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111 Naoko, Reiko, Midori, Esther, Nerea y Raquel Ahora es un buen momento para liquidar el registro y pasar a otras cosas. Hace unos minutos, sobre las siete de la tarde, ha llamado Raquel para contarme que Nerea estaba con Esther en Urgencias, supongo que en las de Basurto. Parece ser que la Tata de nuevo está padeciendo una taquicardia, una angustia de origen y destino indefinidos, desconocidos más bien. Raquel, por supuesto, ha salido disparada para allá, normal. Así que aquí me quedo yo, sin una visión clara del futuro inmediato, las opciones son pocas, las hay buenas y las hay malas, y por mi tendencia al optimismo -algo que con los años se ha ido mitigando, pero de esto ya hablaré en otras líneas- me inclino a aventurar que todo tiene pinta de ser un ataque de pánico idéntico a los que ya ha sufrido en los últimos tiempos, unos cuantos por cierto. Las chicas aspiran a que lo que le ocurre a Esther sea de categoría fisiológica, tipo "un algo en las arterias o en el corazón, o un desequilibrio hormonal o una carencia de vitaminas o minerales"; en ese plan. No entiendo porqué ese enfoque les parece más benigno que el que yo siempre propongo -una similitud con los agobios recurrentes que sufre Terín, pero de esto también ya hablaré en otro momento-, que se orienta hacia la calidad de la vida que lleva la chavala y a su filosofía personal tan extraviada y tan desequilibrada. Que quede claro que yo me atengo a los síntomas, algunos muy videntes, llamativos más bien. Incluso Raquel ya se ha dejado caer recientemente con comentarios del tipo «¿la Tata ya le contará a su psicóloga que le pega a la priba como si estuviera muerta de sed recorriendo el desierto de la existencia?». El alcohol. Suelo decirle a Raquel que Esther, para dar un paso firme en el camino hacia una mejoría, hacia una vida más feliz y sosegada, es necesario que aparque la bebida, al menos durante un período que permita evaluar resultados. Esto yo lo veo imposible, es más, si está tarde o esta noche l... leer más | #esther - #urgencias - #taquicardia
112 Miércoles: vodka con tónicamiércoles, 27 de agosto de 2025  El madrugón gatuno no me lo quita ya nadie. Serían las cinco y mucho de la noche cuando, cansado de aguantar los maullidos y los bufidos de Indi, me he puesto en marcha con la decidida intención de no regresar al tálamo y aprovechar ese tiempo de silencio para supervisar mi pasado telemático, más imaginario que real, pero mío. Tras un buen repaso a mis visitas habituales, monto el tinglado para conectar con Maite a eso de un par de minutos antes de las ocho para nuestra sesión semanal de «piernas». Sin novedad; superando poco a poco los límites del cuerpo y de la mente, que vienen a ser la misma cosa, aunque corrientemente hacemos como que no. Al terminar se supone que íbamos a practicar yoga, pero optamos por darnos un descanso y pasar a otro orden de cosas. En mi secreto mundo interior yo estaba deseando dedicar durante la mañana un buen rato a la lectura de «Tokio Blues», para resolver la ecuación sentimental y colocar todas las variables en un esquema ordenado y coherente. Para ello me visto de calle y finjo tener claras las actividades, todas ellas del rango de "tareas domésticas"; en ese plan. El fingimiento no tendría sentido si no llevara a cabo dos o tres misiones, a saber. Hacer una devolución de Amazon en la oficina de Halcón Viajes de la calle del Piérolas; un pantalón blanco como para hacer yoga que insinué necesitar y que Raquel rápidamente cogió la indirecta y seleccionó uno "al descarte", y que resultó ser bastante ful -devolución al canto-. La segunda misión era más cotidiana: compras de supermercado. Este miércoles le toca en suerte al LIDL de al lado de casa; el motivo es obvio: no gastar tiempo en desplazamientos, para acumularlo en tiempo de lectura. Leche, huevos, yogures, bonito en aceite, cebolletas, lechuga, manzanas, agua con gas y lámpara LED sensor de movimiento. Un surtido variopinto -la lámpara no ha cuajado del todo, aunque está colocada en los bajos del módulo de la caldera para iluminar el escurridor de los cacharros de coci... leer más | #vodkatonic - #combinado - #murakami - #amazon - #vinagrearroz - #pechosyhuevos - #kawakami
