1ª quedada montañeril en la temporada que se estrena, la temporada post-operación de Jon. Sólo hemos podido quedar nosotros, digo nosotros porque Raquel está de vacaciones y se ha apuntado encantada. El plan era caminar suave, la excusa buscar setas y el propósito verdadero comer tan ricamente en algún restaurante elegido con mimo. Dicho y hecho. Cita en el 5 Estrellas a las 10. Pintxos, cafeses y al carro de Jon, camino de Altube. Mañana húmeda pero sin lluvia, fresca pero no inhabilitante para las ganas. Caminamos, Jon hablaba sin pausa (jajaja), a Raquel se la notaba relajada, y yo... feliz y contento. Setas? Ná de ná. Comida? En el Bideko, menú flojo de nuevo; creo que no es un sitio al que regresar, mejor buscar opciones nuevas. El regreso a casa Jon nos lo facilita: nos deja en el barrio, a un tiro de piedra de casa, qué guay. Un preludio de lo que ha de venir, más monte, más esfuerzo, más de todo. |