MOMENTO SUSANA DENTAL Es lo que tiene. En esta ocasión el temor, o el recelo, me hacía presagiar graves daños y punzante dolor. No ha sido el caso. Lo que se anunciaba como una intervención cargada de anestesia se ha manifestado como una toma de moldes en silicona de una de mis muelas derechas inferiores, aquella a la que hace meses se le desprendió una esquina del tamaño de un campo de futbol. No ha sido necesario ni aplicar anestesia; un eximente. MOMENTOS PREVIOS Mi chico gusta de reservar los jueves para comer conmigo en el Old Shangai; hoy no podía ser, se avecinaba una boca disable por el inminente momento dentista. Para compensarle le sugerí llevar un tupper con vainas, patatas y huevo cocido; es difícil prever si la respuesta será afirmativa: Tachón es una persona muy atareada. Pero la respuesta sí fue afirmativa. Preparé a velocidad de cien metros lisos unas vainas partidas a todo lo largo, con su correspondiente patata y sus zanahorias. Visto y no visto, a eso de las diez menos diez salí hacia la boca del Karmelo, con la intención de apearme en Deusto, para desde allí caminar apaciblemente hasta casa Sani (musiquita directa al oído). En Sani dejé las vainas y desanduve el camino hasta Casa Susana. [...]interludio dental[...] MOMENTOS POSTERIORES Regreso a Santutxu. Cruzando el puente de Deusto hago una parada en Zubiarte, directo al H&M; sin resultado. Enfilando la salida hago un quiebro y entro raudo en Bershka, con vanas esperanzas; pero hete aquí lo que son las cosas: me enamoro de un chambergo rojo, impermeable y dabuten, por tan solo 29,99; jeje. Más feliz que una perdiz, recorro las calles del Ensanche, Espartero, Heros, etc y atravesando los Jardines de Albia me sumerjo en las entrañas del metro, por la boca Berastegui. Sin escalas vuelvo al hogar. Son las catorce horas aprox. No estoy cansado, pero me duele la rodilla; mejor parar y descansar. El resto es cocinar salsa de tomate y mejillones. Y cocinar surtido de setas. Y guisantes. Raquel ha regresado antes de lo previsto porque el día se ha puesto feo, gris, frío y oscuro; son las cinco y media, me pilla terminando los mejillones. El resto es el resto, horas de Raquel y la tele, horas de Alberto y sus lecturas y movidas. [...] Hoy 14.800 pasos |