 Raquel está mejor, pero sin fuerzas para salir al yoga. Yo he amanecido derramando lágrimas por mí y por todos mis compañeros. Pueden ser las lágrimas riego fecundo en las raíces del tiempo, lo han de ser: Esther hace sonar el carillón de su hermana pequeña y deja sobre el buzón de nuestros deseos una invitación sabatina para hacerle homenaje en el escenario de sus años más húmedos; también comparecerán Nerea y Juan Luis, precedidos y pregonados por sus cuerpos toreros... antídotos del desamor. Añado que soy inocente, así me declaro, y juro.
Ahora, 4:47 p.m., todo está mejor, mar en calma chicha.
Francisco ha presentado su trabajo de fin de año, su tesis anual, al nutrido jurado punto multipunto, con unas conclusiones perfiladas monetariamente muy ajustadas: salimos a 160€ por cabeza mayor; el ganado novicio abonará 10€ menos, por lo que sea.
A media mañana me mensajea María Jesús, la del 3°B, para solicitar mi ayuda con algún problema en el volador. Después de las compras en el LIDL me paso por su casa: ha desaparecido un tornillo de los que sujeta una pieza de la estructura. Busco en mi trastos y encuentro alguno semejante. Armado de mi caja de arandelas y de un par de tornillos me presento en su casa. En un pispas soluciono el desbarajuste y me esfumo, no sin antes recibir entre mis brazos un botella de cava Brut Rosé. Ay señor, qué mujer ésta.
Un rato de lectura y a cocinar: coles de Bruselas, cherris y lomo ibérico adobado; las coles terminan en el basurerito rojo: están fuertes, huelen sulfurosas, y acojona la posibilidad de leve intoxicación o algo -que se tiran, vamos-. El resto del día en modo "lectura y escritura". En la butaca a las dos; al rato dejo el electrolibro, me duermo, y me concentro en la música, para terminar sumergido en el mundo onírico de los dulces sueños. Cuando sale Raquel del dormitorio yo también reacciono y recupero la compostura. Nos instalamos en el salón con las dos butacas; yo he colocado la butaca rosa junto a la cristalera, para gozar de la paz de la luz y de la intensidad de Murakami. Ahí me estoy hasta el momento de arrojarnos sobre el tálamo. No sin dejar de señalar que a media tarde he preparado un par de sándwiches tostados en tostadora con relleno de jamón York, lechuga, tomate en rodajas, queso de untar y mayonesa (riquísmos). En la cama se emiten episodios de crímenes catalanes; curiosa esta tendencia de chismorrear en los aconteceres de los asesinos perturbados catalanes y demás ralea. |