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91 Cómo el ser humano logró sobrevivir a la última glaciación
miércoles, 01 de marzo de 2023

Un análisis genético pionero muestra cómo el ser humano logró sobrevivir a la última glaciación en Europa

Los humanos modernos llegaron a Europa hace unos 45.000 años. Vivieron como cazadores-recolectores en épocas difíciles, como el Último Máximo Glacial (la época de máxima extensión de las capas de hielo, hace entre 25.000 y 19.000 años). Los arqueólogos conocen las distintas culturas que surgieron en esa época por los artefactos que dejaron tras de sí, pero la escasez de fósiles humanos significa que se sabe poco sobre los movimientos e interacciones de los propios humanos que vivían en condiciones especialmente hostiles.

Los análisis de datos genómicos publicados esta semana en Nature y Nature Ecology & Evolution revelan los movimientos detallados de los antiguos europeos. Los hallazgos arrojan luz sobre la historia genómica y la suerte cambiante de las poblaciones desde el Paleolítico Superior hasta el Neolítico, indican los investigadores en una nota de prensa.

En el artículo publicado en Nature, Cosimo Posth y sus colegas analizaron los genomas de 356 antiguos cazadores-recolectores, incluidos los nuevos datos genómicos de 116 individuos de 14 países de Eurasia occidental y central, datados entre hace 35.000 y 5.000 años.

Identifican una ascendencia desconocida hasta ahora, en individuos de Europa occidental asociados a la cultura Gravetiense, que sobrevivió durante el Último Máximo Glacial en individuos del suroeste de Europa y se extendió hacia el noreste con la expansión de la cultura Magdaleniense después de este periodo.

Por el contrario, en el sur de Europa se produjo un reemplazo de la población local durante el Último Máximo Glacial, a medida que los ancestros asociados a la cultura epigravettiense penetraban en la península itálica, probablemente desde los Balcanes. A partir de hace unos 14.000 años, una ascendencia estrechamente relacionada con estos individuos del Epigravetense se extendió por toda Europa, s...

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#meta - #historia - #prehistoria - #glaciacion - #genetica

92 Una cuestión de estado de ánimo
miércoles, 01 de febrero de 2023

escuchando a Steve Winwood en directo tocando «Walking in the wind»

Sí, ésa es una cuestión. Hay otras cuestiones también muy relevantes, incluso más, pero como ahora mismo no sé a qué cuestiones me estoy refiriendo, pues esto entonces tampoco es relevante, o sí, no sé.
Hay asuntos y/o cuestiones que con gran facilidad enturbian mi estado de ánimo habitual, el desenfado, el despreocupado, el sinmás; son los asuntos de la supervivencia en todos sus matices, los materiales y los corporales; a los asuntos espirituales hace ya tiempo que aprendí a no tener en cuenta, que no sé si es una ventaja o no, yo qué sé.
Ayer viví una mañana en la que alguna de sus horas estuvieron coloreadas en gris niebla o en negro claro; las perspectivas económicas inminentes llaman a arrebato general, el dinero de nuevo fluye hacia las arcas de los banqueros y las noticias se nos dirigen en tono lastimero y con severas advertencias; y predomina la sensación de no haber sido más hormiga y menos cigarra; ya se sabe. (En base a eso ahora no escatimo los punto y coma).
Hoy ya me he recuperado; sí, he enfocado la energía a solucionar temas pendientes, y actuar de esa manera siempre produce resultados positivos, mejora el ánimo, que es de lo que se trata.
Desde primera hora me he puesto manos a la obra. He madrugado para ocuparme de Indalecio y desayunar cafelito leyendo noticas y mis cosas de esta web.
Seguido me he sentado ante el PC, he respirado hondo y he emprendido la ardua labor de recuperar e pasar a pdf los recibos de la Seguridad Social del Convenio Especial del año 2022 para enviar a RRHH; además he localizado los documentos que avalan mi pase a estado de pensionista, la jubilación y eso; y he enviado todo eso por correo a los de T-Gestiona, como todos los años, pero esta vez con la esperanza de que sea la última y que surjan problemas nuevos.
Cuando he liquidado el asunto importante me he adecentado y he sal...

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#jubilacion - #retoucherie - #veterinario

93 Felshtinsky: «Solo la intervención directa de la OTAN detendrá a Putin en Ucrania»
sábado, 10 de diciembre de 2022

«La democracia no tuvo nunca la menor oportunidad en Rusia», dice Yuri Felshtinsky (Moscú, 1956). Los ocho años de Boris Yeltsin, entre 1991 y 1999, fueron un espejismo, porque tras las bambalinas conspiraban oscuros intereses que no creían ni en la economía de mercado ni en el estado de derecho.