113 Viernes de Semana Grandeviernes, 22 de agosto de 2025  Indi me saca de la cama cuando la oscuridad todavía enseñorea las calles y el silencio se escucha allá donde... se mire. No me importa. Las horas previas al amanecer son para mí un preciado refugio donde dar rienda suelta a mi pensamiento y a mi creatividad. Raquel también madruga; le pido que me deje espacio y tiempo y que espere en calma el momento para comenzar la rutina yóguica. Me da ese margen y todo fluye en paz. En «Mi rutina de Yoga» todos los momentos tienen coherencia y todos los esfuerzos conducen a lugares mentales donde se acompasan los pensamientos con los flujos corporales; es una maravilla. Esta mañana he constatado cómo la repetición y la constancia consiguen aumentar la capacidad de los músculos y los tendones, y todas las sensaciones son positivas. Me hago de rogar, pero me gusta. Estamos en el apogeo de las fiestas de Bilbao; viernes de Semana Grande / Aste Nagusia. Raquel ha propuesto ir a la Pérgola del parque de los Patos a ver, como el año pasado, las actuaciones de las bilbainadas, por hacer algo; y seguido comer en los alrededores; es un buen plan. En el tema «comer» hemos hecho una reserva en un «griego» de Pozas, uno que tiene compinche en Fernández del Campo y que ya conocimos en su momento (a mí me resultan ambos bastante indiferentes, pues no dejan de ser unas franquicias enfocadas a dar de comer de aquella manera y ofrecer un servicio de una calidad muy poco profesional; pero es lo que hay). La reserva es para la una y media, bien pronto, como me gusta a mí; de hecho la hora elegida es cosa mía, dejarlo para más tarde no aporta nada bueno, se rellena el tiempo con alcohol y no creo que sea ésa la mejor idea. Hasta la hora de salir, que hemos pensado sobre las once, me he puesto cómodo en la butaca y he disfrutado de una buena cantidad de páginas del «Tokio Blues» de Murakami. Once y pico. Bajamos por Iturribide al asco Viejo. Cruzamos el Puente del Arenal. Está todo atestado de gente, se mire donde se mire. Por la G... leer más | #yoga - #murakami - #tokioblues - #campuzano - #bilbainadas - #or-konpon - #restaurante - #griego - #kaliorixe
114 Strapatsada: la receta griega con tomate, huevos y queso fetaviernes, 22 de agosto de 2025  Ingredientes
- cuatro tomates
- tres huevos
- 100 gramos de queso feta
- dos cucharadas de aceite de oliva
- un diente de ajo
- sal
- pimienta negra
- orégano
Elaboración
- Rallar los tomates.
- Sofreír el ajo.
- Añadir los tomates rallados.
- Incorporar los huevos.
- Agregar el queso feta y el orégano.
Sencillos pasos y la strapatsada quedará con la misma pinta y sabor que en las cocinas de Grecia:
- Primero, lava bien los tomates. Puedes rallarlos directamente o pelarlos y cortarlos en cubos pequeños si prefieres una textura más rústica.
- Después, en una sartén mediana, calienta las dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Pica finamente el diente de ajo y sofríelo hasta que desprenda su aroma, cuidando de que no se dore demasiado.
- Añade los tomates rallados o picados a la sartén. Y deja que se hagan a fuego medio unos diez minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la mayor parte del líquido se haya evaporado y la salsa tenga una consistencia espesa.
- En un bol, bate ligeramente los huevos con una pizca de sal y pimienta. Viértelos sobre la salsa de tomate caliente y baja el fuego a mínimo. No pares de remover, integrando suavemente los huevos hasta que estén apenas cuajados: la clave es que queden jugosos, sin resecarse.
- Para terminar, retira la sartén del fuego y esparce por encima el queso feta desmenuzado y orégano seco.
| #huevos - #tomate - #quesofeta - #griego - #grecia
115 Curtis Yarvin EntrevistaCurtis Yarvin: “Se necesita una dictadura corporativa para reemplazar a una democracia moribunda”
En el último año, el pensador provocador ha dejado de ser una figura marginal de la llamada “Ilustración oscura” para instalarse en el centro de la guerra ideológica estadounidense como oráculo del ‘MAGA universe’
A primera vista, Curtis Yarvin (1973) parece el mensajero intelectual de una facción de extrema derecha conformada por multimillonarios de la costa oeste de Estados Unidos. Su trayectoria profesional mezcla aspiraciones tecnológicas con inclinaciones culteranas, como bautizar a dos de sus empresas Urbit y Tlon, una señal directa a Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, el célebre cuento de Jorge Luis Borges. En su reciente libro Gray Mirror. Fascicle 1: Disturbance, Yarvin revela una silueta diferente: un polímata(1) ambicioso pero disperso, el prototipo intelectual de una época intoxicada por el exceso de información y polarizada hasta el delirio: un tiempo de ciudadanos indignados y tan confundidos que pueden tragarse el primer disparate que les vendan. Existe, sin embargo, un tercer Yarvin: un pensador provocador, de mente inquieta y aspecto juvenil, que aboga por ideas antisistema como abolir la