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1 Múltiples zuritos con el famulio domingo, 12 de enero de 2025  Se anuncia un domingo sin lluvia. Está el invierno plenamente instalado en nuestra tierra y está comportándose como se espera de él: frío, húmedo y habitualmente desapacible. Pero este domingo la humedad se ha retirado durante unas horas y ha dejado todo el espacio libre al ambiente soleado; esto es bastante engañoso, pues se tiende a elegir un vestuario más liviano de lo que realmente se va a necesitar... como es el caso. El día comienza con las inquietudes habituales de la nena; eso sí, tras haber estado tirada en la butaca viendo una película horrible de dibujos animados franceses (muy mala muy mala). Cuando así le corroe la comezón suele ser corriente que haga uso de las tareas propuestas en TCI; como es domingo toca subir a Archanda/Artxanda. Las cosas de la nena. Yo no tengo claro que sea una buena idea lo de apretar las tuercas a mi hernia y le propongo que me espere arriba y yo hacer uso del funicular para ahorrarme las cuestas y los esfuerzos. Hasta ahí todo bien pensado, pero... ¡El funicular está disabled! Sí, ahí voy yo, vestido de montañero intrépido, bajando por Iturribide con gran decisión y cruzando el Arenal para llegar al apeadero del funicular tras recorrer animoso el arbolado del Campo Volantín. Sí, el funicular no está operativo; esto es así y no hay solución intermedia. Contacto con Raquel. Me dice que me está esperando en el punto de encuentro para desayunar pincho tortilla (en el Caserío obviamente); le respondo que no me espere, que mejor quedamos abajo, donde desee; me dice que «pues que mala pata», y decidimos reunirnos en la zona de Vía Vieja de Lezama. Pues eso. Yo no quería caminar cuesta arriba por si las moscas y, por las cosas de esas moscas, me doy el palizón por las calles de Uribarri, Matico, etcétera; una buena sudada. Para compensar un poco el esfuerzo recurro al ascensor del suburbano en la parada de Uribarri, línea 3. Una idea brillante, sin duda. Me bajo en la boca de Zurbarambarri y la quedada se organiza concretando... leer más | #raquel - #archanda - #funicular - #uribarri - #famulio - #fieston - #pelicula - #greyhound
2 Un miércoles y una nevada inminente, o nomiércoles, 10 de enero de 2024  Raquel sale al mundo laboral mucho antes que el sol se deslice por sobre las cumbres desgastadas de los montes que cuidan el oriente de mi ciudad. Y además hace un frío de mil demonios, y llueve lluvia fina y persistente. Raquel se ajusta a sus propias previsiones de los ayeres y camina sobre el frío hasta Uribarri, donde aún sobrevuelan recuerdos de noches etanólicas y amores sin pies; ni cabeza. Alberto, yo, me concede más de un turno de horas matinales y me libera de la obligación y el acumule; y así es agradable hacer buenos planes, los míos por example. Así todo, las horas dan para poco relleno y dan para mucho acolchado. Así, he puesto más empeño en sosegarme que en activarme, o, seré sincero, mejor hablar de las partes iguales, las dos mitades, o, seré concreto, las dos caras de una false moneda de oricalco. No hoy, no todas las horas del día, pero sí en estos breves y pasajeros minutos, sí ahora, me siento iluminado por las palabras, ésas que tantas y tantas veces y deslizado con esmero sobre blancos papeles; algunos no tan prístinos. [...] El orden no es tan útil como pudiera parecer, y aquello que carece de utilidad se transforma inmediatamente en algo superfluo; como yo. He comenzado a leer un libro de Ramón J. Sénder llamado «Bizancio»; el título bien pudiera haberlo pergeñado yo mismo, siempre que me hubiera pillado en un momento de elevación poética. El libro narra los avatares de los almogávares de la Gran Compañía Catalana cuando acuden al socorro del emperador de Constantinopla, Andrónico II Paleólogo, que estaba siendo hostigado por las tribus otomanas que estaban extendiéndose por el Asia Menor (eso que ahora llaman Anatolia, un concepto geográfico con menos carácter y menos carga mítica). Sénder se expresa tal que alguien de otra época, de una que ya no cuenta con coetáneos, de una época que quizás sea imaginada e imaginaria; una manera de contar que me agrada sobremanera, y que, con suerte, con mucha suerte, me puede ayud... leer más | #raquel - #presencia - #lavanderia - #ruben - #brecha
