sumido en mis pensamientos y en mis sensaciones. El día es gris, bilbaino. Llovizna levemente y los guantes se agradecen. Llevo en una mochila los elementos indispensables para enfrentar con éxito cualquier situación climatológica inesperada: un paraguas plegable, un chubasquero XXL y una chaleco acolchado. Me he vestido con vaqueros, camiseta manga corta, polar grueso azul chillón de Primark y zapatillas impermeables Salomon; a tope. Bajo por las escaleras de Solokoetxe inspeccionando las obras de los nuevos ascensores; marchan, que ya es bastante. Camino por el Campo Volantín hasta cambiar de orilla cruzando sobre la ría por el Puente de Calatrava. He fijado un destino: El Guggenheim, en plan sin más. Cuando estoy llegando al museo la lluvia empieza a ser más persistente e intens... leer más | #guggenheim - #caminata - #lavanderia - #veterinario
55 Detalles que recordarmiércoles, 20 de diciembre de 2023 Un miércoles de recuperación corporal. Menos comidas guarras, más dieta hipocalórica, y un subir el tono deportivo. He caminado por Bilbao en modo «tiendas». Solokoetxe (los ascensores avanzan a buen ritmo), Casco Viejo (a todo esto, llueve sin pausa), Gran Vía, Plaza Elíptica, Zubiarte (en Springfield me compro un chamberguito tipo marinero de lo más guay), margen izquierda hasta puente Calatrava, Plaza del Ayuntamiento, metro San Nicolás y a casa. | #zubiarte - #chambergo
56 Martes de lluvia y frescormartes, 28 de noviembre de 2023  Un día para olvidar. Mi estado anímico está por los suelos, no siento ningún tipo de apetencia; si me pregunto a mí mismo «¿qué te gustaría hacer ahora mismo si pudieras hacerlo y estuviera al alcance de tus posibilidades?», mi mente pasa del gris al blanco, o al negro, y apenas se escucha un murmullo que sugiere sandeces y obviedades... una lástima, pero es así. Además es recurrente el visualizar un mundo de porros y flipes continuos, aún cuando sé que no se corresponden los sueños con las realidades; sobre todo en este caso. Además llueve sin parar y hace frío. A eso de las diez he salido a dar una vuelta, pero he fracasado. He bajado al Casco por las escaleras de Solokoetxe, he cruzado el puente del Arenal y he regresado en metro desde la estación de Berastegui, todo ello sin pausa ni placer; un completo desastre. Al cabo de no más de media hora estoy de vuelta en casa con el potroso objetivo en mente de preparar la comida y ya. Mal. Creo que voy a tener que hablar con Virgilio, aunque sé que no soluciona nada, o que incluso lo empeora; en fin. Carrileras con guisantes y patatas fritas en cuadraditos, de comida. Ensalada de tomate, mozzarella y aguacate, otra ensalada de rúcula con yogur apepinado del Mercadona, y tortilla francesa, de cena. 20:50. Arropado en la cama y dispuesto a encontrar el sueño y el descanso mientras en la 55 pulgadas ponen una serie italiana de mafiosos italianos, los Anacleti y los Luciani, y tal (no recuerdo el nombre, quizás porque es una serie bastante insignificante...) Indalecio ha dormido casi toda la noche con nosotros, justo en el medio. Un día, como digo, para olvidar. Veremos mañana...
