5
|
41 Amnya: Una construcción de 8.000 añoslunes, 23 de diciembre de 2024  El fuerte en promontorio más antiguo del mundo: Amnya y la aceleración de la diversidad de cazadores-recolectores en Siberia hace 8000 años.
En la remota Siberia, en un recodo del río Amnya, a varios días de viaje de la ciudad más cercana, se extiende un bosque empeñado en reescribir la historia de la humanidad. Durante un estudio en aquella región en 2019 un grupo de científicos rusos y alemanes documentó antiguas construcciones defensivas, incluida una red de fosos, bancos y empalizadas levantadas en torno a un grupo de viviendas. Para conocer mejor el yacimiento tomaron además muestras de madera y carbón de las capas que consideraron más antiguas, las llevaron al laboratorio y las sometieron a la datación por radiocarbono. Ahora al fin tenemos los resultado del análisis.
Y son tan fascinantes que amenazan con reescribir la historia.
La razón: aquellos antiguos vestigios nos hablan de la antiquísima construcción del margen del río Amnya, pero sobre todo nos hablan de nuestra propia historia.
Una construcción de 8.000 años. Los materiales recogidos en la taiga siberiana por Henny Piezonka, de la Freie Universität Berlin, y el resto de sus colegas llamaron la atención del equipo por dos grandes razones. Primero, por cómo estaban dispuestos, formando bandas de materiales negros que destacaban en la arena blanca "como si estuvieran dibujados con una regla", explica Piezonka a la revista Science. La segunda sorpresa, la realmente mayúscula, llegó sin embargo más tarde, cuando obtuvieron los resultados de la datación por radiocarbono: los análisis mostraron que los primeros muros y viviendas del yacimiento se habían levantado hacia el 6000 a.C., con lo que tenían cerca de 8.000 años.
Rompiendo los esquemas. Ese dato es más importante de lo que pueda parecer. Como recuerda la Universidad Christian Albrechts de Kiel, institución que ha participado en el estudio, lo convierte en "el asentamiento fortificado más antiguo del mundo" conocido... leer más | #meta - #neolitico - #siberia
42 En Alemania y el antiguo Imperio austrohúngaro la Primera Guerra Mundial está olvidadajueves, 12 de diciembre de 2024  Alexander Watson: «En Alemania y el antiguo Imperio austrohúngaro la Primera Guerra Mundial está olvidada»
El Holocausto fue la culminación de una historia de violencia que arrancó en el siglo XX, y tuvo uno de sus episodios más salvajes entre 1914 y 1918. Todos los países europeos contribuyeron, en mayor o menor medida, a que tuviese lugar ese primer gran enfrentamiento bélico, pero la idea que ha transcendido es que la responsabilidad fue exclusiva de Alemania y Austria-Hungría. Alexander Watson ha escrito uno de los mejores libros de la Primera Guerra Mundial, El anillo de acero (Desperta Ferro), y lo ha hecho desde la perspectiva de los perdedores, las Potencias Centrales, que vivieron cuatro años enjaulados, sometidos a un duro bloqueo naval que provocó la muerte de cientos de miles de civiles. El plan alemán para ejecutar una guerra relámpago en sólo seis semanas fracasó, pero esa decepción no impidió que los ejércitos germanos y austrohúngaros resistieran un intenso asedio desde varios frentes. Las ansías de los políticos y militares de las dos naciones centroeuropeas por atacar a Serbia, primero, y la descabellada campaña de ataques submarinos a naves enemigas y neutrales, después, provocaron el desmoronamiento de un imperio y una amarga derrota que sirvió de simiente para el advenimiento del nazismo.
Hablamos en Zenda con Alexander Watson del «cheque en blanco» que el káiser Guillermo II le dio a los militares austrohúngaros para empezar la contienda, acerca del error alemán de atacar a los barcos estadounidenses y sobre el macabro legado de odio y antisemitismo que dejó la Primera Guerra Mundial.
