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701 La sencillez se llama Juevesjueves, 02 de febrero de 2023 Una de mis bobas supercherías consiste en hacer recaer sobre el jueves, el día de la semana, claro, sobre el jueves los acontecimientos que pueden presumir de alcanzar los puntos tope, por arriba como por abajo, de la categoría que se trate. Una chorrada de las mías, sin duda; pero no por ello se puede negar que el día de hoy, un jueves, si por algo ha destacado o si, simplemente, ha destacado, es por reunir en sus horas toda una sinfonía de actividades, momentos, pensamientos y emociones que con más nitidez definen la cotidianeidad más sencilla, más fácil y más plácida que es posible lograr en estos tiempos de mi vida tan poco sólidos, y tan indomables. Que porqué? Porque hoy hemos empezado el día tomando café ante el PC; después clase con Maite de abdominales, dándole duro a la rueda; sin pausa vestirme en modo sport para ir caminando a Sani escuchando a Steve Winwood y a Traffic, y dejarle al peque en su cama un par de camisetas y el chambergo verde que compré años ha en Burgos; de regreso pasar por la retoucherie a recoger mis prendas ya reparadas, la chamarra y los pantacas; en casa limpiar el arenero y salir a casa de la Tata a nada, a ver cómo teñía a Raquel de rubia oscura y echar un vistazo a las ñapas pendientes en su casa, tales como colocar enchufes en la cocina, colocar la tele nueva también en la cocina, montar un repetidor wifi en la zona de la entrada, blablablá; y de casa de Esther ir a comer al Oldsangai con la nena, ensalada marisco y pato Oldsangai, la nena ternera picante; y rematar esa parte del día regresando al barrio para entrar en el LIDL a comprar arena para el gato y una manta eléctrica para Raquel; y... La tarde en la butaca, con un gato calentito en mi regazo ramoneando en el móvil y en los canales ochenta del Imagenio. Ah, por cierto, he aplicado cola de carpintero en el mini rodapié de la encimera del lavabo del baño, que estaba medio despegada; ahora mismo está en proceso de secado, sujetada por un sargento. Cenamos sopa ... leer más | #sani - #oldsangai - #esther - #oldsangai
702 Necrópolis megalítica de La Lentejuela - Tebamiércoles, 01 de febrero de 2023  La mayor concentración de sepulcros megalíticos de la provincia de Málaga La necrópolis megalítica de La Lentejuela se sitúa a unos cinco kilómetros del casco urbano, en las estribaciones de la sierra homónima, concretamente en el paraje extremo suroccidental conocido como La Patrana. Desde aquí, dominando la parte alta y central del valle del Guadalteba, se puede divisar un imponente paisaje y un amplio territorio de sierras y campiñas.
Investigación y documentación del yacimiento
Fue en 1991 cuando, durante una prospección del Servicio de Arqueología de la Diputación de Málaga, se documentó por primera vez. Desde entonces se han realizado contadas intervenciones en el terreno con el objetivo de investigar y documentar el enclave megalítico.
Entre 2005 y 2008, la Universidad de Málaga y miembros de la Asociación Hisn Atiba investigaron el lugar y realizaron una excavación en uno de los sepulcros megalíticos que componen la necrópolis.
En 2021, miembros del Grupo de Investigación PAI HUM-440 de la Universidad de Cádiz han desarrollado una nueva actividad arqueológica en la que han aplicado nuevas tecnologías (dron, escáner 3D, etc.) a la documentación del yacimiento. Esta intervención ha sido el paso previo a un Proyecto General de Investigación entre cuyos objetivos estaría el de ampliar y actualizar el conocimiento que se tenía hasta ahora de la necrópolis.
Construcciones megalíticas Con un total de nueve construcciones megalíticas, concentradas en apenas seis hectáreas, la necrópolis puede considerarse la mayor concentración de sepulcros megalíticos de la provincia de Málaga.
