 Mucho frío, mucha excitación previaje a Cataluña. Lo de madrugar a lo bestia se ha convertido en hábito, por mor del Señorito, cabroncete. Pero viene muy bien, así el día en su parte productiva se prolonga más y mejor. He salido lo justo, en este caso a secar sábanas en la lavandería, donde, por cierto, me he encontrado con Carlojas; qué me está susurrando el universo? Cualquier tontería, seguro. Y a casa a leer, dibujar y escribir. Para comer he confeccionado un menú sencillo y apetecible: guisantes y pechuga de pavo a la Air Fryer. Después... ocio creativo hasta la hora de cenar tortilla francesa y tomate y espárragos; adivina quién cada cosa... Un día relajado para coger fuerzas y estar bien dispuesto para viajar el miércoles. Seguiré informando de todo ello. |