El coronavirus COVID-19 aprieta y de momento no ahoga, pero dispara las supersticiones y las hipocondrias variadas. Consecuencias: compras de víveres por si se diera el caso de un toque de queda o un desabastecimiento general o lo que sea. El caso es que he paseado el carrito de la compra por el LIDL y el BM haciendo acopio de legumbres, latas, cervezas y más movidas variadas. Tras el segundo viaje me ha entrado la risa nerviosa: «lo mismo esto es hacer un poco el gili», me he dicho. En fin, habrá que organizar todo el material entre el trastero y la cocina, si es que encuentro la manera... modo Tetris. |