Vale, pienso mientras escucho en la Fundación Rafael del Pino a este historiador rusoestadounidense. Los fácticos no descansan, ni en Rusia ni en ningún otro lado.

Pero Felshtinsky no se queda ahí.

De acuerdo con su tesis, Vladimir Putin es el último representante de una larga dinastía de espías que lleva moviendo los hilos del Kremlin desde 1982. Ese año la sorda batalla que desde 1917 venían librando el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Comité para la Seguridad del Estado (más conocido por sus siglas en ruso, KGB) se decantó en favor de este último. «El PCUS colapsó tan fácilmente en 1991 porque a la KGB no le interesaba mantenerlo al frente del país. Sus agentes necesitaban el control absoluto, sin cortapisas ideológicas».

«¿Para qué?», le pregunto.

«Para dominar el continente», responde sin inmutarse, y añade más adelante: «Si echa un vistazo al mapa, no hay ni un vecino al que la URSS no arrebatara una rebanada de territorio». Es, por lo visto, superior a sus fuerzas, y Felshtinsky entiende que a los occidentales nos «suene un poco estúpido, primitivo, irracional, loco», pero en lo más hondo del alma eslava alienta la eterna sospecha de que «todos quieren destruirlos».

Huir a toda costa
Felshtinsky descubrió pronto cuál era la verdadera naturaleza de Putin. Corría 1999 y Boris Berezovski lo había contratado para que escribiera su biografía. El oligarca se hallaba en la cúspide de su carrera. Era propietario de la petrolera Sibneft y accionista mayoritario de la principal televisión del país, la ORT, que había puesto al servicio de Yeltsin. «Se le consideraba la eminencia gris del régimen», dice Felshtinsky. «Nada o...

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#politica - #rusia - #guerra - #ucrania - #putin

94 La Catedral de Mejorada del Campo
domingo, 04 de diciembre de 2022

La catedral de Justo Gallego, el ímpetu de la fe.

Creyente o no, es imposible mostrar indiferencia al visitar esta catedral e, indagando un poco, sabiendo que se construyó sin plano alguno ni proyecto.
Dice un refrán que «la fe mueve montañas». Esta contundente frase podría aplicarse a Justo Gallego y a su proyecto durante gran parte parte de su vida, la construcción de la Catedral de Mejorada del Campo, levantada en casi toda su totalidad con materiales reciclados o deshechos de obras tan variados como ladrillos, que recogía de una fábrica cercana, bidones de gasolina, que usó a modo de moldes para levantar las columnas, ruedas de bicicleta, botes, alambres…, en definitiva, cualquier útil de construcción o de la vida cotidiana que le sirviera.

Una obra que provino de una promesa que el propio Justo hiciera al enfermar de tuberculosis, afirmando que levantaría una catedral en honor a la Virgen del Pilar si lograba recuperarse ¡Dicho y hecho! La enfermedad le apartó de su vida monástica pero no de su fe, que demostraría afrontando este proyecto durante más de 60 años, que a cualquiera nos parecería inabarcable.

Es probable que muchos creyentes quieran ver un designio divino al visitar la catedral, un edificio construido sobre un terreno de 4700 metros cuadrados heredado de su familia, que alberga dos claustros, un baptisterio y una cripta subterránea, con una altura máxima de 35 metros, una planta de 50 metros de ancho y 20 de largo, 12 torreones, 28 cúpulas y más de 2000 vidrieras, fabricadas meticulosamente por él mismo, pegando cristales molidos de colores, de auténtica filigrana.

#paravisitar - #madrid - #catedral

95 Elogio de la ociosidad, por Bertrand Russell
jueves, 13 de octubre de 2022

I

Como la mayoría de mi generación, me crié con el dicho “Satanás encuentra algún mal que las manos ociosas puedan hacer”. Como fui un niño sumamente virtuoso, creí todo lo que me dijeron y adquirí una conciencia que me ha mantenido trabajando duro hasta el momento presente. Pero aunque mi conciencia ha controlado mis acciones, mis opiniones han sufrido una revolución. Creo que se trabaja demasiado en el mundo, que la creencia de que el trabajo es virtuoso causa un daño inmenso y que lo que se debe predicar en los países industriales modernos es muy diferente de lo que siempre se ha predicado. Todo el mundo conoce la historia del viajero en Nápoles que vio a doce mendigos tumbados al sol (era antes de los días de Mussolini) y ofreció una lira al más perezoso de ellos. Once de ellos se levantaron de un salto para reclamarla, así que se la dio al duodécimo. Este viajero estaba en lo cierto. Pero en los países que no disfrutan del sol mediterráneo la ociosidad es más difícil, y se necesitará una gran propaganda pública para inaugurarla. Espero que después de leer las siguientes páginas, los dirigentes de la YMCA inicien una campaña para inducir a los jóvenes de bien a no hacer nada. Si es así, no habré vivido en vano.