******
—El planteamiento de El anillo de acero es original. Pocas veces se hace un libro, una película o una serie desde el punto de vista de los perdedores. En el caso de la Primera Guerra Mundial, después de leer su libro, el lector descubre que sabía muy poco de las Potencias Centrales, del Imperio austrohúngaro y... leer más | #primeraguerramundial - #entrevista - #libro - #paraleer - #entrevista
43 Cueva de los Murciélagos: Los restos de arcos y flechas más antiguos de Europasábado, 07 de diciembre de 2024  | Los restos de arcos y flechas más antiguos de Europa, hallados en la Cueva de los Murciélagos de Granada.
Las cuerdas, de hace unos 7.200 años, son de tendones de animales trenzados como se sigue haciendo hoy.
De la Cueva de los Murciélagos (Albuñol, en la costa de Granada) se ha escrito mucho. Durante unos años del siglo XIX fue la principal fuente de nitrógeno natural del país como fertilizante (por el guano de los quirópteros que colgaban de sus techos). Dentro creyeron ver galena, mineral rico en plomo, en unas vetas rojizas de la roca y los mineros entraron con todo. Pero aquello, sobre todo, era un cementerio, una necrópolis que después se supo muy antigua. Lo sacaron casi todo, los 70 cuerpos que allí había, los ajuares y las ofrendas que los acompañaban, acabando la mayoría ladera abajo, pavimentando el camino a la oquedad o como recuerdo en casa de los vecinos. En 1867, el abogado y arqueólogo almeriense Manuel Góngora y Martínez, catedrático de la Universidad de Granada, fue al pueblo, recuperando todo lo que pudo comprándoselo a los lugareños o de la misma cueva. La mayoría de aquel material acabó en el Museo Arqueológico Nacional, pero no todo. Ahora, siglo y medio después, un equipo de arqueólogos ha encontrado en las escombreras de la fallida mina los restos de arquería más antiguos de Europa. Según publican en Scientific Reports, hallaron flechas todavía con sus plumas, puntas hechas de madera de olivo o cuerdas de tendón trenzado como los arqueros actuales siguen trenzando.
“Una de las cuerdas la encontramos entre las rocas, donde arrojaron la mayoría de los cuerpos”, cuenta la investigadora del departamento de prehistoria de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Ingrid Bertin. La otra era una de las que se conservaban en el Museo Arqueológico. A primera vista, parecen hechas con alguna fibra vegetal, “de esparto, como otros muchos objetos encontrados”, añade la arqueóloga francesa. Pero tras un análisis más detallado... leer más | #prehistoria - #paleolitico - #neolitico - #andalucia - #granada - #albuñol - #yacimiento - #cueva - #paravisitar
44 El invierno en ciernesviernes, 06 de diciembre de 2024  Lentamente llega el invierno. Un viernes festivo es un día propicio para hacer planes... si el tiempo acompaña. A primera hora abdominales con Maite; Raquel saca la rueda, pero sólo para que se airee, jeje. Una vez superadas las obligaciones físicas llega el tiempo de «¿y ahora qué?»; Raquel decide salir a buscar un arroz adecuado para risotto, que es el plato fuerte del menú, por lo que se prepara convenientemente y sale a patear por el mundo. En el SuperCor de Alameda de Recalde hace un intento infructuoso con lo del arroz; de regreso al barrio hace unas compras en Telenécora: caracolillos, langostinos y dos botellas de blanco gallego.. la sobremesa se presagia espumosa, jaja. Mediodía. Risotto con boletus y otras setas. El vino se bebe, pero sobra. El perejil consolida la narrativa vespertina. En el famulio es tiempo de tristeza y recuerdos. Está por ver qué hará Rebeca; ¿adoptará otro can sin esperar a que el cadáver de Berto se enfríe?; ¿dejará que pase el tiempo para hacer un duelo en condiciones?; ¿aparcará durante un tiempo la idea de no entender la vida sin mascota perruna?. Es pronto para saber qué ocurrirá, aún no hay indicios. Si yo tuviera que apostar, pondría mi capital en la casilla del «sí» y un interrogante en la casilla del «cuándo». Lo real es que cada cual hace que su universo personal sea una prolongación de sus angustias, anhelos y sus inseguridades; hablo por la boca de mi experiencia: pon un Indalecio en tu vida. | #risotto - #arbol - #navidad
45 Luis de Santángel: el gran olvidado en la gesta del descubrimiento de Américadomingo, 01 de diciembre de 2024  Luis de Santángel: el gran olvidado en la gesta del descubrimiento de América y de origen valenciano.
