Comenzamos el día como uno de los preferidos: caminando hacia Paño, por la subida a la Cruz. Raquel se vuelve sin llegar a subir; yo sigo adelante. Hago una clásica por la ladera de Dulla. El tiempo acompaña, está nublado y hace fresco: todo perfecto para caminar, sin ataques de insectos asesinos. Al terminar la caminata me preparo y me las piro en mi coche nuevo al Mercadona de Medina de Pomar, de compras alimenticias. De regreso en el pueblo preparo la comida: ensalada, cherris, piparras y salmón. El jefe parece que se va recuperando, ahora su gran tema es el gemelo izquierdo... jajaja, es muy cómico la verdad. Por la tarde, tras un apalanque guay, salimos a caminar con la intención de hacer el sendero hasta Cidad, pero lo acortamos al probar un sendero nuevo. Pero bien, regresamos por el sendero y nos tomamos un par de cervezas en Valterria y para casa. Cenar y a sobar. Un día decente.
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