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71 Montañeo en el Valle de Ayala
miércoles, 07 de febrero de 2024

Escribiendo en jueves.
No me siento con ganas; lástima.
Ayer fue un buen día, hoy no.
Quedamos en el 5 estrellas, como siempre. Estuvimos los habituales, excepto Yolanda por sus temas de amor, y Patxi que ya sabemos qué le pasa... bah; Marian, la amiga de Arantza repite.
Y la ruta de este miércoles nos lleva a dejar el coche en el aparcamiento de Respaldiza, frente al restaurante Antojo.
La temperatura es agradable, los perros ladran tras sus protectoras alambradas y Greta y Lasai ladran también, muertas de miedo.
Subimos al ritmo de las palabras que no cesan. Subimos hasta la Ermita de Etxaurren, en donde no comemos el bocata porque se empeñan en que es innecesario; menuda bobada.
Y al bajar nos aposentamos en la terraza del restaurante, a tomar cerveza a la espera de sentar nuestros cuerpos alrededor de una mesa circular a compartir los platos de un buen menú; para mí lentejas de diez y lacón a la gallega, de ocho.
Un día de montañeo, imprescindible para hacer la vida llevadera, más en estos momentos en los que Raquel se siente vencida por la vida... como si los demás nos mantuviéramos a flote por la fuerza de nuestras ganas de vivir y de esperar.
Que Raquel viva su vida así... me quita las ganas, me deja en modo inerte y hace que me mueva llevado por las mareas del día a día, no por el deseo ni la ilusión. Creo que esto ya no va a cambiar, creo que va a empeorar.

#monte - #respaldiza - #restaurante - #antojo - #marian

72 Woodrow Wilson
domingo, 04 de febrero de 2024

Wilson (centro) entre los líderes mundiales, el francés Clemenceau (quitándose el sombrero) y el inglés Lloyd George.

Así comenzó el poderío americano

Hace un siglo murió Woodrow Wilson, el presidente que inauguró la influencia mundial de Estados Unidos


Un mundo sin coca cola, sin pantalones vaqueros, sin cine de Hollywood, sin una superpotencia económica y militar omnipresente, que mantiene cientos de miles de soldados americanos en bases por toda la Tierra… Nos resulta imposible pensar en un mundo así, y sin embargo así era el planeta antes de que Woodrow Wilson asumiera la presidencia de Estados Unidos.

Se cumplen cien años de la muerte de un presidente «sui generis», irrepetible, un idealista, un Don Quijote que, sin ser político, cambió de arriba abajo la política norteamericana, le puso frenos al capitalismo que constituye la esencia de su cultura. Era un pacifista convencido, pero convirtió a un joven país periférico, ausente de la escena mundial, en la superpotencia intervencionista que hemos conocido en el último siglo.

Todo está tocado por lo extraordinario en la existencia de Woodrow Wilson, empezando por su niñez. Había nacido en Virginia, un Estado del Sur esclavista, y su padre era un clérigo presbiteriano con ciertas extravagancias. Ese padre era tres cosas incompatibles entre sí, un puritano, un defensor de los derechos del Sur a mantener la esclavitud, y un admirador de Rousseau, que quiso dar a su hijo una educación «natural» al estilo del Emilio de Rousseau, por lo que no le enseñó a leer hasta los nueve años. En otro niño este retraso educacional podría haberlo lastrado toda su vida, pero Woodrow Wilson se convirtió en un estudiante brillante que pudo acceder a la Universidad de Princeton, una de las más exigentes de Estados Unidos.

Se graduó como abogado, una profesión envidiable en aquel país por lo mucho que ganan, pero en realidad tenía otra vocación. Una doble vocación, habría que decir, pues le atr...