El mercader valenciano guardaba una estrecha relación con los Reyes Católicos y fue quien convenció a la reina Isabel de aceptar la propuesta de Colón y financió gran parte de la expedición de su propio bolsillo.
En el descubrimiento de América en 1492 hubo una persona muy importante, cuyo papel fue clave y sin la cual no se podría haber logrado esa gesta histórica para España en aquel momento y que suele quedar olvidado en la historia: Luis de Santángel. Se trata de un mercader valenciano, de gran relevancia en aquella época, y que fue quien financió el viaje de Colón.
Santángel, nacido en Valencia en el 1435 y proveniente de una familia judía conversa, era un destacado colaborador de los Reyes Católicos en las tareas financieras. Su padre fue Luis de Santágel «El Viejo», que había solicitado avecindarse en la capital del Turia (vivió en la calle Castellvins, en plena Judería) y mantuvo buenas relaciones con los reyes Alfonso V y Juan II. De hecho, desde 1460, éstos le concedieron el arriendo de las salinas de la Mata.
Al morir su padre, Luis «el joven» heredó la jefatura familiar y prosiguió con sus actividades, participando también en el comercio internacional de la sal y el azúcar. También realizó numerosos trabajos para la Corona en Castilla y en 1481 fue nombrado escribano de ración por el rey Fernando el Católico. Por otra parte, Santángel fue integrante del equipo financiero de fray Hernando de Talavera, confesor y consejero personal de Isabel la Católica, y con quien también entabló una excelente relación personal. En el año 1496 fue el encargado de dirigir y certificar la boda entre Juana y Felipe el Hermoso.
Mediador entre Colón y los Reyes Gracias a sus contactos con la Corona fue que conoció a Cristóbal Colón en el año 1486 y fue determinante para su posterior expedición. En enero de 1492 Colón, tras entrevist... leer más | #españa - #imperio - #america - #colon - #descubrimiento
46 Grabados prehistóricos revelan que las redes de pesca se usaban hace ya 15.800 añosjueves, 07 de noviembre de 2024  Un estudio publicado recientemente revela la existencia de antiguas técnicas de pesca en el sitio magdaleniense de Gönnersdorf, Alemania, que datan de hace aproximadamente 15.800 años. Este hallazgo es el resultado de una re-evaluación de plaquetas de esquisto grabadas, gracias a la introducción de tecnologías avanzadas de imágenes, como la Reflectance Transformation Imaging (RTI), que permitió identificar representaciones detalladas de peces y patrones de redes de pesca en estos artefactos.
Las investigaciones anteriores se habían centrado en representaciones más naturalistas de la fauna terrestre, pero esta nueva tecnología ha desvelado grabados que podrían indicar el uso de redes de pesca, una técnica hasta ahora poco documentada para el Paleolítico Superior.
El estudio, liderado por el investigador Jérôme Robitaille y un equipo interdisciplinario de arqueólogos y especialistas en arte prehistórico, apunta a que estos patrones geométricos en forma de cuadrícula, combinados con las figuras de peces, constituyen un indicio claro del uso de redes de pesca en las actividades cotidianas de las poblaciones magdalenienses de Europa. Estas representaciones suponen una adaptación sofisticada y un profundo conocimiento del entorno que incluía estrategias específicas de obtención de recursos acuáticos.
Gönnersdorf es un sitio icónico del Magdaleniense, una etapa final del Paleolítico Superior que abarca desde hace unos 19.000 hasta 13.000 años antes del presente. Ubicado a orillas del Rin en Alemania, este yacimiento es conocido por haber proporcionado una abundante colección de plaquetas de esquisto grabadas con representaciones de animales, figuras humanas y escenas de caza.
Durante décadas, los estudios en Gönnersdorf se centraron en la interpretación de estas representaciones, que incluían figuras humanas estilizadas, conocidas por su aspecto esquemático y sin detalles en el rostro, así como mamuts y caballos, capturando una imagen rica en sim... leer más |
47 Almodóvar: variaciones sobre la muertejueves, 24 de octubre de 2024 Es cierto que Almodóvar ya no pisa la calle, pero ¿quién la pisa? La calle, no el yo, es la odiosa. Lo que hay que hacer es lo que hace Almodóvar: quedarse en el búnker (una mansión en su caso, un cuartucho en el mío) forrado de colchones culturales hasta que todo esto pase. Es decir, la vida.