democracia y el gobierno para reemplazarlas por una tiranía corporativa de corte tecnocrático. En el último año, Yarvin ha dejado de ser una figura marginal de la llamada “Ilustración oscura” y cortensano de Peter Thiel —una de las personalidades más influyentes de Silicon Valley y Estados Unidos— para instalarse en el centro de la guerra ideológica estadounidense como oráculo del MAGA universe, aunque él insista en marcar distancia. The New York Times, The Washington Post y The New Yorker le han dedicado extensos perfiles. Sus ideas han rebotado en una docena de programas de televisión y podcasts con gran audiencia en la derecha radical, incluido el show de Tucker Carlson. Algunos insisten en que es el f...leer más | #neoliberalismo - #eeuu - #trump - #paraleer - #lectura
116 Yo, el cantamañanas Mucho estiramiento matinal; piernas con Maite y yoga con Raquel. Si te atienes al enunciado literario, la cosa tiene su aquel: Maite y Raquel, dos mujeres de relieve, aplicándose en restaurar mi salud corporal, y mental; y por su propia voluntad. Un espectacular arranque mañanero, no puedo pedir más, pero aún así me quejo: así soy de cantamañanas. En apariencia este martes ha sido un día de poca hostia, sí. Una salida a comprar al BM, pasando por donde mi china a echar un vistazo a los interruptores sin empotramiento; un vistazo fallido en el que ha caído en mi macutillo un rollo de cinta de carrocero -estoy con la movida de pintar el frente de la cocina...-. En el BM he comprado básicos clásicos: jamón de Basatxerri y queso de Santi, copos finos de avena, lechuga, cebolletas gordas, un calabacín y un pimiento rojo. De vuelta en casa me he entretenido con el Indi y sus mimos; y he preparado lentejas de vigilia, es decir, sin proteína animal, y en olla en abierto -de esto ya hablaré en otro contexto-. Indi ha pasado un mal momento, amagando vómitos; mucho aseo personal igual a muchos pelos en el estómago. Le he proporcionado atenciones y una sobredosis de caricias y mimos; es un mimosón. ¿Las lentejas? Bien, con un puñado de arroz. Durante la sobremesa en la butaca me he entretenido viendo un rato una película que trataba sobre la participación de la Ford en las 24 horas de Le Mans en el 1966; entretenida y tal, pero no mucho más. Después he comenzado a colocar cinta de carrocero en los lugares necesarios para comenzar a pintar en cualquier momento, mañana casi seguro, o no, quién sabe. Manzanas con queso fresco, tofu y requesón para cenar de modo intangible y sutil. En la cama una serie española... Una periodista con labios protuberantes investiga crímenes de muchachas jóvenes; interviene el omnipresente Coronado, en fin. | #pintura - #cocina - #yoga - #patri - #foto
117 Entrevista a Alex Karpmartes, 19 de agosto de 2025  { Por Maureen Dowd Reportando desde las Montañas Blancas en New Hampshire 17 de agosto de 2024 } Alex Karp nunca aprendió a conducir. «Era demasiado pobre», dijo. «Y luego fui demasiado rico».
De hecho, el Sr. Karp, cofundador y director ejecutivo de Palantir Technologies, la misteriosa y poderosa firma de análisis de datos, no se atreve a conducir. Ni a montar en bicicleta. Ni a esquiar cuesta abajo.
"Soy un soñador", dijo. "Empiezo a soñar y luego me caigo. Empecé a practicar tai chi para evitarlo. Me ha ayudado muchísimo a concentrarme en una sola cosa a la vez. Si me hubieras conocido hace 15 años, dos tercios de la conversación, solo estaría soñando".
¿Con qué soñaría? “Literalmente, podría ser un paseo que di hace cinco años”, dijo. “Podría ser alguna conversación que tuve en el posgrado. Podría ser algo que me molestó un familiar. Algo que dijo un colega, como: '¿Por qué dijeron esto? ¿Qué significa realmente?'”
El Sr. Karp es un multimillonario delgado y en excelente forma, con unos rizos entrecanos y rebeldes. Es introvertido y encantador (algo a lo que yo aspiro). Tiene TDAH y no puede ocultarlo si no le interesa lo que dicen. Después de un arranque de habla exagerada, pierde energía y tiene que reponer fuerzas en la bicicleta estática o leyendo. Aunque se considera diferente, parece que le gusta ser diferente. Disfruta provocando en el escenario y en las entrevistas.
"Soy judío, disléxico y racialmente ambiguo, así que puedo decir cualquier cosa", dijo sonriendo.
A diferencia de muchos ejecutivos de Silicon Valley, el Sr. Karp respaldó al presidente Biden, otorgándole un gran cheque, a pesar del escepticismo sobre su gestión de la frontera y su excesiva dependencia de las élites de Hollywood como Jeffrey Katzenberg. Ahora apoya a la vicepresidenta Kamala Harris, pero aún tiene fuertes quejas sobre su partido.