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#meta - #politica - #eeuu - #presidente

73 Laguardia: Poblado de la Hoya y La Huerta Vieja
domingo, 28 de enero de 2024

Raquel pedía insistentemente hacer plan de salir con el coche a algún sitio no muy lejos ni muy cerca, así que me puse un poco las pilas y enfoqué la mente en el territorio que circunda nuestro hogar, y no más allá de hora y media de viaje en coche. Y dado que el miércoles pasado estuve con los mendis por la zona de la Rioja Alavesa, me vino a la mente hacer una rutita que saliera de Laguardia, con la idea de comer después por allí cerca.
No resultó difícil encontrar rutas adecuadas a nuestros deseos; encontré unas rutas que caminaban alrededor de unas lagunas cercanas al pueblo, por senderos entre viñedos; encontré también otras que se dirigían a un yacimiento de la Edad del Bronce tardío y de la Edad del Hierro, el Poblado de la Hoya, junto a Laguardia, y que recorría el territorio visitando alguno de los precioso dólmenes de la zona, como el de La Huesera y el de La Hechicera. Tras ponderar los pros y los contras opté por el del yacimiento, ya que en caso de que la caminata se viera obstaculizara por fenómenos adversos, tipo mal tiempo etc, no era complicado acortar el recorrido a voluntad. Ah, y Raquel se encargó con gran efectividad de la búsqueda de restaurante, jeje; de hecho dio con un restaurante del que salía una de las rutas que yo habia elegido, y en el que además de comer y se podía aparcar sin problemas, pues se encontraba a la entrada del pueblo, junto a la carretera.
Y así se desarrolló el día.
Salida a eso de las nueve y pico. Una niebla intensa nos envolvió en el tramo de las conchas de Haro, a la vera del Ebro, y nos acompañó hasta dejar apagado el motor en el aparcamiento del restaurante, que no he dicho que se llamaba «La Huerta Vieja».
Por suerte el bar del restaurante estaba abierto y tenía... ¡¡¡pinchos!!! jajaja. Nos echamos uno de tortilla con pimientos riquísimo, con una Coca Zero a medias; y salimos a caminar cuando ya la niebla dejaba ver el paisaje, aunque el frío era bastante interesante, jajaja.
Llegamos en unos pocos mi...

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#laguardia - #yacimiento - #lahoya - #edaddelbronce - #edaddelhierro - #restaurante - #lahuertavieja - #vino - #GdeJaime - #mayordemigueloa - #camarilla - #fireTV

74 Año 778, entonces aparecen los nabarros
sábado, 13 de enero de 2024

El pueblo del euskara, Euskal Herria, sabemos que somos vascones desde la conquista romana. Un nombre gentilicio que los conquistadores latinos aplicaron a las gentes que ocupaban la cubeta del Iberus Flv., Herribehera, al que su geografía de ocupación colonial denominó como Ager Vasconum. Por encima, hasta las montañas, situaban el Saltus Vasconum, un territorio que comprendía los valles altos de Auñamendi, Bortueta, su Pyrenæus latino.

En un tiempo de confusión inducida por el constructo latino resulta que vascos parece que sólo somos las gentes de un territorio periférico occidental y los originarios vascones han pasado a ser navarros, con V bien marcada. En el siglo pasado se acuñó un nuevo gentilicio propenso a seguir confundiendo la realidad antropológica con la doctrina del divide y vencerás. Así fue como mi abuelo paterno, nacido en Biana, era vasco-navarro y, yo mismo, tengo que reconocerme bien como vasco, o bien optar elevando el listón para afirmar con coraje (junto a Mikel Sorauren y otros nabarros) que Nabarra es el Estado de los vascos. Pero, ¿desde cuándo entran en la historia de Euskal Herria los navarros como gentilicio? Y, ¿por qué se escribe con /V/ si en origen los cronistas del siglo VIII escribieron nabarri, con /B/?

La fecha del año 778 está señalada en la historia por la expedición de Carlomagno al frente de un poderoso ejército, dirigiéndose a Cæsaraugusta. En la primavera del año 778, después de superar las cumbres de Auñamendi, Bortueta, Pyrenæus, Carlomagno se apoderó de Iruña, Panpelvn. El itinerario descendente desde Iruña hacia Medina Saraqusta (Zaragoza), debía seguir por Olite, Herriberri, paso obligado de los carolingios, atravesando el territorio de los Banu Qasi.

Las crónicas de este tiempo son muchas. En los Annales Regii (año 778) se dice: Carlomagno entra en Hispania por dos caminos diferentes; él mismo llega a Zaragoza pasando por Pamplona, mientras otro ejército, con soldados de Burgundia, Austrasia, Bavi...