Los sepulcros de galería, realizados con lajas de caliza y con dimensiones de entre 3 y 7 metros de longitud por 1 metro de ancho, están orientados predominantemente al este. Dos de estas nueve estructuras destacan por su monumentalidad, ambas están conformadas por un doble anillo peristalítico de diez metros de diáme... leer más | #meta - #neolitico - #yacimiento - #megalitismo - #megalitico - #necropolis - #paravisitar - #malaga
703 Una cuestión de estado de ánimomiércoles, 01 de febrero de 2023  {escuchando a Steve Winwood en directo tocando «Walking in the wind»} Sí, ésa es una cuestión. Hay otras cuestiones también muy relevantes, incluso más, pero como ahora mismo no sé a qué cuestiones me estoy refiriendo, pues esto entonces tampoco es relevante, o sí, no sé. Hay asuntos y/o cuestiones que con gran facilidad enturbian mi estado de ánimo habitual, el desenfado, el despreocupado, el sinmás; son los asuntos de la supervivencia en todos sus matices, los materiales y los corporales; a los asuntos espirituales hace ya tiempo que aprendí a no tener en cuenta, que no sé si es una ventaja o no, yo qué sé. Ayer viví una mañana en la que alguna de sus horas estuvieron coloreadas en gris niebla o en negro claro; las perspectivas económicas inminentes llaman a arrebato general, el dinero de nuevo fluye hacia las arcas de los banqueros y las noticias se nos dirigen en tono lastimero y con severas advertencias; y predomina la sensación de no haber sido más hormiga y menos cigarra; ya se sabe. (En base a eso ahora no escatimo los punto y coma). Hoy ya me he recuperado; sí, he enfocado la energía a solucionar temas pendientes, y actuar de esa manera siempre produce resultados positivos, mejora el ánimo, que es de lo que se trata. Desde primera hora me he puesto manos a la obra. He madrugado para ocuparme de Indalecio y desayunar cafelito leyendo noticas y mis cosas de esta web. Seguido me he sentado ante el PC, he respirado hondo y he emprendido la ardua labor de recuperar e pasar a pdf los recibos de la Seguridad Social del Convenio Especial del año 2022 para enviar a RRHH; además he localizado los documentos que avalan mi pase a estado de pensionista, la jubilación y eso; y he enviado todo eso por correo a los de T-Gestiona, como todos los años, pero esta vez con la esperanza de que sea la última y que surjan problemas nuevos. Cuando he liquidado el asunto importante me he adecentado y he salido al mundo a cumplir el ritual de la mañana. En la reto... leer más | #jubilacion - #retoucherie - #veterinario
704 ¿Qué es el rucking?domingo, 29 de enero de 2023 Como puedes imaginar, el entrenamiento de los marines de EEUU, y otros cuerpos militares en todo el mundo, requiere una gran preparación física, y cada país tiene sus técnicas. Sin embargo, prácticamente todos tienen un ejercicio en común: caminatas con una mochila muy pesada, una práctica de la que hay registros que se remontan al 700 a.e.c.
En el caso de los marines, el peso de su mochila, raciones, armamento y el resto del equipo está entre los 20 y los 30 kilos. Por supuesto, se espera de estos soldados que sean capaces de marchar durante horas, a lo largo de muchos kilómetros, llevando este peso a la espalda sin rechistar, y que incluso sean capaces de correr, saltar y nadar con esa carga a cuestas. Por eso el rucking forma parte esencial de su entrenamiento, y de ahí viene su nombre, (por rucksack, mochila en inglés).
Se ha hablado mucho de los beneficios de caminar para cualquier persona a cualquier edad. Caminar mejora la capacidad cardiovascular, la coordinación y la resistencia de las articulaciones, algo esencial en las personas mayores. Además, es un ejercicio aeróbico que quema grasa (siempre que se evite comer carbohidratos mientras se hace, claro), y aumenta la salud mental y el bienestar, reduciendo los niveles de estrés.
Sin embargo, caminar se queda corto para mantener y hacer crecer los músculos, un componente esencial si queremos vivir sanos más tiempo. En un estudio con personas mayores, comparando a quienes caminaban con quienes además de caminar hacían ejercicios de fuerza, se comprobó que las medidas de masa muscular, fuerza y agilidad eran mucho mejores en este último grupo. Por otro lado, aunque también tiene beneficios, correr es uno de los deportes más lesivos entre los aficionados, y acaba con las rodillas, caderas y espalda de muchas personas.