3 Lo más normalviernes, 27 de enero de 2023  Sí, lo más normal, lo que sucede habitualmente, habitualidad habitual, es que las tardes fluyan como exhaustas por mi textarea en blanco, casi en blanco, cubierta quizás por las palabras de la mañana y del mediodía, por las cosas relevantes que acontecen a la luz del sol, o a la sombra de los momentos más cargados de energía, o como se quiera explicar. Creo que no siempre es así, es más un argumento matemático, probabilístico, estadístico, logarítmico, que tiene que ver más con el azar que dispone e impone que con las realidades de los hechos y las fuerzas en acción. Creo. Esta mañana he viajado en metro hasta el intercambiador de San Nicolás para subir al convoy que viaja en dirección a Lezama o a Matiko, pero que siempre hace un receso en la estación de Uribarri, mi destino. He descendido con paso seguro del vagón y tras otear las dos opciones de salida he optado por la que decía "San Valentín de Berriochoa". Desde luego, y más para un intelectual de mierda como yo, eso me ha dado juego, me he puesto a pensar... «San Valentín de Berriochoa, qué obsesión tienen los nacionalistas vascos con los santos y las vírgenes, pero cero patatero con los dioses y menos aún con los semidioses; no hacemos carrera». Hace tiempo que dejé de decepcionarme con los convecinos que se arrastran sonámbulos tras la sombra cenicienta de la enseña de Sabino; una fatalidad, una desgracia que nos acompaña a todos los vascos de nuestra época, una pesada carga que nos embrutece y nos empequeñece; una eme. Llovía, no demasiado, no incómodos chaparrones sino fugaces goteras celestiales, humedades y ráfagas delicadas, frescores de Bilbao, de los de toda la vida. Daba bastante lo mismo en mi caso: paraguas de metro de diámetro, chamarra forrada en azul y suavidad y calzado goretex; todo lo imprescindible para no temer "al tiempo". Esta mañana sí tenía contenido, sí. Esta mañana, a las doce, cita en la sucursal de Trauco de la BBK, la que ya existía en su lugar mucho antes de que surgiera ... leer más | #bbk - #maialen - #trauco - #chicago
4 camino del curromartes, 20 de mayo de 2003 aquí me tienes, metido en el ford, camino del curro, recorriendo los 15 kms o los 15 minutos que separan algorta de uribarri, en esos momentos del día que tanto pesan en el estómago: los instantes que siguen a levantarse del sofá después de haber comido lentejas para inútiles [una de mis especialidades] jeje
circulando por la carretera de la avanzada, a toda pastilla, copando el carril de la izquierda a velocidad superior a la permitida [como todo dios, claro]
éste es uno de los puntos de mayor riesgo: hay que jugársela y lanzarse casi a ciegas para cruzar desde el carril de la izquierda hasta el de la derecha, atravesando carriles intermedios al tiempo que se sufre el acoso inmisericorde del resto de locos solitarios que van o vienen a/de sus currelos
en el ford la música brota bien de emisoras de fm pilladas al azar, al modo SEEK, o bien de cintas de cassette grabadas por mí hace ya tiempo, cuando aún uno tenía ganas de ocuparse en estas historias; el recurso al cassette suele ir asociado a estados de ánimo muy concretos, de ésos en los que uno siente hasta necesidades físicas musicales, como cuando luce un sol abrasador y la cabeza se te llena de recuerdos de las playas del puerto de sta.mª y todo en el universo parece pedir a gritos que cante bob marley; pues así, por ejemplo: waiting in vain... no se puede evitar
una vez superado este escollo el camino hacia deusto se abre cuesta arriba, sin peligro
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