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75 William Morris, o el odio a la civilización moderna
sábado, 13 de enero de 2024

«Además de producir cosas hermosas, la pasión rectora de mi vida ha sido y sigue siendo el odio a la civilización moderna»

Cómo me hice socialista, William Morris (1894)

William Morris es una figura histórica tan fascinante como poco conocida. Reseñar su variado currículo puede dar una idea aproximada del alcance de sus inquietudes y de por qué es interesante recuperarlo aún hoy. Morris es recordado -y ampliamente reconocido- por su faceta de diseñador en tanto que miembro destacado del Arts and Crafts Movement, que atravesó la segunda mitad del siglo XIX en Inglaterra y que tenía entre sus propósitos reivindicar el trabajo artesanal con materiales sencillos, en el que concepción y producción (arte y oficio) fuesen unidos, frente al industrialismo triunfante de la era victoriana y sus funestas consecuencias en la vida de las gentes.

Sin embargo, William Morris fue mucho más que el decorador de los motivos florales de inspiración medieval que tanto gustaban a la burguesía media-alta de su época. Fue, al mismo tiempo, un poeta tempranamente reconocido por The Earthly Paradise (1868-1870); fue un embelesado traductor de las sagas nórdicas islandesas, pero también de Homero y Virgilio; fue un novelista interesante, cuya utopía Noticias desde ninguna parte (1890) es de las más hermosas del género; fue pintor, aunque apenas se conserva un lienzo al óleo de su mano; creó una imprenta, la Kelmscott Press, en la que, acorde con su ideario, se implicó activamente en todo el proceso de producción, haciendo labores incluso de tipógrafo; y fue, en fin, un activista social y político tenaz e incansable, primero preocupado por la conservación de los edificios antiguos, luego abrazando la causa del socialismo, ideal político que, según creía, haría posible las condiciones para el desarrollo integral de las personas, entonces reducidas a meras máquinas, alienadas y embrutecidas en el sistema fabril que ni siquiera perseguía «la producción de bienes sino la de ben...

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76 Los árabes no invadieron jamás España [Ignacio Olagüe] - Notas
miércoles, 10 de enero de 2024

{https://amp.elmundo.es/opinion/2022/05/26/628e0caffdddffbb3a8b45c2.html}
José Ángel Mañas es escritor.
Aprovechando que se acerca el 1300º aniversario de la batalla de Covadonga, me ha dado por releer estudios clásicos que abordan el asunto de la invasión árabe del 711. Quizás el más controvertido sea el que parafrasea el título de este artículo, Los árabes nunca invadieron España, firmado por Ignacio Olagüe, y que vio la luz en Francia en 1966.
Olagüe no era ningún iluminado sino un intelectual vasco, de sólida formación, que nació en San Sebastián en 1903, que cursó la carrera de Derecho en las universidades de Valladolid y Madrid, que trabajó en el laboratorio de paleontología del Museo de Ciencias Naturales, donde fue discípulo de José Royo; perteneció a la Real Sociedad Española de Historia Natural, participó en todo tipo de coloquios internacionales y fue vicepresidente de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Civilizaciones.
Un autor con una decena de títulos entre los cuales destaca, por su talante polémico, aquel del que hablamos, que está siendo republicado desde 2017 por la editorial, también muy seria, Almuzara. Lejos de ser una obra conspiranoica, el trabajo aborda la invasión de 711 con una perspectiva amplia, aplicando herramientas que van desde los de la propia disciplina histórica hasta las de la geografía humana o la climatología.
Aunque resulta imposible resumir aquí todas las ideas que llenan las densas 500 páginas del libro, voy a entresacar las más polémicas. La principal es que la invasión árabe no fue invasión propiamente dicha -la invasión para Olagüe implica la existencia de un Estado fuerte que la sustente, y no fue el caso-, sino una emigración propiciada por un cambio climático que fue expulsando a las poblaciones de las zonas cálidas y empujándolas a las más templadas.
Tariq o Taric, según la grafía olagüense, podría no ser un magrebí sino un visigodo de la provincia Tingitana que tenía el reino de...