Las cosas cambian cuando caminamos y nos echamos peso a la espalda.
En realidad, comparados con otros primates, como los chimpancés, los seres humanos somos unos... leer más | #caminar - #mochila
705 Tachón escribiendo...sábado, 28 de enero de 2023 ―A ver, te cuento. ―Espera, ¿tienes un euro y medio suelto? ―¿Eh? Sí, tranqui, ya meto yo para el billar y las birras las pagas tú. ―Correcto. ―Pues lo que te iba a decir, a ver, la cita de ayer fue un puto desastre. ―Con la espiritual. ―Nono, esa fue el viernes, que es la otra con la que he quedado. ―Ah vale. Joder, estás a tope, colega. ―Ya, eh, dos de dos, tío, doble fracaso. Pero con la del viernes es que no me entendí y apareció en mi barrio cuando le había cancelado el plan el día anterior. ―Eso me dijiste. Pero ¿cómo no entiende si le has dicho que mejor quedar otro día? ―¡No lo sé, tío! Pero así fue. ¿Vas a lisas o a rayadas? ―Lisas. ―Ok. Pues eso, lo que te decía, que con la primera fue menos desastroso que con la que te voy a contar ahora, porque, sin más, fuimos a dar una vuelta y, como ella había quedado en Bilbao para comer con unas amigas o no sé qué, pues al final estuvimos una hora por ahí y ya está. ―¿Y desastre por qué? ―A ver, igual he exagerado con lo de desastre en este caso, porque fue… Sin pena ni gloria. ―Era el primer día que os veías y no estuvisteis ni dos horas, ¿no? ―Sí. ―Igual le puedes dar una segunda oportunidad a la chica. ―Le dije que si quería podíamos vernos otro día y me dijo que se lo iba a pensar. ―Ah, coño. ―Creo que la cosa se torció cuando se me notó que algo que había dicho me había parecido una chorrada. ―Jajaja, pero ¿te reíste de ella o qué? ―No, a ver, no me reí de ella, ¿pero igual se lo tomó así? No sé. ―¿Qué dijo pues? ―Que le gustaba creer que hay cosas en la vida que pasan porque el universo lo quiere. ―Uff… Espiritual. ―Creo que no le gustó que no me lo tomara en serio. ―El universo. ―Sí, tío, el puto universo. ―Igual el universo le ha dicho que mejo... leer más | #tachon - #literatura
706 Lo más normalviernes, 27 de enero de 2023  Sí, lo más normal, lo que sucede habitualmente, habitualidad habitual, es que las tardes fluyan como exhaustas por mi textarea en blanco, casi en blanco, cubierta quizás por las palabras de la mañana y del mediodía, por las cosas relevantes que acontecen a la luz del sol, o a la sombra de los momentos más cargados de energía, o como se quiera explicar. Creo que no siempre es así, es más un argumento matemático, probabilístico, estadístico, logarítmico, que tiene que ver más con el azar que dispone e impone que con las realidades de los hechos y las fuerzas en acción. Creo. Esta mañana he viajado en metro hasta el intercambiador de San Nicolás para subir al convoy que viaja en dirección a Lezama o a Matiko, pero que siempre hace un receso en la estación de Uribarri, mi destino. He descendido con paso seguro del vagón y tras otear las dos opciones de salida he optado por la que decía "San Valentín de Berriochoa". Desde luego, y más para un intelectual de mierda como yo, eso me ha dado juego, me he puesto a pensar... «San Valentín de Berriochoa, qué obsesión tienen los nacionalistas vascos con los santos y las vírgenes, pero cero patatero con los dioses y menos aún con los semidioses; no hacemos carrera». Hace tiempo que dejé de decepcionarme con los convecinos que se arrastran sonámbulos tras la sombra cenicienta de la enseña de Sabino; una fatalidad, una desgracia que nos acompaña a todos los vascos de nuestra época, una pesada carga que nos embrutece y nos empequeñece; una eme. Llovía, no demasiado, no incómodos chaparrones sino fugaces goteras celestiales, humedades y ráfagas delicadas, frescores de Bilbao, de los de toda la vida. Daba bastante lo mismo en mi caso: paraguas de metro de diámetro, chamarra forrada en azul y suavidad y calzado goretex; todo lo imprescindible para no temer "al tiempo". Esta mañana sí tenía contenido, sí. Esta mañana, a las doce, cita en la sucursal de Trauco de la BBK, la que ya existía en su lugar mucho antes de que surgiera ... leer más | #bbk - #maialen - #trauco - #chicago