Antes de presentar mis propios argumentos en favor de la pereza, debo deshacerme de uno que no puedo aceptar. Siempre que una persona que ya tiene lo suficiente para vivir se propone dedicarse a algún trabajo cotidiano, como la enseñanza escolar o la mecanografía, se le dice que esa conducta quita el pan de la boca de los demás y, por lo tanto, es perversa. Si este argumento fuera válido, sólo sería necesario que todos fuéramos ociosos para que todos tuviéramos la boca llena de pan. Lo que olvidan quienes dicen esas cosas es que un hombre suele gastar lo que gana, y al gastarlo da empleo. Mientras un hombre gasta sus ingresos, pone tanto pan en la boca de los demás al gastarlo como el que les quita a los demás al ganarlo. El verdadero villano...

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#filosofia - #filosofo - #bertrandrussell - #pereza - #ociosidad - #aburrimiento

96 La trampa ideológica de Vladímir Putin
lunes, 03 de octubre de 2022

El discurso “programático” de Vladímir Putin con motivo de la anexión rusa de las provincias orientales de Ucrania no ha sido un repentino arrebato de furia antiestadounidense. En los últimos años, Putin ha ido desarrollando un corpus de pensamiento político destinado a hacer frente a las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos con una forma rusa distintiva de excepcionalismo. En su visión, el conflicto de Rusia con Occidente no es sólo un choque de aspiraciones geoestratégicas; es también una profunda falla civilizatoria, una colisión entre los supuestos valores universales de Occidente y la búsqueda de una identidad propia por parte de Rusia.

Occidente no es un espectador inocente en este choque ideológico, ya que siempre ha creído altaneramente que la paz con Moscú dependía de si Rusia buscaba un lugar en la órbita occidental o se aferraba a los valores tradicionales que han conformado la civilización rusa. Sin embargo, el desafío de Putin al principal logro de la victoria estadounidense en la guerra fría (una arquitectura de seguridad europea basada en la integración de toda Europa oriental en la esfera occidental) viene acompañado de la exaltación de la médula no occidental de la historia y la tradición rusas, a saber, el cristianismo ortodoxo, la diferenciada cultura de Rusia y el ethos de un país poderoso y orgulloso de su inmensidad geográfica.

La ansiedad demográfica de Putin se ha convertido en una obsesión.

Las fuentes de inspiración ideológica de Putin se remontan a la época zarista. Es ahí donde acude en busca de una galvanizadora ideología vieja-nueva con la que sustituir la derrotada Weltanschauung comunista. Su fallecido mentor es el filósofo cristiano-fascista Iván Ilyín, cuyos restos Putin repatrió en el 2010 desde Suiza, donde había vivido y muerto como enemigo jurado de los bolcheviques. De modo llamativo, Putin también repatrió los restos del jefe militar de los rusos blancos, el general Antón Denikin, y los del escritor I...

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#rusia - #putin

98 Burgos capital
lunes, 05 de septiembre de 2022

Excursión mañanera a Burgos capital.
Vamos por el páramo de Masa, que es mi ruta favorita para viajar en coche a Burgos.
El día luce espléndido, soleado y fresco.
Al Indalecio le hemos dejado a cargo de la casa, con sus croquetas y sus cosas.
La primera parada es el Decathlon que se encuentra en las afueras, en la carretera de Madrid, en una zona comercial. Esa parada era la prevista, pero al llegar a la zona comercial nos encontramos que hay allá un Corte Inglés en toda regla, por lo que decidimos investigarlo en primer lugar.
A lo tonto en el Corte Inglés compramos unas cuantas cosas que llevábamos en mente. Cosas como una plancha nueva para quemar comida, o una camiseta, o una sartén de 20 cm., o unas botellas de cava y de vino. En fin, a gusto. Además aprovechamos para desayunar un pincho rico.
Y después... al Decathlon, como estaba previsto y planeado.
Compras variadas. Raquel, además de calcetines y cosas por el estilo, se ha pillado una chamarra de tejido polar muy apropiada para los fríos de la zona, en tonos grises y con detalles en rojos y similar. Yo he aprovechado para comprar detalles útiles para la vida montañera: una bolsa de 1 litro para agua en mochila, unos calcetines, unos slips, una cajita para llevar los imprescindibles en la mochila, un par de camisetas y fijo que algo más que ahora no recuerdo.
Ya de regreso al pueblo hacemos una parada bricolajera en el BricoMark. Raquel quiere mirar pinturas para darle un aspecto nuevo a las mesillas y el cabecero del cuarto pequeño del pueblo. No encuentra lo que busca y yo aprovecho para comprar un enchufe doble para el secreter y un minijuego de brocas.
Y a la carretera de regreso a Valdeporres. Pero, pero primero una cervecita en un hotel en Sotopalacios, y después, después otra paradita en la cervecera de MedinaBella a comer un pollo con su jarra de cerveza de litro y medio.
¿Qué más? Pues que al llegar al pueblo, y tras dejar en casa todas las compras y demás, nos apalancam...