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#meta - #notas - #historia - #españa - #edadmedia - #islam - #alandalus - #olagüe - #invasion - #reqconquista - #arrianismo

77 Algo sobre los almogáraves
1 comentario miércoles, 10 de enero de 2024

Sung Tzu siempre destacaba en sus textos que había de permitirse una huida digna al adversario y no embolsarlo hasta la aniquilación. Rommel y Belisario eran más de compartir vino y galletas y contemporizar con los prisioneros. Clausewitz era un teórico de corte estratégico y vinculaba la economía con el arte de la guerra como si ambas formaran parte de una cadena de transmisión; pero el problema es que los hombres que lideraban Roger de Flor y Bernat de Rocafort no sabían en su inmensa mayoría ni leer ni escribir. Eran más de la vaina de arrear mamporros a diestro y siniestro. Con estos mimbres no es de extrañar que tuvieran la reputación que tenían.

Los guerreros almogávares eran esencialmente mercenarios muy versátiles, de una resistencia inexplicable, de una asombrosa adaptabilidad a cualquier terreno, pendencieros e indisciplinados y, sobre todo, aunque han sido magnificados hasta la saciedad; con escasos escrúpulos. Eran tropas de choque de una alta eficacia muy alejados de la mentalidad caballeresca que imperaba en occidente. Pero lo que importa aquí e importa a la historia de La Corona de Aragón, es que hicieron retroceder a los turcos durante todo el tiempo de su presencia al servicio del emperador de Bizancio, Andrónico II Paleólogo, cuyo eximio imperio estaba quedando reducido al tamaño de una caja de cerillas. Los aragoneses habían conseguido en un par de años escasos lo que los decadentes bizantinos no pudieron hacer en más de dos siglos. No solo configuraban la tropa aragonesa pastores de las faldas pirenaicas, no. Los había provenientes del reino vasallo de Valencia, tributario de la Corona de Aragón, del pequeño Condado de Barcelona, baronías subordinadas e incluso, navarros. Los almogávares tenían como columna vertebral a los aragoneses, aunque también había adscritos valencianos veteranos de la Guerra de Sicilia contra los angevinos que eran colegas de la Casa de Anjou. Los porcentajes de estos dos reinos eran predominantes.

#almogavares - #aragon - #turcos - #otomanos

78 Los mexicas no iban en taparrabos
miércoles, 10 de enero de 2024

Los mexicas no iban en taparrabos: qué encontramos al llegar al continente perdido
En muchos aspectos estaban más desarrollados que nosotros. En otros, les faltaba un gramo para el kilo.

En esta vida, una de las cosas más importante es saber si lo que estás viendo es cierto. Si es así, no es que andes bien de la vista – que puede ser -, sino que lo que has visto, es una forma de realidad común que convence por su autenticidad indiscutible, aunque cada uno lo interprete de “aquella manera”. Lo demás, son espejismos. Algo así pudo suceder cuando los españoles llegamos a América. No es cierto que los autóctonos anduviesen en taparrabos, aunque si ligeritos de ropa; en muchos aspectos, estaban más desarrollados que nosotros. En otros, les faltaba un gramo para el kilo. Sin ir más lejos, la capital del imperio Mexica (mal llamado Azteca), Tenochtitlan, albergaba en una urbe llana - que no vertical -, más de 300.000 habitantes. Esta ciudad lacustre edificada estratégicamente sobre el lago Texcoco tenía calzadas de dimensiones inalcanzables en la Europa del momento. Los baños públicos configuraban un mosaico sanitario - pues ese era su propósito, prevenir enfermedades favoreciendo la higiene -, y el alcantarillado eran de un drenaje que rozaba la perfección.

Aunque bien es cierto que hay historiadores que sostienen que tanto Sevilla como Córdoba (en su momento de máximo esplendor) pudieron sostener a más de 100.000 y 500.000 habitantes respectivamente, hay que tener en cuenta que al ser una época precensal, dichas aproximaciones se hacían por estimación, lo cual tiene una base científica cuestionable. En adición a lo expresado, esta Venecia centroamericana garantizaba a su población la educación gratuita y obligatoria, lo cual permitía que todo el mundo tuviera un oficio o profesión incluidas las mujeres, aunque con ciertos sesgos que a día de hoy podrían ser considerados inapropiados por su carácter estereotipado. Otro de los temas que dejaron perplejos a ...