707 Cervezas que aún rezumanjueves, 26 de enero de 2023 Todo día postcervezas en exceso tiene su aquel, y éste también. La clase de Maite la he sobrellevado más bien que mal, pero haciendo lo justito, o sea, poco. Después de la clase me he encargado como siempre de las tareas del hogar, haciendo tiempo para salir de compras; dando tiempo a mi cuerpo y a mi mente para que se recuperara un mínimo de las secuelas del pedete de ayer. Raquel sale a dar una vuelta. Hace un primer destino en el Jarritas, a devolver a Jose la bolsa con las ropitas que ayer el nene se llevó como si tal cosa y que no recuerda de ninguna manera. Cosas de la vida. De allí se ha largado al centro, de compras. Por mi parte, yo, he salido de compras por el barrio. En la clínica veterinaria de Indalecio he comprado una bolsa de pienso de 1,5 kg por la que he pagado la ingente cantidad de 18,95€; qué barbaridad. De ahí al BM a por cosas; leche, pipas, cocacola, etc. Un pase por la frutería a comprar aguacates, cebollas, ajos y champiñones, y a casa a ir preparando comida. Cuando aún no había arrancado con los fuegos, me llama Raquel con una propuesta irresistible: «¿Y si bajas y comemos por aquí?». Buah chaval, comer en el Oldsangai es una de mis pasiones, jeje. Son las dos y ya estamos sentados en una mesita del chino. Ensalada de algas y fideos de arroz frito; y el bol del maravilloso arroz del Oldsangai. Me he puesto morado, como siempre. Raquel me ha regalado un buff negro, suave y sedoso; me ha encantado. Y a casa a descansar. Tarde de apalanque y tele y pipas y PC. Al anochecer tortilla francesa, medio aguacate y un yogur de plátano. Ah, y hemos probado unas ciruelas pasa que he comprado en la frutería; muy ricas, y muy digestivas.
| #pienso - #oldsangai
708 Un miércoles movidito y enigmátricomiércoles, 25 de enero de 2023 Creo que un miércoles tan completito merece un buen resumen, pero resumen al fin y al cabo. A primera hora me siento bastante pletórico, al menos lo suficiente como para sentirme muy predispuesto a salir a caminar con el objetivo de buscar un Jack&Jones en el que hacer realidad mi sueño de comprar un buen chambergo para abrigarme bien durante el inminente invierno castellano manchego que nos espera al cabo de breves semanas. El día es frío y húmedo. Las primeras horas son más propicias para moverse sin necesidad de paraguas: las que me apropio para descender al Casco Viejo por las escaleras en obras de Solokoetxe. El Casco lo cruzo sin miramientos y me dirijo con decisión hacia Zubiarte por sobre los adoquines del Campo Volantín. Hago un cambio de margen mediante el Puente del Padre Arrupe y por los bien cuidados jardines del entorno del rascacielos de Iberdrola me presento ante el pretencioso edificio comercial. El espacio de Jack&Jones en Zubiarte se encuentra ubicado a escasos cinco metros de la entrada principal del complejo. Allá penetro con decisión. Calzo cascos y músicas de The Association me envuelven y me adornan con ese aura misteriosa que me hace ser y/o parecer más grande y profundo; como a mí me gusta. Enredo unos segundos en las prendas de abrigo. Al poco una voz femenina me interpela, «¿puedo ayudarle en algo?». «Pues mira sí», le respondo. Y a partir de ese momento me pongo en las manos y en los ojos de la muchacha dependienta; amabilidad y aspiración de ventas. El caso es que días antes vi en las publicidades de Instagram un chambergo negro muy chulo, de Jack&Jones; ahí el origen de todo esto. Y el caso, también, es que en la tienda tienen el susodicho anorak negro, acolchado y suave. Me pruebo varios más, pero el reclamo en negro sigue siendo el favorito de todas las apuestas; finalmente lo compro. 69,95€, un precio aceptable. Como hombre previsor que soy sin duda, me presento ante el modo comercial portando en la espalda mi mochila ... leer más | #pension - #zubiarte - #chambergo - #jack&jones - #chamarra - #zara - #terin - #esther - #pedete - #misterio