Cuando se está fuera de su curso, quedan solo dos diálogos posibles: con la cultura y con el tiempo; o sea, respecto a esto último, con la existencia despojada. Hay una estilización existencial, una simplificación. Queda lo que se ha hecho a lo largo de los siglos para pasar la vida y queda el fin de la vida.
El fin físico, porque hay un fin anterior. Me ha sorprendido que en La habitación de al lado, la nueva película de Pedro Almodóvar (que es de la que estoy escribiendo), se diga una frase que leí en El sexo y el espanto, de Pascal Quignard (no sé si se le ha ocurrido a su vez a Almodóvar, si viene en la novela de la que ha hecho el guion, Cuál es tu tormento, de Sigrid Nunez, o si Almodóvar está citando implícitamente a Quignard): «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino el sexo».
Hasta que se dice esa frase, yo estaba esperando algún encuentro sexual en la película. A modo de despedida corporal de los placeres. Pero no, el ámbito ya es tanático. Las preciosas casas de la película, el precioso hospital, todos con vistas, son ya sarcófagos (coloridos). De sexo solo se habla fuera, en el igualmente precioso jardín: pero es un sexo pasado, como de paraíso pasado. (Se me ocurre otra frase, a propósito de lo que dije al principio: «Lo contrario de la muerte no es la vida, sino la calle».)
Fuera (además del excurso de la guerra y el del incendio) se habla también de apocalipsis climático, como de muerte global futura. Es la muy comentada secuencia de la turra de Turturro, en la terraza del restaurante campestre, con río. Pero si es una prédica del director, como se ha criticado, este se la toma con ironía, porque Julianne Moore le reprende. Tal v... leer más | #meta - #cine - #almodovar
48 Göbekli Tepe, la mayor sorpresa de la historiaviernes, 11 de octubre de 2024  El descubrimiento de Göbekli Tepe ha supuesto poner en cuestión todo lo que se conocía del mundo del Neolítico, pues esta cultura supone un avance cultural sin precedentes en la época y que pones en cuestión toda la historia conocida.
Para el arqueólogo alemán Klaus Schmidt descubrir que unos cazadores-recolectores habían construido Göbekli Tepe fue como saber que alguien había fabricado un Boeing 747 con una navaja suiza y decía:

“Eran forrajeadores. Nuestra imagen de los pueblos forrajeadores siempre ha sido de grupos pequeños y móviles, formados por algunas decenas de individuos. Creíamos que no podían construir grandes estructuras permanentes, porque tenían que desplazarse constantemente en pos de sus recursos. Pensábamos que no podían mantener castas separadas de sacerdotes y artesanos, porque no les era posible transportar los suministros adicionales necesarios para unos y otros. Pero aquí tenemos Gobekli Tepe, donde sí lo hicieron”.
Al principio, la revolución neolítica se consideraba como un suceso único ocurrido en un único lugar, Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates, en lo que hoy es el sur de Iraq, que más tarde se extendió a la India, Europa y el resto del mundo.
La mayoría de los arqueólogos creía que ese florecimiento súbito de la civilización había sido propiciado en gran medida por cambios climáticos. Un calentamiento gradual al final de la última glaciación, que permitió a algunos pueblos iniciar el cultivo de plantas y el pastoreo de animales.
 Fotografía aérea mostrando las principales áreas de excavación del yacimiento (2019)
La reciente investigación sugiere que, en realidad, la revolución fue obra de muchas manos que actuaron en un área muy extensa y a lo largo de miles de años. Además, es posible que su motor no fuera el med... leer más | #prehistoria - #neolitico - #anatolia - #asiamenor - #origenes - #gobeklitepe
49 «Vivir en zapatillas»martes, 08 de octubre de 2024 :format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fcda%2Fc27%2Fe51%2Fcdac27e516dbbf5f03880c464f8a80d3.jpg) El filósofo Pascal Bruckner: «El apetito de vivir de los años sesenta ha terminado». El ensayista francés publica «Vivir en zapatillas» (Siruela), una reflexión sobre la abolición del deseo de vivir (hacia el exterior) que se ha extendido desde la pandemia de 2020.
