 Hace un par de días, y como quien no quiere la cosa, charloteamos los Mendizaleak por whatsapp y en cuatro líneas ya estábamos quedando para vernos. Y lo hicimos de la manera más sencilla: citándonos en el 5 Estrellas, en territorio de Jon, que está recién operado de su cadera, con su prótesis, etc, y aún camina apoyao en un par de muletas. [...] El cielo está soleado, la temperatura cálida; «a la mierda, me pongo unas bermudas». Las calles de Ariz están concurridas, las terrazas de los bares atestadas de jubilados y estudiantes. en el 5 Estrellas ya están sentados alrededor de una mesa vacía, la parejita Tocino y la Ribote, bueno, claro, y Jon. Al poco aparece Luis. En estas reuniones, y después de muchas semanas desde la última vez, lo perentorio es aprovechar el tiempo para que todo el mundo pueda exponer sus avatares, mientras como espectadores ávidos de información grabamos en la memoria volátil los detalles y las líneas generales. Avatares... - Los Tocino no tienen novedades - A la Yoli la noto mejor que nunca - Jon es un crack, anuncia que venden la casa de Otxandio - Luis María Ruiz Carriedo? ahí está, firme como roca, con su gym y sus clases de inglés. A la una aprox echamos el último pote Jon, Luis y yo, y damos por terminada la reunión. Metro y a casa, que Raquel no ha podido ponerse con la comida. Tres muslos que rondaban por la nevera y tres patatas que quedaban en el cesto dan forma a un guiso de muslos de pollo con patatas que me han quedado exquisitos.
Nota.- Los andamios comienzan a conquistar el patio |