Parece que vuelve la paz. Día para recuperar fuerzas. Me levanto a eso de las nueve Ohhh. Hago piernas casi en solitario con Maite; Raquel apenas participa, tiene mucho curro. Después preparo con calma la comida: ensalada campera para nosotros y huevo frito con media rodaja de morcilla para Jesús. Por cierto, Jesús ha hecho una incursión en solitario a la Farmacia del pueblo en busca de una solución para un estreñimiento que parece ser que le dura ya desde hace cinco o seis días. Después de comer nos vamos tomar un gintoni a la piscina, que, por cierto también, ha abierto sus instalaciones al público justo ese día. Y de allí a la cama a echar una siestecita rica. Tras la dormida vespertina nos maqueamos un poco y en el coche de Jorge nos vamos a Valterria a comer unas hamburguesas con un par de 1906 tostadas. Y nada más, cama, tele y a sobar. Un día para recuperar las energías. |