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#202209santelices - #burgos - #corteingles - #decathlon

99 El mayor conjunto megalítico de España con más de 3.000 años de antigüedad
miércoles, 17 de agosto de 2022

Se encuentra el mayor conjunto megalítico de España con más de 3.000 años de antigüedad
Hasta 526 menhires se han hallado en la finca La Torre-La Janera en Huelva.

En un primer sondeo del lugar se han podido entrever un conjunto espectacular y singular. Se habla de menhires, dólmenes y un recinto circular destinado al estudio del cielo y su ciclos. La Torre-La Janera se sitúa en la frontera de Portugal con Huelva cerca del río Guadiana.

El sitio megalítico de La Torre-La Janera está situado en un terreno entre los límites municipales de Ayamonte y Villablanca, en Huelva. Los hallazgos se realizaron en el interior de una finca de 600 hectáreas que comenzó a desbrozarse en 2018 como parte de un proyecto para realizar una plantación de aguacates. Al localizarse un gran número de menhires y otros elementos, se llevó a cabo una prospección intensiva del territorio. El descubrimiento fue cubierto por varios medios de información entre el año 2018 y 2019.

El valor de estos hallazgos preliminares y la repercusión mediática llevó a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía a establecer varias áreas de protección integral para realizar una investigación exhaustiva, que abarcan en total algo más de 109 hectáreas distribuidas en el interior de la parcela agrícola, más otros terrenos en los que llevar otros trabajos de investigación. Todos estos trabajos se organizaron desde enero de 2020 a junio de 2021. Con ellos se pudo comprobar la alta concentración de estructuras en el territorio, distribuidas principalmente en zonas altas como cimas de colinas y en las laderas y en torno de arroyos y otros cauces de aguas. Se encontraron numerosos menhires individuales y también otras construcciones, que los investigadores explican como evidencia de una ocupación larga y continuada del territorio.

El yacimiento se encuentra en la margen izquierda del río Guadiana, en las cercanías del cerro de Monte Gordo, en una zona de afloramientos de rocas pizarra...

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#meta - #historia - #prehistoria - #megalitismo - #huelva - #paravisitar - #andalucia

100 Dominicales placeres
domingo, 14 de agosto de 2022

Después de unas jornadas convulsas, estresantes, cargadas de emociones innecesarias, hoy hemos gozado de un día pleno de paz, armonía y, en resumen, felicidad y amor.
Aunque parezca excesivo, ésta es la realidad, y no es mi estilo camuflar los hechos, o envolverlos en palabras y excusas.
Nos ponemos en marcha a eso de las nueve y media. Previamente hemos hecho una colada y un orden y limpieza. Raquel ha enchufado en sus nuevas ubicaciones a nuestra Virginia iRobot; pobrecita, lo que le queda jajaja.
Y tras transformarnos en montañeros avezados nos hemos puesto en marcha. El plan es caminar por la Vía Verde hasta Quintanabaldo y regresar al pueblo por el sendero que bordea el Nela y sube hasta el camino de Puentedey.
El plan es casi perfecto, casi hasta que hacemos un previo en el bar de Radú para echar un pincho de tortilla; y comprar unos mini bocatas para llevar en la mochila.
Y nos ponemos en marcha.
El caminar es placentero.
La temperatura es la mejor: 18º.
El cielo está salpicado de nubes de algodón, que filtran los rayos del sol de agosto.
La Vía Verde está como uno desearía que estuviera: lisa, limpia, esponjosa.
Tras unos cuatro kilómetros llegamos a Quintanabaldo.
Cruzamos el puente sobre el Nela y giramos a la izquierda, para enlazar con el sendero que corre junto al río antes de ascender por la ladera buscando el camino ancho que lleva de Santelices a Puentedey.
Junto al puente charlamos un ratín con una pareja madurita que encontramos cuidando amorosamente de su huerta; nos cuentan sus avatares con las crecidas, la sequía y el cambio climático.
El sendero que buscamos se nos resiste un poco, o un mucho, ya que durante unos doscientos metros o así nos vemos obligados a abrirnos paso entre los arbustos espinosos y las ramas de los quercus. Por suerte, al cabo de un rato damos con un buen sendero que nos lleva sin problemas hasta el camino ancho. Este sendero nos ha puesto la miel en los labios y ya hemos hecho planes p...

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© Zalberto | enero - 2026