tengo un problema, me aqueja desde hace una semana, más o menos mi problema es que «no puedo estarme quieto» por la mañana, en cuanto algo me despierta, el ruido de las duchas, el cacharreo en la cocina, en cuanto abro un ojo: me levanto como un rayo de la cama, me ducho, me tomo un cafetón potente, le echo un vistazo al correo y a los posibles comments nocturnos (que casi nadie me deja... que casi es mejor), me visto con ropa cómoda y salgo de casa; todo eso en media hora es mi problema «no puedo estarme quieto» tengo los pies destrozados de tanto caminar; porque una vez que estoy en la calle mi cerebro se pone a cavilar « veamos, ¿por dónde nos perdemos ahora? », en segundos toma decisiones y activa las articulaciones de mi cuerpo: pim pam, paquí pallá; me recorro calles, me recorro barrios enteros, me recorro municipios; a medida que me desplazo voy absorviendo imágenes, rostros, cuerpos, fachadas, vehículos, sombras, relaciones, conflictos; de vez en cuando, sin detenerme siquiera, saco del bolsillo trasero mi mini-bloc y mi mini-lápiz IKEA y tomo notas... « esto y aquello »; pero, claro, tanto he abusado de la historia que finalmente me he convertido en un enganchao, en un adicto, en un atrapao, cada día necesito más y más y más, más tiempo, más kilómetros, más velocidad; atravieso la ciudad a velocidad de vértigo, a una velocidad constante, indiferente a la inclinación de las calles, insensible al cansancio, insensible al dolor, y eso que tengo los pies destrozados; cada día cambio de calzado, para que las ampollas y rozaduras no se acumulen siempre en los mismos dedos, para hacer un uso solidario del dolor; me pregunto si no tendré un punto masoca; desde luego no me extrañaría nada descubrir nuevas facetas en mí; nada me sorprende; es estimulante ya lo veis, tengo un problema: «no puedo estarme quieto» también me estoy planteando cambiar de estrategia física en el currelo: reubicar mi PC en una mesa elevada, para poder trabajar de pie, para disfrutar del movimiento; no soporto la posición « sentado », no me « siento » cómodo, las piernas piden guerra, piden desplazamiento... ¿será que tengo otro problema? |