709 Actividades marcianasmartes, 24 de enero de 2023  Hoy el despertar ha adelantado su horario habitual. Serían las 5 y poco cuando me he cansado de darle al coco en la cama y me he levantado con sensación de gran empuje; supongo que tiene bastante que ver con mi actual estado anímico el hecho de haber dejado aparcado el tabaco y también el tener más controlado el consumo de alcohol. Como todas las mañanas, tras dar de comer al chaval, me he sentado tranquilamente ante mi PC a consultar el mundo, mientras he ido dando cuenta con deleite de una gran taza de café con leche; y un par de visitas al doctor Roca, ya se sabe, y con gran éxito también. Esta mañana Raquel está muy reconcentada en sus labores telefónicas, ya que tiene que preparar un PowerPoint para hacer una presentación a unos becarios en lo que resumirles con claridad su actividad y la de su gente; lo típico que a Raquel se le da bien. Al de un par de horas ya tiene aquello bien encaminado y se la nota más relajada y bastante satisfecha, ufana. Motivado por la amanecida me he puesto en marcha. Lijado de uñas, ducha, afeitado y aplicación de pomada en las delicadas uñas de mis pies. EL primer destino ha sido el estanco: Raquel me ha pedido con muchos mimos que le comprara tabaco; en fin. Se lo he subido y me he vuelto a bajar a la calle, esta vez a la frutería a comprar muchas mandarinas, unos plátanos, champiñones y dos docenas de huevos (jeje); y he subido las compras a casa, las he colocado en sus lugares habituales y he preparado el carrito para llevar las sábanas recién lavadas y aún mojadas a la lavandería de la calle Santutxu, que probamos hace unas semanas y que nos sugirió la idea de llevar allá las coladas que requirieran un secado adecuado en temporadas de mucha humedad ambiente, como es el caso. Y a la lavandería que me he ido con mi carrito, el móvil y mis cascos; hoy he descubierto por casualidad un álbum de George Harrison, el "WonderWall Music", que he leído que encantó a su hijo, y que me ha parecido (y me sigue pareciendo) una de... leer más | #lavanderia - #LIDL
710 Finde enero-23 Santelices / El sábadosábado, 21 de enero de 2023  Amanece el caos en Santelices House. Los humanos, la perra y el minino inician la danza del nervio tremendo. Hay plan. El plan es montañear a la Cruz, pero a poco de iniciar el camino se decide buscar una alternativa diferente: caminar por la vía verde hasta llegar a la altura de Quintanabaldo, y regresar por el mismo camino. Y, bueno, todo ha ido bien, incluso la mala hostia de una que yo me sé ha quedado soterrada por el buen ambiente y los rayos del sol. Hay que decir que nunca deja de sorprenderme la gran capacidad para el pataleo de Esther, ese comportamiento de chavala infantiloide y maleducada le queda como anillo al dedo, lo domina. Yo si consigo controlarme opto por hacer como si nada y doy palique a mi gusto, sin detenerme a preguntarme si mi conversación y mi tono le molestan, a la Tata claro; en esta ocasión de entretuve con mis movidas habituales: fotos, videos y sacar a colación temas variados, hala. De regreso al pueblo Esther se queda en casa dando forma al guiso de alubias y el resto nos vamos dando un paseo hasta donde Ascen para hacer el aperitivo; al rato aparece Esther, en coche, y se apunta al vermut. Y a casa a comer. Esther ha preparado su alubiada con un gran despliegue de cazuelas y cacharros variados: la cocina parece estar en la zona del frente de Bajmut, por lo menos. ¿Las alubias? Muy ricas. A partir de ese momento los gases intestinales y el resto del panorama toman el control de la escena y hacen valer su presencia; pero sin más, es lo suyo. Y a vaguear en la cama hasta el día siguiente. | #express - #202301findesantelices - #viaverde - #quintanabaldo - #alubiada
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