Por la mañana. Después de muchas semanas retorno a las clases online con Maite, hoy hemos hecho piernas por no poder hacer brazos, las pesas aún están en el coche. La clase la hemos hecho a las ocho, en la terraza, a la fresca, muy a gusto. Me preparo y salgo. Mi primer destino es comprar cajas de cartón, plástico de burbujas y aerosoles genéricos para agua en Chino. Y manos a la obra: Quitar todo el papel del pasillo, un palizón. Antes de dar por terminadas las tareas mañaneras me dedico con intensidad a poner orden y limpieza en la cocina: encimera, fregadera, cajonera vaciada, etc. Viene Raquel y le enseño los avances. Sin ducha ni pasar por casa nos vamos a comer en el Batzoki.
Al mediodía comemos el menú en el Batzoki, yo ensaladilla y pechugas a la carbonara, Raquel vainas y chipirones a la placha. Y unos Bailys en la terraza.
Por la tarde. Vamos los dos al piso de Jesús. Pasamos un par de horas largas dedicados a orden y limpieza. Raquel se pone a la tarea de vaciar el mueble blanco de la sala y yo a llevar los libros del cuarto de Jesús al susodicho mueble. Y ordenar y limpiar, etc. En total preparamos más de 17 bolsas de basura.
De vuelta a casa, preparo tortilla de bonito. Y punto. Estos días estamos viendo en la cama la serie «Bad Blood», Declan, Vito, etc. |