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#america - #mexico - #azteca - #prehispanico

79 Martes de lluvia y frescor
martes, 28 de noviembre de 2023

Un día para olvidar.
Mi estado anímico está por los suelos, no siento ningún tipo de apetencia; si me pregunto a mí mismo «¿qué te gustaría hacer ahora mismo si pudieras hacerlo y estuviera al alcance de tus posibilidades?», mi mente pasa del gris al blanco, o al negro, y apenas se escucha un murmullo que sugiere sandeces y obviedades... una lástima, pero es así. Además es recurrente el visualizar un mundo de porros y flipes continuos, aún cuando sé que no se corresponden los sueños con las realidades; sobre todo en este caso.
Además llueve sin parar y hace frío.
A eso de las diez he salido a dar una vuelta, pero he fracasado. He bajado al Casco por las escaleras de Solokoetxe, he cruzado el puente del Arenal y he regresado en metro desde la estación de Berastegui, todo ello sin pausa ni placer; un completo desastre. Al cabo de no más de media hora estoy de vuelta en casa con el potroso objetivo en mente de preparar la comida y ya. Mal. Creo que voy a tener que hablar con Virgilio, aunque sé que no soluciona nada, o que incluso lo empeora; en fin.
Carrileras con guisantes y patatas fritas en cuadraditos, de comida.
Ensalada de tomate, mozzarella y aguacate, otra ensalada de rúcula con yogur apepinado del Mercadona, y tortilla francesa, de cena.
20:50. Arropado en la cama y dispuesto a encontrar el sueño y el descanso mientras en la 55 pulgadas ponen una serie italiana de mafiosos italianos, los Anacleti y los Luciani, y tal (no recuerdo el nombre, quizás porque es una serie bastante insignificante...)
Indalecio ha dormido casi toda la noche con nosotros, justo en el medio.
Un día, como digo, para olvidar. Veremos mañana...

Nota Raquel.-
Está de curso online de DEVO, martes y miércoles, de 8:30 a 14:30. Mi impresión es que está siguiéndolo con interés.

#raquel - #curso - #serie - #suburraeterna

80 Miguel de Antona
1 comentario miércoles, 22 de noviembre de 2023

Miguel de Antona: un soriano en la Corte del rey Prudente.

La categoría social del pequeño hombre se notaba en los regalos que recibía por parte de personajes influyentes, casi siempre indumentaria cara y lujosa que luego le adaptaban los sastres reales.

En medio de la campiña soriana, al pie de Calatañazor, en la minúscula aldea de Monasterio, nació algún día a principios del s. XVI el curioso personaje Miguel de Antona. Aunque vio la luz allí, él siempre se sintió natural de Quintana Redonda donde estuvo censado como vecino toda su vida. Imaginemos un hombre pequeño y poco agraciado, regordete y algo patizambo, en fin, arquetipo de bufón de Corte, pero que, a pesar de su escaso tamaño, tuvo las miras bien altas, y su humilde procedencia rural, no fue óbice para llegar a codearse con aristócratas de la España del rey en cuyos dominios no se ponía el sol.

Imaginemos a un Felipe II en uno de esos viajes cruzando España, de regreso de Flandes en 1551, con el séquito real cansado y programada una parada y fonda en Quintana Redonda. Era el momento justo en el lugar preciso, y Antona no lo dejó pasar. Hablando con unos y con otros, mostrando elocuencia oral, gestos graciosos y ocurrencias irónicas, cayó sin duda en gracia al propio monarca, que no dudó en incorporarlo a su comitiva como criado de “placer”, engrosando así el equipo de personas para el ocio y el divertimento real. Pero no quedaría ahí Antona como un “loco” más (que así los llamaban), sino que el soriano medraría como nadie en la Corte del rey prudente.

Casi una década más tarde, el último día de enero de 1560, tuvieron lugar los festejos oficiales de la boda del segundo Felipe con su tercera esposa, la jovencísima Isabel de Valois, en el Palacio del Infantado de Guadalajara (la boda por poderes ya había sucedido el año anterior en París con el duque de Alba como representante). En los actos públicos de ese casamiento real, Antona sacó ya a relucir su hábil lengua cuando fue pregu...

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#historia - #españa - #austrias - #felipeII - #soria

© Zalberto | enero - 2026