Cuando dona, dijo, lo hace en múltiplos de 18 porque «es místico: 18 ... leer más | #entrevista - #alexkarp - #palantir
118 Dilacerarjueves, 14 de agosto de 2025 Real Academia Española
- verbo transitivo
Desgarrar, despedazar las carnes de personas o animales. Usado también como pronominal.
Similar: despedazar, desgarrar, destrozar, lacerar
- verbo transitivo
Lastimar, destrozar la honra, el orgullo, etcétera.
| #palabra
119 Tachón me trae Tokio Blues en formato «libro»miércoles, 13 de agosto de 2025  Realmente es esta visita de media tarde, la de Tachón para traerme el libro de Murakami, el que estoy leyendo en el ebook, es éste el acontecimiento central del día en cuanto a su influencia en mi estado de ánimo y como generador de pensamientos y variaciones interesantes en el discurso interior. Me tensiona cuando se conduce con obstinación por senderos de los que se cree maestro consumado y en los que en verdad se siente perdido; hoy tocaba el asunto de su discordante actividad digestiva. Sé que le molesta mucho que introduzca el componente psíquico en todo el asunto de la causalidad de sus molestias y malestares, lo sé y no sólo lo sé sino que comparto esa especie de suspicacia sutil que le inspira derivar problemas de salud corporal hacia el espacio de las cuestiones neuronales, mentales, psicológicas. Tachón es puro nervio y desde siempre se ha comportado de un modo bastante hipocondríaco, por lo que sea. [En mi opinión necesita concederse margen para la diversión y el desfase.] El caso es que no consigue dejar atrás ese asunto de sus malas digestiones, sus deposiciones poco sólidas, etcétera. Está con la idea de ir a un experto en la materia, alguien que indague, que profundice, que remueva la mierda y localice patógenos, o comunidades bacteriales que no debieran estar en su interior; en ese plan. Pero, en fin, no soy yo quien le pueda dar solución a algo tan complejo y misterioso; quizás su gran esperanza haya que depositarla en la figura de Patri, quién sabe. El yoga de hoy se ha centrado en los tobillos y alrededores; me ha gustado mucho. Las compras de hoy: en el BM obviamente; huevos, pañuelos de papel y poca hostia más. La comida de hoy: ensalada de lechuga, rúcula y cebolleta, y muslos de pollo a la Air Fryer; los muslos hubieran necesitado unos minutos más para que la carne saliera limpia del hueso [en esta ocasión he puesto 15 minutos de un lado y 12 del otro; insuficiente, la próxima 16 y 16]. Después de comer me he apalancado en la butaca co... leer más | #tachon - #murakami - #tokioblues - #tormenta
120 El rebrote del Perejilmartes, 12 de agosto de 2025  Un día que se anunciaba corriente y moliente, enfocado a las clásicas movidas del día a día, un día así dio un giro inesperado cuando habíamos terminado de comer unos sabrosos filetes rusos acompañando a una ensalada de las habituales en estos últimos tiempos; el giro lo ocasionaron un par de botellas de vino francés que Raquel compró en el Primaprix, cuando salió a airearse un rato. Mi arranque también fue de los sencillos: tras la sesión de piernas con Maite, me ducho y salgo con carrito. En el Eroski compro 3 cajas de arena y en el BM medio kilo de carne de cerdo picada, y más leche y dos lechugas, y dos manojos de cebolletas y caprichos para la morcillita de Burgos. Al dejar la compra en casa, la nena me encargó una devolución de cosas de Zara en la zapatería de Santutxu 1; aprovecho el viaje para llevar a la Retoucherie unos pantalones que Raquel había apartado para llevar al contenedor de reciclaje y que una vez probados decidí que me los quedaba y que me iban a hacer un buen servicio cuando el tiempo atmosférico tornara a ser fresco y húmedo -o sea, en otoño-. La devolución no prosperó por temas de burocracia logística; el pantalón, en cambio, sí que pasó la prueba de la prueba y permanecerá ingresado en la mesa de operaciones hasta el miércoles, mañana. Por cierto, las chicas de la Retoucherie se jubilan a final de este mes; pero me han tranquilizado al informarme de que el negocio lo continuarán otras gentes, desconocidas de momento, no tanto cuando las eche un vistazo... Así era todo, sencillo, hasta que por cosas del destino me acerqué a saludar a Raquel, que reposaba los filetes rusos en la cama viendo tele, y le solté como quien no quiere la cosa... «jo, pues ahora yo ya me echaba un petita haciendo el vaguete en la butaca etc», y va ella y se sonríe con malicia graciosa y me da a entender que tiene «algo». Se levanta de la cama, va a su despachito y... ¡¡¡tiene una bolita de perejil envuelta en plástico de envoltura de paquete de tabaco... leer más | #eroski - #filetesrusos - #perejil - #oladecalor
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