A primera hora me he dado un chapuzón y seguido he cogido el coche, las basuras y la bombona de butano vacía y me he ido a la gasolinera del empalme, he llenado el depósito, he comprado bombona llena y he tirado las basuras. Dejando aparcado en el empalme el coche me he dado un garbeo hasta el Covirán del pueblo a comprar cuatro cosas, harina de garbanzos, huevos y chiles rojos; en el estanco cartón de OM. De vuelta al cortijo ya era la hora de empezar a preparar la comida. Tocaba preparar pescado, rodaballo, y gambas blancas. El rodaballo al horno sobre un lecho de patatas, cebolla y pimiento: decente. Las gambas a la sartén, sin más, decentes también. Luego siesta hasta las seis. Chapuzón piscinero y... A la pizzería Almazara en coche, porque estaba el cielo cubierto y las predicciones anunciaban chubascos, que no se produjeron. Un par de pizzas en nuestra pizzería favorita de Órgiva y regreso al cortijo. Un capítulo de Parot, el desenlace final, y a la cama. Un día sencillo y perfecto, muy bien todo. |