Retorno al cuerpo
miércoles, 08 de enero de 2020

Allá voy, soportando con firme propósito el persistente malestar en mi rodilla. No importa, caminaré y caminaré.
Esta mañana he ido en metro hasta Deusto, aunque el destino fuera San Ignacio. El compromiso andarín no admite excusas. Desde Deusto hasta casa el recorrido a la vera de la ría me agrada, me distrae. Esta mañana en mis cascos sonaba Michael Franks; me coloca en un estado tranquilo y optimista, como me gusta. Al salir del metro he pasado por el Flying Tiger a echar un vistazo; en el fondo acariciaba la idea de comprar material para el dibujo; han caído en mis garras unos rotuladores gruesos y un cuaderno para bocetear; je.
He subido a casa; me he comprometido con Raquel a echar una mano a Esther en un tema de colocación de lámparas, un tema que parece ser farragoso por algún problema de continuidad eléctrica (parece ser que hay un culpable: Jorge). Y para operar con más garantía de éxito me ha parecido buena idea coger de casa el tester; sin más.
La vuelta ha sido un reflejo de la ida. Al llegar a Santutxu me he pasado por el punto de recogida de Amazon en el negocio de tintas de impresora ¿negocio? a recoger dos cables para la guitarra y el pedal de loops que me regaló Tachón por Reyes; aún no lo he probado (un cierto respeto).
Entre una cosa y otra he cumplido con el objetivo de los 10.000 pasos diarios; ah, y esta mañana he hecho un poquito de abdominales etc, un poquito eh.
Esta tarde he conectado por vez primera mi pedal de loops. Tiene su aquel, pero al menos he conseguido hacerlo sonar y he probado unas cuantas cosillas. Me he cansado a los pocos minutos; mañana más.
Y el resto de la tarde, desde las seis más o menos hasta las ocho lo he pasado leyendo y escribiendo... NADA de TV en todo el día, ni encenderla he hecho !!!
Ahora a esperar a que llegue Raquel para cenar unas vainas a mi estilo.

#looper

© Zalberto | enero - 2026