 Mañana casera.
Raquel visita a su padre: reloj perdido y ropa interior también.
Salimos a comer a un hindú, el India Town: - Verduritas en tempura - Arroz con vegetales - Pollo tika masala - Pollo tandori - Sorbete de mango 42 euros.
Y a casa a descansar.
A media tarde de nuevo Raquel a casa de su padre, esta vez a trabajar duramente en su manuscrito, ufff.
Y poco más.
Nota Jesús.- "Poco más" hubiera sido un buen cierre de esta entrada, de no ser porque no fue así (escribo en la mañana del lunes). Estando ya acostados viendo una nueva serie, divertida por cierto, "The White Lotus", llama muy acelerado Jesús, pero demasiado acelerado: ¡¡¡no funciona la vitrocerámica!!! ¡¡¡qué habéis hecho, me habéis dejado todo hecho una mierda!!! Unos nervios a flor de piel. Al rato vuelve a llamar: ya funciona, no se sabe qué ha hecho, supongo que nos lo querrá vender como algo así como magia potagia, su p___ madre. Y para rematar vuelve a llamar, son las once menos algo, para informar que ya no va a llamar más por hoy; un detallazo por su parte. Un horror. Sólo espero que a Raquel se le caiga la venda de los ojos y espabile de una vez, y que comprenda que lo de su padre no tiene remedio y que lo más probable es que evolucione a peor... |