Planazo de sábado: comida en casa con la camarilla y Jesús, casi ná. Del condumio se ha ocupado Ima; mucho mejor. Ha preparado una especie de ensalada de patatas con salchichas y rúcula, cartofen le llama ella, eh. De segundo albóndigas de merluza y gambones; pufff. Y de postre tarta de queso del LIDL; bueno. Todo ha transcurrido dentro de lo previsto: el jefe ha dado la tabarra a lo grande, sin control, sin límite, sin pausa. A media tarde se ha largado la camarilla, pero a Jesús ha habido que empujarle: no se quería ir, jajaja. Y ya solos los dos, nos hemos entregado al disfrute habitual, hasta las tantas etc. Un día inolvidable. |