El Renacimiento y la Ilustración anunciaron un tiempo fértil, llevado por la promesa de mejoría. Desde finales del siglo XX entramos en un tiempo estéril y son demasiados los bandos que sueñan con someter a la humanidad a un imperativo de regresión. La aprobación alegre de la existencia, la curiosidad por los mundos extraños, el vagabundeo gratuito se han vuelto sospechosos. Día tras día se inculcan a la juventud lecciones de desesperación aplicada. De ahí el combate feroz que divide a todos los bandos para definir las prioridades: qué es lo primordial, ¿la lucha contra el cambio climático, contra las epidemias, contra el terrorismo o contra la guerra? Bajo el ángulo del miedo, el efecto de estos anuncios es el mismo: la tentación de la retirada para quienes quieren, ante todo, protegerse de los grandes dramas históricos. ¿Cómo extrañarse de que las jóvenes generaciones padezcan pesadillas, no crean en el futuro y corran a refugiarse de cabeza en la madriguera para esperar el fin del mundo? La necesidad de seguridad absoluta puede asfixiar hasta el gusto por los otros. El fin del mundo es, sobre todo, el fin del mundo exterior, es la falta de atracción por la vida común. El apetito de vivir de los años sesenta ha terminado: hay que enfriar lo sublime, reducir las ambiciones, invitar a cada uno a orgías de buenos modales. El deseo de disfrutar de todo lo bueno que la vida ofrece está prohibido o, incluso, condenado como un pecado contra el planeta, la nación, el pasado, la moral, las minorías. De 2020 a 2022 han proliferado en Francia tantos profesores de la depresión, tantos aguafiestas en las ondas dispuestos a echarnos un sermón, a prometernos los peores castigos: ¡habíamos disfrutado mucho...leer más | #meta - #ensayo - #literatura - #filosofia - #paraleer
50 Confirman que realmente existió un muelle en Lothal, centro comercial de la civilización Harappa y el puerto más antiguo del mundolunes, 09 de septiembre de 2024  Lothal, ubicado a unos 30 kilómetros tierra adentro desde la costa del Golfo de Khambhat, en Gujarat, India, fue un próspero puerto durante el período Harappa de la Edad de Bronce (2600 a.C. a 1900 a.C.). Este asentamiento es una pieza clave en la red de producción y distribución harappa, conectando diversos centros a lo largo del Golfo y el Rann de Kachchh.
Los artefactos encontrados en Lothal de origen extranjero confirman su relación de comercio intercultural con otras civilizaciones. Sin embargo, Lothal es más conocido por su bien conservado muelle de ladrillos y su almacén, aunque la hipótesis de que esta estructura sirviera como un muelle ha sido objeto de debate en la literatura arqueológica.
La Civilización Harappa, también conocida como la Civilización del Valle del Indo (aproximadamente 2600-1900 a.C.), es reconocida como una de las sociedades más avanzadas de la antigüedad, comparable a las civilizaciones egipcia y mesopotámica. Lothal se encuentra en la región más meridional de esta civilización, lo que la hace un caso atípico dentro del patrón general de asentamientos harappas.
Se cree que la ocupación humana en Lothal comenzó alrededor del 2500 a.C., probablemente por comunidades indígenas de artesanos y comerciantes con fuertes influencias de las regiones de Sindh y Kachchh. Durante los siguientes dos o tres siglos, los harappas ocuparon Lothal y establecieron un asentamiento planificado con nuevas industrias y expandieron las actividades comerciales.
Debido a su proximidad a recursos importantes como esteatita, cornalina, cobre, amazonita y conchas, Lothal sirvió como un importante centro de comercio para abastecer a las vastas llanuras del Indo-Saraswati. También fue un centro destacado para la exportación de marfil, cuentas de piedra y productos de algodón. Sus conexiones comerciales no se limitaban a la región del Indo, sino que se extendían hacia Mesopotamia, la costa del Golfo Pérsico y Elam, como lo demuestra la prese... leer más | #express - #historia - #india - #harappa
|