Nota Raquel.- Está de curso online de DEVO, martes y miércoles, de 8:30 a 14:30. Mi impresión es que está siguiéndolo con interés. | #raquel - #curso - #serie - #suburraeterna
57 Picasso escultor y Pizzería Trozodomingo, 01 de octubre de 2023  Un domingo prácticamente perfecto. Hay planes y hay planes, pero lo cierto es que para nosotros lo dificultoso es lograr una conjunción armoniosa entre nuestros respectivos afanes y disfrutes; y en este día luminoso el encaje de un paseo entre las obras escultóricas de Picasso y un comer pizza en una pizzería al uso, ha resultado en verdad sencillo; sí, y con mucha armonía. Caminando por las calles del Ensanche bilbaino, por la calle Henao, por Heros, por Alameda Recalde, por Barraincua, para llegar al museo sin prisa, con el objetivo enfocado en uno una pizzería de la calle Barraincua que Raquel había echado el ojo en la Red, pero que no nos llenó, nos pareció un local angosto, oscuro y caluroso, que no, vamos. Antes de entrar a ver la expo de Picasso nos refrigeramos con una caña gorda y un pincho en la terraza de la cafetería del Guggen, la que me gusta. Un leve contratiempo, más psicológico que real: había olvidado el carnet de Amigo del Museo de Raquel en casa; una bobada total, en el mostrador del despacho de entradas nos proporcionan una mostrando sencillamente nuestros datos; y entramos. Directos a la planta 2ª, donde exponen las obras escultóricas del chaval malagueño: una gozada total. La exposición está muy bien montada, muy cómoda de ver. Raquel localiza en la web del museo los audios para seguir las explicaciones como si lleváramos una audioguía; igual o mejor. Lo guay de ser socios es que uno no siente la presión de apurar la visita como si hubiera abonado la entrada, ya que sabes que puedes volver cualquier otro día y sin más. Salimos al sol, cruzamos la ría por el puente Calatrava y nos vamos hacia la Plaza del Gas, donde Raquel había localizado otra pizzería que tenía buena pinta. Lo cierto es que dándole vueltas al sitio, he recordado que en una ocasión comimos en esa plaza, en el Kokken, un restaurante de rollete moderno, y que justo el local de al lado era una pizzería que tenía mucho movimiento... jajaja, la que resultó ser. Pizzer... leer más | #guggenheim - #picasso - #pizzeria - #quintana
58 Tachón tiene PC portátil nuevomartes, 22 de agosto de 2023  El peque ha hecho noche en casa de Charlie, previo viaje desde Madrid a Japón, con escala en Roma. Y mira por dónde... ha saciado sus ganas de ordenador portátil nuevo: Charlie le vende el suyo; lo compró hace un año por 1.300€ y se lo deja a Alberto por 700€. Si no hay sorpresas inesperadas y negativas, la adquisición es un chollete. [en la imagen las especificaciones]
Dejando ya el asunto del peque, de lo de hoy poco que contar. Las temperaturas siguen al alza. Esta mañana he aprovechado el fresco, y que la clase con Maite se ha aplazado, para ir a caminar por la orilla de la ría. He cogido el metro hasta Deusto para ir desde allí hasta Sani y regresar. Lo de coger metro a Deusto es consecuencia de las fiestas de Bilbao, bajar al Casco bien por Solokoetxe, bien pot Iturribide, no es buena idea; mucho borracho cansado e irascible, y mucho mal olor, etc. De hecho en el apeadero del Casco Viejo se han subido al vagón una buena dosis de golfas y golfos, todas y todos en bastante mal estado; una pareja de pringaos se han sentado cerca de mí y se han dedicado a molestar a un grupete de chavalas bien jovencitas; de vergüenza ajena. En fin, caminata tan a gusto. En Sani he subido a casa a mear y a echar un vistazo: todo en orden. De regreso he vuelto a coger el metro en San Nicolás, ya que las calles estaban sucias, las gentes también y el ambiente también. Para comer? Carrilleras en salsa con arroz basmati. Para cenar? Tortilla de calabacín y otras verduras. El clima está apretando de lo lindo. | #tachon - #alberto - #portatil - #ordenador
