 detumescencia Definición Der. del lat. detumescens, -entis, part. de detumescĕre 'deshincharse'. f. Med. Disminución de una hinchazón. f. Med. Disminución del tamaño del pene tras una erección.
El libro me lo dejaron ayer los de Correos Express en la tienda de PC Móvil en Zabalbide 36, tras un simulacro de ausencia de cliente en el domicilio -dos llamadas que descuelgo y en las que nadie habla durante medio minuto y un correo expresando que habían intentado hacer la entrega en el domicilio a las 14.12 sin éxito, cuando yo no salí en toda la mañana-. Malditos hijos de puta los de Correos Express, siempre hacen la misma jugada. Comencé su lectura esta mañana y no he parado en todo el día, me tiene atrapado y intrigado. Al poco de comenzar la lectura en este libro he preparado una entrada para ir dejando notas, tal y como suelo hacer últimamente. Pero al rato de estar inmerso en la trama me he dado cuenta de que quizá no sea una idea bien adaptada a este estudio, dado que todo él es una nota interesante, todo. También e he dado cuenta de que es probable que lo convierta en un libro de relectura habitual, por lo denso del contenido y por la importancia de lo que se desliza desde sus líneas hasta mi pensamiento. Este libro tiene la virtud de encajar a la perfección en el puzle de mis inquietudes existenciales de los tiempos recientes. Gestión del día a día. Priorizar la tranquilidad y las actividades intensamente creativas, o, al menos, las intelectuales. Alejar de mí las malas influencias y los elementos generadores de insatisfacción, estrés y ansiedad. Buscar mis estados de flujo y encontrarlos. En fin. Ya digo, puede que aquí abajo no aparezcan notas, o puede que de aparecer sean bien escasas y de carácter simbólico, enigmático, albertítico. 6 de la tarde del 10 de enero de 2026. El libro se da por leído. Me ha dejado unas sensaciones agridulces. Por un lado me ha inspirado mucho en todo lo relativo a la pérdida de capacidad de atención, lo del foco, lo del estado de flujo, etcétera. Estos aspectos creo que son fundamentales a tener en cuenta en cada momento de nuestra existencia telemática, para poder vivir con más intensidad, lo de «ser auténtico» como solíamos decir en los días en los que mi melena ondeaba espléndida al viento de las calles grises de San Ignacio -¡qué tiempos aquellos!-. Ahí hay toda una selección de imágenes que sirven para visualizar el día a día y los comportamientos individuales que hay que priorizar para ser más... auténtico. Cuando el muchacho se embosca en los capítulos de rollo "woke", los últimos, los relativos al TDAH, a las iniciativas populares, a las urgentes medidas colectivas pero utópicas, aparte de que me los he saltado, me han dejado una extraña sensación muy intensa, que luce con intensidad en todo este siglo XXI que ya va por su segundo cuarto, y que está coloreada por un optimismo pesimista de tonalidades gris clarito y que, por mucho que los intelectuales biempensantes se empeñen, no tiene pinta de derivar hacia el blanco radiante. Todas las proclamaciones utópicas que se han hecho efectivas en el pasado han desencadenado matanzas y indelebles traumas históricos, y que esto es así es importante no perderlo de vista para buscar desde ángulos nuevos las vertientes que puedan mejorar el futuro de la humanidad y del planeta, pero sin tonterías y sin repetir incansablemente los mismos pasos en falso y no dejándonos llevar por espejismos de buenas intenciones, de morales vacías y de palabrerías bobaliconas. Antes de cerrar el análisis de este trabajo de sociología comparada creo que es buena idea no dejar para mucho más tarde el resumir, casi a modo de esquema, los argumentos viables para no perderlos de vista. Yo me lo apunto. Un saludo a la humanidad que nace y muere, y un abrazo cariñoso a todas las muchachas hermosas, que no se diga que no soy un caballero a la vieja usanza -:D-.
P.24 Abajo Lo dicho: nada de notas, el libro es una nota en sí mismo. |