2 La Laponia Española
sábado, 06 de julio de 2024

La búsqueda del silencio en ciudades o poblaciones abarrotadas y bulliciosas —como puede ser Barcelona, elegida como una de las más ruidosas de Europa— es un motivo cada vez más recurrente para salir de las capitales.

La conocida como Laponia Española hace referencia al entorno de los Montes Universales, entre Guadalajara, Cuenca y Teruel, es una de las zonas más despobladas de la ya conocida como España vaciada, cuya media es de 1,63 habitantes/km cuadrados. En un sentido más amplio abarca también la Serranía Celtibérica, que comprende territorios pertenecientes a 10 provincias (Teruel, Guadalajara, Cuenca, Soria, Zaragoza, Burgos, La Rioja, Segovia, Castellón y Valencia) y que representa un 13% de la extensión total de España.

Su nombre lo recibe precisamente por su baja densidad de población, con menos de dos habitantes por kilómetro cuadrado, aún menor que el de región escandinava. Sin embargo, ha hecho historia al recibir el reconocimiento de una de las zonas más silenciosas del mundo de la mano de Quiets Parks International, una asociación que se dedica a buscar y conservar los lugares más silenciosos del planeta.

El reconocimiento ha ido a parar a Montañas Vacías, una ruta ciclista que parte de Teruel y recorre casi 700km a lo largo de los Montes Universales, la sierra de Javalambre y la de Gúdar, mayoritariamente por pistas forestales y caminos.

El proyecto, tal y como recogen en El Mundo, nació hace seis años de la mano Ernesto Pastor, un ingeniero de telecomunicaciones de 41 años residente en Teruel. "Pensé que este tipo de viaje de aventura en bici, con la casa encima, era la mejor forma de experimentar de verdad el territorio, además de una forma de dinamización local con muchas posibilidades. Entonces había muchos pueblos que no habían visto un turista en la vida", señala al citado medio.

La ruta acaba de convertirse en el primer recorrido de Europa en recibir el certificado de Quiet Parks International, siendo el prim...

leer más

#teruel - #guadalajara - #paravisitar

3 Semana Santa Poética
miércoles, 13 de abril de 2022

Iniciamos viaje a Santelices a las 13:00, sentados formales los tres en nuestro maravilloso coche Dacia.
Parada en el Crucero a echar un café y un pincho.
Tomamos dirección a Medina de Pomar con la sana intención de comer en la cervecera; pero hete aquí que nos la encontramos cerrada. Así que haciendo cambio de plan sobre la marcha, nos vamos al pueblo con la idea de dejar al viejo en la casa e irnos Raquel y yo a comer donde Radú. Dicho y hecho.
Crema de coliflor, filete Raquel, bacalao con tomate yo, y queso con membrillo. Y a casa a ver qué hacía el poeta.
Y la cosa cambia radicalmente de cariz, pasando de la esperanza en unos días agradables a la amarga aceptación de la nula capacidad del rapsoda en convivir como una persona educada y tal y cual. ¿Qué? Pues toda la casa revuelta como si hubieran entrado a robar. La maleta de Raquel vaciada por encima de las camas. La maleta del viejo tirada en mitad del salón. Las naranjas y manzanas que se había empeñado en traerse de Bilbao desparramadas por la encimera de la cocina. Y todo así.
Raquel monta en cólera y se lía parda. Para desconectar del momento decidimos irnos a Reinosa a hacer compras en el Mercadona y de paso hacer copias de la llave del portal de Santelices (cosa que hice y que fue un fracaso, equivoqué la llave!!!)
Total que hicimos las compras y regresamos al pueblo. ¿Qué hacía el Jesús? Mezclar agua con harina y freírlo en aceite: una delicia según él, el summum de la magia gastronómica, el majar que la humanidad se está perdiendo, toda la humanidad excepto... él.
Moroquil.
Bueno, me da pereza continuar con los minidetalles del resto de este miércoles infructuoso.
Los siguientes días también nos traerán lo suyo, pues con este hombre no hay esperanza de cambio posible.

#2022semanasanta - #joshua

4 01-Z50 2021 / Cuerpos en demolición
martes, 10 de agosto de 2021

Por la mañana.
Después de muchas semanas retorno a las clases online con Maite, hoy hemos hecho piernas por no poder hacer brazos, las pesas aún están en el coche. La clase la hemos hecho a las ocho, en la terraza, a la fresca, muy a gusto.
Me preparo y salgo. Mi primer destino es comprar cajas de cartón, plástico de burbujas y aerosoles genéricos para agua en Chino.
Y manos a la obra:
Quitar todo el papel del pasillo, un palizón.
Antes de dar por terminadas las tareas mañaneras me dedico con intensidad a poner orden y limpieza en la cocina: encimera, fregadera, cajonera vaciada, etc. Viene Raquel y le enseño los avances. Sin ducha ni pasar por casa nos vamos a comer en el Batzoki.

Al mediodía comemos el menú en el Batzoki, yo ensaladilla y pechugas a la carbonara, Raquel vainas y chipirones a la placha. Y unos Bailys en la terraza.

Por la tarde.
Vamos los dos al piso de Jesús. Pasamos un par de horas largas dedicados a
orden y limpieza. Raquel se pone a la tarea de vaciar el mueble blanco de la sala y yo a llevar los libros del cuarto de Jesús al susodicho mueble. Y ordenar y limpiar, etc.
En total preparamos más de 17 bolsas de basura.

De vuelta a casa, preparo tortilla de bonito. Y punto.
Estos días estamos viendo en la cama la serie «Bad Blood», Declan, Vito, etc.

#zabalbide50 - #batzoki - #badblood - #declan - #serie

© Zalberto | enero - 2026