59 Un lunes antes de un marteslunes, 14 de agosto de 2023  Maite ha decidido que demos un paso adelante, y nosotros dos no nos resistimos, pero hacemos lo que podemos, o lo que nuestras mentes nos conceden. Y al cabo de esa hora, de ocho a nueve, dejamos que el resuello vuelva a su ser y sin pausa pensamos en un almuerzo reconstituyente: algo con huevos, algo con proteínas, algo sabrosón, o algo al menos. Raquel está automedicándose amoxicilina e ibuprofeno: le duele una muela a la pobre; a ver. Así empieza nuestra mañana de lunes. Poco después, me ducho. Limpio y perfumado salgo a... nada básicamente, pero es fácil encontrar un «adónde» o un «para qué»; yo he fabricado una necesidad de lomo adobado y un estirar las piernas. Bajando por las escaleras de Solokoetxe, que ya he dicho mil veces que están en obras para remodelación postmoderna, me incorporo al flujo turístico de las 7 calles de Bilbao. Voy en busca de la antigua calle Tendería, ahora Goienkale o algo así, que viene a ser lo mismo pero traducido como cogido al pelo, ya sabes, cosas típicas de los nacionalismos del siglo pasado -ay amaaa-. He comprado lomo adobado, le he dicho al muchacho gordito con perilla: «ponme dos paquetes de seis tajadas ni muy gordas ni finas, por favor»... «y una morcilla». El muchacho ibérico me ha puesto al día de la evolución del negocio del cerdo. En el Casco Viejo hay dos tiendas, una en Tendería y otra en Artecalle; antes había otra en la calle Correo, pero cerró. También cerró una tienda enorme que había en el Ensanche, frente a la Mutua -¿la Mutua?-. Me ha explicado que son consecuencias del confinamiento y todo aquello -qué tiempos más dulces-. Luego he deambulado por el callejero, visitando locales habituales: Tyger, Tezenis, y tal. Para regresar he preferido ascender a Santutxu subiendo en el ascensor de Achuri, más por pereza que por otra cosa. En lo alto, Soraya me ha atendido en la frutería, me ha vacilado con los huevos y me ha buscado dos aguacates ni muy maduros ni muy verdes; qué grandes momentos de... leer más | #pelicula - #northman
60 Muslos Pollo, Arangoiti y Corte Ingléssábado, 05 de agosto de 2023  Funicular, Txacolí, caminata hasta Berriz (Hotel Artetxe), Arangoiti, Deusto (caña Blas de Otero), Campo Volantín, Corte Inglés (caña terraza y comida preparada en la 6: muslitos en salsa y dos tipos de ensaladas modernas), metro a Santutxu, Piérolas (vinitos), Palomar (botella de tinto de Pago Valladolid), siestorra, Tachón con problemas en el coche, y mosquito zumbón ilocalizable.
Este sábado hacemos plan propuesto por mi Raquel: subir a Archanda en funicular para una vez arriba deambular con propósito sin definir del todo, bien bajar a Sondica para regresar en tren, bien caminar por lo alto hasta descender en Enecuri a San Ignacio. Me parece un planazo. Dicho y hecho. A eso de las nueve y media salimos de casa. Por las Escaleras de Solokoetxe accedemos al Casco Viejo, que está poseído por las camionetillas del Ayuntamiento dedicadas con gran devoción a regar las calles con agente naranja. Atravesamos la zona y paseando por el Campo Volantín llegamos al funicular. Un recorrido en 45º que nos eleva hasta las cotas que rodean al Bocho por la zona norte. Archanda-Artxanda. Objetivo prioritario: desayuno precaminata. En el Txakolí nos aparcamos en el interior para dar buena cuenta de un pincho de tortilla con una CocaCola Zero y un agua con gas. Ya con las fuerzas recuperadas (¿?) nos ponemos en marcha siguiendo el sendero recientemente adecuado y aún por terminar, la vía verde que unirá Enecuri con Santo Domingo (enlace). En Bérriz nos sorprendemos con lo bonito que es el Hotel Artetxe, no lo imaginábamos así de bien; un buen sitio para disfrutar. Y como justo en Bérriz se termina la parte preparada de la vía verde o roja, optamos por descender hacia Arangoiti por un camino que un viandante nos confirma que efectivamente llega hasta Arangoiti. Llegamos a Arangoiti por un camino, mitad asfalto, mitad escaleras de hormigón; una gozada de caminillo para dar un voltio, obviamente mejor bajarlo que subirlo. El barrio está muy mejorado, trasmite una... leer más | #funicular - #archanda - #artxanda - #berriz - #arangoiti - #deusto - #corteingles - #vino - #serie
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