 Día casero; por parte de Raquel día montañero por las rampas de Archanda. Ella es nerviosa a su manera, pero me quiere y eso es lo que importa. También hemos dedicado unos ratos a seleccionar regalos en Internet; ya lo tenemos casi todo resuelto. Tortilla de patatas con cebolla, pimiento verde y pimiento rojo; una delicia. Me como mi mitad; Raquel comparte su mitad con Terín, a la que visita como buena sobrina que es (mezcla con pericia el cariño altruista con el deber soterrado); hay competición entre hermanas y primas, y hay una sinrazón que roza el absurdo, o quizás una razón de estilo femenino, algo incomprensible para un zagal como yo... La comida del mediodía se anula y la alimentación se condensa en la cena al caer la tarde: popurrí de manzana, tofu y queso fresco; uno de nuestros platos más exitoso. Un día que nos retorna a nuestra realidad real; en lo irreal no se debe permanecer más allá de una tarde noche. |